Barcelona, 13 ene (EFE).- El Ayuntamiento de Barcelona quiere convertirse en un referente en la economía verde antes de diez años, según el primer teniente de alcalde de Trabajo, Economía y Planificación Estratégica, Gerardo Pisarello, que ha presentado hoy la primera radiografía del sector de la economía verde en la ciudad.

Pisarello ha afirmado que Barcelona quiere ejercer un “liderazgo público para articular políticas fiscales de ayuda al sector, herramientas de apoyo a pequeñas y medianas empresas y un cambio de mentalidad tanto a nivel de administraciones como desde la ciudadanía”.

El edil ha presentado hoy el primer estudio sobre la Economía Verde en la ciudad, en el marco de la jornada “Repensando la Economía de Barcelona”, celebrada en Barcelona Activa.

Es la primera vez que el consistorio recopila y analiza los datos económicos del sector de la economía circular, “en una clara apuesta por visibilizar esta actividad y para fomentar una nueva visión de la economía de la ciudad y un modelo productivo más justo y sostenible, con una baja intensidad en carbono y eficiente en el uso de los recursos”, ha destacado el concejal.

Pisarello ha subrayado la importancia “de esta primera fotografía de la economía verde en la ciudad”, que permitirá trabajar en las potencialidades de este sector “muy relevante de la economía”, que “incluye también sectores que no se ven como la economía cooperativa, social y solidaria”.

Para Pisarello, “es una oportunidad para Barcelona y una de las transformaciones que hay que hacer como sociedad”.

“Hablamos de un proyecto a diez años vista, para hacer de Barcelona una referencia en este ámbito, el centro donde se hable de operadores energéticos, de la remunicipalización de los servicios del agua, de políticas innovadoras en la gestión de residuos o de ecodiseño, como fuente de empleo de calidad y de bienestar”, ha indicado el teniente de alcalde.

Por su parte, el concejal de Empleo, Empresa, Turismo y Comercio, Agustí Colom, ha destacado que “el reto con la economía verde es generar actividad económica con menos impacto ambiental y mayor impacto social”.

El estudio perfila el sector de la economía verde como un vector de innovación y avance hacia la economía del conocimiento, con un peso importante de las patentes verdes sobre el total (por encima del peso del sector sobre el empleo o el tejido empresarial) o con la presencia en la ciudad de centros de referencia en investigación medioambiental.

El estudio propone aprovechar la elevada capacidad de exportación del área de Barcelona para potenciar la internacionalización de los sectores vinculados a la economía verde, especialmente los del agua, residuos, consultoría y gestión del conocimiento, con el objetivo final de convertir Barcelona en un referente urbano internacional en el ámbito del medio ambiente y la economía verde y circular.

También se apunta como línea de mejora poder ampliar el estudio a más ámbitos como el consumo responsable y producto verde, la fiscalidad ambiental, los indicadores de economía circular, el turismo y la sostenibilidad, y la compra pública verde del Ayuntamiento de Barcelona. EFE