La gran cantidad de aplicaciones, las distintas funciones y su uso intensivo exigen que el cambio del móvil sea cada vez más rápido; analizar el uso que se le dará y la capacidad de almacenamiento es fundamental para elegir el dispositivo adecuado

Cintia Perazo PARA LA NACION

Un estudio de Motorola Mobility, realizado a través de CIO Research, reveló que el 36 por ciento de los argentinos cambia su smartphone durante el primer o segundo año luego de haberlo comprado, mientras que el 34% lo hace en el tercer o cuarto año. “La decisión de adquirir un nuevo celular y los motivos que lo llevan a hacerlo dependen de las necesidades y expectativas de cada usuario”, dice Valeria Fernández, gerente de marketing de Motorola.

Mientras que Sergio Jung, gerente de producto de LG Electronics Argentina, remarca que dependerá de los deseos del usuario más que de la necesidad. “Es que hay usuarios más tecnológicos que quieren cambiar de equipos todos los meses o cada tres meses, mientras que otros tienen perfiles más básicos y sólo necesitarán comprar otro móvil cuando desean tener una mejor cámara, procesador o un diseño más lindo”, detalla.

Los síntomas

Obviamente los deseos y necesidades de cada usuario serán los determinantes a la hora de renovar el dispositivo. Sin embargo existen algunas señales que pueden evidenciar que ya es el momento de comprar un teléfono nuevo. “Si la batería ya no acompaña el mismo período de tiempo que lo hacía anteriormente, si se queda sin memoria, o es lento, posiblemente ya sea hora de buscar uno nuevo”, dice Fernández.

Hoy los celulares son computadoras de bolsillo. A medida que se instalan más aplicaciones, se reduce el almacenamiento interno disponible y se da un uso más intensivo del equipo. Esto reduce la disponibilidad de la memoria RAM y provoca que el dispositivo empiece a ser más lento. “Asimismo, con mayor uso de los contenidos multimedia, seguramente el usuario querrá tener un móvil con una pantalla más grande y con mejor resolución. Pantallas de 3 o 4 pulgadas pueden resultar pequeñas para disfrutar series y películas, y probablemente este sea es el momento de cambiar por un equipo que tenga un display HD de 4 o 5 pulgadas”, considera Jung.

Para tomar nota

“Siempre es recomendable que a la hora de comprar un celular, identifiquemos qué es lo que esperamos de él. Si el usuario quiere descargarse un gran número de aplicaciones es recomendable que busque un celular con amplia memoria interna o que pueda añadirle memoria externa”, sugiere la ejecutiva de Motorola. Pero si pese a esto aún necesita más espacio, Fernández proporciona cinco tips para optimizar la memoria de su celular: borrar las aplicaciones que no se usen; subir archivos a la nube; limpiar caché y el historial de aplicaciones; descargar periódicamente los archivos a una computadora; y escuchar música desde Internet, para sólo almacenar en el teléfono lo estríctamente necesario.

Por su parte, el gerente de LG señala que si una persona es fanática de la fotografía tendría que buscar un dispositivo con 16 GB de almacenamiento interno, como mínimo. Y, si tiene la opción de sumar una tarjeta de memoria externa, lo ideal es que adquiera un equipo de entre 4 GB a 8 GB de almacenamiento interno. “Esta es la capacidad mínima para instalar las aplicaciones más populares. Si una persona tiene un teléfono con una memoria RAM de 256 MB, muy posiblemente no pueda instalar muchas de las aplicaciones que usamos actualmente. Mientras que con un teléfono con 512 MB, encontrará menos problemas, pero a la larga lo ideal es 1 GB o más”, agrega Jung.

¿Cómo elegir el equipo adecuado? La tarea no es sencilla, sobre todo con la gran cantidad de modelos y marcas disponibles en el mercado, pero una forma de seleccionar la mejor opción puede ser analizando el uso que se le quiere dar al móvil. Aquellos usuarios que deseen un smartphone para hablar y navegar, pero no le dan un uso intensivo, no planean utilizar más allá de las aplicaciones tradicionales y lo desean a un precio accesible, deberían optar por un equipo de gama baja. Si en cambio buscan que sea una herramienta para utilizar tanto en su vida personal como laboral, es recomendable adquirir un teléfono de gama media. Por último, si el usuario tiene un perfil más tecnológico, es decir, que quiere tener lo último del mercado, es recomendable que se incline por equipos de gama alta que, sin dudas, cumplirán con sus necesidades.

Otro punto a tener en cuenta es el sistema operativo (SO). Jung destaca que es importante y, en cierto punto, un limitante porque del SO dependerá la cantidad de aplicaciones disponibles para instalar en el equipo. “También influye la versión del sistema operativo. Las últimas versiones traen mejoras en la administración de aplicaciones, en el uso más eficiente de los recursos de los dispositivos, y además algunas aplicaciones solamente están disponibles para la última versión del sistema operativo”, concluye.