La ley ElektroG, que traspone en Alemania la Directiva Europea sobre Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), entró en vigor el 24 de octubre, con lo que la gestión de los módulos fotovoltaicos pasa a ser responsabilidad del productor. Que se traduce en la obligación de una garantía financiera en función de las ventas anuales que tenga cada empresa.

La RAEE entra en vigor para los módulos fotovoltaicos en Alemania

Además de disponer de esa garantía financiera anual, la ley alemana también requiere financiación de los residuos actuales recogidos por la red municipal, una empresa de servicios o el productor directamente. Los productores son empresas con sede en Alemania que fabrican o importan módulos fotovoltaicos para el mercado alemán.

Con la clasificación B2C, los módulos fotovoltaicos pueden ser desechados en los puntos de recogida municipales. La posterior recogida y tratamiento tiene que ser ejecutada y financiada por los productores, ya sea directamente o a través de un sistema subcontratado. La comunicación entre la red municipal y los productores es coordinada por el registro oficial de productores Stiftung ElektroAltGeräte (EAR), que también emite el número de identificación del productor requerido para obtener el permiso de venta de módulos fotovoltaicos en Alemania. La prueba de una garantía financiera EAR es un requisito previo para que se atribuye un número de productor.

La recogida de los módulos al final de su vida en los puntos de recogida municipales puede ser limitada. Por lo tanto, los residuos fotovoltaicos pueden ser también gestionados por un sistema de gestión dirigido por la propia industria, como PV Cycle. “Un sistema centrado en la industria tiene referencias del mercado y conoce el producto para recoger los módulos fotovoltaicos desechados, reciclarlos e informar y formar a las personas que trabajan con ellos en toda la cadena de valor”, señala Ullrich Didszun, director de PV Cycle en Alemania. “Esto nos permite tener costes más bajos, manteniendo nuestros altos estándares ambientales”.

El servicio de recogida y reciclaje de módulos de PV Cycle ya había permitido a la industria alemana tratar de manera sostenible más de 7.000 toneladas de módulos fotovoltaicos desechados, más que el resto de los otros sistemas de gestión juntos. “Nuestros clientes y sus clientes seguirán recibiendo el servicio que han conocido en los últimos nueve años, con una gestión integral de todas las obligaciones que contempla la ley”, apunta Ene Clyncke, director general de PV Cycle.