Para el especialista en arquitectura sustentable, Jorge Daniel Czajkowski, la quita de subsidios es un paso importante para incentivar el uso de energías alternativas en usuarios particulares. Reconoce a la medida como un método para evitar el derroche energético en el consumo, sin embargo, considera que ciertos excesos se dan por falta de políticas edilicias sustentables.

Guido Gubinelli

Por Guido Gubinelli
guido.gubinelli@energiaestrategica.com

Una de las consecuencias directas de sustitución de gas importado podría ser la promoción de colectores solares; un 25 por ciento del gas natural utilizado en el país se usa para calentar agua”, calcula en diálogo con energiaestrategica.com Jorge Daniel Czajkowski, Director del Laboratorio en Arquitectura y Hábitat Sustentable de la Universidad Nacional de La Plata e investigador independiente del CONICET.

El experto de reconocimiento internacional diagnostica que el “sinceramiento de tarifas”  (“no cobrar de más: ni aumentar ni subvencionar”, subraya), acompañado por créditos blandos específicos, incentivará el uso de fuentes limpias en usuarios residenciales, comerciales e industriales, entre ellas, la solar térmica. Sostiene que el fomento a las energías renovables es posible “cuando las tarifas no están regaladas”.

Czajkowski razona que el gas natural ahorrado por el uso de calefones solares podrá ser destinado a las usinas térmicas. Hoy un 64 por ciento de la matriz eléctrica depende de ellas.

“¿Por qué un edificio se queda sin agua cuando 4 paneles de 120 W tranquilamente pueden hacer funcionar las bombas?”, pregunta el especialista. Ahora la quita de subsidios alentará al empleo de otras fuentes renovables como paneles solares o aerogeneradores de baja potencia; vale aclarar que para ello es necesaria una legislación que lo permita. En Argentina solo Santa Fe, Salta y Mendoza han aplicado medidas en este sentido.

Por otra parte, Czajkowski manifiesta que el aumento en las tarifas alentará al cuidado de la energía. No obstante, indica que por la falta de normativas rigurosas de edificaciones con criterios de sustentabilidad, existen consumos energéticos excesivos provenientes de inmuebles ineficientes. Aproximadamente el 60 por ciento de la energía se destina a climatizar ambientes.

Para el investigador del CONICET uno de los desafío de la actual gestión será promover legislaciones que contribuyan a la construcción eficiente. Una de las medidas en boga en el mundo es la del etiquetado energético en inmuebles.