Salta-Jujuy: la gestión de los RAEE

ANDREA SILVERA

El imparable crecimiento de estos desechos exige soluciones urgentes.

Orán quiere implementar el programa de recolección de basura electrónica RAEE -Residuos de aparatos eléctricos y electrónicos-, como tiene la capital salteña.

Lo aprobaron los concejales durante la última sesión, con la finalidad de apuntar a la seguridad y efectividad de la gestión de residuos con la recolección diferenciada de aparatos eléctricos y electrónicos en desuso.
El concejal Víctor Petrello (bloque Justicia y participación democrática) lanzó la propuesta en octubre del año pasado para “minimizar el impacto en el medio ambiente”.

Quedó claro en el debate que lo primero que se deberá tener en cuenta para llevar adelante este proyecto es realizar una campaña de concientización para comprometer responsablemente al ciudadano con el cuidado del medio ambiente. A partir de allí se instrumentará la recolección diferenciada de la basura electrónica de manera ágil y accesible, para que la gente pueda depositarla sin dificultades.

También se deberá poner especial atención en el control de la disposición de ese tipo de basura para que se haga el reciclado apropiado entre las partes recuperables y, al mismo tiempo, se disponga correctamente lo que no es reutilizable evitando cualquier impacto negativo en el ambiente.

Los antecedentes
En los hogares, instituciones intermedias, empresas y organismos estatales es progresiva la generación de desecho electrónico y su alto impacto en el medio ambiente.

La denominada “basura electrónica” corresponde a productos descartados por su obsolescencia tales como computadoras, CPU, monitores, notebooks, los llamados periféricos como teclado, mouse, parlantes y otros, impresoras, teléfonos celulares y más.

La imparable innovación tecnológica produce una creciente demanda y, consecuentemente, el permanente reemplazo de equipos y dispositivos electrónicos, generando así toneladas de basura electrónica.
Según la Secretaría de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación y estudios internacionales, los residuos electrónicos experimentan un incremento mayor de generación que la tasa anual de aumento de residuos domiciliarios. Cálculos oficiales dan cuenta de que cada ciudadano genera alrededor de tres kilogramos anuales de basura electrónica.

Se estima asimismo que en la Argentina hay 50 millones de líneas celulares habilitadas. A esta enorme cantidad, que supera a la cantidad de habitantes, hay que considerar la corta vida de los teléfonos, es decir, hay una alta rotación de equipos aunque funcionen perfectamente, promovidas por el mercado y la implementación de nuevos diseños y tecnologías. Así, por año, se destinan miles de toneladas de residuos electrónicos cuyo contenido en un 90% es de plástico, vidrio y metales que terminan junto a la basura domiciliaria RSU (residuos sólidos urbanos).

El municipio debe destinar un lugar

Con la ordenanza aprobada, ahora queda en manos de la Intendencia.

Aunque existe un proyecto de ley para regular la recolección y disposición de residuos informáticos a nivel nacional, con media sanción en el Senado nacional, este espera su tratamiento desde 2011, generando una ausencia legislativa en esta materia en nuestro país, contó como fundamento el autor del proyecto, Víctor Petrello.

“Ahora que se aprobó esta ordenanza, el Ejecutivo municipal deberá establecer convenios con empresas privadas y estatales dedicadas al reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, para establecer metodologías y acciones conjuntas”, dijo y agregó: “Lo único que resta es que el Ejecutivo destine un lugar para los remanente electrónicos”.

Una mirada a los paisajes tóxicos de la basura electrónica en Ghana

Fuego, polvo y una mezcla peligrosa de materiales dañinos son el paisaje habitual de los habitantes de Agbobloshie. Foto: Valentino Bellini

Ciudad de México, 24 de abril (SinEmbargo).– Agbogbloshie, en la mitad de Ghana, es conocido como el basurero de electrónicos más grande del mundo. El que alguna vez fuera un manglar exuberante es ahora el último lugar al que van a parar miles de toneladas de productos electrónicos del mundo. Sin embargo, no es el único lugar en el mundo famoso por albergar desechos tecnológicos.

La primera vez que el fotógrafo Valentino Bellini visitó este vertedero de desechos electrónicos en África quedó asombrado.

“Era como el infierno”, dice. “Enorme. Montones de cosas por todas partes… El aire era pesado por haber quemado plástico”, agrega. Sin embargo, la visión de este lugar tan desesperanzador fue la semilla de un proyecto: “BIT ROT”.

Se trata de una serie de fotografías que documentan los vertederos de basura electrónica o “e-waste” y cuenta las historias de aquellos que se desenvuelven en estos entornos tóxicos, desde plantas de reciclaje en China, hasta almacenes en Pakistán, dio a conocer el diarioThe Washington Post.

Desde China hasta Ghana, pasando por Pakistan, los problemas y los riesgos son los mismos en estos vertederos. Foto: Valentino Bellini

De acuerdo con la Organización de las Naciones Unidas (ONU), globalmente las personas produjeron 41.8 millones de toneladas métricas de basura electrónica que se traducen en aproximadamente 41 millones de toneladas. Esto es el equivalente al volumen de más de siete veces la Gran pirámide de Guiza, sólo que formado por teléfonos celulares, televisores descompuestos y otros aparatos electrónicos que sirven –en su actual estado inservible– como metáfora de la miseria.

Para los próximos años, se espera que el volumen de desechos electrónicos se incremente un 33 por ciento. Al mismo tiempo, se pronostica que hasta el 80 por ciento de todos los dispositivos y aparatos electrónicos desechados terminen en vertederos similar a Agbogbloshie, publicó The Atlantic.

En el caso de Bellini, lo que más lo impactó de Agbogbloshie fue la gente que ahí vivía. La gran mayoría son adolescentes que aplastan electrónicos para sacar sus metales. “Las personas no entienden lo que están haciendo y el peligro que enfrentan”, dice el fotógrafo.

Teniendo en cuenta que la cantidad de oro encontrada en la basura electrónica es equivalente al 11 por ciento de la cantidad de este metal producido en las minas cada año, estamos dejando pasar en la recuperación una gran cantidad de materiales valiosos. Peor aún, la economía informal que ha surgido en torno vertederos internacionales de basura electrónica en China y Ghana está conduciendo a “catástrofes ambientales.”

Por otra parte, dado que sólo el 15 por ciento de la basura electrónica producida se recicla adecuadamente a través de programas de devolución, la mayoría de estos desechos van a parar a los basureros sin cumplir con algún estándar de contaminación y residuos.

El nivel de contaminación en la planta de Agbogbloshie es tal que la gente se refiere a ella como “Sodoma y Gomorra”. Es uno de los lugares más sorprendentes en los que se puede apreciar lo que sucede cuando no regulamos los desperdicios. Un humedal convertido en basurero donde la gente se abre paso a través de la niebla tóxica, laptops rotas y lavadoras inservibles para rescatar materiales valiosos como el oro, publicó el sitio Gizmodo.

Los recolectores pueden entrar en contacto directo con plomo, cadmio, cromo, retardantes de llama bromados, bifenilos policlorados (PCV) y otros materiales dañinos, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Agbogbloshie es el ejemplo de los estragos que esto puede causar. Los trabajadores en el vertedero sufren desde “quemaduras, daño ocular, problemas pulmonares y en la espalda… nausea crónica, anorexia, jaquecas debilitantes y problemas respiratorios”, dio a conocer el diario británico The Guardian.

En sus fotografías Bellini muestra las vidas de las personas que se ven directamente afectadas por estos desperdicios y espera darle un rostro a este problema con la esperanza de darle un giro favorable. “Estoy tratando de cambiar algo en la vida de los sujetos que retrato”, agrega.

Qué están haciendo Google y Apple con la “Cultura Renovable” (en inglés)

Beyond Google and Apple: What’s holding corporate renewables back?

David Labrador (GreenBiz=

Thursday, April 23, 2015 – 1:30am

Despite a few high profile clean energy deals in recent months, widespread corporate adoption of renewables is being held back by convoluted financing models and enduring skepticism.

Utility-scale solar and wind power is the best source of cheap, large-scale renewable energy. If you’re just reading the 2015 headlines, it can seem as though corporations are surging into that market.

The first months of the year have seen a number of impressively large renewable-energy power purchase agreements (PPAs) signed by major corporations. General Motors signed one for 34 MW;Google, for 43 MW; Amazon, for 150 MW; and Apple, for 130 MW.

“The Apple-First Solar deal in California was a renewable signal heard around the world,” said Lily Donge, a principal with RMI’s electricity practice and leader of the organization’s Business Renewables Center. “Then more recently, Kaiser Permanente signed 153 MW, and then Dow Chemical signed 200 MW — all in early 2015. We see the market growing in leaps and bounds.”

Design for Apple's new headquarters

Apple

Apple has been one of the biggest buyers of corporate renewables to date, including a plan to power its sprawling new Silicon Valley headquarters with clean energy.

So what’s the problem? Success — so far — has been limited to a small number of very big players.

“That growth is exciting and exactly what we want to see;” said Ian Kelly, a senior associate with RMI’s electricity practice. “What we haven’t seen though is a broadening of the market. The number of corporations that are doing these deals as a way to source renewable energy hasn’t increased in the way you might expect, given the way the market has started to take off.”

Corporate renewable energy procurement is significant, totaling about 1 GW last year, but it could and should be much larger.

“We see less than two dozen of the Fortune 500 signing off-site PPAs,” said Donge, adding that groups such as RMI aim to change that.

This week at the Bloomberg New Energy Finance (BNEF) Summit in New York, RMI Managing Director Hervé Touati is presenting about the Business Renewables Center, which won RMI the prestigious FiRe award at last year’s summit. The collaborative platform announced in Februarywith 28 founding members is aimed at accelerating corporate renewable energy procurement.

The overarching goal: revolutionizing not only the way major corporations source renewable energy, but also the renewable energy market itself.

Seizing an opening

If organizations including RMI can stimulate the corporate market for wind and solar power, it would completely change the face of the market. To almost double U.S. renewable capacity, Donge said, “requires roughly 60 GW of new renewable power.”

Reaching the first 60 GW of installed capacity took many decades. Within the next 10–20 years, Kelly said, “our goal is to see 60 GW total of new installed solar and wind power capacity from off-site projects.”

Given the potential scale of corporate power purchases, it is within reach. For many large corporations, 100 MW of wind capacity represents about one-quarter to one-half of the power they require. If 600 companies purchased 100 MW of capacity each, the market would double.

Just one company, Google, already has purchased wind power equivalent to 1.7 percent of the total capacity of the nation, and just four companies account for 2.5 percent of the total. The top 10 Fortune 500 companies that report their purchases to the EPA buy nearly 11 TWh of green power per year, while the next 10 (which include Lockheed Martin and Citigroup) buy less than 14 percent of that amount.

So few companies wielding such massive influence shows the enormous potential that could be unlocked.

“As we get more companies doing these types of deals, it not only broadens the market but it causes the market to accelerate even more quickly,” said Kelly.

Even now, at a relatively undeveloped stage of the utility-scale wind and solar market, offsite renewable power is an attractive option for corporations.

“Competitive power prices can be locked in for 20 years or more,” said Donge. Forgoing such favorable rates represents a large opportunity cost, even for the half of Fortune 500 companies that haven’t committed to shifting to renewable power.

Market roadblocks

So what’s holding them back? First and foremost, many companies simply are not aware of the potential benefits, said Kelly.

“Obviously the companies that are doing these deals are finding them to be pretty desirable, because they’re going back and doing those deals again and again and again,” he pointed out. The key for RMI, he said, is to “show all of the companies that haven’t put their toe in the water yet that there’s a deal to be had on favorable terms — they can source renewable energy successfully and economically.”

Many barriers still exist for those aware of the benefits.

These include the complexity of large-scale, off-site renewable transactions, high transaction costs and a lack of necessary information and tools. Failure rates of potential deals are high: we estimate five to 10 failed attempts or significant delays for every successful deal. This slows market growth and evolution.

Wind and solar have been the two predominant renewable energy sources sought by corporate buyers.

“Our developers indicate there’s a lot of opportunity,” said Donge. The Business Renewables Center, in collaboration with industry, will directly work against those barriers to unlock that opportunity.

Founding members of the center are corporate renewable energy buyers, renewable energy project developers and transaction service providers. Together with RMI, said Donge, “they represent a critical mass of market power and expertise.”

The founding corporate buyers bring in more than $500 billion in revenue and consume more than 25,000 GWh of electricity annually. They include Bloomberg, eBay, GM, HP, Kaiser Permanente, Nestlé Waters North America, Owens Corning, Salesforce and Sprint.

By committing to share their experience in these complex deals, all founding stakeholders of the BRC are opening up for public use the hard-earned expertise they gained by pioneering these transactions.

By doing so, they mean to drive the market forward and do much more than just help other companies replicate their success. As the market accelerates, all players will benefit from economies of scale and emergent solutions.

“RMI’s role in all this is to move directly against the barriers to these complex and vital transactions, in concert with the BRC membership,” Donge said.

By guiding corporate teams, helping them navigate the market and the steps of each deal, defining transactional standards and exploring new market opportunities, RMI and BRC will serve as an accelerator and a catalyst, smoothing the path for all who follow.

“We think we can help accelerate the deployment of wind and solar off-site capacity,” Kelly said. “Really, we’re there to try to facilitate the different players in moving along that path.”

This piece originally appeared at the Rocky Mountain Institute’s RMI Outlet blog.

Chile genera casi 10 kilogramos de RAEE por habitante/año

CONCEPCIÓN: V Feria de reciclaje electrónico.

 Con 9,9 kilos por persona se sitúa como una de las 40 naciones que más desechos tecnológicos libera anualmente en todo el mundo.

Esta semana la Universidad de las Naciones Unidad (UNU) publicó un informe que detalla la cantidad de basura electrónica emitida por países y habitantes de todo el mundo y sus habitantes, llegando a calcular que en 2014 se generaron 41, 8 millones de toneladas.

El documento detalla que el 60% de los desechos tecnológicos, también conocidos como e-waste, se relacionan con pequeños electrodomésticos de cocina y baño, un 7% teléfonos móviles, computadores y otros aparatos.

Un dato no menor, es que muchos de estos artículos poseen oro y otros minerales que están evaluados en 52 mil millones de dólares. Aun así, sólo un 17% de esa basura es reciclada.

Entre las naciones que más basura generan se encuentran Estados Unidos y China quienes producen el 32% de todo lo generado en el mundo con 7 mil y 6 mil toneladas, respectivamente.

En cuanto a la basura generada por habitante, Noruega se mantiene en el tope con 28kg de basura electrónica al año, seguida por Suiza e Islandia.

En Latinoamérica, Chile es el país que más desechos libera por persona, llegando a 9,9 kilos al año, seguido por Uruguay con 9,5 kg, México y Panamá con 8,2 kg.

En este contexto, la directora ejecutiva de Chilenter, Irina Reyes, aseguró a El Dínamo que “si comparas este estudio con uno que realizó en el ministerio de Medio Ambiente en el 2009 en el que se concluyó que se generaban 0,45 kilos al año por habitante, el crecimiento es gigantesco”.

La ejecutiva sostiene que hay dos opciones para que el país mejore y reduzca sus desechos. Por una parte es el reacondicionamiento, es decir, darle una segunda vida útil a los aparatos y la otra opción es el reciclaje.La fundación Chilenter a nivel nacional e internacional ha conseguido reciclar desde 2009 más de 1.600 toneladas de residuos electrónicos.

De acuerdo al último estudio del ministerio de Medio Ambiente, el 81% de los residuos electrónicos tiene destino desconocido, el 19% restante o son enviados a rellenos sanitarios, junto a residuos domésticos o se valorizan y reciclan.

“En Chile y en Latinoamérica estamos recién empezando con el reciclaje electrónico por lo que aún no contamos con la tecnología adecuada para separar o valorizar metales. Eso también encarece los procesos, ya que hay que recurrir a exportaciones a países europeos que puedan brindar la solución adecuada a este reciclaje”, asegura Reyes.

Chile además de ser el país que más genera basura por habitante en Latinoamérica, también se posiciona como uno de los 40 países con más emisiones de chatarra electrónica, entre otros seis de la región. De todos modos, junto con Brasil son los únicos en Latinoamérica que aún tienen la normativa pendiente.

“En Chile en temas de reciclaje nos hemos preocupado más de otro tipo de residuos, y quizás como ciudadanos no le hemos tomado el peso a que cambiar el celular o el computador cada 1 o 2 años genera esta problemática que no es menor para nuestro medio ambiente”, concluye la directora ejecutiva de Chilenter.

CONCEPCIÓN: V Feria de reciclaje electrónico.

En Latinoamérica, Chile es el país que más desechos libera por persona, llegando a 9,9 kilos al año, seguido por Uruguay con 9,5 kg, México y Panamá con 8,2 kg.

En este contexto, la directora ejecutiva de Chilenter, Irina Reyes, aseguró a El Dínamo que “si comparas este estudio con uno que realizó en el ministerio de Medio Ambiente en el 2009 en el que se concluyó que se generaban 0,45 kilos al año por habitante, el crecimiento es gigantesco”.

La ejecutiva sostiene que hay dos opciones para que el país mejore y reduzca sus desechos. Por una parte es el reacondicionamiento, es decir, darle una segunda vida útil a los aparatos y la otra opción es el reciclaje.La fundación Chilenter a nivel nacional e internacional ha conseguido reciclar desde 2009 más de 1.600 toneladas de residuos electrónicos.

De acuerdo al último estudio del ministerio de Medio Ambiente, el 81% de los residuos electrónicos tiene destino desconocido, el 19% restante o son enviados a rellenos sanitarios, junto a residuos domésticos o se valorizan y reciclan.

“En Chile y en Latinoamérica estamos recién empezando con el reciclaje electrónico por lo que aún no contamos con la tecnología adecuada para separar o valorizar metales. Eso también encarece los procesos, ya que hay que recurrir a exportaciones a países europeos que puedan brindar la solución adecuada a este reciclaje”, asegura Reyes.

Chile además de ser el país que más genera basura por habitante en Latinoamérica, también se posiciona como uno de los 40 países con más emisiones de chatarra electrónica, entre otros seis de la región. De todos modos, junto con Brasil son los únicos en Latinoamérica que aún tienen la normativa pendiente.

“En Chile en temas de reciclaje nos hemos preocupado más de otro tipo de residuos, y quizás como ciudadanos no le hemos tomado el peso a que cambiar el celular o el computador cada 1 o 2 años genera esta problemática que no es menor para nuestro medio ambiente”, concluye la directora ejecutiva de Chilenter.

José Illana, impulsor de Sustainable Brands Barcelona

Fuente. Construible.Es

“La economía circular, la innovación sostenible en torno al Internet of everything o el rediseño de productos estarán presentes en el evento”.

Sustainable Brands es una comunidad internacional que pone en el centro del debate la función de las marcas, empresas y organizaciones en la construcción de un futuro mejor. Sus encuentros persiguen conectar y compartir pensamientos e ideas que conduzcan a modelos sostenibles de comercio y consumo explicando los problemas y oportunidades que suponen los retos sociales y ambientales a los que se enfrenta la sociedad actual. Tras celebrar encuentros en Rio de Janeiro, Buenos Aires o Londres, Suistainable Brands llega a España por primera vez. En esta entrevista, José Illana, impulsor de Sustainable Brands Barcelona nos cuenta todos los detalles del evento.

CONSTRUIBLE: Los próximos 27 y 28 de abril, Sustainable Brands celebra un encuentro en nuestro país. ¿Cuál es la visión y trayectoria de esta comunidad de marcas sostenibles?

José Illana: Sustainable Brands es la comunidad de referencia a nivel global en promover la interacción entre los negocios la sostenibilidad. Una visión muy de innovación orientada a identificar ventanas de oportunidad para los negocios en el terreno de la sostenibilidad.

José Illana, SB Barcelona.
Nació en San Francisco hace más de 8 años y desde entonces no ha hecho más que crecer tanto su comunidad online como en los encuentros profesionales que se van desarrollando por el mundo.

CONSTRUIBLE: Hasta el momento, este encuentro se había celebrado en lugares como San Diego, Londres, Monterrey, Estambul, Rio de Janeiro o Buenos Aires. ¿Qué es lo que les llevó a apostar por España y más en concreto, por Barcelona?

José Illana: Una vez que logramos traer esta comunidad a España estuvimos pensando qué ciudad nos parecía la más interesante para lanzar nuestro proyecto en nuestro país. Decidimos Barcelona fundamentalmente por tres motivos. El primero por su buen posicionamiento como marca internacional. SB Barcelona no deja de ser un encuentro internacional y en ese sentido Barcelona es una muy buena plataforma para construir sobre ese pilar. El segundo motivo y relacionado con ello es su situación geográfica representa un buen punto de encuentro para el resto de Europa.

Y el tercero es el compromiso del Ayuntamiento de Barcelona por ir generando cambios en esta dirección. Con sus lagunas, como todos, pero se percibe una línea clara y consistente de actuación.

CONSTRUIBLE: Sustainable Brands aglutina a nivel mundial cerca de 350.000 líderes empresariales. En su edición española, ¿con qué colaboraciones cuenta?

José Illana: Aunque se celebre en nuestro territorio y en esta edición el grueso de los asistentes venga de nuestro país, SBBarcelona tiene la misión de ser un referente en la materia a nivel europeo. No sé si ha sido un trabajo de libro pero quizás nos ha salido un poco así. Hemos tratado en todo momento incorporar en este viaje a competidores, asociaciones sectoriales, medios de comunicación, mundo académico, empresas, administración y amigos, muchos amigos.

El Ayto. de Barcelona, IESE, Forética, Asociación Española de Marketing, Grupo Atresmedia, entre otros, Acciona, Ford, Ecomebes, Basf, NH, Samsung, CaixaBank etc. Aparentes competidores como Social movers, 1000 friends o Con sentido Común (que, por ejemplo, es el responsable de algo tan sensible como la comunicación) están a nuestro lado.

Esta era una conversación pendiente en nuestro país y la queríamos liderar desde ‘Quiero salvar el mundo haciendo marketing’ por dos motivos. El primero porque somos empresa, y muchas veces son las fundaciones, asociaciones o académicos los que hablan de estas cosas sin la experiencia que te da la tensión diaria de buscarte la vida en este ámbito. Y el segundo porque somos pequeños. Es vital resaltar que esto no le pertenece a unos pocos y que este nuevo mercado es una oportunidad maravillosa para todos. Desde ese liderazgo tratamos de construir con todos.

CONSTRUIBLE: En estos dos días de encuentro en los que se entremezclan sostenibilidad, mercado, ciudadanos y consumidores, ¿qué ponentes tratarán estas temáticas?

José Illana: Contamos con más de 40 ponentes líderes internacionales que son agentes de cambio. Speakers de empresas y organizaciones como LEGO, LEVIS, CAMPBELL, PATAGONIA, INTERFACE, IDDRI, CISCO, BCORP, FORD o FORUM FOR THE FUTURE hablarán para reimaginar, rediseñar y regenerar con nosotros una nueva manera de hacer negocios. Temas como el purpose, la economía circular, la innovación sostenible entorno al “Internet of everything”, el rediseño de productos y servicios bajo la sostenibilidad, las disruptivas BCORP en la nueva economía, las nuevas métricas en torno a la sostenibilidad, cómo integrar la sostenibilidad en los procesos de decisión a corto plazo, el storydoing o la comunicación de la sostenibilidad en redes sociales etc. estarán en la agenda.

CONSTRUIBLE: Además de estas conferencias, ¿qué otras actividades complementarias se desarrollarán? ¿Habrá posibilidad de hacer networking?

José Illana: Por supuesto. Tendremos tres días de interacción constante. Empezamos el domingo con Sustainable Sunday, un encuentro orientado para toda la ciudadanía y que durará todo el día. Conciertos de música, talleres de crowdfunding y mucho emprendimiento sostenible. Hemos convertido el CCCB en un espacio relajado para la interacción en torno a la sostenibilidad.

Durante el lunes y martes, que es la parte más profesional del evento, tendremos dos lunch de encuentros y un coctail para todos los asistente el lunes a última hora después de haber trabajado todos juntos, a través de metodología design thinking, en torno a la mejora de la movilidad de la ciudad de Barcelona.

CONSTRUIBLE: Este encuentro es pionero en España, ¿a quién va dirigido?

José Illana: Empezaría diciendo que nunca se ha visto en nuestro país un programa de estas características. Por el perfil internacional de los “speakers”, los temas  a tratar y la voluntad de englobar a ciudadanía, empresas y administración convierte a Sustainable Brands Barcelona en algo especial. Ya sé que no soy muy objetivo, pero con esa intención lo hemos hecho. Dicho esto, direcciones de comunicación, RSC, marketing, innovación, cadena de valor, emprendimiento, management.

Vamos, toda persona que se dedique a esto de la sostenibilidad desde una dimensión de mercado y todos aquellos ocupados en tener buenas empresas y que piensen que la sostenibilidad se va a encontrar en su camino. Aquellos interesados pueden inscribirse a través de la web del evento hasta el próximo día 27.

CONSTRUIBLE: A escasos días del debut en nuestro país, ¿qué balance hace la organización y qué se espera de Sustainable Brands Barcelona?

José Illana: Han pasado más de cuatro años desde el momento que decidimos que queríamos traer Sustainable Brands a nuestro país. En todo este tiempo hemos pasado por todo tipo de fases. Ahora estamos con los nervios y las tensiones propias de un estreno y disfrutando de las palabras de los profesionales del sector cada vez que nos hablan de programa que hemos sido capaces de construir. Desde la organización tratamos de hacer cosas útiles y relevantes. Esperamos que Sustainable Brands Barcelona lo sea.

En el 2014, el mundo generó 46.1 millones de toneladas de RAEE

The United Nations University says just about 16 percent of the world’s e-scrap was recycled in 2014, while a new report sheds light on Australia’s e-scrap recycling infrastructure.

A report from the United Nations University suggests 46.1 million tons of e-scrap and appliances entered the global waste stream in 2014. Of that total, just 7.2 million tons were collected through formal take-back channels, the report states. Stay tuned as E-Scrap News develops more coverage on the data, including figures for U.S. generation and recovery of end-of-life electronics.

The Canadian wing of office supply chain Staples has released its 2014 Sustainability Report, including data on in-store e-scrap collection. According to the report, Staples Canada collected about 8.7 million pounds of electronics, surpassing a goal of collecting 7.9 million pounds.

The U.K.’s BBC recently published a report looking at startups and nonprofit groups in different pockets of the globe that have taken unique approaches to recovering old electronics. One featured entity is BinBag, based in India: The company serves as an online portal connecting consumers with e-scrap in their homes and companies that want to process the material.

A group called Australia and New Zealand Recycling Platform has issued a report stating Australia’s e-scrap recycling network is severely lagging the recycling efforts occurring in the U.S. and other countries across the world.

El futuro de los chief sustainabilty officers

¿Cuál ha sido en estos años el rol del CSO en el proceso de consolidación de las estrategias de sustentabilidad en las empresas? De acuerdo a una reciente investigación, la posición se enfrenta a varios retos de cara al futuro. Algunos de forma paradojal: a medida que la sustentabilidad avanza en las empresas y se vuelve más integral su rol debe reinventarse y asumir nuevos desafíos. ¿Cambiar, incoporporar nuevas competencias o desaparecer?

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De acuerdo a un paper de trabajo publicado por la Universidad de Harvard la autoridad y jerarquía de los CSO se incrementa de manera directamente proporcional con el fortalecimiento del compromiso de la empresa con la sustentabilidad, en un movimiento que ha ido desde el cumplimiento hacia la eficiencia y, en último término, hacia la innovación.

En los Estados Unidos, por caso,  el número de empresas con  CSO se ha duplicado entre 1995 y 2003, y se volvió a duplicar entre 2003 y 2008. Según algunas estimaciones hoy existen alrededor de 300 ejecutivos con ese rol en Estados Unidos.

En relación a su relevancia dentro de la organización, la evidencia es contradictoria. Algunas encuestas sugieren que aproximadamente el 30% reporta al CEO. Otras encuestas indican que menos del 10% de los CSO reporta al número uno de la empresa. En estos estudios, el mayor porcentaje de las CSO (13% -30%) reporta al área de Asuntos Externos.

La investigación indica que el desarrollo de la estrategia es la responsabilidad clave de los CSO. Entre las responsabilidades adicionales se incluyen la presentación de informes, la participación interna y la generación de compromiso externo.

Sin embargo, el trabajo encuentra que se ha producido una descentralización del proceso de toma de decisión desde los CSO hacia otras diferentes funciones, en gran parte impulsada por estrategias de sustentabilidad que se encaminan hacia la innovación.

Se podría decir que al mismo tiempo que el CSO gana más autoridad dentro de la empresa, se convierte en menos central a medida que la empresa evoluciona en materia de sustentabilidad. Los autores argumentan que en lugar de ser una amenaza para el papel de las CSO, el aumento de la integración de la sustentabilidad en todas las jerarquías corporativas podría crear nuevas oportunidades.

En lugar de un ejercicio puramente vertical, tal transformación en los modelos de negocio requerirá un liderazgo horizontal también. El proceso de cambio debe tener en cuenta las múltiples subculturas de conducción“, dicen.

Anticipan que la sustentabilidad requerirá cada vez más una mayor especialización y apoyan su argumento en que ya existen casos de posiciones de vicepresidentes de grandes empresas que a la vez dirigen la estrategia de sustentabilidad con focos de gestión muy específicos como medio ambiente o diversidad.