Litio: La revolución energética y la contribución estratégica de  Argentina

Muy pocos elementos o sustancias han adquirido la suficiente importancia como para figurar en prácticamente todos los medios de comunicación y noticias: se trata del litio, un mineral que está en boca de todos, que se transforma constantemente, con nuevas aplicaciones que tal vez mañana ya sean viejas ¿Pero qué es lo que se encuentra detrás del furor de este mineral? El litio no deja de sorprender: con varios siglos desde su descubrimiento como sustancia mineral, las últimas dos décadas lo han catapultado a un sitio privilegiado, ello de la mano de diversas aplicaciones, asociadas principalmente a energías limpias. En un mundo que demanda fuentes de abastecimiento energético con un bajo impacto ambiental, el litio ha cobrado una demanda más sostenida, y su potencial electroquímico se ajusta perfectamente a las necesidades del nuevo Milenio, ganando –de a poco- un espacio que era, prácticamente, exclusividad de los combustibles fósiles.

Cuando se pronuncia la palabra litio, se asocia automáticamente a batería: se trata de una realidad insoslayable y con un futuro mucho más que promisorio, pero no por eso hay que perder el eje de la demanda mundial total de litio, y reconocer que otros segmentos solicitan la misma cantidad de este metal, inclusive superándolo en algunos casos. En el Gráfico 1, y sobre información publicada por el USGS (United States Geological Survey), se puede observar la distribución de la demanda mundial de litio en 2014.

Gráfico 1 – Distribución de la demanda de litio (2014)

 

Las grandes tendencias que movilizan el crecimiento de la demanda del litio incluyen menor tamaño y mayor alcance de los dispositivos electrónicos (tablets, Smartphones, artículos de limpieza, teléfonos inalámbricos), sumado al mayor peso que han obtenido los conceptos asociados con energías renovables, almacenamiento energético, menor consumo energético y de agua. En otra senda, y desde la panorámica de la salud, hay un importante desarrollo de nuevos compuestos farmacéuticos, agrícolas, así como el compromiso de reducir la emisión de gases de efecto invernadero.

La producción mundial de litio se ha incrementado como consecuencia de la demanda de los distintos mercados, ávidos de poseer este insumo vital y estratégico; ante este escenario, la oferta mundial aumentó un 6% durante 2014, con los casos de Argentina y Chile un 15% en forma individual. El USGS determinó un consumo de 36.000 toneladas en 2014 (Gráfico 2), superando un 10% el año anterior.

La producción está concentrada en pocos países (Chile, Australia, Argentina y China), y solo cuatro compañías –Talison, SQM, Albemarle y FMC-, lo que obliga a que las empresas tecnológicas –particularmente las asiáticas- incursionen en alianzas estratégicas y joint ventures que permitan un acceso garantizado a este producto. Y, en lo que hace a reservas y recursos, el panorama es muy similar, con la única diferencia que se incluye Bolivia –con el gigantesco Salar de Uyuni-, que junto con Argentina y Chile conforman el denominado “Triángulo Dorado de Litio”, región del planeta que alberga a más de un 70% de los recursos identificados al momento.

Litio – Reservas medidas en MT

Chile

7,5

China

3,5

Australia

1,5

Argentina

0,85

Otros

0,15

Total Mundial

13,5

Litio – Recursos medidos en MT

Chile

7,5

China

5,4

Australia

1,7

Argentina

6,5

Bolivia

9,0

Otros

9,4

Total Mundial

39,5

El litio, y en función de sus diversas aplicaciones, puede presentarse en diferentes formatos, siendo los principales los que se señalan a continuación

 
 
 
 
 
 
 
 – Baterías recargables 
– Vidrios y cerámicas
 – Aire acondicionado
 – Construcción 
 
– Baterías recargables   
– Grasas
– Aire acondicionado
– Construcción
 
– Control de humedad
– Sistemas de secado 
 
– Baterías no recargables 
– Aleaciones de litio

 

Nuevas tecnologías

Las baterías recargables siguen siendo, al momento, una de las principales áreas de crecimiento potencial para los compuestos de litio: la demanda de baterías de este mineral excede a otras baterías recargables. Por su parte, las automotrices siguen en su desarrollo de baterías de litio para vehículos eléctricos y vehículos eléctricos híbridos. El fabricante Tesla de EE.UU. anunció planes para construir una gigantesca planta de batería de iones de litio, con una capacidad de hasta 500.000 baterías anuales para 2020; se espera que ésta planta esté integrada verticalmente, y que sea capaz de producir packs de baterías terminadas proveniente de materias primas. Las ventajas que poseen las baterías de litio se pueden entender cuando se observa que no existían a comienzos de los ’90, posicionándose con un 80% de participación el mercado a fines de la década pasada.

Debe tenerse en cuenta que el aumento de las ventas de vehículos eléctricos/híbridos y sistemas de almacenamiento eléctrico son amplios disparadores del crecimiento de la demanda del hidróxido de litio, entre otros productos.

Según Roskill, la demanda anual acumulada de litio desde comienzo del milenio se sitúa en el orden del 6,8%: las estimaciones de mercado establecen un escenario de expansión agresiva comandado por el sector de las baterías de iones de litio gracias a una mayor incursión de los automóviles eléctricos e híbridos. La consultora estima una demanda del orden de las 55.000 toneladas de litio para 2020, con la posibilidad de incrementar este valor a unas 78.000 toneladas en un escenario optimista que implicaría un crecimiento anual acumulado del 10% y 17%, respectivamente. Asimismo, Albemarle (comprador de Rockwood Lithium), estima una demanda de 37.500 toneladas de litio (200.000 toneladas de litio equivalente) para 2020 para “escenario a la baja” del sector automotor, y de 60.000 toneladas (320.000 toneladas de litio equivalente) en un “escenario al alza”, traduciéndose en crecimiento acumulado anual del 8% y 12%.

La relevancia de Argentina en el mercado mundial de litio

La puesta en marcha de Salar del Hombre Muerto implicó el despegue de Argentina, y de Catamarca en particular, en lo que hace a la participación global del metal de análisis. La operación en cuestión es uno de los máximos referentes de la Nueva Minería Argentina. El avance en Sal de Vida (Galaxy), con una inversión asociada del orden de los US$350 millones también sería un gran impulso para que Argentina siga ganando espacio en el mercado de productores de litio.

A pesar de ser un mercado en constante crecimiento, solamente un nuevo proyecto de gran escala pudo insertarse en casi dos décadas a nivel global; se trata de Olaroz, en la provincia de Jujuy, operado por Sales de Jujuy S.A., un joint venture entre la australiana Orocobre Ltd., el fabricante japonés Toyota Tsusho, y la empresa estatal provincial JEMSE, con una capacidad productiva del orden de las 17.500 toneladas de carbonato de litio.

La entrada en producción del emprendimiento situado en la Puna jujeña es consecuencia de una de las ventajas natas que poseen los depósitos de litio alojados en salares en comparación con aquellos provenientes de roca (pegmatitas): las tareas de exploración, desarrollo y puesta en marcha son mucho más rápidas, y económicas, lo que marca una ventaja comparativa y competitiva.

En esta línea, la provincia de Salta posee varios proyectos en distintos etapas de avance, siendo los más destacados Salar del Rincón de Enirgi Group y Centenario Ratones (en los salares del mismo nombre) de la francesa Eramine, sumado a otros prospectos –Rodinia- que indican que Salta también se puede convertir en un gran jugador en producción de litio.

La eficiencia económica de las salmueras de litio eran desconocidas hasta el descubrimiento de varios salares en la Cordillera de los Andes, donde se identificaron significativos depósitos de sales de litio. La extracción del litio en salmueras a través de la evaporación solar es una forma mucho más económica, y ha logrado que el mercado sea muy competitivo. Prácticamente ninguna producción de litio en el mundo es económica si no proviene de salmueras, debido al bajo costo de producción si se los compara con los costos asociados al minado y procesamiento de mineral en rocas.

A la riqueza geológica, a los yacimientos en producción y a las actividades de desarrollo que se están ejecutando, hay que sumar un factor clave que es la logística que implican los Pasos cordilleranos del NOA, particularmente el de Jama en Jujuy, para que el litio argentino pueda ser exportado por una vía rápida en el Océano Pacífico como es el Puerto de Antofagasta, acondicionado especialmente para estos productos.

Es por ello que Argentina, aparte de su potencial geológico, tiene una “ventana de oportunidad” innegable con la cercanía del Puerto de Antofagasta, y la logística carretera generada en el Noroeste.