19.05.2016 | Ambiente ComunicaRSE
La minería en Argentina busca reinventar su vínculo con la sociedad y responder a los cuestionamientos económicos, sociales y ambientales que la acechan. La Cámara Argentina de Empresarios Mineros (CAEM) presentó el “Desafío CAEM 20/21” que prevé la creación de un ente privado independiente y multisectorial que ejerza un control sobre la industria. El plan también incluye una política de “minas abiertas” y un código de ética sobre derechos humanos.

Nos hemos dedicado a escuchar. En este último tiempo, la sociedad argentina ha planteado varios cuestionamientos y exigencias hacia nuestro sector. Y tiene mucha razón en sus planteos. La industria presenta múltiples aspectos a mejorar y además posee compromisos y obligaciones sociales”, aceptó Marcelo Álvarez, Presidente de CAEM.

La celebración del Día de la Industria Minera fue el marco elegido por CAEM para presentar su denominado “Desafío CAEM 20/21”, que pone el foco en los próximos cinco años del sector. Partiendo de un total de inversiones de 20.000 millones de dólares, el programa se centra en la creación de empleo, la generación de exportaciones y aportes fiscales, y el trabajo para garantizar la sustentabilidad ambiental y comunitaria.

Uno de los grandes desafíos es recuperar la confianza en temas ambientales y comunitarios. Aquí debemos volver a retomar la iniciativa, porque la industria solo puede ser rentable y sostenible en el tiempo si además es sustentable”, agregó Álvarez.

Desde la Cámara, creen que la industria ha alcanzado la madurez suficiente para propiciar la creación de un organismo privado orientado a la transparencia y el contralor técnico de la actividad y su vinculación con el medioambiente y las comunidades.

Para conformar este organismo al que describieron como “independiente y multidisciplinario” se invitará a representantes de los distintos sectores, como universidades, institutos tecnológicos y expertos ambientales, para que “nos ayuden a guiar el crecimiento de una industria responsable y sustentable”. El ente también tendría competencias para “garantizar controles que generen confianza”, avalados por expertos “independientes e indiscutibles”.

La industria también está hablando de un plan de minas de puertas abiertas, y un código de ética y de respeto a los derechos humanos, que asegure una total transparencia y “logre vencer los prejuicios”.

Durante el evento el abogado Daniel Sabsay hizo una fuerte crítica hacia algunas compañías de la industria, como Barrick Gold,  por el accidente ambiental del año pasado. “A muchas empresas sólo les importa el beneficio económico“, asestó.

Según datos proporcionados por la consultora ABECEB, con la puesta en marcha de los nuevos proyectos se abrirían unas 40.000 nuevas vacantes laborales, que se sumarían a los 90.000 puestos actuales que genera la industria, entre empleos directos e indirectos.