La sostenibilidad y la preservación del medio ambiente son temas cada vez más primordiales para nuestra sociedad. Pero a menudo la preocupación teórica no implica necesariamente una acción real. La administración, las empresas y los emprendedores tienen ahora más que nunca la oportunidad de aprovechar las ventajas de la economía circular, donde el ciclo de vida de los productos se alarga gracias a un mejor diseño económico y ecológico, una óptima gestión del tratamiento de los residuos y un amplio abanico de nuevos modelos de negocio. Reutilizar, reparar, reciclar y refabricar es posible si se quiere hacer posible.

Cada europeo consume catorce toneladas de materias primas y genera otras cinco de residuos por año. Un dato que ha servido para dar el pistoletazo de salida a la jornada “Liderando el cambio hacia una economía circular” organizada en la sede de Abertis por el Club de Excelencia en Sostenibilidad donde se han expuesto diferentes estrategias empresariales para crear un modelo más competitivo e innovador a la vez que respetuoso con el medio. La Comisión Europea ya hace semanas que ha empezado a trabajar con un plan de acción y propuestas legislativas sobre la economía circular, la cual será según el secretario general del foro empresarial, Joan Alfaro, “uno de los principios básicos que erigirán la UE en los próximos años.”

Gráfico de la economía circular realizado por el Parlamento Europeo.

Recursos finitos y eficientes

Hasta el momento, la economía se ha basado en un modelo lineal de producción masiva mediante economías de escala partidarias de “cuanto más productos, mejor” y “cuanto más barato, todavía mucho mejor”. Una estrategia que Alfaro ha definido como “de la cuna a la tumba” pasando por “coger, hacer y deshacer” y que acaba suponiendo más de 2 mil millones de residuos en la UE, de los cuales 40.000 son tóxicos. Y conscientes de que este no es el modelo deseado, el Club de Excelencia Sostenible pretende convertir el mito de la economía circular en realidad. Un golpe de timón de la propiedad o el consumo a la utilización. De la cuna a la cuna.

“Mejorar el aprovechamiento de los recursos es medioambientalmente necesario y económicamente rentable”, ha asegurado el secretario de Empresa i Competitivitat de la Generalitat, Joan Aregio. Bajo una competencia creciente, la problemática de la economía es distribuir de forma eficiente recursos finitos entre necesidades infinitas. Y en este sentido, la apuesta por la economía circular es también “una estrategia de crecimiento sostenible, ocupación, innovación y competitividad” que al mismo tiempo permite identificar oportunidades empresariales, asesorar y facilitar la implementación de proyectos así como promocionar el territorio y las energías renovables.

Una prioridad y una asignatura pendiente

Por su parte, la responsable de Desarrollo Sostenible de la Generalitat, Mireia Cañellas, ha explicado que la economía circular es una “prioridad” tanto para Catalunya como para la UE, mientras que “las energías renovables son todavía una asignatura pendiente”. Por eso, la estrategia de la Generalitat se basa en dar coherencia y visibilidad al modelo y optimizarlo, sector a sector, con nuevos proyectos piloto y con más colaboración público-privada.

“Todos tenemos un rol y sólo avanzando juntos podremos hacerlo realidad”, ha concluido Cañellas con el fin de reiterar la importancia de construir una visión de la economía circular compartida entre todos. Desde los centros de investigación e innovación hasta las personas, pasando por las empresas y la administración. Más allá del mito, una cuestión de responsabilidad que todavía tiene mucha sociedad por recorrer.