Un repaso de estadísticas comerciales realizado por bancos de inversión da cuenta de un aumento en la demanda aurífera de China, en lo que se traduce en un nuevo capítulo de la apuesta del gigante asiático por el metal dorado.

Fuentes del Commerzbank, sobre información emanada del gobierno de Hong Kong, señalan que se importaron 129 toneladas de oro por esa vía durante el mes de diciembre, lo que implica un crecimiento del 81% en comparación con el mismo mes de 2014, traduciéndose en el mayor pico desde octubre de 2013. Por su parte, y desde Capital Economics, elevan las importaciones auríferas chinas hasta 180 toneladas vía Suiza -un incremento del 86%- mientras que las importaciones totales escalaron un 12% en 2015 en comparación con 2014.

El mes de diciembre fue testigo de las mayores exportaciones de oro desde Suiza hacia China y Hong Kong en dos años: la demanda también está reflejada en los datos provistos por la Shangai Gold Exchange, que ha incluido la comercialización de cerca de 2.600 toneladas.

Un factor de trascendencia para las mayores importaciones auríferas durante el mes de diciembre son las festividades del Año Nuevo Chino, que se celebrará el 8 de febrero, aunque también no se deja de apuntar que las preocupaciones económicas, y de tipos de cambio en particular, han servido para apuntalar las mismas, especialmente la devaluación del yuan, que está impulsando a muchos ciudadanos de la segunda economía mundial a buscar nuevas alternativas de mantenimiento del poder adquisitivo, siendo el metal dorado la opción por excelencia. Los analistas no dudan en afirmar que la incertidumbre global, y su posible impacto en China, está ayudando a motorizar los precios al alza, llegando a US$1.125/oz durante esta semana.