¿Cuánto contamina nuestro teléfono celular?

Fuente la Vanguardia.es : Las piezas de un iPhone recorren más de 800.000 Km antes de ensamblarlas

En Argentina, las tarifas no están verdes

Por Sergio Federovisky, InfoBAE 23 de agosto de 2016

El debate sobre el tema de las tarifas de gas y electricidad cuenta con un telón de fondo que debería ser el contexto real de su configuración, pero resulta apenas un adorno discursivo: el impacto ambiental de la matriz energética de la Argentina y la presión ecológica que impone un modo dilapidador de consumir energía.

Un diputado de Cambiemos se desgañitó en un debate, en defensa de la política que impuso el Gobierno, al exigir “sincerar” las tarifas para estar a la altura de la demanda que impone una época signada por el cambio climático. Hay un vínculo indudable entre energía y medio ambiente, pero cuesta encontrar qué parte de los aumentos que dispuso el Gobierno integra el capítulo de una política de Estado en materia ambiental.

Dos son los aspectos centrales que relacionan la energía y el ambiente: la generación y el ahorro. En ambos, la Argentina se encuentra en el sótano de cualquier ranking por efecto del pasado reciente. Y, en ambos, la política observada hasta ahora por el Gobierno, que lleva nueve meses en el poder, tiende más a consolidar los males existentes que a modificar la dirección existente.

Claramente, el formato de una matriz energética en la que las fuentes verdes (eólica, solar y biomasa) ocupan menos del uno por ciento de la generación explica por qué la Argentina se constituyó en el segundo país de América Latina en generación per cápita de gases de efecto invernadero, apenas detrás de Venezuela. No obstante, salvo el anuncio de la convocatoria a una licitación de mil megavatios, muy similar a la que fracasó ruinosamente hace cinco años, nada hay que indique la voluntad de desplegar una política completa —no parcial ni dirigida a los enormes y concentrados jugadores de la megainversión energética— para hacer de la matriz energética de la Argentina una adecuada al siglo XXI.

“Sincerar” las tarifas, está claro en estos días, no necesariamente significa clarificar cuáles son los costos reales de generación de energía y, menos, poner el valor real a cada una de las fuentes de las que se obtiene. Precios oscuros, imposibilidad de financiación, falta de confianza en los compromisos de compra de energía por parte del Estado fueron, principalmente, los factores que hicieron que de los mil megavatios que se licitaron en 2009 para hacer de la Argentina un vergel de energía eólica y solar sólo se concretara el diez por ciento. La idea de la convocatoria actual va en una dirección parecida, aunque con un esquema más concentrado: que los grandes inversores apuesten a seguro con tasas de rentabilidad poco usuales.

Se suele decir, sin demasiado rigor: Argentina tiene mejores vientos que Dinamarca (o que Alemania o que España o que Uruguay) y, sin embargo, ellos tienen el 30% —mínimo— de su energía de origen eólico. Al margen del nacionalismo berreta que supone considerar que, al igual que la avenida más larga, tenemos los vientos más fabulosos del globo, lo cierto es que esos países —a los que podemos agregar Costa Rica (44% de energías limpias) o Nicaragua (36%)— no obtuvieron esos resultados por casualidad. La estrategia no supuso apenas ofrecer jugosos retornos a las multinacionales del rubro, sino que consistió en apostar a que las energías renovables capturasen el mercado que antes ocupaban las de origen fósil —casi siempre importadas en esos países— o la nuclear, discontinuada después de Fukushima en todo Europa.

¿Hay en la Argentina voluntad de adoptar esa decisión? Porque en tanto y en cuanto la apuesta y la cultura sostengan el apego —y la posición dominante en el negocio— de las fuentes fósiles, lo demás seguirá siendo seguramente testimonial. Los molinos eólicos o los paneles solares no crecen porque se los riegue o porque simplemente se sostenga en un eslogan que es la salvación del planeta.

Un elemento complementario que todos los países exitosos en este aspecto han desarrollado para modificar sustantivamente la matriz energética es el del autoconsumo: estimular que hogares o emprendimientos productivos inviertan en producir su propia electricidad. Sólo en 2015, en Alemania, crecieron un 35% las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo, en un país cuya potencia solar es equivalente a un tercio que la Argentina. Así se explica que en Alemania la contribución de las energías renovables al suministro eléctrico pasara del 6% al 30% en sólo una década.

El “secreto” para motivar el autoconsumo no es el de editar avisos de televisión diciendo qué bonito sería que cada uno tenga en su casa un calefón solar. El elemento que permite que en algunos países (más pobres que la Argentina muchos de ellos) el 20% de toda la energía que se consume sea producida individualmente es la promoción real del Estado (con subsidios o créditos blandos) y la opción de entregar a la red los excedentes para amortizar las inversiones.

Aquí eso ni se discute.

Además de la generación, que debería conducir a modificar una matriz energética propia de la década del cincuenta del siglo pasado, la segunda cuestión ausente en toda política pública en la Argentina es la del ahorro.

Promover el ahorro de energía o, si se quiere, desalentar y hasta castigar el derroche, es una política pública energética y al mismo tiempo ambiental. Y como tal no supone apenas un eslogan, una campaña publicitaria o un reto a quienes no apaguen la luz mientras no la usan, sino una política integral promovida por el Estado. Para ponerla en marcha, por ejemplo, sería interesante, además del consejo fraternal de un gobernante, tener una ley nacional de eficiencia energética.

Llamativamente, la recomendación del ahorro, en tanto sólo apunta a la conciencia individual, tiene como blanco el uso doméstico de la energía, que en volumen está por debajo del sector industrial y de transporte, sobre los que no existe ninguna política formal eficaz de premios y castigos para el ahorro energético.

Pero aún cuando se intente fomentar el ahorro en el sector domiciliario, la forma no es exigir a la gente que apague la estufa o el velador: los países con políticas públicas de mediano plazo promueven, por ejemplo, normativas de construcción que hacen las casas mucho más eficientes energéticamente. Si se estableciera que las nuevas construcciones en las ciudades contaran, por citar un solo caso, con doble vidrio o determinado tipo de aislamiento, la demanda sobre la calefacción y el aire acondicionado no dependería apenas de la voluntad del dueño de casa.

En la Argentina no hay un plan nacional de ahorro de energía, por lo que no hay metas, ni programas. Pero, además, el Estado, como estamos acostumbrados, no educa con el ejemplo: el plan de eficiencia energética en edificios públicos está discontinuado, por lo que el sector público gasta un 25% más de lo que podría gastar en un plan de ahorro de energía. Del mismo modo, no hay seguimiento del cambio de luminarias por lámparas led de bajo consumo en las ciudades, ni planes de estímulo a la eficiencia energética industrial, ni capacitación a las empresas para el ahorro energético, ni programas de eficiencia energética en la construcción, ni programas de eficiencia energética en el transporte.

Sólo hay un reto a quien deja una lamparita encendida.

El autor es biólogo, periodista ambiental, responsable de Medio Ambiente del Frente Renovador.

Financian tecnologías de punta en la gestión y reciclaje de residuos

LUX RESEARCH REPORT PUTS US T HEAD OF INNOVATION PACK2 hours ago

$668m on Disruptive Tech Innovations for Waste & Recycling

Innovations in software, data analytics, and robotics for the waste and recycling industry have benefitted from $668 million of funding since 2011, according to a new report from Lux Research.


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Innovations in software, data analytics, and robotics for the waste and recycling industry have benefitted from $668 million of funding since 2011, according to a new report fromLux Research.

The Boston, US based strategic intelligence firm said that material recycling innovations received the most funding among ‘circular economy’ technologies, which it defined as being “innovations that reduce waste or convert waste into valuable new products”.

Of the total funding of $668 million invested from 2011 through the first quarter of 2016, material recycling was said to have captured a 69% share and accounted for 65% of the total 155 deals. Waste to energy was claimed to have recieved 16% of the funding.

“Waste collection and sorting are experiencing disruptive changes due to the innovations based on software, data analytics, and robotics,” commented Jerrold Wang, Lux Research analyst and lead author of the report, Observing Trends from VC Investment Activities to Material Recycling Fields.

“The sorting segment has a hotspot in robotic-based technologies, and may integrate into collection or processing segments in the future,” he added.

The researchers explained that  used Pitchbook data from 2011 to the first quarter of 2016 to evaluate funding for circular economy related innovations.

The key findings were:

  • The US matched Europe in the amount of investment but saw more deals – $310 million in funding for 84 deals, compared to $308 million for 52 deals in Europe. Among individual countries, the UK led Europe with 11 deals worth over $10 million
  • Within the material recycling segment waste processing topped funding with a 48% share and number of deals with a 42% share. Waste collection came second in both, with an identical 36% share in both funds and deals. Waste processing was dominated by material-specific technologies, while waste collection had switched from these technologies to software and data analytics
  • In terms of funding stage, waste collection got more late stage deals, many related to IT innovations. Seed-stage investment in waste processing covered a wide range of materials, while later stage deals focused on commonly recycled materials.

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In Depth: Recycling Robots 2.0
Once suitable for only niche applications, robots are now being developed that can sort household recyclables and differentiate between construction wastes. What will this mean for the human workers? Does it mean the start of robot revolution? How accurate is the technology?

Rise of the Machines: Why Robots Will Transform Waste Sorting Methods
Rainer Rehn explains that with increasingly intelligent multitasking robotic systems next year, 2016, will be the Year of Robotic Waste Sorting.

World’s First Multi-Robot Recycling System for SITA Finland
ZenRobotics is to install the world’s first robotic waste sorting plant to use multiple robots at SITA Finland’s Helsinki C&I waste recycling facility.

Las medallas olímpicas de Tokio 2020 serán confeccionadas con basura electrónica

Tockio2020

Japón no es un país rico en recursos naturales, han tenido que comprar muchos materiales para montar su imperio electrónico, y ahora que pasan los años tienen mucho desecho que puede tener una segunda juventud. Por ello, decidieron que las medallas olímpicas y paralímpicas de Tokio 2020 reciclen estos residuos y los reutilicen para su fabricación, según publicó el portal Xataka.

Su mina de oro, plata y bronce estan en los pequeños electrodomésticos y electrónicos que pierden su vida útil y pasan a ser “basura electrónica”.

Pero hay mucho más material aprovechable ahí dentro de lo que parece, un tanto por ciento a nivel mundial que podría competir con las mejores reservas, según señalan desde Nikkei.

Los organizadores quieren producir el oro, plata y bronce de las medallas de la minería urbana. “Tampoco hace falta una gran cantidad de material preciado, las medallas no son para nada puras, tienen un porcentaje muy alto de cobre”, precisó Blaise Robinson. “Una medalla de bronce en Río tiene un coste de 2,70 dólares”, agregó.

Desde junio realizan reuniones buscando una forma óptima de recolectar los residuos hasta la llegada de las próximas olimpiadas de verano. Los organizadores se están poniendo en contacto con empresas y municipios para que sean conscientes de este tipo de reciclado, que teniendo en cuenta que estamos ante un mercado que genera 650.000 toneladas de basura electrónica al año – solo se tratan 100.000 -, seguro que se llega a la meta sin mayores problemas.

Para los Juegos Olímpicos de Londres se usaron 9,6 kilos de oro, 1.210 kilos de plata y 700 kilos de cobre, el principal componente para el bronce. “En una comparación rápida,  tenemos que la cantidad de metales preciados recuperados en Japón durante 2014 de residuos electrónicos fue de 143 kilos de oro, 1.566 kilos de plata y 1.112 toneladas de cobre”, concluyeron.

Economía circular desde América latina

Reciclador separa la basura en Colombia. Foto por Fundación Avina

(Fuente OMIN) América Latina y el Caribe es el hogar de más de 4 millones de personas que se ganan la vida recuperando y vendiendo materiales reciclables. La mayoría de ellos son trabajadores independientes de bajos ingresos que realizan su empleo de manera precaria y sin las apropiadas condiciones sanitarias y de seguridad.

A pesar de las contribuciones ambientales positivas que hacen a la sociedad —limpiando las calles de la ciudad, impulsando la economía circular, readaptando y reutilizando materiales no degradables, creando trabajos para los pobres y fomentando una cultura del reciclaje— los recicladores raramente reciben el reconocimiento de los gobiernos locales o nacionales por su servicio público, y carecen de las habilidades requeridas para crear un modelo de negocio que pueda convertir su oficio en un su trabajo sostenible.

En Colombia, como en muchos otros países de América Latina y el Caribe, la migración de la gente del campo a las ciudades generó mayores exigencias para en las economías locales. En este contexto, los recicladores surgieron como parte de la economía informal, en respuesta a la necesidad de puestos de trabajo.

“Las ciudades no estaban preparadas para los nuevos habitantes, y no había manera que la economía formal los absorbiera, así que aprovecharon lo que tenían a mano: hicieron uso de los residuos”.— Ricardo Valencia

“Las ciudades no estaban preparadas para los nuevos habitantes, y no había manera que la economía formal los absorbiera, así que aprovecharon lo que tenían a mano: hicieron uso de los residuos,” dijo Ricardo Valencia, Director de lala Iniciativa Regional de Reciclaje Inclusivo (IRR), una iniciativa liderada por el FOMIN que reúne a gobiernos, empresas y sociedad civil para mejorar la vida de los recicladores en toda América Latina y el Caribe.

Norah Padilla, directora de la Asociación de Recicladores de Bogotá. Foto por Juan Arredonde/Getty Images Reportage

Cabe destacar que, “si no hubiera recicladores recogiendo todo ese material, el problema de la gestión de residuos sería mucho más difícil para todos,” dijo Nora Padilla, directora de la Asociación de Recicladores de Bogotá, y ganadora del prestigioso Premio Ambiental Goldman y miembro del comité nacional de la IRR en Colombia.

Nacida en el seno de una familia de recicladores, Padilla comenzó desde niña a hurgar entre botes de basura y vertederos, y a los 14 años comenzó su legado como líder comunitaria. Ha participado en docenas de cruzadas legales para obtener derechos para los recicladores a lo largo de todo Colombia.

Hoy, Colombia y Brasil son los dos únicos países de América Latina que han incluido a los recicladores como parte de sus sistemas nacionales de gestión de residuos. Sin embargo, ahora el desafío ha mutado, explica Padilla, del reconocimiento legal a su implementación.

El reciclaje juega un papel clave en el crecimiento de la economía circular en América Latina y el Caribe.

En oposición al flujo de la economía lineal donde las cosas son extraídas, hechas, producidas y en última instancia, desechadas, la economía circular aprovecha lo que ya existe, generando un enorme impacto tanto a nivel social como ambiental.

En oposición al flujo de la economía lineal donde las cosas son extraídas, hechas, producidas y en última instancia, desechadas, la economía circular aprovecha lo que ya existe, generando un enorme impacto tanto a nivel social como ambiental.

Para que todo esto suceda, los recicladores deben crear modelos de negocio que puedan competir en el mercado, necesitan entender mejor a sus clientes y organizarse para recibir los pagos. Al fortalecer sus habilidades, los recicladores pueden estar a la vanguardia de un paradigma cambiante de ciudad, de lineal a circular.

A través de la IRR, el FOMIN y sus socios (BID, Fundación Avina, Coca-Cola, PepsiCo, y la Red Latinoamericana de Recicladores), están construyendo capacidades técnicas dentro de las asociaciones de recicladores y apoyándolas a prepararse para desempeñar un papel en los sistemas locales de gestión de residuos.

Recicladores en Bogotá, Colombia. Foto por Jose David Martinez Mulford/ Asociación de Recicladores de Bogotá

En tres municipios de Colombia, Valledupar, Bucaramanga y Popayán, la IRR apoya la creación de planes de gestión de residuos de alta calidad que incluyen los recicladores y que pueden ser replicados a lo largo del país.

Actualmente el 80% de la población de la región vive en ciudades; cifra que aumentará a un 84% para el 2035. Al crecer las ciudades, crecen los residuos que producen. Por lo tanto, la IRR, con sus socios del sector privado, está innovando dentro de los límites de la ciudad, reduciendo su huella de carbono, y apoyando a los recicladores para crear un negocio rentable y sostenible.

Hasta el momento, la IRR trabaja en 16 países y beneficia a más de 17,000 recicladores. Algunos proyectos incluyen: el mejoramiento de la recolección, del transporte y de la disposición final de los residuos urbanos en Guyana; el fortalecimiento de habilidades organizacionales y comerciales de los recicladores de base en la República Dominicana; y la creación de oportunidades de intercambio entre los líderes de los recicladores en Centroamérica.

¡No tires el celular viejo!: 6 usos inesperados

Diferentes aplicaciones para convertir el teléfono o tablet en una webcam, control universal y hasta en una consola de videojuegos

(Shutterstock)

El smartphone se suele cambiar, en promedio, cada un año medio. Así lo aseguran distintas estadísticas. Y teniendo en cuenta que la tecnología no para de avanzar, los tiempos se acortan cada vez más.

Ya sea para disponer de los últimos modelos del mercado o simplemente porque el teléfono se rompió, es frecuente ir acumulando dispositivos viejos en los rincones y cajones del hogar. Afortunadamente, es posible darle diferentes usos a los equipos, con la ayuda de ciertas aplicaciones. Aquí, un detalle de algunas opciones

1. Webcam inalámbrica
Para poder reconvertir el teléfono en una webcam inalámbrica, basta con recurrir a algunas de las tantas aplicaciones disponibles. SmartCam (Android), por ejemplo, sólo requiere que se instale el software en el dispositivo y en la PC. Lo mismo sucede con Kinoni (iOS) o EpocCam (Android). DroidCam o IP Webcam (ambas para Android) también son una buena alternativa. Para hacer transmisión remota, es necesario ingresar aIvideon, y habilitar el streaming de la nube. Esta opción puede servir para monitorear el hogar a distancia.

Cómo reutilizar el teléfono viejo (Shutterstock)
Cómo reutilizar el teléfono viejo (Shutterstock)

2. Emulador de juegos retro

RetroArch (Android) permite tener acceso a muchos de los clásicos juegos de todos los tiempos. Basta con bajar la app al celular y comenzar a usarla. Lo bueno es que tiene actualizaciones y es compatible con varios sistemas operativos.

3. PlayStation

Hay dos aplicaciones para Android muy populares que permiten convertir el teléfono en pequeñas consolas de PlayStation. Se trata de FPse yePSXe. Ambas son pagas: cuestan 3,17 y 3,38 dólares respectivamente.

4. Portarretratos
Ideal para los dispositivos que disponen de una pantalla de buena resolución. Para eso, se puede recurrir a Day Frame Slideshow (Android) o bien a Digital Photo Frame (iOS y Android).

5. Control remoto universal

Para controlar TV, DVD o reproductor de CD desde un mismo sitio. Todo esto se puede hacer gracias al puerto infrarrojo. En caso de que no cuente con esta opción, es posible conseguir un adaptador. Algunas de las aplicaciones más populares para bajar el dispositivo son Peel Smart Remote (iOS y Android), IR Universal Remote (iOS y Android) o Sure Control Remoto Universal (iOS y Android).
En el caso de los televisores que cuentan con conexión a la web, basta con buscar la aplicación que haya sido diseñada para tal fin por el fabricante del equipo.

6. Lector de e-books
Soportan distintos formatos y permiten navegar con facilidad a través de los textos. Kindle cuenta con una versión disponible para iOS y Android. Otra alternativa puede ser Prestigio e-Reader (Android), Ebook reader (iOSy Android), Aldiko (iOS y Android), Moon Reader (Android) o Cool Reader (Android).

En Perú evaluarán vía Internet planes de manejo de residuos electrónicos

Sistema en línea sustituirá la atención por mesa de partes.portada

  • ANDINA/Pedro Tinoco

Lima, ago. 18. El Ministerio de la Producción implementó el Sistema Electrónico de Evaluación de Planes de Manejo de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE) para las empresas del sector tecnológico, para contribuir con la conservación del medio ambiente.

De esta manera, las empresas que fabrican, importan, comercializan o distribuyen este tipo de residuos podrán ingresar sus planes vía Internet, a través de la Ventanilla Única del Sector Producción (VUSP) en su portal institucional.
Este aplicativo reducirá sustancialmente los tiempos de atención en ventanilla de mesa de partes, que hasta antes del pasado 15 de agosto, se constituía como la única opción para realizar el trámite de evaluación de Planes de Manejo de RAEE.
El principal objetivo es simplificar el trámite administrativo para las empresas dedicadas a la producción y comercialización laptops, computadoras, tablets, aparatos electrodomésticos y médicos, entre otros.
Estas empresas suman en conjunto aproximadamente cuatro mil en todo el país.
Los Planes de Manejo de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (Raee) contribuyen a la conservación del medio ambiente, porque su inadecuado manejo liberan compuestos tóxicos dañinos a la salud humana y al ambiente.
Ecoeficiencia
La implementación del mencionado sistema electrónico, se enfoca fundamentalmente en medidas de ecoeficiencia, que constituye una reforma en el marco de la política del gobierno electrónico.
Los Planes de Manejo de RAEE deben ser presentados a Produce para su respectiva evaluación y aprobación de acuerdo a las disposiciones señaladas en el Reglamento Nacional de la Gestión de Manejo de los Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos.
Estas normas fueron aprobadas mediante D.S. N° 001-2012-MINAM, así como a lo establecido en sus disposiciones complementarias señaladas en la R. M N° 200-2015-MINAM.
Para acceder al sistema, los representantes de las empresas deberán ingresar a http://www.vusp.gob.pe y registrarse en el ícono Nuevo Usuario proporcionando los datos solicitados; para mayor información, escribir a: diggam@produce.gob.pe
El lanzamiento del aplicativo estuvo a cargo de la Dirección General de Asuntos Ambientales del Viceministerio de MYPE e Industria de del Ministerio de la Producción.
(FIN) NDP / MDV
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