A pesar de que es muy probable que el oro finalice por debajo de los US$1.300/oz con los cuales comenzó el año en curso, analistas de bancas de inversión interpretan que todavía hay espacio para mejorar, debido a la recuperación de otros commodities, más particularmente el caso del petróleo, como consecuencia de la demanda proveniente de los mercados emergentes.

Independientemente de las noticias provenientes de China, se estima una recuperación económica en los próximos meses, que podría inyectar vigor en la matriz del país más poblado del planeta, con la consiguiente demanda de minerales, metales y otras materias primas como el petróleo.

Los analistas interpretan que 2015 finalizará con el oro en el orden de los US$1.200/oz, avizorando un mejor escenario para 2016, pronosticando unos US$1.400/oz.