El litio es hoy por hoy el mineral virtuoso por excelencia y quien lo halla, encuentra la fuente de energía y almacenaje más requerida del momento. Las industrias automotrices, de electrónica, incluso las empresas de los sistemas eléctricos de las diferentes naciones podrían encontrar en las baterías de litio la solución a la creciente demanda energética. No sólo eso sino que el mismo litio es un eje de generación energética través de su rol en la energía nuclear.

Con un precio del mineral y su demanda en aumento, los inversores buscan los polos de atracción de recursos, con las variables económicas de su producción en mano. Ante este panorama, el llamado Triángulo del Litio en que Bolivia, Chile y Argentina son los vértices, surge como preponderante a la hora de atraer inversores.

Argentina y su posición privilegiada

Los recursos estimados de 128 millones de toneladas de carbonato de litio sumados al nuevo escenario político del país, y las medidas económicas llevadas a cabo por el presidente Mauricio Macri han reposicionado al NOA Argentino como una de las mejores plazas para invertir.

La eliminación de las retenciones al sector minero y la apertura a los capitales internacionales han revitalizado la confianza en el mercado argentino. Australia, Francia, Corea del Sur, China y Japón son algunos de los países que han puesto el ojo en los salares de la puna. Asimismo el acompañamiento de los gobiernos locales al  crecimiento que esta industria trae y a las redes que se tejen incrementando el trabajo, la generación de proveedores locales, la generación de proyectos de investigación convierten al litio en el caldo de cultivo de una nueva matriz exportadora.

En palabras del secretario de Minería de La Nación, Daniel Meilán, “La minería es para nuestro NOA  lo que la agricultura y la ganadería a la Pampa Húmeda”.

Empresas de Corea, Australia, Japón y representantes de China han realizado acercamientos tanto al gobierno como a sectores  empresariales de la industria minera. En este mismo sentido la visita del Presidente francés François Hollande activó posibilidades de inversiones mineras.

Poseedora de la cuarta reserva mundial del mineral así como su política abierta a la explotación privada que aventaja a las normativas de Bolivia y de Chile en esta materia son complementadas por las políticas públicas de las tres provincias de la puna argentina. Cada una de ellas, con algunos matices locales, han trabajado fuertemente para incentivas la inversión en minería, desde la mejora en infraestructura, el trabajo con proveedores locales, la información geológica que ha puesto en valor los recursos disponibles y beneficios impositivos y la cooperación estatal a través de herramientas como lo son las empresas mineras provinciales.

El panorama del otro lado de la cordillera

El caso chileno tiene otras particularidades, la característica de “estratégico” que el litio ha tenido en el vecino país lo ha mantenido vedado para la irrupción de nuevos concesionarios, pero luego de un análisis pormenorizado de la situación a cargo de la Comisión Chilena del Litio, el gobierno ha anunciado a finales del mes pasado una nueva “Política del Litio y la Gobernanza de los Salares”.

Sólo el anuncio bastó para generar el interés de diversos actores internacionales y de grupos de renombre chilenos por hacerse con las nuevas concesiones. Así empresas como Posco (Corea), Rockwood Lithium (Chile), Grupo Errazuriz (Chile) y el mismo Estado a través de CODELCO y Li Energy han sido algunas de las que se han señalado como interesadas en la explotación del mineral, según indicaran fuentes trasandinas.

Indiscutiblemente el mundo mira al triángulo del litio y la posición privilegiada de nuestro país se evidencia en la rápido irrupción de grupos empresarios que se suman a los que ya están explorando y produciendo el mineral en Argentina. Este es el momento en que podemos decir que las condiciones están dadas para que nuestra nación de un paso agigantado entre los productores mundiales, con el incentivo de las inversiones extranjeras fundamentales para que ese potencial del que tantas veces hablamos se transforme en riqueza para nuestras provincias.