Las autoridades de Sonora desconocen la cantidad de basura electrónica producida al año por su población.

(Marlene Valero / Corresponsal / La Silla Rota )

(Marlene Valero / Corresponsal / La Silla Rota )

(Marlene Valero / Corresponsal / La Silla Rota )

HERMOSILLO, SONORA (La Silla Rota) – Ninguna autoridad de Sonora conoce, hasta el momento, la cantidad de basura electrónica que es desechada por la población cada año.

El aumento de estos residuos en el mundo es cada vez mayor debido a la constante evolución de la tecnología, dejando a los aparatos electrónicos obsoletos en un lapso de 2 a 3 años.

A nivel mundial, se producen anualmente 50 millones de toneladas de desechos electrónicos y para el 2017 será de 65 millones de toneladas. En México, se generan 300 mil toneladas cada año y sólo se recicla el 15%  de los desechos electrónicos, de acuerdo con datos de la Organización de las Naciones Unidas (ONU).

Los metales pesados que contienen las computadoras, televisiones, celulares y tabletas que tiramos a la basura se acumulan en basureros clandestinos y terminan en nuestros platos de comida.

Por esta razón, Proyecto Puente/La Silla Rota, consultó a expertos en la materia y asociaciones que buscan fomentar el reciclaje con el fin de dar a conocer las consecuencias y cómo podemos poner de nuestra parte.

 

¿Cómo se encuentra Hermosillo?

De acuerdo con el director de Servicios Públicos del Ayuntamiento de Hermosillo, en lo que va de la administración, se han recabado 35 toneladas de basura electrónica en las jornadas de‘descacharre’ que se realizan en las colonias de la ciudad.

“En lo que llevamos  de la administración hemos acumulado alrededor de 35 toneladas de diferentes índoles y todos son llevados al destino final, donde tiene que estar este tipo de material”, expuso Luis Fernando Pérez Pumarino.

Además, el funcionario municipal afirmó que en el relleno sanitario de la ciudad se tiene un área específica para aparatos electrónicos. Sin embargo, Proyecto Puente/La Silla Rota, acudió al lugar y encontró que no se tiene un destino específico dicho material.

“Tenemos en lo que es el relleno sanitario una celda especial para el depósito de estos aparatos, pero vamos a aprovechar para tener la mayor cantidad posible con el convenio que hacemos con Semarnat para la recopilación de televisores”, dijo.

Por nuestra parte recorrimos el relleno sanitario que se encuentra en la carretera a la Mina Niko en el kilómetro 17, al norte de Hermosillo, pero no se detectó ninguna celda especial para aparatos electrónicos.

Consultamos al encargado del lugar, quien decidió omitir su nombre y nos confirmó que efectivamente no cuentan con un espacio dedicado a este tipo de electrónicos, y dentro de la basura en general pueden llegar algunos que son tomados por los ‘pepenadores’.

En cuanto a los televisores análogos, Pérez Pomerano mencionó que tienen un convenio con la

Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) para la recopilación de los mismos y hasta el momento llevan un total de 100 televisores.

Se buscó la postura de Semarnat por varias ocasiones, para conocer más sobre la campaña de recolección de televisores y cuántos se han desechado en el estado, pero ninguna persona nos proporcionó información al respecto.

Materiales de aparatos dañan el organismo. Proyecto Puente/La Silla Rota entrevistó a expertos en el tema para conocer los peligros de desechar los aparatos electrónicos en baldíos, basureros o mantenerlos en nuestros hogares.

El presidente de la Asociación de Profesionales en Seguridad Ambiental (APSA) en Sonora, Alejandro Almaguer Rosales, explicó que existe el  ‘efecto rebote’, el cual es una cadena que lleva a las sustancias tóxicas hacia los cultivos y comida de animales para posteriormente llegar a nuestro organismo.

“Todos los aparatos traen componentes dañinos. Si tiramos los materiales viene un proceso de degradación. Estas sustancias van al medio ambiente, a la tierra y al agua, formando el efecto rebote que se va a los cultivos y de regreso a nosotros”, manifestó.

Por su parte, la académica de la Universidad de Sonora, Clara Rosalía Álvarez Chávez explicó que algunas sustancias que contienen estos electrónicos son mercurio, plomo, arsénico, cadmio berilio, así como retardadores de flamas.

Además, la profesora del departamento de Químico Biólogo mencionó que los metales pesados dañan al organismo causando cáncer o afectación a algunos órganos vitales.

“Éstas sustancias son peligrosas porque pueden ser causantes de cáncer, pueden provocar daños al organismo humano, como el riñón; el mercurio causa daño al sistema nervioso, no se degradan se quedan en el organismo”, señaló la académica.

 

Propuestas para el cuidado ambiental

Entre las propuestas para tener un mejor cuidado ambiental, los expertos en la materia mencionaron que hace falta más políticas públicas para regular el desecho de aparatos electrónicos, así como una mayor participación ciudadana.

“Yo creo que es importante que la ciudadanía se ponga a chambear, nosotros como sociedad debemos actuar y dejar de quejarnos de los políticos. APSA es una asociación civil, nosotros no recibimos ni un peso, lo hacemos por mejorar nuestro planeta. Los aparatos se pueden reciclar hasta en un 70%”, manifestó Alejandro Almaguer de APSA.

Por otro lado, Lourdes Pando,  coordinadora comercial de TOM Recicladora mencionó que las autoridades deben legislar acerca del reciclaje y la separación de la basura en los hogares, ya que las industrias sí están reguladas, pero no la ciudadanía en general.

“Las industrias las empresas sí están bastante controladas, se apegan a las leyes. Pienso que debería haber una iniciativa del gobierno pero para los particulares, desde el simple hecho que el carro recolector llegue a tu casa y se lleve todo junto, está mal”, dijo.