Carbon Trust presenta una hoja de ruta para empresas que quieren convertirse en un negocio cero emisiones de carbono para el año 2050. Identifica cuatro iniciativas prácticas que las empresas pueden implementar hoy.

El cambio climático es problema complejo que opera en escalas de tiempo generacionales. Sólo las empresas más intensivas en capital tienden a mirar a largo plazo, hacia los próximos 10 o 15 años. La mayoría de las empresas tiene un horizonte de planificación mucho más corto y esto se complejiza con las coyunturas de cada país.

A pesar de ello, el acuerdo de París es una muestra de que las empresas tendrán que acelerar la transición a una economía baja en carbono.

Carbon Trust presenta una hoja de ruta para empresas que quieren convertirse en un negocio cero emisiones de carbono para el año 2050. Identifica cuatro iniciativas prácticas que las empresas pueden implementar hoy.

  1. Estrategia de sostenibilidad en la cadena de suministro. Comprender e informar los impactos ambientales de la cadena de suministro / valor puede descubrir áreas de ineficiencia y riesgos operacionales, así como ofrecer oportunidades de ahorro de costes y creación de valor. Implementar formas innovadoras de reducir el impacto ambiental, como el cambio de los insumos, trabajando en colaboración con los proveedores, o la construcción de modelos de negocio más circulares. El nuevo estándar de la Cadena de Suministro Carbon Trust – alcanzado recientemente por compañías como Aviva, Deloitte y Willmott Dixon – crea un marco para ayudar a las empresas a tomar medidas al respecto.
  2. Precios internos de carbono. Este año el CDP informó que 437 empresas dicen usar un precio interno del carbono, frente a 150 en 2014. Un Análisis de Carbon Trust y el Departamento de Energía y Cambio Climático del gobierno del Reino Unido estima que en un escenario de 2 grados se espera que el precio mundial del carbono llegue a los $ 140 por tonelada de CO2 en 2030 y $ 400 en 2050. De cara a esto un precio del carbono interno está convirtiéndose en una herramienta cada vez más popular para evaluar las decisiones de inversión futuras.
  3. Compromisos de energía renovable. El año pasado más de 40 grandes empresas se han unido a la campaña RE100, comprometiéndose a abastecerse al 100% de energía de fuentes renovables. Las empresas que participan incluyen BT Group, Mars, Unilever, Procter & Gamble, Grupo IKEA y Nike. Este movimiento se ha fortalecido por los cambios en los informes corporativos en el marco del Protocolo de Gases de Efecto Invernadero, permitiendo a las empresas reconocer la compra de energía limpia en su contabilidad de carbono.
  4. Metas basadas en la ciencia. La ciencia del clima puede ser utilizada como una guía para las empresas y sus planes. Si las corporaciones tienen planes para su futura participación en un mercado miran la eficiencia relativa dentro de su y  pueden mirar de manera similar a lo que necesita su sector para lograr la descarbonización y hacer planes en consecuencia. Alrededor de 90 empresas se han comprometido a establecer objetivos basados ​​en la ciencia, incluyendo algunos que ya los han puesto en marcha, como la Coca-Cola Enterprises, Sony, General Mills y Thalys.

Para Carbon Trust las empresas que toman estos enfoques tendrán más probabilidades de prosperar durante la transición a una economía baja en carbono. Ellos obtendrán una ventaja competitiva de la acción temprana, algunos beneficios de reputación muy útiles y aumentarán su capacidad de florecer bajo la futura acción reguladora sobre el cambio climático.