Conferencia de las Partes en el Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación

12ª reunión Ginebra, 4 a 15 de mayo de 2015

 

Directrices técnicas sobre los movimientos transfronterizos de desechos eléctricos y electrónicos y de equipo eléctrico y electrónico usado, en particular respecto de la distinción entre desechos y materiales que no son desechos en el marco del Convenio de Basilea

Índice

Acrónimos y abreviaturas ……………………………………………… 4

  1. Introducción……………………………………………………………………………………. 5
  2. Ámbito de aplicación………………………………………………………………………………. 5
  3. Acerca de los desechos electrónicos………………………………………….. 7
  4. Disposiciones pertinentes del Convenio de Basilea……………………………………………………… 8
  5. Disposiciones generales del Convenio de Basilea………………………………………………. 8
  6. Procedimiento de control para los movimientos transfronterizos [de desechos]……. 9
  7. Definiciones de desechos y de desechos peligrosos……………………………………… 10

III. Directrices para la distinción entre desechos y materiales que no son desechos……… 11

  1. Consideraciones generales……………………………………………………………… 11
  2. Situaciones en las que los equipos usados se considerarán normalmente desechos o materiales que no son desechos 11
  3. Evaluación y prueba de equipo usado destinado a la reutilización directa……….. 16
  4. Directrices sobre los movimientos transfronterizos de desechos electrónicos……… 16
  5. Consideraciones generales…………………………………………………………………… 16
  6. Distinción entre desechos peligrosos y desechos que no lo son……………… 17
  7. Directrices sobre el control de los movimientos transfronterizos de equipo usado y desechos electrónicos 19

[Appendix I: Glossary of terms…………………………………………………………………….. 21

[Appendix II: Information accompanying transboundary transports of used equipment falling under paragraph 26 (b)            24

Appendix IV: Reference material………………………………………………………………… 27

Appendix V: References……………………………………………………………………………….. 30

Acrónimos y abreviaturas

AQSIQ    Administración de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena de China

BAN                   Basel Action Network [Red de Acción de Basilea]

BCRC‑SEA         Centro Regional del Convenio de Basilea para Asia Sudoriental

BFR                   pirorretardante bromado

CCIC                  Grupo de Certificación e Inspección de China

CE                      Comunidad Europea

CEPE                  Comisión Económica para Europa de las Naciones Unidas

CFC                   clorofluorocarbono

CMR             Convención relativa al contrato de transporte internacional de mercancías por carretera

CRT                   tubos de rayos catódicos

kg                    kilogramo

LCD                   pantalla de cristal líquido

mg                      miligramo

MPPI                  Iniciativa de modalidades de asociación sobre teléfonos móviles

OCDE                 Organización de Cooperación y Desarrollo Económicos

OHSAS          Serie OHSAS de normas de evaluación de la seguridad y la salud en los lugares de trabajo

OIT                    Organización Internacional del Trabajo

OMA                  Organización Mundial de Aduanas

PACE                 Asociación para la Acción en Materia de Equipos de Computadoras

PBB                   bifenilo polibromado

PCB                   bifenilo policlorado

PCN                   naftaleno policlorado

PCT                   terfenilo policlorado

PNUMA Programa de las Naciones Unidas para el Medio Ambiente

PVC                   policloruro de vinilo

SA                 Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías (o en su versión abreviada “Sistema Armonizado”)

StEP                   Solución del problema de los desechos electrónicos

TIC                    tecnologías de la información y las comunicaciones

UE                      Unión Europea

UNU                   Universidad de las Naciones Unidas

 

I.     Introducción1

A.         Ámbito de aplicación

  1. Las presentes directrices técnicas ofrecen orientación sobre [la aplicación de las disposiciones relativas a los movimientos transfronterizos a] [los movimientos transfronterizos de] equipos eléctricos y electrónicos de desecho (desechos electrónicos) y equipos eléctricos y electrónicos usados (equipos usados), que puedan ser o no desechos electrónicos, en particular para la distinción entre desechos y materiales que no son desechos con arreglo a las decisiones IX/6, BC‑10/5 y BC‑11/4 de la Conferencia de las Partes en el Convenio de Basilea sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los Desechos Peligrosos y su Eliminación (en adelante, el Convenio).
  2. [Estas directrices se centran en aclarar aspectos relacionados con los movimientos transfronterizos de los desechos electrónicos y los equipos usados que puedan ser o no desechos electrónicos.] [La interpretación y decisión acerca del modo de aplicar de manera transparente y coherente las disposiciones sobre los movimientos transfronterizos del Convenio de Basilea a los desechos electrónicos y los equipos usados sigue constituyendo un reto en el marco de este Convenio. Se pide a las Partes y otros interesados que determinen y evalúen un complejo conjunto de parámetros en el ámbito de los artículos y los equipos; la determinación de las características peligrosas; la idoneidad de las operaciones de eliminación o reciclado, y diversas legislaciones nacionales para determinar si las disposiciones sobre movimientos transfronterizos del Convenio se adaptan a su situación, y de qué manera. Con el fin de apoyar este proceso, las Partes han solicitado orientación adicional que les sirva de ayuda para definir cuándo los desechos electrónicos están considerados desechos peligrosos u “otros desechos”, y cuándo los equipos usados destinados a la reutilización, reparación o reconstrucción se considerarán desechos y, por lo tanto, estarán sujetos a lo dispuesto en el Convenio.] [No resulta fácil definir y evaluar la distinción entre desechos y materiales que no son desechos al examinar equipos usados destinados, por ejemplo, a la [comprobación, reelaboración[2]], reparación, reconstrucción o reutilización directa. [Es posible que algunas Partes consideren como desechos equipos usados destinados a la reparación, la reconstrucción o el perfeccionamiento sin las debidas garantías, mientras que otras no lo harán así]. Además, estas directrices examinan qué desechos electrónicos son desechos peligrosos u “otros desechos” y, por lo tanto, entran dentro del ámbito de aplicación del Convenio. De no establecerse esa distinción, resultaría difícil que los organismos encargados de vigilar el cumplimiento evaluaran si son de aplicación las disposiciones del Convenio de Basilea relativas a los movimientos transfronterizos, ya que el Convenio solamente se aplica a desechos peligrosos y otros desechos.

Antiguo 4 [Estas directrices están dirigidas a los organismos gubernamentales, incluidos los organismos de vigilancia, que deseen mejorar la aplicación, el control y la vigilancia del cumplimiento de la legislación aplicable relativa a los movimientos transfronterizos e impartir capacitación al respecto. También servirán para informar a todos quienes participan en el manejo de los desechos electrónicos y los equipos usados de manera que tengan en cuenta la aplicación del Convenio de Basilea y otras consideraciones durante la preparación o la organización de movimientos transfronterizos de esos artículos.

Antiguo 5 Su aplicación debería contribuir a que los movimientos transfronterizos de desechos electrónicos en el ámbito del Convenio se reduzcan al mínimo compatible con un manejo ambientalmente racional y eficiente de esos desechos [y a reducir la carga para el medio ambiente de los desechos electrónicos que en la actualidad puedan ser exportados a países e instalaciones sin capacidad para manejarlos de manera ambientalmente racional[3]].]

2bis         En las presentes directrices solamente se examinan equipos usados completos y componentes que puedan extraerse de los equipos, cuyo funcionamiento pueda comprobarse y que, posteriormente, puedan reutilizarse directamente o reutilizarse después de su reparación o reconstrucción. A los efectos de estas directrices, el término “equipo” también abarca esos componentes[4]. [(Antiguo 5ter) Las presentes directrices no se refieren a los materiales extraídos o derivados de desechos electrónicos y equipos usados, como metales, plásticos, cables revestidos de PVC o vidrios activados, que sean desechos, pero pueden entrar dentro del ámbito de aplicación del Convenio[5].]

  1. Estas directrices aportan lo siguiente:
    • Información sobre las disposiciones pertinentes del Convenio aplicables a los movimientos transfronterizos de los desechos electrónicos;
    • Orientación sobre la distinción entre desechos y materiales que no son desechos cuando los equipos usados cruzan las fronteras;
    • Orientación sobre la distinción entre desechos peligrosos y desechos no peligrosos cuando los equipos usados cruzan las fronteras;
    • Orientación general sobre los movimientos transfronterizos de los desechos electrónicos y los equipos usados [peligrosos], y aplicación de las disposiciones del Convenio relativas al control.
  2. [Estas directrices están dirigidas a los organismos gubernamentales, incluidos los organismos de vigilancia, que deseen aplicar, controlar y vigilar el cumplimiento de la legislación relativa a los movimientos transfronterizos e impartir capacitación al respecto. También están destinadas a informar a todos quienes participan en el manejo de los desechos electrónicos y de los equipos usados de manera que tengan en cuenta la aplicación del Convenio de Basilea y otras consideraciones durante la preparación o la organización de movimientos transfronterizos de esos artículos.
  3. Su aplicación debería ayudar a que los movimientos transfronterizos de los desechos electrónicos en el ámbito del Convenio se reduzcan al mínimo compatible con un manejo ambientalmente racional y eficiente de esos desechos y a reducir la carga para el medio ambiente de los desechos electrónicos que en la actualidad puedan ser exportados a países e instalaciones sin capacidad para manejarlos de manera ambientalmente racional.]

[5ter        Las presentes directrices no se refieren a los materiales extraídos o derivados de desechos electrónicos y equipos usados, como metales, plásticos, cables revestidos de PVC o vidrios activados, que sean desechos, pero estos pueden entrar dentro del ámbito de aplicación del Convenio.]

  1. Las directrices no [abarcan] [se refieren a] otros aspectos del manejo ambientalmente racional de los desechos electrónicos, como la recogida, el procesamiento y la eliminación. Estos aspectos podrán tratarse, según corresponda, en otros documentos de orientación. En concreto, se han elaborado una serie de directrices en el contexto de las siguientes iniciativas de asociación entre los sectores público y privado en el marco del Convenio de Basilea (para obtener información sobre las decisiones de la Conferencia de las Partes en relación con estas directrices, véanse las decisiones BC‑10/20, BC‑10/21 y BC‑11/15):
    • Iniciativa de modalidades de asociación sobre teléfonos móviles (MPPI):
      1. Documento de orientación revisado sobre el manejo ambientalmente racional de los teléfonos móviles usados y al final de su vida útil (UNEP/CHW.10/INF/27/Rev.1);
      2. Concienciación del público y consideraciones relativas al diseño (MPPI, 2009a);
  • Recogida (MPPI, 2009b);
  1. Movimiento transfronterizo (MPPI, 2009c);
  2. Reconstrucción (MPPI, 2009d);
  3. Recuperación de materiales y reciclado (MPPI, 2009e).
  • Asociación para la Acción en Materia de Equipos de Computadoras (PACE):
    1. Secciones 1, 2, 4 y 5 del documento de orientación sobre el manejo ambientalmente racional de los equipos de computadoras usados y que han llegado al final de su vida útil (UNEP/CHW.11/6/Add.1/Rev.1);
    2. Recomendaciones sobre los criterios de manejo ambientalmente racional;
  • Directrices sobre la comprobación, la reconstrucción y la reparación ambientalmente racionales del equipo de computadoras usado;
  1. Directrices sobre la recuperación de materiales y el reciclado ambientalmente racionales del equipo de computadoras que ha llegado al final de su vida útil;
  2. Directrices sobre el movimiento transfronterizo del equipo de computadoras usado y que ha llegado al final de su vida útil.

B.         Acerca de los desechos electrónicos

  1. El volumen de desechos electrónicos generados crece rápidamente debido al extendido uso de equipos tanto en los países desarrollados como en desarrollo. La cantidad total de desechos electrónicos generados en el mundo en 2005 se estimó en 40 millones de toneladas (StEP, 2009). Las últimas estimaciones indican que, en 2012, se generaron a nivel mundial 48,9 millones de toneladas de desechos electrónicos (Huisman, 2012). La cantidad de desechos electrónicos en la Unión Europea (UE) se calculó entre 8,3 y 9,1 millones de toneladas en 2005 y se prevé que alcance aproximadamente los 12,3 millones de toneladas en 2020 (Universidad de las Naciones Unidas, 2007). En la actualidad, los desechos electrónicos se exportan a países que tienen pocas probabilidades de poseer la infraestructura y las redes de seguridad en la sociedad necesarias para prevenir daños a la salud humana y el medio ambiente; esto se debe a factores como el menor costo de exportar que de gestionar los desechos en el país, la disponibilidad de mercados para materias primas o instalaciones de reciclado y la ubicación de los fabricantes de equipos eléctricos y electrónicos. No obstante, también hay ejemplos de instalaciones de reciclado oficiales en países en desarrollo y con economías en transición que se dedican a reparar, reconstruir y reciclar equipos usados y desechos electrónicos de manera ambientalmente racional. Sin embargo, en algunos casos las condiciones al margen de las instalaciones, por ejemplo, las fases finales del manejo de desechos, no podrán facilitar un manejo ambientalmente racional.
  2. [Como resultado de la aplicación de la Directiva de la UE sobre restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas en aparatos eléctricos y electrónicos y de legislación nacional similar fuera de ella, en los últimos años se ha reducido considerablemente o eliminado el uso de sustancias peligrosas en diversos equipos eléctricos y electrónicos. Sin embargo, determinados tipos de desechos electrónicos pueden seguir conteniendo] [Los desechos electrónicos pueden contener] sustancias peligrosas, como plomo, cadmio, mercurio, COP, amianto y CFC, que plantean riesgos para la salud humana y el medio ambiente si se eliminan o reciclan de manera inadecuada, y cuyo manejo ambientalmente racional requiere una atención específica. La mayoría de los países en desarrollo y los países con economías en transición carecen de capacidad para gestionar las sustancias peligrosas incorporadas en los desechos electrónicos. Por ejemplo, en cuanto a la industria oficiosa de recuperación de Asia existen pruebas claras de que durante ese reciclado se explota a mujeres y niños trabajadores que calientan tarjetas de circuitos impresos, queman cables y sumergen equipos en ácidos tóxicos para extraer metales preciosos, como oro (Schmidt, 2006), lo que provoca daños para la salud de esos trabajadores y sus comunidades, y degrada el medio ambiente. Es más, las técnicas empleadas por el sector oficioso no solamente son perjudiciales para la salud humana y el medio ambiente, sino que con frecuencia también logran escasos resultados en la recuperación de recursos valiosos, con lo que se desperdician recursos preciosos como metales críticos para su uso en el futuro. Incluso el manejo de los desechos no peligrosos puede provocar importantes daños para la salud humana y el medio ambiente si no se realiza de manera ambientalmente racional.
  3. Los desechos electrónicos contienen valiosos materiales que se pueden recuperar para su reciclado, entre los que se cuentan el hierro, el aluminio, el cobre, el oro, la plata, el platino, el paladio, el indio, el galio y los metales de tierras raras, lo que contribuye a la gestión sostenible de los recursos. La extracción de todos estos metales de la Tierra ejerce un importante impacto sobre el medio ambiente. Su [recuperación y] uso como materias primas después de haberse transformado en desechos puede aumentar la eficiencia y permitir la conservación de energía y la reducción de emisiones de gases de efecto invernadero cuando se apliquen tecnologías y métodos adecuados. [En muchos casos, los fabricantes de equipos y sus proveedores mantienen instalaciones regionales dotadas de equipos especializados y el personal capacitado necesarios para comprobar, reparar, reconstruir y reelaborar equipos usados de manera ambientalmente racional. Como estas instalaciones no están presentes en todos los países, puede que los equipos usados destinados a ser reparados, reconstruidos y reelaborados tengan que traspasar fronteras internacionales hasta llegar a instalaciones de reparación y reconstrucción adecuadas antes de su reutilización.]
  4. La reutilización directa o la reutilización después de la reparación o la reconstrucción pueden contribuir más aún al desarrollo sostenible. La reutilización amplía la vida del equipo, lo que reduce la huella ambiental de los procesos de producción, que utilizan gran cantidad de recursos. También puede permitir que tengan acceso a esos equipos grupos de la sociedad que, de otra manera, no lo tendrían, gracias al menor coste de los equipos de segunda mano. Sin embargo, si el equipo no se maneja adecuadamente, puede tener un impacto negativo y, con frecuencia, supone la eliminación cuando las piezas se sustituyen y se desechan. La falta de claridad en la definición de si los equipos usados constituyen o no desechos ha provocado diversas situaciones en las que se exportan, especialmente a países en desarrollo y supuestamente para su reutilización, pero en que un elevado porcentaje de esos bienes no son adecuados para su uso posterior o no son comercializables, por lo que deben eliminarse como desechos en el país en desarrollo.

II.    Disposiciones pertinentes del Convenio de Basilea

A.       Disposiciones generales del Convenio de Basilea

  1. La finalidad del Convenio de Basilea es proteger la salud humana y el medio ambiente de los efectos adversos resultantes de la generación, el manejo, los movimientos transfronterizos y la eliminación de desechos peligrosos y otros desechos.
  2. En el párrafo 1 del artículo 2 (“Definiciones”) del Convenio de Basilea se indica que “por desechos se entienden las sustancias u objetos a cuya eliminación se procede, se propone proceder o se está obligado a proceder en virtud de lo dispuesto en la legislación nacional”. En el párrafo 4 de ese artículo se indica que por “eliminación se entiende cualquiera de las operaciones especificadas en el anexo IV” del Convenio. En el párrafo 8 se define el manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos o de otros desechos como “la adopción de todas las medidas posibles para garantizar que los desechos peligrosos y otros desechos se manejen de manera que queden protegidos el medio ambiente y la salud humana contra los efectos nocivos que pueden derivarse de tales desechos”.
  3. En el párrafo 1 del artículo 4 (“Obligaciones generales”), se establece el procedimiento de eliminación, con arreglo al cual las Partes que ejercen su derecho a prohibir la importación de desechos peligrosos u otros desechos informarán a las demás Partes acerca de su decisión. En el párrafo 1 a) se dispone que: “las Partes que ejerzan su derecho a prohibir la importación de desechos peligrosos y otros desechos para su eliminación, comunicarán a las demás Partes su decisión de conformidad con el artículo 13”. En el párrafo 1 b) se estipula lo siguiente: “las Partes prohibirán o no permitirán la exportación de desechos peligrosos y otros desechos a las Partes que hayan prohibido la importación de esos desechos, cuando dicha prohibición se les haya comunicado de conformidad con el apartado a) del presente artículo”.
  4. Los párrafos 2 a) a e) y 2 g) del artículo 4 establecen las disposiciones principales del Convenio de Basilea relativas a la gestión ambientalmente racional, el movimiento transfronterizo, la reducción al mínimo de los desechos y las prácticas de eliminación de desechos para mitigar los efectos nocivos para la salud humana y el medio ambiente:

“Cada Parte tomará las medidas apropiadas para:

  • Reducir al mínimo la generación de desechos peligrosos y otros desechos en ella, teniendo en cuenta los aspectos sociales, tecnológicos y económicos;
  • Establecer instalaciones adecuadas de eliminación para el manejo ambientalmente racional de los desechos peligrosos y otros desechos, cualquiera que sea el lugar donde se efectúa su eliminación que, en la medida de lo posible, estará situado dentro de ella;
  • Velar por que las personas que participen en el manejo de los desechos peligrosos y otros desechos dentro de ella adopten las medidas necesarias para impedir que ese manejo dé lugar a una contaminación y, en caso de que se produzca ésta, para reducir al mínimo sus consecuencias sobre la salud humana y el medio ambiente;
  • Velar por que el movimiento transfronterizo de los desechos peligrosos y otros desechos se reduzca al mínimo compatible con un manejo ambientalmente racional y eficiente de esos desechos, y que se lleve a cabo de forma que se protejan la salud humana y el medio ambiente de los efectos nocivos que puedan derivarse de ese movimiento.
  • No permitir la exportación de desechos peligrosos y otros desechos a un Estado o grupo de Estados pertenecientes a una organización de integración económica y/o política que sean Partes, particularmente a países en desarrollo, que hayan prohibido en su legislación todas las importaciones, o si tiene razones para creer que tales desechos no serán sometidos a un manejo ambientalmente racional, de conformidad con los criterios que adopten las Partes en su primera reunión;
  • Impedir la importación de desechos peligrosos y otros desechos si tiene razones para creer que tales desechos no serán sometidos a un manejo ambientalmente racional.”
  1. En la medida en que ello sea compatible con un manejo ambientalmente racional y eficiente, los desechos peligrosos y otros desechos deben eliminarse en el Estado en que se hayan generado (octavo párrafo del preámbulo). Los movimientos transfronterizos de tales desechos desde el Estado en que se hayan generado hasta cualquier otro Estado deben permitirse solamente cuando se realicen en condiciones que no representen peligro para la salud humana y el medio ambiente (noveno párrafo del preámbulo). Además, los movimientos transfronterizos de esos desechos se permitirán solamente si:
    • Esos desechos, si se exportan, son manejados de manera ambientalmente racional en el Estado de importación y en los demás lugares (artículo 4, párrafo 8);
    • Se cumple una de las condiciones siguientes (artículo 4, párrafo 9):
  2. El Estado de exportación no dispone de la capacidad técnica ni de lugares de eliminación adecuados a fin de eliminar los desechos de que se trate de manera ambientalmente racional y eficiente; o
  3. Los desechos de que se trate son necesarios como materias primas para las industrias de reciclado o recuperación en el Estado de importación; o
  • El movimiento transfronterizo de que se trate se efectúa de conformidad con otros criterios que puedan decidir las Partes.

B.       Procedimiento de control para los movimientos transfronterizos [de desechos]

  1. Todo movimiento transfronterizo de desechos peligrosos y otros desechos está sujeto a la notificación previa por escrito del país exportador y al consentimiento previo por escrito del país importador y, si procede, de los países de tránsito (artículo 6, párrafos 1 a 4). Las Partes prohibirán la exportación de desechos peligrosos y otros tipos de desechos si el país de importación prohíbe la importación de esos desechos (artículo 4, párrafo 1 b)). Entre otras medidas, algunos países han establecido prohibiciones nacionales en cumplimiento de la decisión III/1, que incluye una enmienda al Convenio por la que se prohíbe la exportación de desechos peligrosos de países de la OCDE, la UE y Liechtenstein (propuesta de anexo VII) a los países no sujetos al anexo VII, las cuales no han entrado en vigor. El Convenio de Basilea también exige que se brinde información relativa a cualquier movimiento transfronterizo previsto utilizando para ello el formulario de notificación aceptado (artículo 4, párrafo 2 f)) y que el envío aprobado vaya acompañado de un documento sobre el movimiento desde el punto en que se inicie el movimiento transfronterizo hasta el punto en que se eliminen los desechos (artículo 4, párrafo 7 c)).
  2. Además, los desechos peligrosos y otros desechos que sean objeto de un movimiento transfronterizo se embalarán, etiquetarán y transportarán de conformidad con los reglamentos y normas internacionales (artículo 4, párrafo 7 b))[6].
  3. Cuando un movimiento transfronterizo de desechos peligrosos o de otros desechos para el que los países interesados hayan dado su consentimiento no se pueda llevar a término, el país de exportación velará por que los desechos en cuestión sean devueltos al país de exportación, si no se pueden adoptar otras disposiciones para eliminarlos de manera ambientalmente racional (artículo 8, primera frase). En caso de tráfico ilícito (como se define en el artículo 9, párrafo 1) como consecuencia de la conducta del exportador o el generador, el país de exportación velará por que los desechos en cuestión sean:
    • Devueltos por el exportador o el generador o, si fuera necesario, por él mismo, al Estado de exportación o, si esto no fuese posible,
    • Eliminados de otro modo de conformidad con las disposiciones del Convenio (artículo 9, párrafo 2).
  4. No se permitirá el movimiento transfronterizo de desechos peligrosos y otros desechos entre un Estado que sea Parte y un Estado que no sea Parte en el Convenio (artículo 4, párrafo 5) a menos que exista un acuerdo bilateral, multilateral o regional como se estipula en el artículo 11 del Convenio de Basilea.

C.      Definiciones de desechos y de desechos peligrosos

  1. El Convenio define los desechos como “las sustancias u objetos a cuya eliminación se procede, se propone proceder o se está obligado a proceder en virtud de lo dispuesto en la legislación nacional” (artículo 2, párrafo 1). Define la eliminación en el artículo 2, párrafo 4, como “cualquiera de las operaciones especificadas en el anexo IV del presente Convenio”. Es importante señalar que las disposiciones nacionales relativas a la definición de desechos pueden diferir, por lo que un mismo material puede ser considerado desecho en un país y material que no es desecho en otro.
  2. Los desechos peligrosos son definidos en el Convenio como “desechos que pertenezcan a cualquiera de las categorías enumeradas en el Anexo I, a menos que no tengan ninguna de las características descritas en el anexo III (artículo 1, párrafo 1 a)) y desechos no incluidos en el apartado a), pero definidos o considerados peligrosos por la legislación interna de la Parte que sea Estado de exportación, de importación o de tránsito” (artículo 1, párrafo 1 b)). Por tanto, la definición de los desechos peligrosos incorpora la legislación interna, de manera que los materiales considerados desechos peligrosos en un país pero no en otro, se definen como tales en virtud del Convenio. Además, el Convenio exige que las Partes informen a las demás, por conducto de la Secretaría del Convenio, sobre sus definiciones nacionales (artículo 3). Al facilitar información detallada y específica sobre las definiciones nacionales de desechos peligrosos se podrá[n] [promover el cumplimiento y] evitar ambigüedades acerca de la aplicación de tales definiciones nacionales.
  3. En el Convenio se han incluido dos anexos [, aprobados por las Partes] para ayudar a distinguir los desechos peligrosos de los no peligrosos a los efectos del artículo 1, párrafo 1 a). En el anexo VIII se enumeran los desechos caracterizados como peligrosos de conformidad con el artículo 1, párrafo 1 a), del Convenio a menos que no tengan ninguna de las características descritas en el anexo III. En el anexo IX figuran desechos no caracterizados como tales de conformidad con el artículo 1, párrafo 1 a), a menos que contengan materiales incluidos en el anexo I en una cantidad tal que le confiera una de las características del anexo III. Tanto el anexo VIII como el anexo IX incluyen listados de distintos tipos de desechos electrónicos. En la sección IV B de las presentes directrices se puede consultar más información sobre la distinción entre desechos electrónicos peligrosos y no peligrosos. [En el anexo IX se incluye un listado de equipos eléctricos y electrónicos no peligrosos donde también se distingue entre los desechos de equipos y los materiales que no lo son:

B1110 Montajes eléctricos y electrónicos *** Montajes eléctricos y electrónicos (incluidos los circuitos impresos, componentes electrónicos y cables) destinados a una reutilización directa (nota al pie de página: Pueden considerarse como reutilización la reparación, la reconstrucción o el perfeccionamiento, pero no un nuevo montaje importante;) y no a la eliminación final (nota al pie de página: En algunos países estos materiales destinados a la reutilización directa no se consideran desechos).

Si bien está sujeto a la interpretación de los gobiernos nacionales, en el listado B1110 del anexo IX del Convenio se prevé que las exportaciones de equipos para su reutilización, incluidos la reutilización después de la reparación, la reconstrucción o el perfeccionamiento, no entran por lo general dentro del ámbito de aplicación del Convenio, ya que los equipos no se clasifican como desechos o bien no se consideran generalmente como peligrosos.]

III.  Directrices para la distinción entre desechos y materiales que no son desechos

A.          Consideraciones generales[7]

  1. Para determinar si un equipo usado se considera desecho quizá sea necesario examinar individualmente el historial del artículo y su destino propuesto. No obstante, existen ciertas características del equipo usado que probablemente indiquen si es un desecho o no.
  2. Sin perjuicio de lo indicado en el párrafo 26 del presente documento, cuando los titulares de equipos usados afirman que están destinados a su reutilización directa o que se trata de un transporte transfronterizo de equipos usados para reutilización directa, en lugar de desechos electrónicos, deben aportar en defensa de esa afirmación lo siguiente a las autoridades que lo soliciten (con anterioridad al transporte, bien en general o de manera individualizada)[8]:
    • Copia de la factura y del contrato relativos a la venta o transferencia de propiedad del equipo usado, y documentación para el transporte conforme a lo dispuesto en el párrafo 30 [y el apéndice III], incluidos entre otros una declaración firmada que indique que el equipo usado se ha probado y está destinado a su reutilización directa y es plenamente funcional [o está destinado a ser reutilizado tras haber sido sometido a una reparación, reconstrucción o perfeccionamiento secundarios], [con información sobre el nuevo usuario o, cuando eso no sea posible, sobre el minorista o el distribuidor];
    • Documento acreditativo de la evaluación o la prueba[9] en forma de copia del registro (certificado de prueba – comprobación de funcionalidad) para cada artículo del envío y un protocolo que contenga toda la información del registro (véase la sección III C del presente documento);
    • Declaración del titular que organiza el transporte del equipo en el sentido de que ninguno de los artículos del envío se define o es considerado desecho en alguno de los países correspondientes (países de exportación y de importación y, cuando sea aplicable, países de tránsito);
    • Protección apropiada contra daños durante el transporte, la carga y la descarga, en particular un embalaje suficiente[10] y la estiba adecuada de la carga.

B.          Situaciones en las que los equipos usados se considerarán normalmente desechos o materiales que no son desechos

  1. Los equipos usados son desechos en un país si se definen o se consideran desechos con arreglo a las disposiciones de su legislación nacional. Sin perjuicio del contenido del párrafo 26, los equipos usados [pueden clasificarse como desechos basándose en una combinación de las siguientes consideraciones] [se considerarán normalmente desechos si]:
    • [(antiguo f)) El equipo está destinado a su eliminación o reciclado, en lugar de a la reutilización, o su destino no se conoce con certeza;]
    • El equipo no está completo, faltan componentes esenciales y no puede llevar a cabo sus funciones esenciales;
    • Muestra un defecto que afecta materialmente su funcionamiento y no supera las pruebas funcionales pertinentes;
    • Muestra daños físicos que impiden su funcionamiento o afectan a la seguridad, según la definición de las normas pertinentes;
    • La protección contra daños durante el transporte, la carga y la descarga es inadecuada, por ejemplo, el embalaje o la estiba de la carga son insuficientes;
    • [(suprimido de a))Tiene un aspecto especialmente desgastado o dañado, lo que reduce las posibilidades de comercialización;]
    • Tiene componentes peligrosos que se deban eliminar [con arreglo a la legislación nacional] o cuya exportación o [uso] esté[n] prohibid[a][os] en ese tipo de equipos con arreglo a la legislación nacional [del país de importación][11];
    • El equipo está destinado a su eliminación o reciclado, en lugar de a la reutilización, o su destino no se conoce con certeza;
    • No existe mercado para el equipo;
    • Está destinado al desmontaje [y el desguace] (para aprovechar las piezas); o
    • El precio pagado por el artículo es significativamente inferior a lo que cabría esperar para un equipo plenamente funcional destinado a la reutilización.
  2. Los equipos usados normalmente no deberían considerarse desechos:
    • Cuando se cumplan los criterios indicados en los apartados a) a d) del párrafo 24, no estén destinados a ninguna de las operaciones incluidas en el anexo IV del Convenio (operaciones de recuperación o eliminación) y sean reutilizados directamente para los fines a los que estaban destinados originalmente, o presentados para la venta, o exportados para su reutilización directa o su venta a usuarios finales para dicha reutilización; o
    • [Cuando un exportador de equipos usados y sus componentes exporte los mismos para su comprobación, reparación y reconstrucción, y se cumplan las condiciones siguientes[12]:
      1. Los equipos y sus componentes se exportan únicamente a las Partes que hayan notificado a la Secretaría del Convenio de Basilea en virtud del artículo 13 2) que no consideran como desechos los equipos usados sujetos a las condiciones previstas en el párrafo 26b. De este modo, cabe señalar la imposición de nuevas restricciones a escala nacional (por ejemplo, la prohibición de la importación de determinados tipos de equipos usados). En la misma comunicación estas Partes indicarán qué instalaciones están autorizadas a recibir y procesar los equipos usados con arreglo a las condiciones establecidas en el párrafo 26b. Dicha información, actualizada periódicamente, puede consultarse en el sitio web del Convenio de Basilea;
      2. Los equipos y componentes que se exporten se ajustarán a la legislación en materia de restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas[13] y no contendrán tubos de rayos catódicos;
  • Los equipo usados y sus componentes y todo desecho, material o producto residual seguirán siendo propiedad o estarán bajo el control del exportador (junto con o sin terceros que intervengan en la aplicación) a lo largo de los procesos de exportación, tránsito, importación, comprobación, reparación y reconstrucción, hasta que hayan sido comprobados y sean plenamente funcionales y estén disponibles para su reutilización directa, o bien eliminados como chatarra o desechos resultantes de acuerdo con el apartado vi) más abajo;
  1. Cada envío se efectúa con arreglo a un contrato válido entre el exportador y la instalación de importación, en virtud del cual será necesario que la instalación de importación cumpla todos los requisitos aplicables que se establezcan en el párrafo 26b. El exportador actuará constantemente con la debida diligencia ordinaria para garantizar que la o las instalaciones de importación y toda tercera parte implicada cumplan sistemáticamente los requisitos del párrafo 26b;
  2. Cada envío irá acompañado de una declaración por escrito, firmada, del exportador, que las autoridades gubernamentales competentes podrán consultar fácilmente en su totalidad. En dicha declaración, el exportador deberá asegurar que cumple todos los criterios establecidos en el párrafo 26b. Para ello, se puede emplear un formulario modelo (apéndice II);
  3. Todos los desechos residuales que se generen a partir de operaciones de comprobación, reparación o reconstrucción considerados peligrosos según las definiciones del Convenio de Basilea (artículo 1, párrafos 1 a) y 1 b)), o cuyas características peligrosas se desconozcan, serán eliminados [de manera ecológicamente racional de acuerdo con el Convenio de Basilea][en un país del anexo VII] [en un país del anexo VII a menos que vayan acompañados de una prueba concluyente de que pueden tratarse de manera ecológicamente racional en una instalación en el país de importación]. Se realizarán los movimientos transfronterizos que sean necesarios de acuerdo con el Convenio de Basilea; y
  • [Cada equipo y sus componentes se embalan por separado para prevenir riesgos y su depreciación, siendo protegidos contra la abrasión, la carga estática, la ignición, la pérdida de fluidos o contaminantes tóxicos o la rotura, entre otras cosas.] [Protección apropiada contra daños durante el transporte, la carga y la descarga, en particular un embalaje suficiente[14] y la estiba adecuada de la carga.] ]

Alt. 26b) [En casos de transporte transfronterizo de equipos usados, con la salvedad del citado en el párrafo 26, las Partes pueden determinar sus propias condiciones, tales como:

  • la obligación del exportador de rendir cuentas;
  • el cumplimiento de la legislación en materia de sustancias peligrosas en los productos;
  • el embalaje;
  • las restricciones a la importación; y
  • la gestión de residuos resultantes de las operaciones de reparación, reconstrucción o comprobación en consonancia con las disposiciones del Convenio

, en función de las cuales dichos equipos pueden no ser considerados desechos. Las Partes deberían informar a la Secretaría sobre estas condiciones. Se debería documentar por medio de pruebas concluyentes que se cumplen y el transporte debería ir acompañado de la documentación correspondiente. En ausencia de dicha documentación, el transporte transfronterizo de dichos equipos se debería considerar como un movimiento transfronterizo de desechos.]

26 bis     [La documentación para el transporte de equipos usados prevista en el párrafo 26 b) debería contener la información que se menciona en los párrafos 24a) y 30.] La documentación para el transporte de equipos usados prevista en el párrafo 26b) debería incluir la información siguiente[15]:

  1. Nombre del titular que organiza el transporte y de las instalaciones de recepción[16];

a bis)          Descripción del equipo (por ejemplo, su nombre);

  1. Cantidad de equipos;
  2. Fecha del movimiento;
  3. Países por cuyo territorio se llevará a cabo el movimiento;
  4. Declaración firmada por el titular que organiza el transporte del equipo, incluida la estipulada en el párrafo 24 c).

[A la recepción del movimiento, las instalaciones de recepción deberían firmar una declaración de llegada]. En el apéndice II figura un formulario recomendado para la documentación [de acuerdo con el párrafo 26 b)]. ]

26 ter      El gráfico 1 resume las fases de decisión descritas en la sección II.A y en la presente sección.

 

Gráfico 1 Etapas del proceso de decisión de acuerdo con los párrafos 24 y 26[17]

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

[Para la opción preferida] ¿Se cumplen los criterios mencionados en el párrafo 26 b)?

[Para la opción inicial] ¿Se cumplen los criterios [establecidos] [definidos] por las Partes y comunicados a la Secretaría del Convenio de Basilea?

 

 

 

 

 

¿Se ha protegido adecuadamente la carga para que no sufra daños durante las operaciones de transporte, carga y descarga?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

¿Se dispone de la documentación exigida?

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El equipo no debe considerarse un desecho [según lo establecido en el Convenio]

 

 

 

El equipo debe considerarse un desecho [según lo establecido en el Convenio]

 

 

C.    Evaluación y prueba de equipo usado destinado a la reutilización directa

  1. Los poseedores que preparen una exportación de equipo usado destinado a la reutilización directa al amparo del párrafo 26 a) en lugar de como desecho electrónico deberán completar las siguientes etapas:

Etapa 1: evaluación y prueba

  1. Las pruebas que hayan de realizarse dependerán del tipo de equipo. Deberá probarse la funcionalidad y evaluarse la presencia de sustancias o componentes peligrosos [comúnmente conocidos]. Es poco probable que la realización de una inspección visual sin comprobar la funcionalidad sea suficiente. Para la mayoría de los equipos será suficiente una prueba de funcionalidad de las funciones esenciales. En la sección IV.B de las presentes directrices se ofrece información acerca de la evaluación de la presencia de sustancias y componentes peligrosos. En el apéndice IV del presente documento figura una lista de referencias a ejemplos de pruebas de funcionalidad para algunas categorías de equipo usado.

Etapa 2: registro

  1. Han de registrarse los resultados de la evaluación y las pruebas. El registro deberá contener la información siguiente:
    • Nombre del artículo;
    • Nombre del productor (si se conoce);
    • Número de identificación del artículo (No. de tipo), cuando proceda;
    • Año de producción (si se conoce);
    • Nombre y señas de la empresa responsable de las pruebas de funcionalidad;
    • Resultado de las pruebas que se describen en la etapa 1 (por ejemplo, determinación de las piezas defectuosas y de los fallos o indicación de la plena funcionalidad) incluida la fecha en que se realizó la prueba de funcionalidad;
    • Tipo de pruebas realizadas;
    • Declaración firmada [por la empresa responsable de las pruebas de funcionalidad].
  2. El registro deberá acompañar al equipo durante el transporte y deberá fijarse de manera segura, pero no permanente, bien al propio equipo usado (si no va embalado) o al embalaje, de manera que pueda leerse sin desembalar el equipo. En el apéndice III figura un formulario recomendado para el registro de los resultados de la evaluación y las pruebas, incluida la declaración prevista en el párrafo 24 a).

IV.   Directrices sobre los movimientos transfronterizos de desechos electrónicos

A.       Consideraciones generales

  1. Cuando un desecho electrónico se considere un desecho peligroso con arreglo a lo dispuesto en el artículo 1, párrafo 1 a) del Convenio o en la legislación nacional (artículo 1 párrafo 1 b)), deberán respetarse las prohibiciones nacionales de importación o exportación. Cuando no existan esas prohibiciones nacionales, se aplicará el procedimiento de control que se menciona en la sección II B de las presentes directrices. En el caso de los desechos electrónicos que no se consideren peligrosos, el Convenio de Basilea no incluye ningún procedimiento específico. En esos casos, no obstante, algunas Partes han aplicado determinados procedimientos, como los aplicables a los movimientos transfronterizos de desechos incluidos en la “lista verde” contemplada en la legislación de la UE[18], o el procedimiento para la inspección previa al movimiento de materiales reciclados que se aplica en China[19].
  2. En caso de que una autoridad competente en los movimientos transfronterizos de desechos electrónicos considere que un artículo concreto es un desecho peligroso con arreglo a su legislación nacional, mientras que las demás autoridades no lo consideran así, se aplicará el procedimiento de control para los desechos peligrosos. Se propone emplear el mismo mecanismo en el caso de que haya diferencias de opinión entre las autoridades competentes acerca de la determinación de si el equipo constituye o no un desecho. En esos casos, se aplicarían los procedimientos para el movimiento transfronterizo de desechos. Si se hubiera adoptado ese enfoque y no se siguieran los procedimientos aplicables, el movimiento se consideraría ilegal. [Obsérvese que, en algunos casos, la decisión de clasificar el equipo usado destinado a la reparación o reconstrucción como un desecho peligroso podría dar lugar a la prohibición de la exportación o importación de ese equipo en virtud de la legislación nacional o de la prohibición del comercio con los Estados que no son Partes, establecida en el Convenio.]
  3. [Es posible que algunas Partes consideren como un desecho el equipo usado destinado a la reparación, reconstrucción o perfeccionamiento [sin las debidas garantías], mientras que otras no lo consideren así. De conformidad con los principios del Convenio, si uno de los países afectados considera que ese equipo usado es un desecho deberán seguirse los procedimientos sobre el movimiento transfronterizo de desechos electrónicos que se indica en la sección IV.A de las presentes directrices. Obsérvese que, en algunos casos, la decisión de clasificar el equipo usado destinado a la reparación o reconstrucción como un desecho peligroso podría dar lugar a la prohibición de la exportación o importación de ese equipo en virtud de la legislación nacional o de la prohibición del comercio con los Estados que no son Partes, establecida en el Convenio.
  4. No obstante, si ninguna de las Partes interesadas en el movimiento transfronterizo ha determinado que el equipo usado destinado a la reparación o reconstrucción en el país importador está clasificado como un desecho peligroso u otro tipo de desecho con arreglo a lo establecido en el artículo 2 del párrafo 1 del Convenio de Basilea ni en la legislación nacional, no se aplicará el procedimiento de control del Convenio de Basilea[20]].

B.       Distinción entre desechos peligrosos y desechos que no lo son

  1. Los desechos electrónicos figuran en el anexo VIII del Convenio en la entrada correspondiente a los desechos peligrosos que aparece a continuación:

“A1180 Montajes eléctricos y electrónicos de desecho o restos[21] de estos que contengan componentes como acumuladores y otras baterías incluidos en la lista A, interruptores de mercurio, vidrios de tubos de rayos catódicos y otros vidrios activados y [condensadores] de bifenilo policlorado (PCB), o contaminados con constituyentes del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) en tal grado que posean alguna de las características del anexo III (véase la entrada correspondiente en la lista B, B1110)[22]”.

  1. Los desechos electrónicos figuran también en el anexo IX del Convenio en la siguiente entrada correspondiente a los desechos no peligrosos:

“B1110 Montajes eléctricos y electrónicos:

  • Montajes electrónicos que consistan solo en metales o aleaciones
  • Desechos o chatarra de montajes eléctricos o electrónicos[23] (incluidos los circuitos impresos) que no contengan componentes tales como acumuladores y otras baterías incluidas en la lista A, interruptores de mercurio, vidrio procedente de tubos de rayos catódicos u otros vidrios activados ni condensadores de PCB, o no estén contaminados con elementos del anexo I (por ejemplo, cadmio, mercurio, plomo, bifenilo policlorado) o de los que esos componentes se hayan extraído hasta el punto de que no muestren ninguna de las características enumeradas en el anexo III (véase el apartado correspondiente de la lista A A1180)
  • Montajes eléctricos o electrónicos (incluidos los circuitos impresos, componentes electrónicos y cables) destinados a una reutilización directa[24], y no al reciclado o a la eliminación final[25].”

Será frecuente que el equipo contenga componentes peligrosos, ejemplos de los cuales se indican en la entrada A1180 del anexo VIII. [Así pues, debe suponerse que los desechos electrónicos son desechos peligrosos a menos que pueda demostrarse que no contienen componentes de esa naturaleza y, en particular]: [así pues, debe suponerse que los desechos electrónicos son desechos peligrosos si contienen componentes de esa naturaleza a menos que pueda demostrarse que no contienen dichos componentes o bien no presentan características peligrosas][26].

  • Vidrio que contenga plomo procedente de tubos de rayos catódicos (CRT) y lentes para la formación de imágenes que correspondan a las entradas A1180 o A2010 del anexo VIII “vidrios de tubos de rayos catódicos y otros vidrios activados”. [[Ese desecho pertenece también a] [Estos componentes pertenecen también a] la categoría Y31 del anexo I, “plomo; compuestos de plomo” y [es probable que] [puede que] posea[n] las características de peligro H6.1, H11, H12 y H13 enumeradas en el anexo III;
  • Baterías de níquel‑cadmio y baterías que contengan mercurio, incluidas en la entrada A1170 del anexo VIII “acumuladores de desechos sin seleccionar…”. [Ese desecho pertenece también a] [Esos componentes pertenecen también a] la categoría Y26 del anexo I, “cadmio; compuestos de cadmio” o Y29 “mercurio, compuestos de mercurio” y [es probable que] [puede que] posea[n] las características de peligro H6.1, H11, H12 y H13;
  • Tambores de selenio, que corresponden a la entrada A1020 del anexo VIII “selenio; compuestos de selenio”. [Ese desecho pertenece también a] [Esos componentes pertenecen también a] la categoría Y25 del anexo I, “selenio; compuestos de selenio” y [es probable que] [puede que] posea[n] las características de peligro H6.1, H11, H12 y H13;
  • Tarjetas para circuitos impresos, que corresponden a la entrada A1180 del anexo VIII “montajes eléctricos y electrónicos de desecho…”, y a la entrada A1020 “antimonio; compuestos de antimonio” y “berilio; compuestos de berilio”. Esos montajes contienen compuestos bromados y óxidos de antimonio como pirorretardantes, plomo en las soldaduras y berilio en la aleación de cobre de los conectores. También pertenecen a las categorías del anexo I Y31, “plomo; compuestos de plomo”, Y20, “berilio; compuestos de berilio” e Y27 “antimonio; compuestos de antimonio” así como a la Y45, compuestos organohalogenados que no sean las sustancias mencionadas en otras partes del anexo I. [Es probable que] [Puede que] posean las características de peligro H6.1, H11, H12 y H13;
  • Tubos fluorescentes y lámparas de iluminación de fondo para las pantallas de cristal líquido (LCD), que contengan mercurio y correspondan a la entrada A1030 del anexo VIII “mercurio; compuestos de mercurio”. [Ese desecho pertenece también a] [Esos componentes pertenecen también a] la categoría Y29 del anexo I, “mercurio; compuestos de mercurio” y [es probable que] [puede que] posea[n] las características de peligro H6.1, H11, H12 y H13;
  • Los componentes de plástico que contengan pirorretardantes bromados (BFR) [, en particular los BFR que sean contaminantes orgánicos persistentes con arreglo a lo establecido en el Convenio de Estocolmo, pueden en su caso corresponder a la entrada A3180 del anexo VIII “desechos, sustancias y artículos que contienen, consisten o están contaminados con PCB, terfenilo policlorado (PCT), naftaleno policlorado (PCN) o bifenilo polibromado (PBB), o cualquier otro compuesto polibromado análogo, con una concentración igual o superior a 50 mg/kg”. En general, el desecho [los desechos] que contiene[n] BFR pertenece[n] también] a la categoría Y45 del anexo I, compuestos organohalogenados que no sean las sustancias mencionadas en otras partes del anexo I. Si los compuestos de antimonio se utilizan como sinergistas de estos BFR, pueden corresponder además a la categoría Y27 “antimonio; compuestos de antimonio”. En función de la concentración y las propiedades químicas de los BFR y sus sinergistas, [es probable que] [puede que] ese tipo de desechos posea las categorías de peligro H6.1, H11, H12 y H13[27].
  • Otros compuestos que contengan mercurio o estén contaminados con él, como interruptores, contactos y termómetros de mercurio, que correspondan a las entradas A1010, A1030 o A1180 del anexo VIII. [Esos desechos pertenece también a] [Esos componentes pertenecen también a] la categoría Y29 del anexo I, “mercurio; compuestos de mercurio” y [es probable que] [puede que] posean las características de peligro H6.1, H11, H12 y H13;
  • Aceites o líquidos de desecho que correspondan a la entrada A4060 del anexo VIII “desechos de mezclas y emulsiones de aceite y agua o de hidrocarburos y agua”. Ese desecho pertenece a la categoría Y8 del anexo I, “desechos de aceites minerales no aptos para el uso a que estaban destinados” o Y9 del anexo I, “mezclas y emulsiones de desechos de aceite y agua o de hidrocarburos y agua”, y [es probable que] [puede que] posea las características de peligro H3, H11, H12 y H13;
  • Componentes que contengan asbesto, como en cables, cocinas y calentadores, que correspondan a la entrada A 2050 del anexo VIII. [Ese desecho pertenece también a] [Esos componentes pertenecen también a] la categoría Y36 del anexo I, “asbesto (polvo y fibras)” y [es probable que] [puede que] posea[n] la característica de peligro H11.

37 bis      [En líneas generales, los envíos de desechos constituidos por los componentes de los desechos que aquí se determinan se pueden considerar desechos peligrosos si estos presentan características de peligrosas, según se indica en el anexo III. Sin embargo, la mera presencia de un componente de esa naturaleza en equipos eléctricos o electrónicos no debería en sí misma ser causa de que el equipo en su conjunto fuera considerado peligroso con arreglo al Convenio.] En el apéndice IV del presente documento figuran más directrices y ejemplos de equipo peligroso y no peligroso y de componentes peligrosos que pueden encontrarse en el equipo eléctrico y electrónico.

V.    Directrices sobre el control de los movimientos transfronterizos de equipo usado y desechos electrónicos

  1. Las inspecciones deberán llevarlas a cabo órganos competentes de las autoridades del Estado, como la policía o los inspectores de aduanas (y de medio ambiente) tanto en las instalaciones como durante el movimiento. Los poseedores de equipo usado que organicen el transporte deberán asegurarse de que este vaya acompañado de la documentación apropiada con arreglo a los párrafos 24, 26, 29, 30 y 39 de esas directrices y de que esté adecuadamente protegido para que no sufra daños durante las operaciones de transporte, carga y descarga, en particular mediante un embalaje suficiente o un apilado apropiado de la carga con el fin de demostrar que los artículos no son desechos electrónicos.
  2. Por razones prácticas de control, toda carga de equipo usado deberá ir acompañada también de una declaración de la persona responsable acerca de su responsabilidad y de un documento de transporte pertinente, por ejemplo una carta de porte, un documento CMR (de la Convención relativa al contrato de transporte internacional de mercancías por carretera) cuando proceda[28]. Ese documento habrá de contener una descripción de los bienes transportados basada en el Sistema Armonizado de Designación y Codificación de Mercancías (al que normalmente se hace referencia como el “Sistema Armonizado”) elaborado por la Organización Mundial de Aduanas (OMA).
  3. En ausencia de pruebas de que un artículo es equipo usado y no un desecho electrónico, mediante la documentación apropiada [con arreglo a los párrafos 24, 26, 29, 30 y 39] y de una protección apropiada para que no sufra daños durante las operaciones de transporte, carga y descarga, en particular mediante un embalaje suficiente y un apilado apropiado de la carga, que deberían ser obligaciones del poseedor que organiza el transporte, las autoridades competentes del Estado (como la policía o los organismos de aduanas o de medio ambiente) deberán considerar un artículo como desecho electrónico (potencialmente peligroso) y, en ausencia del consentimiento requerido en virtud del Convenio de Basilea, deberán suponer que la exportación constituye un [posible] caso de tráfico ilícito según se especifica en el artículo 9 del Convenio. En esas circunstancias, las autoridades competentes están obligadas a cumplir las disposiciones del artículo 9. El tráfico ilícito habrá de tipificarse como delito con arreglo a lo establecido en el artículo 4.3 del Convenio.

40 bis      Cuando los desechos electrónicos se exporten como desechos peligrosos, el envío deberá ir acompañado de la documentación exigida en virtud del procedimiento de control del Convenio.

40 ter      La Secretaría del Convenio de Basilea ha cooperado con la OMA en el establecimiento de un cuadro en el que se ofrece una reseña de los códigos del Sistema Armonizado que contienen materiales que pueden encontrarse en los anexos VII y IX del Convenio de Basilea[29]. Ese cuadro puede facilitar la comparación de los documentos CMR con los documentos que deben acompañar el transporte de equipo usado o desechos electrónicos con arreglo a los procedimientos establecidos en las presentes directrices.

  1. Las cuestiones relacionadas con la salud y la seguridad y los posibles riesgos para los agentes encargados de la vigilancia del cumplimiento (como los funcionarios de aduanas) son importantes en cualquier inspección del transporte de desechos electrónicos o equipo usado. Los funcionarios encargados de la vigilancia del cumplimiento deberán haber recibido información específica antes de realizar esas inspecciones. Deberá actuarse con especial precaución al abrir contenedores. En particular, si el transporte está constituido por desechos puede que los artículos no se hayan apilado de manera estable y caigan fuera del contenedor cuando este se abra para la inspección. La carga podría contener también sustancias peligrosas que se liberen al inspeccionar la misma. El apéndice IV del presente documento contiene más información acerca de los aspectos relacionados con la salud y la seguridad en las inspecciones.

 

[Appendix I: Glossary of terms

Note: Some of these terms were developed for the purpose of the present guidelines and should not be considered as having been agreed to internationally. Their purpose is to assist readers to better understand these guidelines. Insofar as appropriate, the use of these terms has been aligned with terms used in other guidelines [and guidance documents] developed under the Basel Convention.

 

Terminology Description Remark[30]
Basel Convention Basel Convention on the Control of Transboundary Movements of Hazardous Wastes and Their Disposal, adopted on March 22, 1989 and entered into force in 1992.
Component Element with electrical or electronic functionality [designed to be] connected together with other components, including by soldering to a printed circuit board, to create an electric or electronic circuit with a particular function (for example an amplifier, radio receiver, monitor, hard‑drive, motherboard, battery).
Direct reuse The using again, by a person other than its previous owner, of equipment that is not waste for the same purpose for which it was conceived without the necessity of repair or refurbishment[31] Under discussion in the legal clarity group
Disposal Any operations specified in Annex IV of the Basel Convention (Article 2, paragraph 4, of the Convention). Under discussion in the legal clarity group
Environmentally sound management Taking all practicable steps to ensure that hazardous wastes or other wastes are managed in a manner which will protect human health and the environment against the adverse effects which may result from such wastes (Article 2, paragraph 8, of the Convention).
Equipment Electrical and electronic equipment that is dependent on electric currents or electromagnetic fields in order to work properly, including components that can be removed from equipment and can be tested for functionality and either be subsequently [directly] reused or reused after repair or refurbishment. [This term does not include large‑scale stationary industrial tools or large‑scale fixed installations.]
[Equipment for professional use [Equipment that is designed to be used solely by professional users. Equipment that is likely to be used by private households, or by private households as well as by professional users is not equipment for professional use][Specialized equipment that is designed for commercial and business use but not equipment that is considered to be common for use in households.][ E.g, mainframe computers and large copying machines would be professional equipment whereas personal computers, mobile phones and small copying machines would not be equipment for professional use.]] Used in some proposals for par 26b in previous drafts, may no longer be needed
Essential key function The originally intended function(s) of a unit of equipment that will satisfactorily enable the equipment to be reused. Under discussion in the legal clarity group
Fully functional Equipment is fully functional when it has been tested and demonstrated to be capable of performing at least the essential key functions it was designed to perform. Under discussion in the legal clarity group
[Major reassembly

 

The remanufacture of a single unit with multiple parts taken from multiple other units]

 

Other waste Wastes included in Annex II of the Convention.
[Non‑waste Equipment that does not meet the definition of “waste”. (See below)]
Producer The international and local manufacturer of equipment or the importer of record of new or used equipment to be placed on the market at first invoice by sale. Used in some proposals for par 26b in previous drafts, may no longer be needed
Recovery Relevant operations specified in Annex IV B of the Basel Convention; recycling operations are part of this annex. Under discussion in the legal clarity group
Refurbishment [Process for transforming reusable equipment or components into a refurbished good through refurbishing or reconditioning the equipment. With respect to used equipment, refurbishment may include such activities as cleaning, data sanitization and minor repair.] [Creating refurbished or reconditioned equipment, including such activities as cleaning, data sanitization and (software) upgrading.][Modification of fully functional equipment to increase its performance and/or functionality or to meet applicable technical standards or regulatory requirements, including through such activities as cleaning, data sanitization and upgrading.] Under discussion in the legal clarity group
Repair Fixing specified faults in equipment [and/or replacing defective components of equipment in order to bring the equipment into a fully functional condition]. Under discussion in the legal clarity group
Reuse The using again, by a person other than its previous owner, of equipment that is not waste for the same purpose for which it was conceived, possibly after repair or refurbishment. Under discussion in the legal clarity group
Root cause analysis A step‑by‑step method that leads to the identification of the initial or root cause of an equipment failure. Used in some proposals for par 26b in previous drafts, may no longer be needed
Upgrading Modification of fully functional equipment by the addition of new software or hardware to increase its performance and/or functionality.
Waste Substances or objects which are disposed of or are intended to be disposed of or are required to be disposed of by the provisions of national law (Article 2, paragraph 1, of the Basel Convention).
Warranty [Either an obligation under national legislation towards the consumers for the lack of conformity of equipment on the sale of consumer goods, or any written agreement by a seller or producer to repair or replace equipment if it does not meet the specifications set out in the guarantee statement or in the relevant advertising.] [A warranty provided at product sale, an extended warranty provided at or after product sale, and a repair contract, provided at or after product sale.] Used in some proposals for part 26b in previous drafts, may no longer be needed
Waste electrical and electronic equipment Electrical or electronic equipment that is waste, including all components, sub‑assemblies and consumables which are part of the equipment at the time the equipment becomes waste. ]

 

[Appendix II: Information accompanying transboundary transports of used equipment falling under paragraph 26 (b)[32]

1.     Holder who arranges the transport

Name:

Address:

Contact person:

Tel.:

Fax:

E‑mail:

 

2.     Receiving facility

 

Name:

Address:

Contact person:

Tel.:

Fax:

E‑mail:

3. Description of the equipment (e.g. name):
4. Purpose of the transport:[33]

[For the preferred option of paragraph 26b

Testing

Repair

Refurbishment

]

[In case the fall‑back option is needed;

free text field]

5. Actual quantity:

 

6. Countries/States concerned:
Export/dispatch

 

Transit Import/destination
7. Declaration of the holder who arranges the transport of the equipment:

I declare that

[For the preferred option of paragraph 26b:

a) the equipment in this transport is equipment [that is not defined as or considered to be waste in any of the countries involved in the transport and] meets the criteria set in paragraph 26b :

the receiving installation is included on the list of which the authorities of the country of import have indicated it may receive equipment as non waste as published by the Secretariat of the Basel Convention;

;

; ]

 

[In case the fall‑back option is needed:

a) the equipment in this transport is equipment [that is not defined as or considered to be waste in any of the countries involved in the transport and] meets any conditions the Parties involved in the transport have defined and communicated to the Secretariat of the Basel Convention. ]

 

b) the above information is complete and correct to the best of my knowledge.

 

Name: Date: Signature:

TO BE COMPLETED BY THE RECEIVING FACILITY
[8. Movement received at the receiving facility: Quantity/volume received:

 

Name: Date: Signature:][34]

]

Appendix III: [Form for] [Information accompanying transboundary transports of used equipment falling under paragraph 26 (a), including on] recording the results of evaluation and testing of used equipment [(paragraph 26 (a))]

1. Holder who arranges the transport
(responsible for testing):
Name:

Address:

Contact person:

Tel:

E‑mail:

2. Company responsible for evidence of functionality (if different than holder):

Name:

Address:

Contact person:

Tel:

E‑mail:

[3. Carrier
Name:Address:

Phone No:

E‑mail:]

[4. Importer

Name:

Address:

Phone No:

E‑mail:]

5. User, retailer [or distributor], [(if different from importer):]

Name:

Address:

Contact person:

Tel:

E‑mail:

6. [Country of export[/dispatch]:

 

 

Country of import[/destination]:]

 

 

7. Declaration:

[I, the person that conducted the evaluation and testing declare that the results of evaluation and testing are complete and correct to the best of my knowledge.

 

 

 

 

Name: Date: Signature:]

 

 

I, the holder who arranges the transport of the equipment listed below, hereby declare that prior to export the used equipment listed below was tested and is fully functional.[35] I confirm that this equipment is not defined as or considered to be waste in any of the countries involved in the transport and is destined for direct reuse[36] and not for recovery or disposal operations.

 

 

 

 

Name: Date: Signature:

 

 

8. Name of the item of equipment[37] 9. Name of the producer (if available) 10. Identification number (type no.)
(if applicable)
11. Year of production (if available) 12. Date of functionality testing 13. Kind of tests performed and results of test (e.g. indication of full functionality or indication of defective parts and defect)[38]

 

Appendix IV: Reference material

This appendix contains references to information on functionality testing for certain categories of used equipment (paragraph 28), hazardous and non‑hazardous equipment and hazardous components that can be found in such equipment (paragraph 37 bis) and information regarding health and safety aspects for inspections (paragraph 41).

  1. Functionality testing or evaluation

This section contains references to tests and procedures for functionality tests of electrical and electronic equipment. The examples are not meant to be exhaustive but illustrate procedures as they are applied by some parties or recommended in other guidance documents under the Basel Convention. Testing procedures and protocols for other categories of used equipment are not yet available.

References from parties

Australia

Criteria for the export and import of used electronic equipment (DEH, 2005). Available on http://pandora.nla.gov.au/pan/51666/20050902‑0000/www.deh.gov.au/settlements/publications/chemicals/hazardous‑waste/electronic‑paper.html

Annex B of the document contains parameters that may be used when testing functionality of certain types of equipment.

European Union

Revised Correspondents’ Guidelines No. 1 on shipments of waste electrical and electronic equipment (WEEE) (2007). Available on http://ec.europa.eu/environment/waste/shipments/guidance.htm

Appendix 1 to these guidelines contains parameters that may be used when testing functionality of certain types of equipment.

Malaysia

Guidelines for the classification of used electrical and electronic equipment in Malaysia. (DOE, 2008). Available on http://www.doe.gov.my/portal/wp‑content/uploads/2010/07/ECTRICAL_AND_ELECTRONIC_EQUIPMENTIN_MALAYSIA.pdf

Paragraph 7 of these guidelines contains parameters that may be used when testing functionality of certain types of equipment.

Norway

A guide for exporters of used goods (Klif, 2009) by the Norwegian Climate and Pollution Agency. Available on http://www.klif.no/publikasjoner/2516/ta2516.pdf

Example images of criteria on pages 4‑8 can be used when evaluating functionality of used goods.

References from the guidance documents under the Basel Convention

MPPI ‑ Mobile phones

The guidance document on the environmentally sound management of used and end‑of‑life mobile phones that was adopted at the tenth session of the Conference of the Parties (UNEP/CHW.10/INF/27/Rev.1 contains a number of proposed tests on functionality for mobile phones in its section 5.2.1.4

PACE ‑ Computing equipment

The guidance document on environmentally sound management of used and end‑of‑life computing equipment that was adopted at the eleventh session of the Conference of the Parties (UNEP CHW11/6/Add.1/Rev.1) contains in appendix 5 to the annex a set of functionality tests for used computing equipment.

PACE ‑ Laptop batteries

The guidance document on environmentally sound management of used and end‑of‑life computing equipment that was adopted at the eleventh session of the Conference of the Parties (UNEP CHW11/15) contains in appendix 6 to the annex a set of functionality tests for laptop batteries.

Basel Convention regional centre for South‑East Asia (BCRC‑SEA)

Technical Guidelines for 3 R (Reduce, Reuse, Recycle) of End‑of‑Life Electrical and Electronic Products contains a number of functionality tests for different types of equipment in its annexes. These provide for specific tests for refrigeration systems, twin‑tub washing machines, automatic washing machines, TVs and audio systems and PCs. The guidelines can be found at
http://www.bcrc‑sea.org/?content=publication&cat=2

  1. Hazardous and non‑hazardous equipment and hazardous components that can be found in such equipment

Section IV B of the guidelines contains information about the distinction between hazardous and non‑hazardous e‑waste. Additional guidance and examples of hazardous and non‑hazardous equipment and on hazardous components that can be found in equipment can be found in the following reference material.

Switzerland

The e‑waste guide developed as part of the “Global Knowledge Partnerships in e‑Waste Recycling” programme, initiated by the Swiss State Secretariat for Economic Affairs (SECO) and implemented by the Swiss Federal Laboratories for Materials Science and Technology (EMPA) contains a section on hazardous substances in e‑waste: http://ewasteguide.info/node/219

Sweden

“Recycling and disposal of electronic waste – health hazards and environmental impacts”, report no. 6417, March 2011, Swedish Environmental Protection Agency: http://www.naturvardsverket.se/Documents/publikationer6400/978‑91‑620‑6417‑4.pdf

  1. Health and safety aspects for inspections

Section V of the guidelines provides information for control of transboundary movements of used equipment and e‑waste. One of the aspects to be taken into account when carrying out controls is the health and safety of the enforcement agents. Additional information on how to take into account these aspects can be found in the following reference material.

Standardization bodies

OHSAS 18001 Standards for Occupational Health and Safety Management Systems is usually available from national standards institutions, e.g. the British Standards Institution: http://www.bsigroup.com

International Labour Organization (ILO)

The ILO guidelines on occupational safety and health management systems (ILO‑OSH 2001) is available on: http://www.ilo.org/safework/info/standards‑and‑instruments/WCMS_107727/lang‑‑en/index.htm

ILO has also developed an electronic tool kit on occupational health and safety which includes standards and advice but has to be purchased at a cost of $395 via:

http://www.ohsas‑18001‑occupational‑health‑and‑safety.com/ohsas‑18001‑kit.htm

Basel Convention regional centre for South‑East Asia (BCRC‑SEA)

A guidance on occupational safety and health aspects specifically developed as guidance for hazardous materials/waste inspection “Panduan Singkat Pengelolaan Limbah B3 Dalam Rangka Pelaksanaan Konvensi Basel ‑ Segi Keselamatan Dalam Inspeksi Bahan Berbahaya” (“Brief guidance for hazardous waste management under the Basel Convention implementation – safety aspects in hazardous materials inspection”) written by D. Wardhana Hasanuddin Suraadiningrat, former Senior Technical Advisor to the BCRC‑SEA, in 2008. Since it was initially prepared for the Customs & Excise Authority in Indonesia, it was written in Indonesian (Malay language)[39] and may need translation. Contact: baseljakarta@bcrc‑sea.org.

Ireland

Ireland’s Health and Safety Authority has on‑line advice on developing an occupational health and safety (OHS) management system for a number of different occupations/industries. While waste management is not yet included in its directory, the site contains some useful general videos covering the elements of an OHS system (as per Irish legislation) and risk assessment – see these links:

http://vimeo.com/19383449 ‑ about the online system

http://vimeo.com/19971075 ‑ risk assessment

http://vimeo.com/19970831 ‑ safety statement

The guidance on risk assessment and the development of safety policy and a safety statement could be adapted for use by enforcement agents

United Kingdom of Great Britain and Northern Ireland

The United Kingdom Health and Safety Executive has online guidance on occupational health and safety relating to the waste industry and specifically to waste electronic and electrical equipment. See these links:

http://www.hse.gov.uk/waste/index.htm

http://www.hse.gov.uk/waste/waste‑electrical.htm.

Appendix V: References

Basel Action Network (2002). Exporting harm. The high‑tech trashing of Asia.

Basel Convention Mobile Phone Partnership Initiative (MPPI), 2009a. Guidelines on awareness‑raising and design considerations. Revised and approved text 25 March 2009

Basel Convention Mobile Phone Partnership Initiative (MPPI), 2009b. Guidelines on the collection of used mobile phones. Revised and approved text 25 March 2009

Basel Convention Mobile Phone Partnership Initiative (MPPI), 2009c. Guidelines for the transboundary movement of collected mobile phones. Revised and approved text 25 March 2009

Basel Convention Mobile Phone Partnership Initiative (MPPI), 2009d. Guidelines on the refurbishment of used mobile phones. Revised and approved text 25 March 2009

Basel Convention Mobile Phone Partnership Initiative (MPPI), 2009e. Guidelines on material recovery and recycling of end‑of‑life mobile phones. Revised and approved text 25 March 2009

Basel Convention Partnership on Action for Computing Equipment (PACE) environmentally sound management criteria recommendations

Basel Convention Partnership on Action for Computing Equipment (PACE) guidelines on environmentally sound testing, refurbishment, and repair of used computing equipment

Basel Convention Partnership on Action for Computing Equipment (PACE) Guidelines on Environmentally Sound Material Recovery and Recycling of End‑of‑Life Computing Equipment

Basel Convention Partnership on Action for Computing Equipment (PACE). Guidelines on transboundary movement of used and end‑of‑life computing equipment.

  1. Huisman (2012). Waste Electrical and electronic Equipment (WEEE) Handbook. Woodhead Publishing.

Schmidt (2006). Unfair trade: e‑waste in Africa. Environmental Health Perspectives.
Volume 114, number 4.

United Nations Economic Commission for Europe (UNECE), 2009. Recommendations on the transport of dangerous goods. Model regulations, sixteenth revised edition.

United Nations University (UNU), 2007. 2008 review of directive 2002/96 on waste electrical and electronic equipment.

Yu Xiezhi et al (2008). E‑waste recycling heavily contaminates a Chinese City. Organohalogen Compounds, volume 70.

 

*             UNEP/CHW.12/1.

[1]  http://www.basel.int/Implementation/Ewaste/TechnicalGuidelines/tabid/2377/Default.aspx.

1             Nota del consultor: El Canadá hizo una serie de sugerencias sobre la introducción. El pequeño grupo de trabajo entre reuniones no estaba en condiciones de examinarlas en detalle durante la teleconferencia celebrada el 5 de noviembre de 2014. Con el fin de posibilitar un debate mejor informado sobre las cuestiones que plantea el Canadá, las propuestas de redacción que ha formulado figuran entre corchetes en la introducción.

[2]             Nota del consultor: Se ha añadido una referencia a la comprobación al guardar coherencia con la versión actual del párrafo 26b, y se planteará la inclusión de la reelaboración.

[3]             Nota del consultor: Canadá cuestiona si esta última parte de la frase se ajusta a lo dispuesto en el primer párrafo.

[4]             Las definiciones y explicaciones relativas a los términos utilizados en estas directrices figuran en un glosario de términos en el apéndice I del presente documento.

[5]             Nota del consultor: El contenido del párrafo 5ter ha sido trasladado al presente párrafo, aunque el texto actual sigue sin quedar del todo claro. Pretende indicar que pueden plantearse asimismo cuestiones relativas a los desechos o los materiales que no son desechos en el caso de materiales extraídos de desechos electrónicos, por ejemplo, si la chatarra de acero sería una materia prima secundaria o un desecho u otro material. También pueden plantearse cuestiones sobre la peligrosidad de estos materiales, por ejemplo, si la chatarra de acero estuviera contaminada presentaría, por lo tanto, características peligrosas. Estos aspectos no se abordan en las directrices, que tan solo se centran en dichas cuestiones en el caso de equipos completos y componentes. Tal vez sea necesario aclarar esta cuestión reformulando el párrafo.

[6]             En este sentido, se deberán utilizar las Recomendaciones de las Naciones Unidas sobre el transporte de mercancías peligrosas (Reglamento Modelo) (CEPE, 2003a – véase el anexo V, Bibliografía) o versiones posteriores.

[7]             Todavía se está examinando el contenido del párrafo 26b. Este párrafo se remite al párrafo 24 en relación con la información que el titular debería proporcionar y a los requisitos de embalaje que se deberían establecer. En función de los resultados de las deliberaciones sobre el párrafo 26b, tal vez sea necesario enmendar algunas de las otras partes de esta sección a fin de garantizar la coherencia y fluidez del contenido de la presente sección.

[8]             El Convenio Aduanero relativo al Tránsito Internacional de Mercancías (ITI) sugiere que en las Directrices se recomiende a los titulares conservar la documentación durante un período de un año a partir de la fecha de inicio del transporte transfronterizo.

[9]             La comprobación de los equipos usados debería realizarse antes del envío, en el país de exportación.

[10] Para los equipos informáticos, consúltense las directrices de embalaje elaboradas en el marco de la PACE.

[11]            Por ejemplo, amianto, PCB y CFC. El uso de esas sustancias se ha eliminado o está prohibido en el contexto de los acuerdos ambientales multilaterales o en la legislación nacional de ciertos países para determinadas aplicaciones.

[12]            En el caso de los equipos médicos debería llevarse a cabo un examen para determinar si las condiciones mencionadas serían aplicables o qué modificaciones serían necesarias. Como base para este examen se podría utilizar la información proporcionada por la Global Diagnostic Imaging, Healthcare IT, and Radiation Therapy Trade Association (DITTA).

[13]            Tal vez resulte necesario añadir una referencia sobre el alcance de las restricciones a la utilización de determinadas sustancias peligrosas.

[14]  Para los equipos informáticos, consúltense las directrices de embalaje elaboradas en el marco de la PACE.

[15]  En la medida en que la información (a excepción de la mencionada en el subpárrafo b)) sea la misma para todos los equipos que se transporten a la vez, se puede proporcionar información sobre todos los equipos en general de una operación de transporte.

[16]            Nota del consultor: De acuerdo con el contenido actual del párrafo 26b, el importador y el transportista no desempeñan ninguna función específica. Puede ser suficiente con citar al titular que organice el transporte (y tenga la obligación de acreditar que el transporte cumple los criterios establecidos en el párrafo 26b) y las instalaciones de recepción donde tendrán lugar la reparación, la reconstrucción o la comprobación).

[17]            Nota del consultor: En el recuadro referente al párrafo 26b se ofrecen dos contenidos alternativos relativos a la opción preferida y a la posición inicial. Se han incluido a raíz de las sugerencias formuladas por Alemania durante la conferencia telefónica celebrada el 5 de octubre de 2014.

El presente gráfico hace referencia tanto a los desechos definidos en el Convenio de Basilea como a las definiciones nacionales. Por tanto, la referencia a los desechos definidos de acuerdo con el Convenio que se hace al final puede dar lugar a confusión.

[18]            Reglamento (CE) No. 1013/2006, relativo a los traslados de residuos y Reglamento (CE) No. 1418/2007 relativo a la exportación, con fines de valorización, de determinados residuos enumerados en los anexos III o IIIA del Reglamento (CE) No. 1013/2006, a determinados países a los que no es aplicable la Decisión de la OCDE sobre el control de los movimientos transfronterizos de residuos (véase: http://ec.europa.eu/environment/waste/shipments/legis.htm).

[19]            Las inspecciones previas al movimiento de materiales reciclados las ha establecido la Administración de Supervisión de Calidad, Inspección y Cuarentena de China (AQSIQ). Puede encontrarse información sobre el procedimiento en el sitio web del Grupo de Certificación e Inspección de China (CCIC), que está autorizado para gestionar ese procedimiento en varios países del mundo, en el caso de Europa puede consultarse en http://www.ccic-europe.com.

[20]            Nota del consultor: El contenido del párrafo 26b añadido en la OEWG9 incluye disposiciones relativas a la reparación y la reconstrucción. Más aún, la información que contiene supone en general una duplicación de las cuestiones que ya se mencionan en los párrafos 31 y 32. Por lo tanto, parece haber dejado de ser necesario mantener los párrafos 33 y 34. Se sugiere su supresión. Sin embargo, el Convenio ITI sigue considerando el contenido de ambos párrafos útil para los gobiernos y las partes interesadas y sugiere su ampliación caso de que ninguno de los Estados de que se trate clasifiquen el transporte para reparación como desechos.

[21] En esta entrada no se incluyen restos de montajes de generación de energía eléctrica.

[22] El nivel de concentración de los bifenilos policlorados es de 50 mg/kg o más.

[23] Este apartado no incluye la chatarra resultante de la generación de energía eléctrica.

[24] Pueden considerarse como reutilización la reparación, la reconstrucción o el perfeccionamiento, pero no un nuevo montaje importante.

[25] En algunos países estos materiales destinados a la reutilización directa no se consideran desechos.

[26] La siguiente lista de componentes o constituyentes no pretende ser exhaustiva.

[27]            Nota del consultor: El contenido fue sugerido por la UE para abordar algunas informaciones incorrectas en cuanto a los hechos.

[28] Documento que contenga la información requerida en virtud de la Convención relativa al contrato de transporte internacional de mercancías por carretera (Convención CMR). Aunque el formulario en que ha de presentarse la información no es obligatorio, se recomienda utilizar los formularios CMR normalizados para facilitar la comunicación en caso de control.

[29]            La última versión de ese cuadro puede consultarse en el sitio web de la OMA: http://www.wcoomd.org/en/topics/nomenclature/instrument-and-tools/interconnection-table.aspx. El cuadro contiene una correlación con los bienes contemplados en varios convenios internacionales, incluido el Convenio de Basilea.

             Para reducir costes, no se ha traducido los apéndices de este documento.

[30]            A new column with remarks was introduced to make the reader aware of the fact that some of the terminology may still undergo some change depending on the development of the work of the legal clarity group and the way how the discussion on paragraph 26b develops. The texts included in the current glossary do not yet take on board changes proposed by the legal clarity group, pending further developments in this group and assessment of any specific clarifications that may be needed for these guidelines (please refer to Annex I of document UNEP/CHW/OEWG.9/INF/20).

[31]            Remark of the consultant: this is in line with the adopted definition in the PACE guideline.

[32]            Remark from the consultant: The appendix was updated to reflect the development on paragraph 26b. Two alternative texts are suggested for boxes 4 and 7 to reflect both the preferred option and the fall back options. This was included following the suggestions from Germany during the conference call of 5 October 2014.

[33]            If multiple options apply to the equipment, please indicate them all.

[34]            COCIR suggests that this may be less relevant for border controls and might be removed.

[35]            Equipment is “fully functional” when it has been tested and demonstrated to be capable of performing at least the essential key functions they were designed to perform.

Essential key functions are the originally intended function(s) of a unit of equipment that will satisfactorily enable the equipment to be reused.

[36]            The using again, by a person other than its previous owner, of equipment that is not waste for the same purpose for which it was conceived without the necessity of repair or refurbishment.

[37]            List the equipment for which the information in the boxes 1 to 3 is the same and that is intended to be moved together and identify the names of the equipment such as: PC, refrigerator, printer, TV, etc.

[38]            Attach details if necessary.

[39]            EU questions if a document that is not available in an official UN language is useful as reference.