Por: Diego González (www.ambito.com)

El mundo empresarial está frente a un nuevo horizonte en términos de sustentabilidad. En los últimos seis meses hubo dos hitos sobre esta temática: la Cumbre contra el Cambio Climático de París y la nueva Agenda 2030 que lanzó la ONU. La participación del empresariado fue clave en el desarrollo de la agenda, por lo que cabe preguntarse cómo están bajando esos lineamientos hacia las organizaciones y si creen posible alcanzar los objetivos en un lustro y medio.

En su última asamblea, los Estados miembro de Naciones Unidas aprobaron una agenda de desarrollo sostenible que debe cumplirse en los próximos 15 años y que contiene 17 ambiciosos Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) con 169 metas. El fin es luchar contra la pobreza y la desigualdad, valorar la justicia y hacer frente al cambio climático, algo que quedó plasmado en la COP 21 de París.

A diferencia de los anteriores Objetivos del Milenio que vencieron en 2015 y no lograron cumplirse del todo, los nuevos están más orientados a la sostenibilidad y confieren al sector privado un papel más relevante. Muchos de los objetivos están enteramente ligados a la actividad de las empresas o a las iniciativas que impulsan en sus programas de RSE, como la lucha contra el hambre, educación, ahorro de energía, cuidado del ambiente, entre otras.

La aprobación de los 17 ODS no les llega de sorpresa a las empresas porque han estado desde 2013 en el proceso de construcción, advierte Flavio Fuertes, coordinador de la Red Argentina del Pacto Global. No es casual que uno de los paneles vinculantes haya estado coencabezado por Paul Polman, CEO global de Unilever. Ahora es el momento de empezar a alinearlo y a articular y al mismo tiempo a diseñar instrumentos que puedan ayudar a las empresas a hacer estos esfuerzos, completa Fuertes.

Por su parte, María José Alzari, responsable del área de DD.HH. y empresas del CEADS explica que los ODS van a marcar el paraguas sobre cómo interpretar cuál va a ser o hacia dónde debe ir la gestión empresarial, al tiempo que resalta que la empresa tiene una capacidad de contribución muy alta para alcanzar estos objetivos.

Además, resaltan que la diferencia con los Objetivos del Milenio es que los primeros estaban más orientados a una agenda social y gubernamental con poca practicidad para llevarlos adelante en la microeconomía de las empresas. En cambio, los ODS son mucho más ejecutables y mucho más prácticos, apuntan.

ODS y EMPRESAS

Los 17 ODS se explican por sí solos (ver infografía), sin embargo de ese universo hay consenso generalizado en que al menos cuatro se refieren directamente al quehacer empresarial. Se trata del objetivo 8, Trabajo decente y crecimiento económico; el 9, Industria, innovación e infraestructura; el 12 ,Producción y consumo responsables; y el 13, Acción por el clima. Un estudio global PWC sobre ODS respalda la visión argentina. Según el sondeo, las empresas consideran que los objetivos susceptibles de tener más impacto en su actividad serán los ligados a fomentar el crecimiento económico y el trabajo decente, seguido de la construcción de infraestructuras, promover la industrialización inclusiva y fomentar la innovación.

El 8 sobre trabajo decente y crecimiento no es menor, porque pone en eje que la actividad económica con trabajo decente contribuye a la sustentabilidad, explica Alzari. El otro es el 12, sobre producción y consumo responsable. Esto pone al sector empresarial con un rol específico que antes quizás estaba más diluido, completa.

Por su parte, desde la Red del Pacto Global aseguran que hay de los 17 una identificación de 7 u 8 que los empresarios consideran prioritarios y que definen de alguna manera su propia sustentabilidad. Acá ingresan, además de los mencionados arriba, los relacionados con la igualdad de género, construcción de una sociedad inclusiva, cuidado del agua, lucha contra el hambre y acceso a la educación y salud, que muchas veces son parte de los planes hacia la comunidad que desarrollan las empresas.

La relación entre los ODS y las empresas parece ser sencilla: una vez lanzados los objetivos globales con su centenar de metas, mediante herramientas que ya están disponibles, cada nación, ciudad, organización y empresa debe analizarlos, bajarlos a su realidad y ver cómo se alinean y actúan en consecuencia. (Ver recuadro.)

DATOS GLOBALES

El mismo estudio de PWC arroja que un 71% de las empresas consultadas son conscientes y están empezando a desarrollar planes destinados a alcanzar los ODS, la gran mayoría de las compañías está en una fase inicial de implicación y compromiso.

Además sostiene que a nivel global, el 41% de las empresas buscarán incluir a los ODS en sus estrategias de negocio en los próximos cinco años. Otro dato destacado es que el 90% de los ciudadanos consideró que es importante para los negocios la incorporación de los ODS.

Ese estudio tuvo un apartado local. La Argentina tuvo un nivel de respuesta muy alto a nivel ciudadano y muy magro a nivel empresarial sobre los ODS, explica Marcelo Iezzi, líder de la práctica de Desarrollo Sostenible de PWC Argentina.

Sin embargo, aclaró que la encuesta se desarrolló cuando se lanzó la agenda 2030 y la Argentina estaba en medio de la campaña electoral. Las empresas estaban más enfocadas en qué iba a pasar y cuál iba a ser el resultado de las elecciones que cualquier cosa de mediano y largo plazo, analiza.

PARTICIPACIÓN

A coro, los especialistas sostienen que los ODS pueden implementarse en todo tipo de empresa, desde las multinacionales hasta las pymes, pero reconocen que no será sencillo. Es para todos, lo que pasa es que va a llevar tiempo hasta que se forme un tipo de cascada, es decir, primero van a involucrarse las empresas grandes y luego se lo van a ir exigiendo a las empresas de su cadena de valor, comenta Iezzi.

Unilever es una de las grandes multinacionales que ya están trabajando en estas metas. Estamos alineados a los Objetivos de Desarrollo Sostenible, que apuntan a garantizar la salud, la seguridad y el futuro de nuestro planeta en los próximos quince años, explicó Axel Flügel, gerente de Relaciones Externas y Sustentabilidad de Unilever Cono Sur.

Los problemas que se plantean resolver por medio de los objetivos tienen importantes consecuencias para nuestra empresa y nuestras oportunidades de negocio, y coinciden con los objetivos fijados en nuestro Plan de Vida Sustentable, amplía, y enumera que mediante algunos de sus productos contribuyen a los objetivos 6 de Saneamiento, al 15 sobre Flora y Fauna, al 9 sobre Innovación y al 12 sobre Producción y Consumo Responsable.

Otra empresa comprometida con el cambio climático es Holcim, que tuvo un rol activo en la conferencia COP 21 realizada en diciembre cuyo objetivo era la reducción de gases de efecto invernadero. En Francia nos comprometimos a reducir las emisiones de C02, en Lafarge Holcim aspiramos a ser líderes en sostenibilidad y establecer nuevos estándares, detalla María Belén Daghero, gerente de Desarrollo Sostenible Holcim Argentina.

EN LA ARGENTINA

Los referentes consultados coinciden que es prematuro hablar de una aplicación directa de los ODS en las empresas argentinas; sin embargo, hay acercamiento, interés y premu-

ra por conocer los objetivos de la agenda 2030 para poder aliarse.

Todavía es relativamente pronto para comenzar a hablar de una cantidad de empresas que estén adoptando los 17 ODS. Hay algunas que empezaron a hacer su alineamiento de estrategias de negocios a estos objetivos, señala Fuertes. Desde Naciones Unidas buscamos que las empresas hagan una buena alineación cuando es posible o al menos tengan en cuenta el grado de contribución que pueden hacer a los objetivos, define.

Por su parte, desde el CEADS, Alzari dice que tenemos una gran oportunidad de poder relacionar la actividad empresarial diaria con la agenda para 2030 porque el sector empresarial argentino está avanzado en compromisos en un montón de los aspectos que tocan la agenda. La ventaja de los ODS es la fácil lectura y compresión, entonces se puede relacionar con la gestión diaria casi de inmediato, describe.

Según esta abogada, identificar la sencillez de los temas implica analizar que cuando se habla del objetivo sobre educación de calidad puede evidenciarse en el momento que una empresa da tiempo a sus empleados para terminar el secundario, ahí está contribuyendo con ese objetivo, ejemplifica.

Más escéptico, Iezzi sostiene que la implementación a nivel Argentina es incipiente, hay empresas que ya han comenzado a trabajar en la consolidación de lo que hacen a nivel reporte para ver cómo pueden empezar a reportar aquellos indicadores que son parte de los ODS.

PERSPECTIVAS

El desafío es grande y el tiempo es corto, lograr 17 objetivos en 15 años requerirá mucho compromiso y articulación pública privada y de la sociedad. Tanto Iezzi como Alzari y Fuertes se mostraron optimistas sobre el futuro de los ODS y las empresas.

La agenda va a estar dominada en los próximos años por estos ODS, resume el titular del Pacto Global local. Tenemos una oportunidad muy grande desde un sector empresarial comprometido para generar cambios reales, aporta la especialista en DD.HH.

Soy muy optimista no sólo del empresariado sino de la sociedad en general porque por distintos motivos los temas del desarrollo sostenible y cambio climático empiezan a estar en la agenda política de los países que en el fondo marcan la del resto, analiza Iezzi, y cierra: Soy optimista con los ODS y con el impacto que van a tener sobre cambios en los patrones de consumo y hasta formas de producción y distribución, pero obviamente va a llevar tiempo.