(CINCO DÍAS)  MADRID

Ignasi Cubiñá es biólogo de formación, con experiencia en el mundo de la industria alimentaria y farmacéutica. Cofundador y director de Eco Intelligent Growth, una consultoría de negocios que desarrolla proyectos regenerativos de diseño de comunidades y productos, también dirige varios proyectos de ecología industrial y de educación para el cambio hacia una sociedad sostenible basada en la economía circular. Además, es ponente asiduo en conferencias sobre ciencias y sostenibilidad.

Pregunta. ¿En qué consiste la economía del reciclaje?
Respuesta. En lo que no consiste es en cómo está montado el sistema hasta ahora, porque el sistema actual, más que reciclaje, es infrarreciclaje, ya que los productos no están diseñados para ser reciclados. Muchos de ellos no lo están porque no fueron concebidos de esta manera; otros, porque los componentes con los que están constituidos no lo permiten, y otros, porque simplemente la calidad de los mismos y las infraestructuras asociadas tampoco lo permiten. La economía del reciclaje es lo que llamamos economía circular. Su objetivo es recircular de manera indefinida cualquier tipo de producto que seamos capaces de utilizar o fabricar, ya sea en su totalidad o subpartes del producto. En un planeta que tendemos a ser en menos de 20 años 9.000 millones de personas, con 3.000 nuevas personas en la clase media, el sistema lineal no da para más.

P. ¿Qué modelo económico caracteriza a la economía de reciclaje?
R. Es un modelo de producto o servicio. Por ejemplo, el usuario, dentro de la economía circular, no paga por ser propietario de una nevera ni de una lavadora, sino que paga una especie de alquiler por la fase de uso de esa nevera y de esa lavadora. Esto le permite al usuario poder tener una buena nevera y una buena lavadora, cuyos componentes puedan ser recuperados y reutilizados en nuevas neveras y nuevas lavadoras, de tal manera que no te penaliza porque no te resulta más caro y no penaliza al fabricante porque él va a reducir en costes de materias primas y, además, va a permitir ofrecer el servicio de manera continua. Por lo tanto, no solamente no pierde un cliente, sino que transforma un cliente ocasional en un cliente permanente.

“Las Administraciones públicas juegan un papel esencial, ya que tienen el poder de facilitar el cambio”

P. ¿Qué se necesita para poder llevar este modelo a cabo?
R. Lo primero, una cultura de calidad que es muy superior de la que tenemos hasta ahora, y lo segundo, una relación entre cliente y proveedor diferente, ya que el proveedor se transforma más tarde en cliente, mientras que el cliente se transformará en proveedor. Esto ocurre porque al final el usuario, en función de sus buenas prácticas, devuelve el producto al fabricante cuando quiera, por ejemplo, para una actualización del mismo o cuando sea necesario reparar determinados componentes. Eso requiere un sistema de servicio continuo con un coste de mantenimiento mucho más bajo.

P. ¿Qué oportunidades de negocio existen en la actualidad dentro de la economía circular?
R. Actualmente, existen más de 3.000 empresas que han adoptado este modelo de negocio. Muchas otras lo han adoptado de manera parcial, pero lo importante es que prácticamente en todos los sectores existen oportunidades de negocio. Todos aquellos productos que tengan una alta rotación son susceptibles de tener un modelo de economía circular. Por ejemplo, vehículos ligeros, la industria del packaging, textil e, incluso, el sector de la construcción, que aunque rota poco, cada vez más el interior de los edificios es renovado con más frecuencia. La gran fuerza de la economía circular es que da oportunidades a la creación de nuevos productos y nuevas ofertas. Se puede desarrollar nueva tecnología sin ir contra la diversidad.

P. ¿Podría hablarme de algún caso en concreto?
R. La empresa holandesa Mud Jeans, que ofrece productos de denim en leasing. Uno de los problemas de la moda es que exige mucha rotación de producto: a la gente le gusta cambiar de color y de modelo cada temporada, lo que plantea un gran dilema al sector, ya que en muy poco espacio de tiempo se pueden encontrar con graves problemas de disponibilidad de materias primas.

P. ¿Qué beneficios puede aportar este sistema a las empresas?
R. Uno, la posibilidad de diferenciarte de tus competidores al ofrecer un producto diferente. Dos, reducción de los costes, ya que si controlas las materias primas y aseguras el aprovechamiento de las mismas, eres capaz de controlar la volatilidad de los costes. El éxito de la economía circular está en lo social y en lo económico, no en la ecología.

P. ¿Qué pueden hacer los Gobiernos para fomentar un sistema económico basado en la economía circular y, por tanto, en el reciclaje?
R. Los Gobiernos y las Administraciones públicas juegan un papel esencial, ya que tienen el poder de facilitar el cambio. Lo más directo es generar incentivos, por ejemplo, eliminando el IVA. Si no se está dispuesto a eliminarlo por completo, una salida es aumentárselo a los productos más contaminantes y reducírselo a los que menos. También deben ofrecer ventajas fiscales a las empresas. Además, tienen el deber de educar a la sociedad