José Carlos Cueva, experto en derecho energético y titular del Estudio Beccar Varela, analiza el nuevo esquema del Ministerio de Energía y Minería, haciendo hincapié en el rol que cobran las energías limpias.

Gastón Fenés

Por Gastón Fenés
gaston.fenes@energiaestrategica.com

Ya salió publicado en el boletín oficial el nuevo organigrama, a través del Decreto 231/2015 (descargar). Se crearon numerosas dependencias, muchas de las cuales ponen el acento en la planificación energética. Por primera vez en su historia, Argentina tendrá una subsecretaría de energías renovables.

José Carlos Cueva, especialista y presidente de la Comisión de Asuntos Legales y Tributarios de la Cámara Argentina de Energías Renovables (CADER) analiza las transformaciones que implica la nueva administración, en una entrevista para energiaestratégica.com

¿Cuáles son los principales cambios que establece el organigrama del Ministerio de Energía y Minería en lo que respecta a energías renovables?

Lo destacable –y novedoso dentro de nuestra organización Administrativa, aprobada por el reciente decreto 231- es la creación con rango de Subsecretaría y dependiendo directamente de la Secretaría de Energía Eléctrica, de la Subsecretaría de Energías Renovables. Esto se observa dentro del marco de distintos organismos específicos en materia de energía y minería, de similar rango (junto con Energías Renovables, las carteras de Recursos Hidrocarburíferos, Planeamiento Energético y Minería) y con objetivos y funciones propios cada uno de ellos.

En puntual ¿Cuáles van a ser las funciones de la Subsecretaría de Energías Renovables?

La Subsecretaría deberá entender en todos los aspectos vinculados al desarrollo de la generación energía eléctrica de fuentes renovables, en todas sus etapas, desde la elaboración de planes y políticas del sector, hasta la fiscalización del cumplimiento de obligaciones asumidas, pasando por  la definición de modalidades para facilitar la inversión privada y pública, la evaluación de prioridades de proyectos, facilitar el acceso a la información de un banco de proyectos de energías renovables y de otra información necesaria para la toma de decisiones, asistir en el control de entes reguladores y en la resolución de recursos a cargo de esos entes. Se destaca el objetivo expresamente citado de ejecutar el Régimen de Fomento aprobado por leyes 26.190 y modificado por la reciente ley 27.191, como también la colaboración en lo atinente al Fondo Fiduciario creado por la última de esas normas. Por el contrario, resulta al menos llamativo que no se haya incluido también como objetivo la ejecución del régimen de fomento previsto en la ley 25.019, la que se mantiene vigente y que regula entre otras cosas, un régimen de premios o remuneración adicional por kWh generado a partir de fuentes renovables.

¿Expresa el organigrama voluntad para trabajar en planificación energética? ¿Por qué?

Entiendo que la conformación de un Ministerio de Energía y Minería con organismos en un mismo rango y objetivos y funciones específicos, además de la creación de una Subsecretaría de Coordinación y Control de Gestión, otorga herramientas legales para una planificación energética ordenada y eficiente, ya sea en el corto, mediano y largo plazo

Asimismo, el hecho de de contar con organismos específicos y funcionarios abocados a tomar decisiones exclusivamente para la industria de energías renovables, evita subordinar estas decisiones a prioridades de una amplia gama de otras actividades tal como sucedía con el esquema organizativo de la Administración saliente. Recordemos que, a diferencia del criterio más uniforme que presenta el decreto 231, bajo el marco del entonces Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios convivían distintas áreas con particularidades diversas entre sí: obras públicas, recursos hídricos, desarrollo urbano y vivienda, energía, combustibles, comunicaciones. Yendo concretamente a tu pregunta, entendemos que las herramientas del decreto 231 se traducirán en la voluntad concreta de una planificación ordenada y previsible.

 Para avanzar en un proyecto de energía renovable ¿A qué área deberían dirigirse los inversores?

Debe tenerse presente que la evaluación de un “proyecto” –en la concepción amplia que plantea tu pregunta-, presenta necesariamente diversas aristas legales que deberán analizarse, ya sea de manera obligatoria o al menos para hacer el análisis del proyecto para que resulte lo más redituable y eficiente posible. Los aspectos más relevantes a analizar son los aspectos puramente regulatorios, los aspectos impositivos  vinculados con regímenes de promoción impositiva, los diversos esquemas regulatorios a elección del inversor, los aspectos ambientales, eventualmente los aspectos aduaneros, la conexión a la red –existente o no- de transporte, entre muchos otros, sin dejar de mencionar las existencia de la existencia de una jurisdicción y de jurisdicción provincial que coexisten . Existen diversas autoridades de aplicación y control, nacionales y/o provinciales, que deberán participar en cada uno de estos aspectos, por lo que no puede definirse, a priori, “un área” exclusiva a la que deban dirigirse los desarrolladores. Sin embargo, y en términos generales, la Subsecretaría de Energías Renovables recientemente creada, será sin lugar a dudas un área clave para los proyectos del sector.

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