De las 320.000 toneladas anuales de ruedas, solo 250.000 están controladas. Se desconoce el destino de las 70.000 restantes

Cada año 70.000 neumáticos usados quedan fuera del control regulatorio
Cada año 70.000 neumáticos usados quedan fuera del control regulatorio – ABC
PILAR QUIJADA-España

La mayoría quizá no sepamos dónde van los neumáticos gastados. Sin embargo, sucesos como el incendio del vertedero de Seseña, que tenía el récord de ser el mayor de Europa, dejan clara la peligrosidad de acumular ruedas viejas. En la actualidad, 70.000 toneladas anuales de neumáticos procedentes de tractores y de desguaces, están pendientes de ser reguladas y no hay información de su destino final. Evitar que se repita el desastre de Seseña es importante no solo para el medio ambiente, también para nuestra salud. Gabriel Leal, director general de Signus, aclara algunas dudas.

1- ¿Cómo se ha originado un vertedero como el de Seseña?

Hasta 2006, en el que se prohibió enviar los neumáticos a los vertederos, era muy normal que algunos «gestores» cobraran una cantidad pequeña (1 euro) por cada neumático procedente de los talleres que almacenaban en campas públicas o alquiladas para gestionarlos. Sin embargo, algunos de ellos no los reciclaban, quedándose con el dinero cobrado. Estos depósitos históricos, o cementerios de neumáticos, tienen su origen en este comportamiento fraudulento.

2- ¿Hay otros depósitos?

Hasta 2006 no era obligatorio cobrar en la sustitución de los neumáticos una cantidad para realizar su gestión. A 350 kilómetros alrededor de Madrid no había ningún gestor de neumáticos, como tampoco los había en Galicia o Canarias, dando lugar a grandes cementerios de ruedas usadas. En otros sitios había pequeños vertederos que se han ido limpiado, pero aún quedan algunos en Salamanca o en Menjívar, en Andalucía. El problema es que el transporte de ruedas es muy caro, porque ocupan mucho volumen con poco peso.

3- ¿Es rentable reciclar?

Reciclar no es rentable económicamente. Si se pudieran obtener beneficios de los neumáticos usados, no existirían depósitos históricos como el de Seseña o los de Galicia y Canarias. Tampoco existiría un Sistema Integrado de Gestión de Neumáticos Usados (Signus). Sin embargo, desde el punto de vista del medio ambiente, reciclar es rentable y necesario. Usar y tirar no es sostenible para el planeta. En los últimos diez años Signus ha tratado más de 1.800.000 toneladas de neumáticos, lo que representa unos 300 millones de neumáticos procedentes del mercado de reemplazo. Esto ha supuesto unos 350 millones de euros, que han sido aportados por el consumidor en la adquisición de las ruedas nuevas. En la factura figura como el Ecovalor, que en el caso de los turismos es de 1,33 euros y 0,80 para las motos. Ese dinero es el que Signus administra para poder recoger, transportar y reciclar los neumáticos que ya no sirven.

4- ¿Signus se hace cargo de todos los neumáticos?

No. Solo de los neumáticos de reposición -los que cambiamos-, a los que hace mención el RD1619/2005. Pero los procedentes de los desguaces no tienen regulación. Y cada año van al desguace un millón de automóviles, con cinco ruedas cada uno. Tampoco están regulados los neumáticos de más de 1.400 milímetros (tractores). Ni obligación de dar los resultados de la gestión de estos neumáticos a las Administraciones, con la correspondiente trazabilidad.

5- ¿En qué se transforman los neumáticos que recoge Signus?

La mayor parte, más del 60%, se destina a la separación de sus componentes, acero, caucho y textil, para reciclarlos en diferentes aplicaciones. El resto se destina a triturado. El triturado de cementera se utiliza con dos fines. Porque el cemento necesita hierro y sílice, y estos materiales constituyen el 25% del neumático, que se queda en el cemento (coprocesado). El 75% del material de los neumáticos es caucho, con gran poder calorífico, y parte de ese caucho es natural, y por tanto es biomasa renovable, una muy buena materia prima.