Bolivia y su gestión de RAEE

Realidad. Santa Cruz consume 25.000 toneladas de artefactos electrónicos cada año. La vida útil de éstos y sus efectos al medio ambiente, cuando están en desuso, genera preocupación.

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Ref. Foto: De los RAEE, formales e informales en Santa Cruz.

De las 25.000 toneladas de aparatos eléctricos y electrónicos que se consumen anualmente en Santa Cruz, un 30% representa a las tecnologías de información y comunicación (TIC), es decir, celulares y equipos de computación, eso muestra que hay aproximadamente 7.500 toneladas de estos artefactos que tienen una vida útil de 5 años en promedio, luego de los cuales son desechados convirtiéndose en Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos, denominados por sus siglas como RAEE.

Contaminación. Los residuos representan un serio problema medioambiental para Santa Cruz, pero al mismo tiempo una oportunidad para la cadena de reciclaje que existe en esta ciudad y que desde Fundare Santa Cruz, la fundación para el reciclaje de CAINCO, se está encarando para hacer un adecuado manejo, evitando así problemas de contaminación con efectos en la salud de la población cruceña.

Crecimiento. Con el fin de conocer el potencial de generación de RAEE de las TIC, con una vida útil de 5 años, contados solo a partir del 2008, se tienen acumulados al 2015 más de 19.000 toneladas, con una tendencia creciente, lo cual representa todo un reto y oportunidad en el mercado para el tratamiento y manejo ambiental de este nuevo tipo de residuos.

Riesgo ambiental. Los RAEE, en general, contribuyen a la aparición de efectos negativos ambientales en los rellenos sanitarios comunes, dada la presencia de metales pesados y sustancias halogenadas que lixivian y evaporan.

LOS SISTEMAS DE PRODUCCIÓN Y CONSUMO, PRINCIPALES PROBLEMAS AMBIENTALES DE EUROPA

(fuente, residuos Profesional) La Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA) publica su informe quinquenal sobre el estado y perspectivas ambientales de Europa. Destaca cierta mejora en la gestión de residuos, con descensos en la generación y en el uso de vertederos, y una tasa media de reciclaje del 29%; pero estamos aún lejos de la sostenibilidad y las actuales políticas medioambientales son insuficientes para alcanzar el objetivo para 2050 de vivir respetando los límites del planeta.

Europa está aún muyu lejos de su objetivo de sostenibilidad para 2050
Vista exterior de la sede de la Agencia Europea de Medio Ambiente

Las políticas europeas en materia de ambiental y climática han generado beneficios sustanciales, mejorando la calidad de vida y del medio ambiente, y al mismo tiempo, han aportado innovación, creación de empleo y crecimiento. Pero a pesar de estas mejoras, Europa todavía se enfrenta a continuos y crecientes desafíos medioambientales. Para abordarlos, serán necesarios cambios fundamentales en los sistemas de producción y consumo, que son la causa principal de los problemas relacionados con el medio ambiente.

Estos son algunos de los mensajes clave del informe de evaluación que cada cinco años realiza la Agencia Europea de Medio Ambiente, “El medio ambiente en Europa: Estado y perspectivas 2015” (SOER 2015), y que se ha publicado esta semana. SOER 2015 es un informe integral sobre el medio ambiente en Europa que también incluye evaluaciones y datos de ámbito global, regional y nacional, así como comparaciones entre distintos países.

POTENCIAL PARA INNOVAR

En Europa se disfruta hoy de un aire y un agua más limpios, no se depositan tantos residuos en los vertederos y se reciclan y aprovechan más recursos. No obstante, Europa está todavía muy lejos de lograr el objetivo de 2050 de «vivir bien, respetando los límites de nuestro planeta», como establece el Séptimo Programa de Acción en materia de Medio Ambiente. Aunque utilizamos los recursos de una forma más eficiente, seguimos mermando los recursos básicos de los que dependemos en Europa y el resto del mundo. Algunos problemas como la pérdida de biodiversidad y el cambio climático siguen suponiendo importantes amenazas.

Las tasas de reciclaje aumentaron en 21 países entre 2004 y 2012, mientras que las tasas de depósito en vertederos descendieron en 27 de los 31 países de los que hay datos

Según Hans Bruyninckx, director ejecutivo de la AEMA: “Nuestro análisis muestra que a lo largo de estos años las políticas europeas han abordado con éxito muchos desafíos medioambientales. Pero también que continuamos dañando los sistemas naturales que sustentan nuestro bienestar. Y aunque vivir respetando los límites de nuestro planeta supone un gran reto, los beneficios que se desprenderán de ello serán enormes. Si utilizamos todo el potencial de Europa para innovar, podemos llegar a ser verdaderamente sostenibles y ponernos a la cabeza en materia de ciencia y tecnología, mediante la creación de nuevas industrias y de una sociedad más sana”.

SOER 2015 destaca la necesidad de políticas más ambiciosas para alcanzar la visión de Europa para 2050. También recalca la necesidad de nuevas perspectivas que respondan al carácter sistémico de muchos de los problemas medioambientales. Como ejemplo, las presiones externas, entre las que se incluyen las megatendencias mundiales, pueden contrarrestar algunas políticas específicas y esfuerzos de gestión medioambiental local.

Asimismo, muchos de los desafíos medioambientales están estrechamente ligados a sistemas de producción y consumo que suponen numerosos puestos de trabajo y sustentan a muchas personas, por lo que los cambios en estos sistemas generan diversos costes y beneficios. De igual modo, las mejoras en la eficiencia suelen quedar invalidadas a causa del aumento en el consumo.

El informe concluye que, a pesar de que la aplicación de todas las políticas existentes va a ser esencial, ni las políticas medioambientales que están en vigor actualmente ni el aumento de la eficiencia impulsado por la economía y la tecnología serán suficientes para alcanzar la visión de Europa para 2050.

TRANSFORMAR LOS SISTEMAS CLAVE

La industria medioambiental europea es uno de los pocos sectores de actividad que ha crecido en términos de ingresos y puestos de trabajo desde la crisis financiera de 2008

Para abordar los complejos desafíos a los que se enfrenta Europa serán indispensables políticas más ambiciosas, un mayor conocimiento e inversiones más inteligentes, con el fin esencial de transformar sistemas clave como la alimentación, la energía, la vivienda, el transporte, la economía, la salud y la educación. Serán necesarias estrategias y perspectivas cuyo propósito sea mitigar las presiones y evitar daños potenciales, restaurar ecosistemas, corregir desigualdades socioeconómicas y adaptar las tendencias globales, como el cambio climático y el agotamiento de los recursos.

Según Bruyninckx: “Nos quedan 35 años para asegurarnos de que en 2050 viviremos en un planeta sostenible. Puede que parezca un futuro lejano pero, si queremos lograr nuestro objetivo, hemos de actuar ya. Necesitamos que nuestras acciones e inversiones sean aún más ambiciosas y coherentes. Muchas de las decisiones que se tomen hoy determinarán nuestras vidas en 2050”.

SOER 2015: HECHOS Y TENDENCIAS DESTACADOS

Eficiencia de los recursos

  • El consumo interno de los recursos fue de 16,7 toneladas por persona en 2007, descendiendo hasta las 13,7 toneladas en 2012, debido en parte al desplome de la industria de la construcción en algunos países.
  • La gestión de residuos ha mejorado en los últimos años, con menos residuos generados y menos residuos depositados en vertederos. Las tasas de reciclaje aumentaron en 21 países entre 2004 y 2012, mientras que las tasas de depósito en vertederos descendieron en 27 de los 31 países (para los que se cuenta con datos disponibles). Los países de la AEMA alcanzaron una tasa de reciclaje media del 29% en 2012, en comparación con el 22% de 2004.
  • Las emisiones de gases de efecto invernadero han descendido un 19% desde 1990 a pesar de que ha habido un aumento del 45% en la producción económica. El uso de combustibles fósiles se ha reducido, al igual que las emisiones de algunos contaminantes provenientes del transporte y la industria.
  • La crisis financiera de 2008 y las subsiguientes dificultades económicas también han contribuido a reducir algunaspresiones medioambientales. Queda por ver si estas mejoras se mantendrán.
  • Las políticas acordadas actualmente no bastan para que Europa logre sus objetivos medioambientales a largo plazo, como por ejemplo, reducir las emisiones de gases de efecto invernadero en un 80-95%.

Capital natural

  • Las políticas de la UE han reducido la contaminación y han mejorado de forma significativa la calidad del agua y del aire en Europa. Sin embargo, la continua degradación del ecosistema pone en peligro la producción económica y el bienestar europeos.
  • La biodiversidad sigue deteriorándose. El 60% de las evaluaciones de especies protegidas y el 77% de las evaluaciones de hábitats registraron un estado de conservación desfavorable. Europa no se está moviendo en la dirección correcta para alcanzar el objetivo de detener la pérdida de biodiversidad en 2020.
  • La calidad del agua dulce ha mejorado en los últimos años, no obstante, aproximadamente la mitad de los recursos de agua dulce en Europa probablemente no alcancen el «buen estado ecológico» en 2015.
  • La biodiversidad costera y marina es un área especial de preocupación. Entre las presiones se incluye el deterioro del lecho marino, la contaminación, las especies invasoras y la acidificación. La sobrepesca ha descendido en el Atlántico y el Báltico, pero la imagen que deja el Mediterráneo es más negativa, pues el 91% de los recursos pesqueros estudiados sufrieron sobrepesca en 2014.
  • Menos de un 6% de la superficie agrícola europea se destinó a la agricultura ecológica en 2012, con grandes diferencias entre países.
  • En cuanto al futuro, se prevé que los efectos del cambio climático intensifiquen las presiones y los impactos, a la vez que se espera que las causas que subyacen en la pérdida de biodiversidad persistan.

Salud y bienestar

  • Las políticas medioambientales han traído mejoras en la calidad del agua para consumo y del agua de baño, y han reducido la exposición a los principales contaminantes peligrosos.
  • La contaminación atmosférica y acústica sigue ocasionando graves efectos sobre la salud en las zonas urbanas. En 2011, en la UE se atribuyeron a las partículas finas unas 430.000 muertes prematuras, mientras que la exposición al ruido contribuye cada año a, al menos, 10.000 muertes prematuras a causa de enfermedades cardíacas.
  • El creciente uso de sustancias químicas, en particular en los productos de consumo, se ha asociado con un incremento constatado de enfermedades y trastornos endocrinos en humanos.
  • No se espera que las mejoras previstas en la calidad del aire sean suficientes para evitar el daño continuo, mientras que se prevé que los impactos ocasionados por el cambio climático empeoren.
  • El sector de la industria medioambiental creció más de un 50% entre los años 2000 y 2011, y es uno de los pocos sectores que ha crecido en términos de ingresos y puestos de trabajo desde la crisis financiera de 2008.

Apple le arrebató a Samsung el número uno entre los principales vendedores de smartphones

El iPhone 6 le dio un fuerte empujón en las ventas. En contrapartida, Samsung tuvo un notable desplome durante el último cuatrimestre de 2014. La novedad se conoce en medio del Congreso de Móviles, la feria de telefonía más importante del mundoEl colocó a con 20,4% del mercado gracias a las ventas de sus iPhone 6. En total, vendió 74,8 millones de unidades durante el último cuatrimestre de 2014. En el mismo periodo de 2013, la empresa había vendido “apenas” 50,2 millones de unidades.El informe de Gartner colocó a Apple con 20,4% del mercado gracias a las ventas de sus iPhone 6. En total, vendió 74,8 millones de unidades durante el último cuatrimestre de 2014. En el mismo periodo de 2013, la empresa había vendido “apenas” 50,2 millones de unidades.
En contrapartida, Samsung vio caer su parte de mercado a 19,9%, con un volumen de 73 millones de unidades en los últimos meses de 2014. La surcoreana mostró ventas por 83,3 millones en el mismo periodo de 2013.
Las ventas anuales, sin embargo, aún tienen a Samsung como líder. La surcoreana vendió 307 millones de unidades (24,7% del mercado) frente a los 191 millones de iPhone de Apple, que le permiten ostentar el 15,4% del segmento smartphones.
Samsung comercializó 299 millones de teléfonos inteligentes en 2013, mientras que Apple colocó 150 millones en el mismo periodo.
Otros estudios muestran un virtual empate entre los dos principales vendedores de celulares del mundo, por lo que los siguientes meses serán clave para conocer quién dominará el mercado en 2015.
Samsung continúa con problemas para controlar la caída de su parte de mercado de smartphones, que alcanzó su pico en el tercer trimestre de 2013″, indicó el analista de Gartner Anshul Gupta. El informe se conoció luego de que la firma surcoreana presentara dos modelos de Galaxy S6 durante el Mobile World Congress.
En tercera posición se coló Lenovo tras la alianza con Motorola. La fabricante china tuvo ventas por 24,3 millones, equivalentes a un 6,6% del mercado. Le siguen Huawei (21 millones de unidades y 5,1% del mercado) y Xiaomi, que mostró un espectacular crecimiento: en 2013 tuvo ventas por 5,5 millones (2,2%) y en los últimos cuatro meses de 2014 18,58 millones de unidades, cifra que le permitió acceder al 5,1% del mercado mundial de smartphones.
Por otro lado, Gartner también informó que las ventas globales de teléfonos inteligentes subieron 28,4% en 2014 a 1.200 millones de unidades, y representan dos tercios de las ventas de móviles en el mundo.
Samsung, líder en celulares
La performance de la surcoreana en el mercado global de teléfonos móviles también despertó las alarmas. En 2013 Samsung vendió 444 millones de unidades, muy por encima de las 392 millones comercializadas el año pasado.
Apple quedó en segundo lugar al vender 191 millones de iPhone en 2014 (150 millones en 2013) yMicrosoft en tercera posición gracias a ventas por 185 millones de teléfonos Lumia, por debajo de los 250 millones de un año antes.
En cuarta posición quedó Lenovo, que con las cifras de Motorola pasó de vender 66 millones de teléfonos en 2013 a 84 millones en 2014.
Las empresas que siguen en el ranking de mayores fabricantes de celulares demuestran que las principales compañías están equivocando el camino.
LG Electronics pasó de vender 69 millones de equipos en 2013 a 76 millones en 2014. En el caso de Huawei, las cifras saltaron de 53 millones a 70 millones en el mismo lapso.
TCL comercializaba 49 millones en 2013 y un año después 64 millones. En el caso de Xiaomi, el salto entre un año y otro es más notable: pasó de vender 13 millones a colocar 56 millones en 2014.
Cierran la lista ZTE, Sony y Micromax.

Gestión de residuos en Uruguay: mal que nos pesa

El Informador. Uruguay. Barrer debajo de la alfombra deja de ser una opción cuando la montaña de basura hace evidente el escondite. La crisis da un respiro a la economía gracias a los que compran y tiran pero el medioambiente se ahoga por la misma razón
+ Nicolás Kronfeld – 03.03.2015, 05:00 hsTexto: -A / A+

Es hora de secar los trapitos al sol. Décadas –si no siglos– de patear esta pelota para adelante la hicieron tan grande, densa y pesada que ya no se puede empujar más.

La basura que tiramos termina en algún lugar del mundo y aunque no sepamos dónde ni nos interese saberlo, se acumula. Con regulaciones débiles o inexistentes y un mercado demasiado informal, los residuos se han vuelto un problema de difícil solución, un mal que nos pesa.

Además, los países desarrollados exportan sus mugres hacia los más pobres, que no tienen mucha idea de qué hacer con ellas pero las reciben, porque llegan de la casa matriz.  Poco ayuda el consumo desenfrenado y el desinterés de la industria por detenerlo en medio de una crisis que pide circulación de dinero a los gritos.

Tarde o temprano, habrá que alargar la vida de los productos y aprender a deshacernos de ellos de la mejor manera. El comienzo está en los hogares, el lugar más eficiente y barato de todo el proceso de reciclaje. Nuestra basura se puede reutilizar, eso se sabe. Lo que queda ahora es entenderlo y aprovecharlo.

Érase una vez

La población era escasa y su nivel de explotación de los recursos naturales también. Por ende, el impacto medioambiental era casi nulo. Hasta que llegó la industrialización y las ciudades se poblaron. Con este cambio también arribaron al mundo los problemas de gestión de residuos. Al principio, por el aumento de las enfermedades, se dispuso sacar la basura a una distancia considerable de las ciudades pero con el correr de los años, y el incremento del consumo, dejó de ser suficiente. A finales de 1800 nacieron las plantas de incineración de desechos y más de 100 años después llegaron los camiones recolectores y compresores. Desde esos años hasta hoy se siguen buscando formas y planes para manejar los más de 3,5 millones de toneladas de basura sólida que se generan cada día. Y habrá que apurarse porque se estima que dentro de 10 años la cifra será de 6 millones.

Esta enorme bolsa negra reúne los desechos del planeta en su conjunto pero el camión que la recoge tiene zonas más pesadas que otras. El chofer sabe que le espera una jornada movida cuando le toca manejar por Estados Unidos y Canadá o por Corea del Sur y Japón; solo podría tener menos suerte si le adjudicaran la recolección en la zona de Europa Occidental. Tampoco festeja cuando su rutina incluye Kuwait, Sri Lanka o Nueva Zelanda o la zona del Caribe.

Para peor, en lugar de desocupación, cada día hay más trabajo: los países emergentes también crecen en toneladas de residuos generados y sus programas de gestión de lo que descartan no avanzan con la misma rapidez con la que se incrementan sus niveles de consumo.

De esta manera, no es raro que ciudades de China, Brasil y México compitan cabeza a cabeza por la sucia corona de ser la que más mugre alberga en uno de sus vertederos, con más de 10 mil toneladas recibidas por día.

En el documental La tragedia electrónica se estima que el tráfico de basura mueve más dólares que el narcotráfico
Las urbes de los países desarrollados gastan entre el 20% y el 30% de sus presupuestos en tratar los desechos, que crecían a un ritmo del 2% anual que disminuyó debido a la crisis financiera global.

Del lado bueno de la lista están Ghana, Nepal, Uruguay, Mozambique e Irán, los menores ensuciadores del mundo, distinción que no los exime de problemas al respecto: algunos de estos países no saben gestionar sus materiales y otros están inundados por cantidades inimaginables de basura del exterior.

Buenas noches, buena suerte

Cuando ponemos nuestras bolsas con residuos en un contenedor se termina nuestra preocupación al respecto pero ese paso solamente constituye el principio de un viaje que, de no ser el correcto, termina por contribuir al descontrol y desborde de basura que sufre el planeta.

Más vale prevenir que curar, por eso la reducción de la cantidad de residuos generados es uno de los remedios más efectivos y se obtiene mediante la disminución del consumo.

Además, las empresas juegan un papel clave en la reducción de los desechos. La existencia de tiendas de segunda mano, el aumento de los comercios de reparación en detrimento de la compra de nuevos productos y el diseño de bienes recargables o reutilizables (como las bolsas de algodón para compras en supermercados) son las acciones corporativas más frecuentes en pro de la reducción de la basura.  A la par en importancia se encuentran las campañas de concientización y educación de la ciudadanía acerca de lo que supone generar menos desechos y la necesidad de colaborar en la clasificación de aquellos residuos que no podemos evitar generar.

El principal destino de lo que descartamos son los vertederos, en los que se aumentan una serie de problemas nada simpáticos: desechos que vuelan por el aire, atracción de insectos, emisiones de gases de efecto invernadero y contaminación del agua. De estar bien gestionados podrían ser fuentes de electricidad mediante la conversión de la energía emitida por los gases, pero la realidad indica que la mayoría no son más que gigantes basurales.

La incineración también es un destino usual para nuestros residuos y consiste en generar combustión de materiales para reducirlo en su tamaño (entre 20% y 30%). Método útil para deshacerse de materiales peligrosos pero controversial porque provoca contaminación. Es muy utilizado en países donde el espacio es reducido y tiene en Suecia a su principal usuario; el país nórdico es líder en generación de energía a través de este mecanismo.

La gestión de los residuos se basa en la fórmula de las tres “R”: reducir, reutilizar y reciclar

El reciclaje, tan conocido, es una de las mejores opciones para nuestros desechos y su proceso reutiliza residuos para la fabricación de nuevos productos. Su viabilidad depende de la variedad de materiales con que está hecho el residuo: a mayor simpleza, mayor posibilidad de reciclaje y menor costo. Los materiales que se reciclan habitualmente son aluminio, cobre, acero, polietileno, vidrio, papel, cartón, y los envases plásticos PET.  Beneficios económicos

Además de los costos que representa una mala gestión, también hay datos alentadores acerca de los beneficios económicos que genera un buen manejo de la basura y son varias las empresas que han encontrado una oportunidad al hacerse cargo de aquello que nadie quiere.

Se trata del surgimiento de un sector que provoca nuevas fuentes de trabajo, ya sea para tareas físicas de recolección y clasificación como para el área de investigación y desarrollo que exige esta industria, ávida de conseguir soluciones cada vez más eficientes y ecológicas.

En el libro Planeta chatarra, escrito por el periodista estadounidense Adam Minter, que además es hijo del propietario de una planta de reciclaje en Estados Unidos, se estima que esta actividad mueve 500.000 millones de dólares anuales en el mundo y que da trabajo a más gente que cualquier otra industria del planeta, a excepción de la agricultura.

Quizá por eso varias ciudades han hecho de la gestión de la basura su principal fuente de riqueza. En China, la ciudad portuaria Taizhou clasifica metales y O Wen’an County, también en China, es actualmente una de las mayores procesadoras e importadoras de restos de plásticos del mundo. Además de los estímulos naturales que llegan mediante los atractivos económicos de invertir en el sector, el programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente lanzó una guía para la elaboración de estrategias nacionales de gestión de residuos, en la que detalla los pasos recomendados para que los países mejoren su trabajo.

“Son muchos y muy diversos los desafíos que los residuos suponen para los gobiernos y las comunidades. Las cantidades que se generan muestran una tendencia ascendente, sobre todo en los países en desarrollo. Muchos de estos desechos no se gestionan adecuadamente, lo cual puede tener entre otras consecuencias que no se recojan, que no se cuente con vertederos acondicionados o que la basura esté contaminada con materiales peligrosos”, advierte el plan.

Y en su material expone que “hacer de la gestión de residuos una prioridad nacional supone una buena oportunidad para visibilizar este tema política y socialmente, para destinar recursos que sean acordes con el grado de prioridad que se le ha otorgado y para garantizar la coordinación de las iniciativas y el buen funcionamiento de los mercados nacionales de materiales recuperados”.

Enviar todo a la papelera de reciclaje

Cuando de desechos se trata, la cantidad de productos tecnológicos que cambiamos por nuevos antes de que estén inutilizables es un aspecto clave y muy influyente en el tamaño de la basura mundial. Un poco de desinteligencia humana, mucho de marketing y nada de respeto por las leyes son los ingredientes de esta desagradable receta que pone en el plato un panorama desalentador.

La velocidad con la que crece la montaña de basura es muy superior a la de la puesta en marcha de medidas y, por eso, la perspectiva es también pesimista. En 2012 se generaron casi 49 millones de toneladas métricas de basura electrónica, casi 7 kilogramos por persona que habita el mundo y las estimaciones proyectan que hasta 2020 alcanzará los 65,5 millones de toneladas métricas anuales.

Estados Unidos y China son los que más equipos tecnológicos suman y los que más tiran pero en detalle, Estados Unidos tiró 29,8 kilos de electrónicos por persona y China solo 5.
La cineasta alemana Cosima Dannoritzer, que saltó a la fama con su documental Comprar, tirar, comprar, lanzó en mayo de 2014 el documental La tragedia electrónica, en el que revela las condiciones en las que se acumulan restos electrónicos en países como Ghana, India o China.

Según el filme, el 75% de los 53 millones de toneladas de residuos electrónicos que se producen por año salen del circuito oficial y son traficados por una red que incluye empresas fantasmas y mueve más dólares que el narcotráfico. Más del 65% de la basura electrónica europea no llega a lugares certificados para tratarla. Estados Unidos genera casi 10 millones de toneladas al año y no aprobó la legislación que prohíbe exportar residuos de este tipo. La mayoría de ellos terminan en países pobres.

Por otra parte, los beneficios económicos de la industria que se ocupa de gestionar la basura electrónica también son enormes. Más del 90% de los materiales de los residuos de aparatos eléctricos y electrónicos podrían ser recuperados y reciclados. Las estimaciones señalan que 1 millón de celulares pueden representar 24 kilos de oro, 250 kilos de plata y alrededor de 9 toneladas de cobre. Casi lo mismo ocurre con el reciclado de computadoras y monitores. En el caso de Europa, el gasto de importar estos metales que no recicla asciende a 130.000 millones de euros al año.

Uruguay, la región y el mundo

A pesar de que el tema es más abordado que antes, los avances al respecto son diferentes según la parte del mapamundi que se mire. Si la zona es tercermundista, huele muy mal.

En Latinoamérica, México es el más alarmante. La mayoría de su basura está mal gestionada y la generación de residuos electrónicos superó el millón de toneladas, equivalente a 9 kilos por habitante. Brasil tiró dos millones de toneladas de equipos electrónicos y generó 1,4 millones de toneladas de basura. Chile también preocupa: el 83% de sus desechos se tira sin procesamiento alguno.

Sin embargo, la peor cara no la muestran los residuos propios sino los ajenos. Paraguay, Guatemala, Panamá, Perú y Colombia son destino de los celulares usados de Estados Unidos, mientras que México, Venezuela y Paraguay recibieron los televisores y monitores. Juntos, estos aparatos sobrepasan los 300 millones toneladas.

En Uruguay, Florida es la novedad. Hace poco abrió una planta de tratamiento y reciclaje de residuos urbanos que es la primera del país. Manejada por la empresa Eronal SA, utiliza un sistema de encapsulado que sustituirá el vertedero a cielo abierto que tiene ese departamento.

Este proyecto sustentable tiene como ventaja que “el pasivo ambiental puede pasar a ser un activo energético”, según dijo el intendente de Florida, Carlos Enciso, a radio El Espectador. La razón: “La basura se entierra pero no muere en el lugar, sino que hay posibilidad de que en unos años tengamos una planta que la convierta en energía”. La inversión total para la construcción de la planta es de 1.300.000 dólares.

En cuanto a los desechos electrónicos, se estima que en 2012 Uruguay tiró más de 31 mil toneladas de las que solo se gestionan entre el 2% y el 5%. Los expertos sostienen que mientras no existan leyes obligatorias para gestionar estos residuos, las empresas no trabajarán mejor en la materia.

En Europa, Francia ilumina desde su parlamento que aprobó castigar con penas de hasta dos años de prisión y multas de hasta 300 mil euros a las empresas que, con la excusa de las leyes del mercado y la supervivencia empresarial, violen las leyes de defensa del consumidor.

España sigue los pasos franceses y su Movimiento Sin Obsolescencia Programada presiona para que los productos se puedan arreglar. El efecto en la clase política se tradujo en un comunicado en el que impulsaron a los Estados a animar a las empresas a que fabriquen con componentes reutilizables y “que los productores no impidan, mediante características de diseño específicas o procesos de fabricación específicos, la reutilización”.

Premio para los que más reciclen

Arcgisa implantará un sistema de gestión y control telemáticos en sus tres puntos limpios de la comarca El de Guadarranque es en el que más residuos entran durante 2014

Y. G. T. ALGECIRAS | 

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Bonificaciones para los ciudadanos más reciclen. La empresa comarcal Arcgisa va a implantar un sistema de gestión y control telemático en los puntos limpios que permitirá que las aportaciones se realicen de una forma más ágil y eficaz, disminuyendo costes.

El sistema está formado por un terminal informático portátil instalado físicamente en el punto limpio gestionado por una pantalla táctil. El ordenador permite identificar al ciudadano que realiza la aportación mediante el sistema de tarjetas identificativas o de servicios municipales y diferencia entre distintas tipologías de usuarios (pymes, grandes empresas y ciudadanos).

La cuantificación del residuo recogido se realiza mediante dos opciones: báscula o por reconocimiento visual. Para esta última opción se dispone de un sistema de conversión, donde se establecen los criterios y equivalencias de unidades (medida que utiliza el ciudadano) y pesos (medida que utilizan las empresas de servicio). Además se registra el día y hora de la aportación.

Por otra parte, una aplicación web (itwaste) es la encargada de recepcionar la información generada por los puntos de recogida y permite validar el usuario y contraseña, gestionar, mantener y extraer los datos generados. Todos los datos se remiten al ordenador que incorpora un link que permite ser insertado en la web de Arcgisa de manera que los ciudadanos puedan consultar individualmente sus aportaciones.

La aplicación también permite recibir la información del terminal vía GPRS a la vez que la extracción de datos. Mientras, otra aplicación permite realizar consultas, extraer datos, configurar y mantener tanto las tarjetas de servicio como los criterios de gestión (tipología de residuos, de usuarios, estadística).

La modernización y tecnificación de los puntos, señalan desde Arcgisa, permitirá el estudio de ayudas de las tasas de residuos a los ciudadanos según las aportaciones que realice en los puntos limpios, ya que se les quiere premiar el esfuerzo que realizan para trasladar hasta allí materiales muy sensibles o que suponen un coste económico importante para la empresa como son los camiones que trasladan muebles o aparatos eléctricos.

Actualmente, Arcgisa dispone de un registro de entrada de residuos, donde se indica fecha, hora y se identifica el tipo de residuo que aporta el ciudadano y se registra la matrícula del vehículo. Además, todos los enseres que son retirados de los puntos limpios se registran según el tipo y la cantidad del residuo retirado, persona o entidad gestora de residuos autorizada por la Junta de Andalucía y justificante correspondiente a cada entrega.

Las instalaciones disponen de un sistema de videovigilancia y alarma 24 horas. Estas instalaciones de recogida selectiva están dotadas de viales, áreas de carga y descarga, contenedores de residuos específicos y cerramiento perimetral. Sin duda, los puntos limpios son una pieza clave de la recogida selectiva y de la aplicación de la normativa de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos y otros residuos especiales. Al favorecer la recuperación de materiales, contribuyen a disminuir el depósito en vertedero como fórmula de gestión, a parte de todos los beneficios medioambientales inherentes a la recuperación de estos subproductos, tales como reutilización de materias primas, disminución de consumo energético y menor consumo de agua.

Los residuos que se pueden depositar son los generados en un domicilio: residuos de aparatos eléctricos y electrónicos en todas sus fracciones; aparatos de frío (frigoríficos, congeladores, aires acondicionados); pantallas con tubos de rayos catódicos (televisores, monitores, pantallas LCD o planas, ordenadores portátiles); baterías, aceites minerales (aceite de motor) usados y vegetales (aceites de cocina), entre otros.

Sergio Lorusso se convertiría en el nuevo Secretario de Ambiente de Argentina

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El Dr. Sergio Lorusso, ex Secretario de Seguridad, se convertiría en las próximas horas en el nuevo Secretario de Ambiente y Desarrollo Sustentable de la Nación, reemplazando a Omar Judis.

Lorusso, hombre de extrema confianza del jefe de Gabinete Aníbal Fernández, tuvo un primer paso en el Ministerio de Justicia, Seguridad y Derechos Humanos como segundo de Héctor Masquelet. En 2009, se hizo cargo de la Seguridad cuando Masquelet reemplazó a Marcela Losardo.

An Analysis of U.S. CRT ‘Glass Tsunami’ Recycling Challenge

Por Christina Seibert (Waste Advantage Magazine)

 Cathode ray tube (CRT) glass composes the largest portion of the U.S. e-waste stream according to a 2011 report released by EPA. These tubes are found in older model televisions and computer monitors. Recycling of CRTs into new CRTs has been the most common management method. However, having become obsolete through the popularity of flat screens, the market for new CRTs is dwindling dramatically. The result is an industry plagued by high profile bankruptcies and abandoned warehouses of stockpiled CRT glass, leaving property owners and state or federal agencies to pick up the costly pieces (see Figure 1).

There are only a few operations in which recovered CRT glass may be used to produce new CRT glass—none of which operate in the U.S. Moreover, the implementation of CRT disposal bans in 19 states and e-waste program laws in 25 states have resulted in significant quantities of CRTs being collected, where they historically may have been disposed in landfills. With CRT stockpiles mounting nationwide, the pressure is only increasing on electronics manufacturers and States to prevent further dead-end scenarios. Today, the CRT challenge is so large that Californiarecently announced emergency regulations to allow for the disposal of residual CRT glass in hazardous waste landfills if recyclers cannot find a suitable reuse for the glass. The urgency to pursue a short-term solution to CRT recycling is critical to the viability of the e-waste industry.

Due to limited capacity currently available at existing CRT glass processors, demand for less expensive processing costs, and social and environmental implications, there are many layers to consider in this recycling dilemma. The recent white paper entitledAn Analysis of the Demand for CRT Glass Processing in the U.Sdiligently examines these various layers, as well as a new CRT recycling solution that takes a novel approach to the challenge that is expected to cost 40 percent less than conventional approaches.

Scope of CRT Challenge

In total, an estimated 6.9 million tons of CRT devices will require management from 2013 to 2033. Using the historical sales data for CRT devices, EPA developed a model to estimate annual quantities of CRT devices (and other components of the e-waste stream) reaching their “end-of-life,” at which point the CRTs would be collected for recycling or disposal. Based on end-of-life calculations contained in the EPA model, all computer monitors containing CRTs are projected to reach end-of-life by 2023 and televisions by 2033.

If all CRTs projected to reach end-of-life are recovered for recycling (i.e., 100 percent recovery), the annual quantity of CRTs recovered would range from 925,000 tons in 2013 to 280,000 tons in 2022, ultimately dropping to 0 in 2033.

Assuming a 50 percent overall CRT recovery rate, over the next 10 years (2013 – 2022) an average of 206,000 tons per year of CRT glass would need to be recycled. Compared to the estimated capacity of the four current CRT glass North American processors, there is an apparent shortfall in capacity of 78,000 tons per year, even assuming that all of the capacity was made available to U.S. recyclers. This capacity shortfall, dubbed the ‘glass tsunami,’ may explain recent reports of CRTs being stockpiled and the subsequent bankruptcies of several recyclers (see Figure 2).

Unfortunately, existing processing facilities do not provide sufficient capacity to manage the quantity of CRTs being recovered currently nor over the next 10 years. There are only four CRT glass processing facilities operating in North America, with only one operating in the U.S. Notably, these facilities are located in the far Northeast, far Northwest and far Southwest relative to the Continental United States, which means that CRT glass must be transported long distances to a glass processing facility. Only the Doe Run facility in Missouri is centrally located within the U.S.

Wrestling with Processing Costs

In addition to the limited capacity currently available at existing CRT glass processors, the rising cost of processing is an increasing concern. Processing costs are cited by a number of agencies (e.g., U.S. International Trade Commission, Transparent Planet and Wisconsin Department of Natural Resources) as a reason for collected CRTs being stockpiled. CRTs are generally more costly to process than other components of the e-waste stream because of the cost incurred to manage the CRT glass.

Processing costs at existing and proposed CRT glass processors generally range from $0.07 to $0.12 per pound, with most proposed facilities having costs at the higher end of this range, indicating that the cost to process CRT glass in the future will be at least as high as it is currently. Additionally, though development of new facilities may reduce transportation distances, the limited number of CRT glass end-use markets will continue to present challenges for recyclers.

Electronics manufacturers (OEMs) are reportedly reducing funding for e-waste recycling on a unit basis (price per pound), which may not be sufficient to cover the costs of CRT recycling now or in the future. In States where OEMs are responsible for funding a portion of recycling efforts through e-waste program laws and meeting an annual recycling goal, more e-waste may be collected than the OEMs are required to fund, further straining those declining funds.

Adding New Processing Capacity

In response to the decline in historical markets for CRT glass, several new processing options are currently being proposed. Three companies are seeking to develop new glass processing furnaces to separate lead from the glass and provide feedstock for production of new glass products. Closed Loop Refining and Recycling has proposed two glass furnaces in Arizona and Ohio. Regenesys Glass Processing has proposed a glass furnace in Texas and NuLife Glass has proposed a glass furnace in New York.

The four new facilities proposed for development may ultimately provide an additional 198,000 tons of domestic CRT glass processing capacity. Three of the facilities are in the permitting phase, and one facility is under construction. However, development of new processing capacity requires significant leadtime to identify a suitable site location, secure necessary permits and construct facilities, not to mention significant investment capital. It is suspected that CRT stockpiling is a result of collectors storing CRTs in the hope that a cost competitive solution will emerge before the one-year limit on holding the hazardous material runs out.

Environmental Implications of Primary Processing Methods

The current primary methods of CRT glass processing are glass-to-glass recycling and secondary lead smelting. Due to the lead content, there are potential environmental impacts associated with the recycling of CRTs and other electronic devices, hence their hazardous material designation.

An EPA background report on processing of CRTs for glass-to-glass recycling identified public health and environmental impacts that may arise from a number of steps in the glass-to-glass process, including airborne lead and particulate matter, leaded washwater and slag, among others. The EPA also points to the shipment of CRT glass as generating transportation-related emissions.

Secondary lead smelters process lead-containing materials to recover the lead for reuse through an energy-intensive process. During this, materials are heated to a high temperature that results in air emissions that must be managed. Some airborne lead emissions may ultimately settle on the ground and in surface water. Smelters also generate slag as a by-product of the lead recovery process, which is often characterized as hazardous waste.

Like smelters, landfills are subject to federal and state regulation. When CRTs are placed in landfills (which is still allowed in many states), the primary environmental pathway for leachable metals is groundwater, which is protected by the landfill liner and leachate collection system.

SWANA completed a municipal waste landfill research study in 2004 which specifically including a review of lead leachability from CRT glass. It pointed to previous study, performed by the University of Florida in 1999, that measured the leachable lead content of mixed, broken CRT glass using the TCLP. It found that the lead concentration of the glass averaged 18.5 mg/L, well above the federal regulatory lead threshold of 5 mg/L (above which material is designated a hazardous waste). The SWANA study went on to detail findings from other additional studies to demonstrate that, under actual landfill conditions, the concentration of lead leached from CRT glass would be lower than indicated by laboratory TCLP results.

The SWANA study concluded that “MSW landfills can provide for the safe, efficient, and long-term management of disposed products containing RCRA heavy metals without exceeding limits that have been established to protect public health and the environment,” containing them at levels that “protect public health and the environment for extremely long periods of time, if not forever.”

A Pivotal Point for CRT Processing

Based on this information from EPA and SWANA, management of CRTs through a process that renders the lead virtually un-leachable and uses the end product as Alternative Daily Cover (ADC) in landfills can be viewed as a pivotal moment in the drama of the ‘glass tsunami.’  The process provides a recycling option that is in demand for the processed CRT glass and at a significantly reduced cost.

Landfill operators must cover all disposed solid waste at the end of each day to control odors, vectors, fires, litter and scavenging. While federal regulations require landfill operators to use six inches of earthen materials as daily cover, alternative materials in lieu of earthen materials to cover waste at landfills are also recognized. These materials are referred to as ADC.

Using alternative materials recycled as ADC provides value by preserving clean soil excavated during landfill construction to be used for other commercial purposes. Beneficial use of many materials, such as foundry sand, shredded tires, and wood chips as ADC, is recognized as recycling or diversion by a number of states.

A process to treat crushed CRT glass, stabilize the lead to prevent leaching, and beneficially use the treated material as ADC to support operation of a municipal waste landfill has been developed and permitted by Peoria Disposal Company (PDC) in Illinois. This novel methodology proposes a new end-use market and additional CRT glass processing capacity that will serve the U.S. for decades.

The treatment and beneficial use of CRT glass by PDC provides access to an additional, domestic CRT glass processing facility and end-use market, at a cost up to 40 percent less than conventional methods.  Beneficial use of treated CRT glass, in conjunction with other existing and proposed processing facilities discussed previously, will help to address the immediate and long-term demand for CRT glass processing (see Case Study sidebar).

Looking Forward

Although recovery and processing of CRT glass may result in increased quantities of glass and lead available for use in other products, the quantities recovered represent a relatively small fraction of the lead and glass recovered through other recycling processes. Additionally, there are capacity, transportation and other challenges associated with recovering these materials from CRTs. The current capacity shortage and subsequent CRT stockpiling is leading the e-waste recycling industry into a downward spiral.

Using treated CRT glass as ADC provides an environmentally and socially sound option that offers an additional end-use market that provides a dual purpose: preserving virgin soil, while also creating an answer to the CRT glass recycling problem. The time has come for the industry to pivot toward this new, beneficial direction.

Christina Seibert is a Project Manager and Solid Waste Planner with CB&I, Inc. (St. Charles, IL). She is responsible for performing technical and economic feasibility analyses for diversion and disposal alternatives, conducting market assessments, developing local and regional solid waste management plans, and developing and facilitating education and outreach strategies related to the management of all types of resources on behalf of both public sector and private sector entities within CB&I’s Solid Waste Services group. For more information, e-mail Ashley@technicacommunications.com.

Figure 1

Figure 1

CRT components. Image courtesy of Florida Department of Environmental Protection, Bureau of Solid and Hazardous Waste.

Figure 2

Figure 2

CRT Devices: Annual Sales and End-of-Life Management Projections (1980-2033). Image courtesy of U.S. EPA, Electronics Waste Management in the United States through 2009, May 2011.

 

Case Study

Kuusakoski Recycling Treated CRT Glass for Beneficial Use as Landfill Alternative Daily Cover

For more than 85 years, environmental services firm Peoria Disposal Company (PDC) has provided a wide range of waste management services, including hazardous waste transportation, treatment and disposal. From 1989 to 1998, PDC accepted crushed CRT glass from Zenith Electronics’ manufacturing facility for treatment and disposal at its PDC Landfill No. 1 Facility in Peoria, IL.

Kuusakoski Recycling partnered with PDC in 2012 to find a beneficial use for Kuusakoski’s treated CRT glass in the US. The collaboration resulted in the KleanKover Recycling Solution,recently announced this year at E-Scrap. PDC filed a provisional patent application for the CRT glass treatment technology and a service mark application for the CRT glass treatment process, KleanKover (the treated CRT glass product), in July 2013.

How It Works

Crushed leaded or mixed CRT glass from Kuusakoski’s Peoria recycling facility (which accepts both whole and dismantled CRTs) is delivered to PDC’s Waste Stabilization Facility. The facility is permitted to receive and treat CRT glass and is currently operational.

Crushed glass is placed in a mixing unit until the size is reduced to 2” or less. A proprietary chemical treatment reagent blend is then introduced. Adding water facilitates rapid and thorough ingredient blending, initiating the chemical reaction treating the heavy metals present in the CRT glass.

The resulting material is permanently stable. Every batch is tested in the PDC laboratory to ensure the lead is non-leachable. PDC tests the KleanKover to see that it is unaffected by acidity, alkalinity, extreme heat and extreme cold, ensuring that it passes the Land Disposal Restriction treatment standard for lead in Illinois. With compliance confirmed, the batch of treated CRT material is removed from storage and shipped to PDC’s permitted municipal solid waste landfill in neighboring Tazewell County, Indian Creek Landfill, to be used beneficially as ADC.