(Fuente, Residuos Profesional)

AERESS valora la nueva norma sobre gestión de residuos electrónicos pero lamenta que los objetivos de preparación para la reutilización se apliquen solo a dos categorías de aparatos y no alcancen el 5%.

Los recuperadores de economía social consideran escasos los objetivos de preparación para la reutilización del nuevo Real Decreto de RAEE
AERESS considera escasos los objetivos de preparación para la reutilización que recoge el nuevo Real Decreto. Foto: AERESS

Tras la reciente aprobación del nuevo Real Decreto de Gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), la Asociación Española de Recuperadores de Economía Social y Solidaria (AERESS) se ha mostrado satisfecha por el reconocimiento que esta norma otorga a las entidades de economía social a través de la mención específica a las mismas a lo largo del texto. Igualmente, valora el hecho de que se incluya la posibilidad de que las entidades locales incorporen “cláusulas sociales para entidades de economía social en sus instrumentos de contratación o convenios para la recogida y gestión de residuos”.

AERESS considera que se trata de un reconocimiento a un sector que históricamente viene desarrollando una importante labor de generación de empleo e inserción sociolaboral para personas en riesgo de exclusión a través de la actividad de gestión de residuos y, especialmente, de la preparación para la reutilización de los mismos.

El sector valora también la apuesta de esta nueva reglamentación por las primeras etapas de la jerarquía en la gestión de residuos y, más en concreto,la incorporación de objetivos de preparación para la reutilización separados de los de reciclaje, una reivindicación histórica de AERESS y que se entiende como un paso importante en el avance hacia una verdadera mejora en la gestión de residuos, situando a España en la cabecera de Europa.

Sin embargo, considera injustificada la aplicación de dichos objetivos de preparación para la reutilización únicamente para dos categorías de RAEE (2% para la 4, grandes electrodomésticos, y 3% para la 6, aparatos de informática y de telecomunicaciones pequeños).

En opinión de AERESS, dicha elección resulta inadecuada. “No se entiende cuáles han sido los criterios utilizados para la elección de las categorías y para la aplicación de distintos objetivos a cada una de ellas. La experiencia de más de veinte años de las entidades recuperadoras de economía social y solidaria contradice dicha elección, pues, según los datos del sector, la categoría 4 es la que cuenta con un mayor potencial de preparación para la reutilización, al igual que los frigoríficos, los cuales han resultado exentos de porcentaje de preparación para la reutilización”, lamenta en un comunicado.

Asimismo, asegura que “el objetivo se ha quedado corto, no alcanzando el 5%, a lo que se suma la postergación del periodo de aplicación hasta 2017”.

No obstante, esta entidad reconoce el reto de la nueva norma por mejorar el control, la trazabilidad y, en general, lasupervisión por parte de las administraciones públicas de la gestión de los residuos electrónicos.