En el transcurso de 15 años, el oro sufrió variaciones astronómicas en su cotización: desde los US$275/oz a fines de 2000 hasta los US$1.170-US$1.180/oz del actual mes, incluyendo picos de casi US$2.000/oz en el transcurso hace poco menos de cuatro años (Gráfico 1)  Luego de las cifras record registradas, hemos sido testigos de un importante retroceso, generado mayoritariamente por los ETF, quienes pusieron en venta sus posiciones. A pesar de ello, en octubre los ETF han incorporado US$393 millones en oro y plata, el mayor flujo desde febrero, como consecuencia de que la Reserva Federal de EE.UU. no aumentaría los tipos de interés hasta  2016. En un principio, los analistas interpretan que el peor de los escenarios se ha alejado definitivamente: el oro está más cerca de los US$1.200/oz que debajo de los US$1.100/oz (Gráfico 2)

Gráfico 1 – Cotización de la onza de oro de 2000 a 2015

Gráfico 2 – Cotización de la onza de oro en 2015

A pesar de ello hay hechos concretos que marcan que el oro no ha perdido su brillo, y que continúa siendo la apuesta de muchos países, en especial aquellos desarrollados y también en casos en vías de desarrollo, quienes atesoran al metal dorado como fuente de preservación de su moneda, así como la posibilidad de establecer un patrón oro (se puede observar precisamente el caso de China, con el yuan, que podría estar respaldado por el oro en un futuro no muy lejano) Si se deja de lado el caso de Francia, se pueden apreciar tenencias inmodificables (Gráfico 3 – no se incluyen aquellos países con tenencias menores a 500 toneladas a efectos gráficos)

Gráfico 3 – Reservas de oro medidas en toneladas

Independientemente de todos los rumores respecto al futuro del oro, los Bancos Centrales Europeos signatarios del “Central Bank Gold Agreement” en 2000 (CBGA) así como sus renovaciones que establecen un tope de ventas del metal dorado, el desprendimiento del metal dorado ha sido prácticamente nulo a partir de 2011 (Gráfico 4), momento en que comienza el retroceso de la cotización del commodity de referencia. Esto es una clara apuesta a largo plazo por el oro: el denominado “último método de pago” por parte de Alan Greenspan, ex Director de la Reserva Federal de EE.UU., quien se estableció durante muchos años una política monetaria no partidaria del metal dorado.

Gráfico 4 – Ventas auríferas por parte de Bancos Centrales Europeos

La fuerte apuesta por el oro se ve reflejada en cuánto significa este metal como porcentaje de las reservas (Gráfico 5), donde el metal en cuestión es más de un 60% del respaldo en EE.UU., Italia, Alemania y Francia. También se puede destacar la aceleración de Rusia y, en el caso de China, el crecimiento de las reservas ha implicado que a pesar de una mayor apuesta por el oro, en términos porcentuales quede eclipsado, ello gracias al mayor volumen de negocios de la segunda economía mundial.

Gráfico 5 – El oro como porcentaje de las reservas monetarias

En producción aurífera, Argentina se ha colocado en un lugar de privilegio, con producción record en vías de un mayor crecimiento gracias a la entrada de nuevos emprendimientos (Tabla 1) El aumento productivo en Argentina proviene especialmente de la puesta en producción de Cerro Negro, con la primera colada en julio de 2014, con un total cercano a las 5 toneladas. En Veladero, el procesamiento de mineral de mayor ley permitió aumentar la producción, y en el caso de Gualcamayo el acceso a la mina subterránea también fue un disparador de la oferta de Argentina.

Producción Mundial de Oro – 2013 / 2014
Rank País 2014 2013 Variación
1 China 465 438 6%
2 Rusia 272 249 9%
3 Australia 269 268 0%
4 EE.UU. 200 228 -12%
5 Sudáfrica 164 177 -7%
6 Canadá 153 133 15%
7 México 115 120 -4%
8 Indonesia 110 109 1%
9 Ghana 106 107 -1%
10 Brasil 80 80 0%
11 Uzbekistán 80 77 4%
12 Papúa Nueva Guinea 59 60 -2%
13 Argentina 57 50 14%
14 Mali 48 48 0%
15 Kazajstán 49 42 17%
16 Tanzania 44 46 -4%
17 Chile 44 48 -8%
18 Colombia 43 41 5%
19 Filipinas 39 38 3%
Resto del Mundo 538 498 8%
Total mundial 3.109 3.049 2%

Tabla 1 – Producción de oro medida en toneladas