¿Qué significa una economía circular en el sector del agua para América Latina? Únase al debate en Estocolmo

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En coautoría con Víctor Arroyo, Ejecutivo principal de Agua y Saneamiento en la CAF, y el German Sturzenegger, Especialista en Agua y Saneamiento en el BID

Hace dos años, durante la Semana Mundial del Agua de 2014 organizada por el Instituto Internacional del Agua de Estocolmo (SIWI), destacados expertos internacionales debatieron la necesidad de un cambio de paradigma en el consumo de agua: pasar de una economía lineal a una economía circular, (i) es decir una economía que por definición es reparadora y regenerativa, y pretende conseguir que los productos, componentes y materiales mantengan su máxima utilidad y valor en todo momento.

Gráfico 1: Reutilización de las aguas residuales en la economía circular.

Como se pronostica que la demanda mundial de agua excederá los recursos viables en un 40 % en 2030, es necesario que reconsideremos nuestros enfoques tradicionales e ineficientes del consumo de agua y adoptemos nuevas estrategias que posibiliten que este recurso vital sea reutilizado lo más posible, y lograr normas eficientes para la gestión del agua (Gráfico 1).

El Banco Mundial en la Semana Mundial del Agua 2016

Estas discusiones en la previa Semana Mundial del Agua del SIWI permitieron generar conciencia acerca de la adopción de la economía circular como una estrategia posible de desarrollo sostenible; su especial importancia para el sector del agua, en vista de la función fundamental y transversal que tiene en todos los sectores, y la combinación de las regulaciones y los incentivos y un enfoque sólido con la intervención de múltiples partes interesadas, necesarios para la transformación del mercado. La necesidad de un “cambio de paradigma” en el sector del agua —pasando de patrones lineales tradicionales del consumo de agua (“tomar, hacer, desechar”) a un enfoque de una economía circular en que las aguas residuales ya no son vistas como desechos, sino como un recurso valioso en el contexto de escasez de agua— es especialmente importante para la región de América Latina, y el evento del presente año de la Semana Mundial del Agua organizada por el SIWI promoverá este diálogo.

El resto de los países de la región, con la excepción de Panamá, Costa Rica, Ecuador, Surinam y Uruguay, se enfrentarán a situaciones de escasez económica de agua en 2025, lo que significa que pese a existir abundantes niveles de recursos de agua renovables no habría infraestructura suficiente para poner a disposición estos recursos y satisfacer la demanda. Esto, al mismo tiempo que el cambio hacia una economía circular en el sector del agua es más prometedor que nunca, quedó demostrado con las mejores prácticas mundiales adoptadas en Israel, que ocupa el primer lugar en cuanto a la reutilización de las aguas residuales en el mundo, reciclando cerca del 75 % del total de recursos de aguas residuales, en comparación con España (en segundo lugar) y EE. UU., que reciclan alrededor del 12 % y el 6 %, respectivamente. Además, la reutilización de las aguas residuales aborda la escasez al brindar la oportunidad de revertir la situación y generar abundancia. También facilita el uso innovador del agua para operar la infraestructura hídrica en el mundo. Entre los posibles beneficios de una economía circular en el sector del agua se encontraría también la potencial reducción rápida de los mayores costos de limpieza debido a los niveles limitados de sustancias nocivas que se agregarían al suministro de agua.

Dado que el agua es el recurso más escaso en el mundo, y existe abundancia de aguas residuales, es inevitable la reutilización de las últimas.

El 30 de agosto de 2016, representantes del Banco de Desarrollo de América Latina (CAF), el Banco Interamericano de Desarrollo (BID) y el Banco Mundial se reunirán en Estocolmo con importantes organizaciones regionales y nacionales para analizar el cambio de paradigma en América Latina: de una economía lineal a una economía circular. (i) En el debate participarán:

  • José Carrera, vicepresidente de Desarrollo Social del Banco de Desarrollo de América Latina;
  • Roberto Martín-Hurtado, experto internacional en cuestiones hídricas y ambientales;
  • Danny Greenwald, jefe del Departamento de Agua Regenerada de la Autoridad del Agua de Israel;
  • Rafael Mujeriego, presidente de la Asociación Española de Reutilización Sostenible del Agua;
  •  Angela Ortigara, oficial de programas del Programa Mundial de Evaluación de los Recursos Hídricos de la ONU, y
  • Daniel Nolasco, experto internacional en gestión de las aguas residuales.

La sesión será emitida en directo tanto en inglés como en español. Puede mirarla en www.worldwaterweek.org (i) y compartir sus ideas (en la sección de comentarios más abajo) sobre cómo el agua puede ser parte de la revolución de la economía circular.

Cómo la grandes empresa IT podrían ayudar a reducir las emisiones globales en un 20% para 2030

Las principales compañías de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC) están aumentando sus esfuerzos para reducir sus propias emisiones de gases de efecto invernadero y así descarbonizar la economía mundial, gracias a los estudios que ahora demuestran que el sector está listo para poner en práctica años de teoría. Momentum for Change, la iniciativa de las Naciones Unidas, muestra los mejores ejemplos acerca de cómo el sector puede convertirse en una herramienta decisiva para frenar las emisiones en los próximos 15 años.

Motivadas tanto por los consumidores, que hoy esperan que las compañías TIC hagan todo lo posible por combatir el cambio climático, así como por los sectores económicos, estas empresas hacen cada vez más uso de las energías renovables, generalmente eólica y solar. Por ejemplo, las inversiones multimillonarias de Google en energías renovables incluyen un parque de energía eólica en Suecia y una planta solar en Chile. Facebook Inc. recientemente se puso como objetivo realizar la mitad de sus operaciones con energía limpia para finales de 2018, con la meta de alcanzar el 100%. Adobe ha prometido impulsar todas sus operaciones mediante fuentes renovables para 2035.

Considerando su alta demanda de energía, el sector de las TIC todavía es uno de los grandes emisores de gases de efecto invernadero (GEI) a nivel mundial. El funcionamiento de los centros de datos digitales produce aproximadamente el 2% de las emisiones de gases de efecto de invernadero globales, comparable con el sector de la aviación.

Pero esto no tiene por qué seguir así. Según la Global e-Sustainability Initiative (GeSI), las TIC tienen el potencial suficiente para disminuir las emisiones globales de GEI en un 20% para 2030, ayudando a consumidores y compañías a usar y ahorrar energía de una forma más inteligente.

Luis Neves, presidente de GeSI, es optimista sobre la capacidad de la industria de ser totalmente sostenible: “nuestros descubrimientos muestran que para 2030, las TIC pueden hacer posible un mundo más limpio, más sano y más próspero con grandes oportunidades para las personas en cualquier parte.

Luis Neves también dijo que las emisiones que se evitan a través del uso de las TIC son casi diez veces mayores que las generadas por su uso. Como muestra la gráfica de abajo, el sector podría evitar la producción de, aproximadamente, 12 gigatoneladas de CO2 para el año 2030.

Uso de las TIC para la sostenibilidad de los diferentes sectores

El informe de GeSI’s “SMARTer 2030” dice que así como es posible el aumento del rendimiento de las cosechas agrícolas en un 30%, el ahorro de más de 300 billones de litros del agua y el ahorro de 25 mil millones de barriles del petróleo en un año, las TIC podrían generar 11 billones de USD en beneficios económicos para el año 2030.

El cortometraje de GeSI para promocionar el informe “SMARTer 2030” destaca cómo las soluciones proporcionadas por las TIC harán posible un crecimiento sostenible global. Con más de dos mil millones de personas relacionadas con servicios TIC y un total de 12 gigatoneladas de CO2 ahorradas a través de los distintos sectores comerciales. Desde el control inteligente del consumo de energía hasta aplicaciones informáticas diseñadas para el sector de la agricultura, el vídeo muestra el impacto potencial de las TIC en la próxima década.

La Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) recientemente lanzó un programa usando el nuevo software creado por Google para abordar problemas relacionados con el cambio climático, la deforestación y la producción de alimentos.

La plataforma en línea usa imágenes de satélite de alta resolución para supervisar el medio ambiente e incluso los cambios del uso de la tierra y la cubierta forestal. El software está a la disposición de todos, desde científicos hasta ciudadanos, y ayuda a los usuarios a evitar la intensiva tarea de la toma regular de datos.

La Iniciativa Momemtum for Change de las Naciones Unidas muestra ejemplos de la Acción Climática de las TIC

Las Naciones Unidas desean presentar soluciones innovadoras en el sector TIC, el cual puede desempeñar un papel principal en la contención de emisiones de gases de efecto invernadero a nivel mundial. Momentum for Change, una iniciativa de la Convención del Marco de las Naciones Unidas sobre el Cambio climático, ha trabajado junto a GeSI para ayudar a hacer esto vía “Actividades Lighthouse”.

https://player.vimeo.com/video/171959015

Las “Actividades Lighthouse” celebradas por Momentum for Change y GeSI se extienden desde la iniciativa deCasas Solares Inteligentes, Mobisol, que combina energía solar y tecnología móvil para llevar energía limpia a zonas rurales de Ruanda y Tanzania, hasta la iniciativa Fairphone, fabricación de teléfonos inteligentes sostenibles, que se concentra en cadenas de suministro éticas, en los derechos de los trabajadores y en la durabilidad del producto.

https://player.vimeo.com/video/171957837

Las políticas y la innovación tecnológicas, críticas para evitar las emisiones del sector

La innovación es clave para frenar las emisiones de gases de efecto invernadero, tanto en términos de tecnología como en términos de políticas financieras. Momentum for Change destaca la “tarifa de carbono” de Microsoft como un ejemplo particularmente exitoso. Esta tarifa es un incremento del precio de las operaciones asociadas a las emisiones de carbono globales de la compañía, producidas por sus centros de datos, oficinas, laboratorios, fabricaciones y viajes en aviones comerciales.

Esto ha ayudado a reducir las emisiones nacionales de Microsoft en un equivalente a 7.5 millones de toneladas métricas de dióxido de carbono a través de inversiones de más de 10 mil millones de horas de kilovatios producidos con energías renovables y a través de proyectos de desarrollo comunitarios de compensación  por emisión de carbono que ayudan a más de 6 millones de personas de todo el mundo.

https://player.vimeo.com/video/172088946

Una mayor responsabilidad es también una herramienta que el sector de las TIC despliega cada vez más a fin de ser un sector limpio. La red comercial sin ánimo de lucro BSR ha desarrollado un set de principios para ayudar a conseguir objetivos sostenibles, como proveer los datos de consumo de energía del cliente y hacer un desglose de las fuentes de energía utilizadas para satisfacerlo.

En términos de innovación, Google ha tomado un enfoque ligeramente diferente en su última oferta de reducir su huella de carbono. Recientemente la compañía ha comenzado a usar inteligencia artificial para controlar sus centros de datos. De esta manera ha disminuido el uso de la energía total de sus centros en un 15% y ha reducido la energía necesaria para la refrigeración de los equipos en un 40%.

El sistema de inteligencia artificial de DeepMind usa una tecnología de red neuronal que reproduce el sistema nervioso central humano a través de algoritmos complicados. Mustafa Suleyman, el co-fundador de DeepMind, dice que debido al nivel de complejidad y al número de variables necesarias, el trabajo de control de los centros de datos es donde la inteligencia artificial podría superar a un ser humano.

Sea cual sea el futuro de las TIC, en términos de lucha contra el cambio climático y a menos que se indique lo contrario, con los datos actuales podemos pensar en nuevos e interesantes descubrimientos y aplicaciones.

(Fuente: UNFCCC)

Minera Alumbrera brinda detalles de su proceso de Cierre de Mina en su reporte de sustentabilidad

En el Lanzamiento del 12° Informe de Sostenibilidad, la empresa dedica un capítulo al cierre del yacimiento Bajo de la Alumbrera, además de reflejar los avances en su gestión social, ambiental y económica del 2015.

A través de un enfoque multidisciplinario Minera Alumbrera lanzó el Informe de Sostenibilidad 2015. Para la elaboración se llevó a cabo un Análisis de Materialidad -como en la edición 2014-, que incluyó la visión de los grupos de interés y de la empresa.

El reporte está organizado en cuatro partes: una visión general de la compañía, el manejo de la sustentabilidad, los temas relevantes para la empresa y sus grupos de interés, e información adicional.

Un tema a destacar, es el Cierre de Mina, ya que se aproxima el fin de la vida útil del yacimiento Bajo de la Alumbrera. Por esa razón, han dedicado un capítulo completo – separado de los temas ambientales-, para brindar información del proceso de cierre durante el período reportado. En él se detallan los paso a seguir con la comunidad y la cadena de valor, asimismo explican las acciones de mitigación.

Entre las acciones con sus grupos de interés, en 2015 se llevó a cabo una Mesa de Diálogo en la provincia de Catamarca en la que participaron representantes de los diferentes grupos.

Los lineamientos para la elaboración del informe se basan en la Guía de memorias de sostenibilidad, versión G4, de la Iniciativa de Reporte Global (Global Reporting Initiative, GRI), junto con el Suplemento Sectorial de Minería y Metales

El documento completo y el formulario de opinión se encuentran en www.alumbrera.com.ar ywww.infoalumbrera.com.ar.

II Meeting of “Smart Cities for inclusion and sustainability” Montevideo, Uruguay, 5 – 7 September 2016

Contact: Cristina Bueti

Day 1, 5 September 2016

08:30 – 09:30 Registration
09:30 – 10:30 Opening Ceremony

10:30 – 11:30 Session 1: Shaping Smart Sustainable Cities: From Vision to Reality

Moderator: Mariana Rodriguez, Convergencia Latina

Speakers:

11:30 – 12:00 Coffee break
12:00 – 12:30 Keynote speech

12:30 – 13:30 Session 2: Shaping Smart Sustainable Cities: Setting the Framework

Moderator: Lidia Brito,
Director, Regional Office, UNESCO [Biography]

Questions and Answers 

13:00 – 14:30 Lunch break
14:30 – 15:30 Session 3: Assessing the smartness and sustainability of our cities

Moderator:
Cristina Bueti, Advisor, ITU

Questions and Answers

15:30 – 16:30 Session 4: Electromagnetic field (EMF) considerations in smart sustainable cities

Moderator: Juan Piaggio, Advisor, Antel [Biography]

Questions and Answers

16:30 – 16:45 Coffee break
16:45 – 18:00 Session 5: Fitting e-waste into the circular economy 

Moderator: Sebastian Rovira, ECLAC

Questions and Answers

18:00 – 18:05 Closing remarks

*To be confirmed

Day 2, 6 September 2016

08:30 – 09:30 Registration
09:30 – 09:50 Session 1: Smart Cities for Social Inclusion

09:50 – 11:40 Session 2: Montevideo’s perspectives on Smart Sustainable cities

Consultative Council of Smart Cities

11:40 – 12:00 Coffee break
12:00 – 12:30 Session 3: Sharing Economy

12:30 – 14:00 Lunch break
14:00 – 15:30 Session 4: Solutions for Smart Sustainable Cities

Speakers:

Questions and Answers 

15:30 – 16:00 Coffee break
16:00 – 16:45 Session 5: Solutions for Smart Sustainable Cities (cont’d)

Speakers:

Questions and Answers 

16:45 – 17:00 Closing remarks

*To be confirmed

Day 3, 7 September 2016

08:30 – 09:30 Registration
09:30 – 11:00 Session 1: Innovative proposals for entrepreneurship

Moderator: Sara Goldberg, National Agency of Research and Innovation

Speakers:

11:00 – 11:30 Coffee break
11:30 – 12:00 Session 2: Digital Government Questions and Answers

Keynote Speaker:           

12:00 – 12:30 Session 3: Montevideo, applications for Smart sustainable cities

Speakers:           

Questions and Answers

12:30 – 13:30 Session 4: Innovative solutions for smart sustainable cities

Questions and Answers

13:30 – 15:00 Lunch break
15:00 – 16:00 Session 5: Innovative proposals from Universities

Speakers:

Questions and Answers

16:00 – 16:30 Coffee break
16:30 – 17:30 Session 6: Citizens Innovation Lab

Moderator: Andrea Apolaro, Citizen participation in digital territories

Questions and Answers

17:30 – 18:00 Session 7: Montevideo and COP 21

*To be confirmed

¿Cuánto contamina nuestro teléfono celular?

Fuente la Vanguardia.es : Las piezas de un iPhone recorren más de 800.000 Km antes de ensamblarlas

En Argentina, las tarifas no están verdes

Por Sergio Federovisky, InfoBAE 23 de agosto de 2016

El debate sobre el tema de las tarifas de gas y electricidad cuenta con un telón de fondo que debería ser el contexto real de su configuración, pero resulta apenas un adorno discursivo: el impacto ambiental de la matriz energética de la Argentina y la presión ecológica que impone un modo dilapidador de consumir energía.

Un diputado de Cambiemos se desgañitó en un debate, en defensa de la política que impuso el Gobierno, al exigir “sincerar” las tarifas para estar a la altura de la demanda que impone una época signada por el cambio climático. Hay un vínculo indudable entre energía y medio ambiente, pero cuesta encontrar qué parte de los aumentos que dispuso el Gobierno integra el capítulo de una política de Estado en materia ambiental.

Dos son los aspectos centrales que relacionan la energía y el ambiente: la generación y el ahorro. En ambos, la Argentina se encuentra en el sótano de cualquier ranking por efecto del pasado reciente. Y, en ambos, la política observada hasta ahora por el Gobierno, que lleva nueve meses en el poder, tiende más a consolidar los males existentes que a modificar la dirección existente.

Claramente, el formato de una matriz energética en la que las fuentes verdes (eólica, solar y biomasa) ocupan menos del uno por ciento de la generación explica por qué la Argentina se constituyó en el segundo país de América Latina en generación per cápita de gases de efecto invernadero, apenas detrás de Venezuela. No obstante, salvo el anuncio de la convocatoria a una licitación de mil megavatios, muy similar a la que fracasó ruinosamente hace cinco años, nada hay que indique la voluntad de desplegar una política completa —no parcial ni dirigida a los enormes y concentrados jugadores de la megainversión energética— para hacer de la matriz energética de la Argentina una adecuada al siglo XXI.

“Sincerar” las tarifas, está claro en estos días, no necesariamente significa clarificar cuáles son los costos reales de generación de energía y, menos, poner el valor real a cada una de las fuentes de las que se obtiene. Precios oscuros, imposibilidad de financiación, falta de confianza en los compromisos de compra de energía por parte del Estado fueron, principalmente, los factores que hicieron que de los mil megavatios que se licitaron en 2009 para hacer de la Argentina un vergel de energía eólica y solar sólo se concretara el diez por ciento. La idea de la convocatoria actual va en una dirección parecida, aunque con un esquema más concentrado: que los grandes inversores apuesten a seguro con tasas de rentabilidad poco usuales.

Se suele decir, sin demasiado rigor: Argentina tiene mejores vientos que Dinamarca (o que Alemania o que España o que Uruguay) y, sin embargo, ellos tienen el 30% —mínimo— de su energía de origen eólico. Al margen del nacionalismo berreta que supone considerar que, al igual que la avenida más larga, tenemos los vientos más fabulosos del globo, lo cierto es que esos países —a los que podemos agregar Costa Rica (44% de energías limpias) o Nicaragua (36%)— no obtuvieron esos resultados por casualidad. La estrategia no supuso apenas ofrecer jugosos retornos a las multinacionales del rubro, sino que consistió en apostar a que las energías renovables capturasen el mercado que antes ocupaban las de origen fósil —casi siempre importadas en esos países— o la nuclear, discontinuada después de Fukushima en todo Europa.

¿Hay en la Argentina voluntad de adoptar esa decisión? Porque en tanto y en cuanto la apuesta y la cultura sostengan el apego —y la posición dominante en el negocio— de las fuentes fósiles, lo demás seguirá siendo seguramente testimonial. Los molinos eólicos o los paneles solares no crecen porque se los riegue o porque simplemente se sostenga en un eslogan que es la salvación del planeta.

Un elemento complementario que todos los países exitosos en este aspecto han desarrollado para modificar sustantivamente la matriz energética es el del autoconsumo: estimular que hogares o emprendimientos productivos inviertan en producir su propia electricidad. Sólo en 2015, en Alemania, crecieron un 35% las instalaciones fotovoltaicas de autoconsumo, en un país cuya potencia solar es equivalente a un tercio que la Argentina. Así se explica que en Alemania la contribución de las energías renovables al suministro eléctrico pasara del 6% al 30% en sólo una década.

El “secreto” para motivar el autoconsumo no es el de editar avisos de televisión diciendo qué bonito sería que cada uno tenga en su casa un calefón solar. El elemento que permite que en algunos países (más pobres que la Argentina muchos de ellos) el 20% de toda la energía que se consume sea producida individualmente es la promoción real del Estado (con subsidios o créditos blandos) y la opción de entregar a la red los excedentes para amortizar las inversiones.

Aquí eso ni se discute.

Además de la generación, que debería conducir a modificar una matriz energética propia de la década del cincuenta del siglo pasado, la segunda cuestión ausente en toda política pública en la Argentina es la del ahorro.

Promover el ahorro de energía o, si se quiere, desalentar y hasta castigar el derroche, es una política pública energética y al mismo tiempo ambiental. Y como tal no supone apenas un eslogan, una campaña publicitaria o un reto a quienes no apaguen la luz mientras no la usan, sino una política integral promovida por el Estado. Para ponerla en marcha, por ejemplo, sería interesante, además del consejo fraternal de un gobernante, tener una ley nacional de eficiencia energética.

Llamativamente, la recomendación del ahorro, en tanto sólo apunta a la conciencia individual, tiene como blanco el uso doméstico de la energía, que en volumen está por debajo del sector industrial y de transporte, sobre los que no existe ninguna política formal eficaz de premios y castigos para el ahorro energético.

Pero aún cuando se intente fomentar el ahorro en el sector domiciliario, la forma no es exigir a la gente que apague la estufa o el velador: los países con políticas públicas de mediano plazo promueven, por ejemplo, normativas de construcción que hacen las casas mucho más eficientes energéticamente. Si se estableciera que las nuevas construcciones en las ciudades contaran, por citar un solo caso, con doble vidrio o determinado tipo de aislamiento, la demanda sobre la calefacción y el aire acondicionado no dependería apenas de la voluntad del dueño de casa.

En la Argentina no hay un plan nacional de ahorro de energía, por lo que no hay metas, ni programas. Pero, además, el Estado, como estamos acostumbrados, no educa con el ejemplo: el plan de eficiencia energética en edificios públicos está discontinuado, por lo que el sector público gasta un 25% más de lo que podría gastar en un plan de ahorro de energía. Del mismo modo, no hay seguimiento del cambio de luminarias por lámparas led de bajo consumo en las ciudades, ni planes de estímulo a la eficiencia energética industrial, ni capacitación a las empresas para el ahorro energético, ni programas de eficiencia energética en la construcción, ni programas de eficiencia energética en el transporte.

Sólo hay un reto a quien deja una lamparita encendida.

El autor es biólogo, periodista ambiental, responsable de Medio Ambiente del Frente Renovador.

Financian tecnologías de punta en la gestión y reciclaje de residuos

LUX RESEARCH REPORT PUTS US T HEAD OF INNOVATION PACK2 hours ago

$668m on Disruptive Tech Innovations for Waste & Recycling

Innovations in software, data analytics, and robotics for the waste and recycling industry have benefitted from $668 million of funding since 2011, according to a new report from Lux Research.

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Innovations in software, data analytics, and robotics for the waste and recycling industry have benefitted from $668 million of funding since 2011, according to a new report fromLux Research.

The Boston, US based strategic intelligence firm said that material recycling innovations received the most funding among ‘circular economy’ technologies, which it defined as being “innovations that reduce waste or convert waste into valuable new products”.

Of the total funding of $668 million invested from 2011 through the first quarter of 2016, material recycling was said to have captured a 69% share and accounted for 65% of the total 155 deals. Waste to energy was claimed to have recieved 16% of the funding.

“Waste collection and sorting are experiencing disruptive changes due to the innovations based on software, data analytics, and robotics,” commented Jerrold Wang, Lux Research analyst and lead author of the report, Observing Trends from VC Investment Activities to Material Recycling Fields.

“The sorting segment has a hotspot in robotic-based technologies, and may integrate into collection or processing segments in the future,” he added.

The researchers explained that  used Pitchbook data from 2011 to the first quarter of 2016 to evaluate funding for circular economy related innovations.

The key findings were:

  • The US matched Europe in the amount of investment but saw more deals – $310 million in funding for 84 deals, compared to $308 million for 52 deals in Europe. Among individual countries, the UK led Europe with 11 deals worth over $10 million
  • Within the material recycling segment waste processing topped funding with a 48% share and number of deals with a 42% share. Waste collection came second in both, with an identical 36% share in both funds and deals. Waste processing was dominated by material-specific technologies, while waste collection had switched from these technologies to software and data analytics
  • In terms of funding stage, waste collection got more late stage deals, many related to IT innovations. Seed-stage investment in waste processing covered a wide range of materials, while later stage deals focused on commonly recycled materials.

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In Depth: Recycling Robots 2.0
Once suitable for only niche applications, robots are now being developed that can sort household recyclables and differentiate between construction wastes. What will this mean for the human workers? Does it mean the start of robot revolution? How accurate is the technology?

Rise of the Machines: Why Robots Will Transform Waste Sorting Methods
Rainer Rehn explains that with increasingly intelligent multitasking robotic systems next year, 2016, will be the Year of Robotic Waste Sorting.

World’s First Multi-Robot Recycling System for SITA Finland
ZenRobotics is to install the world’s first robotic waste sorting plant to use multiple robots at SITA Finland’s Helsinki C&I waste recycling facility.

Las medallas olímpicas de Tokio 2020 serán confeccionadas con basura electrónica

Tockio2020

Japón no es un país rico en recursos naturales, han tenido que comprar muchos materiales para montar su imperio electrónico, y ahora que pasan los años tienen mucho desecho que puede tener una segunda juventud. Por ello, decidieron que las medallas olímpicas y paralímpicas de Tokio 2020 reciclen estos residuos y los reutilicen para su fabricación, según publicó el portal Xataka.

Su mina de oro, plata y bronce estan en los pequeños electrodomésticos y electrónicos que pierden su vida útil y pasan a ser “basura electrónica”.

Pero hay mucho más material aprovechable ahí dentro de lo que parece, un tanto por ciento a nivel mundial que podría competir con las mejores reservas, según señalan desde Nikkei.

Los organizadores quieren producir el oro, plata y bronce de las medallas de la minería urbana. “Tampoco hace falta una gran cantidad de material preciado, las medallas no son para nada puras, tienen un porcentaje muy alto de cobre”, precisó Blaise Robinson. “Una medalla de bronce en Río tiene un coste de 2,70 dólares”, agregó.

Desde junio realizan reuniones buscando una forma óptima de recolectar los residuos hasta la llegada de las próximas olimpiadas de verano. Los organizadores se están poniendo en contacto con empresas y municipios para que sean conscientes de este tipo de reciclado, que teniendo en cuenta que estamos ante un mercado que genera 650.000 toneladas de basura electrónica al año – solo se tratan 100.000 -, seguro que se llega a la meta sin mayores problemas.

Para los Juegos Olímpicos de Londres se usaron 9,6 kilos de oro, 1.210 kilos de plata y 700 kilos de cobre, el principal componente para el bronce. “En una comparación rápida,  tenemos que la cantidad de metales preciados recuperados en Japón durante 2014 de residuos electrónicos fue de 143 kilos de oro, 1.566 kilos de plata y 1.112 toneladas de cobre”, concluyeron.

Economía circular desde América latina

Reciclador separa la basura en Colombia. Foto por Fundación Avina

(Fuente OMIN) América Latina y el Caribe es el hogar de más de 4 millones de personas que se ganan la vida recuperando y vendiendo materiales reciclables. La mayoría de ellos son trabajadores independientes de bajos ingresos que realizan su empleo de manera precaria y sin las apropiadas condiciones sanitarias y de seguridad.

A pesar de las contribuciones ambientales positivas que hacen a la sociedad —limpiando las calles de la ciudad, impulsando la economía circular, readaptando y reutilizando materiales no degradables, creando trabajos para los pobres y fomentando una cultura del reciclaje— los recicladores raramente reciben el reconocimiento de los gobiernos locales o nacionales por su servicio público, y carecen de las habilidades requeridas para crear un modelo de negocio que pueda convertir su oficio en un su trabajo sostenible.

En Colombia, como en muchos otros países de América Latina y el Caribe, la migración de la gente del campo a las ciudades generó mayores exigencias para en las economías locales. En este contexto, los recicladores surgieron como parte de la economía informal, en respuesta a la necesidad de puestos de trabajo.

“Las ciudades no estaban preparadas para los nuevos habitantes, y no había manera que la economía formal los absorbiera, así que aprovecharon lo que tenían a mano: hicieron uso de los residuos”.— Ricardo Valencia

“Las ciudades no estaban preparadas para los nuevos habitantes, y no había manera que la economía formal los absorbiera, así que aprovecharon lo que tenían a mano: hicieron uso de los residuos,” dijo Ricardo Valencia, Director de lala Iniciativa Regional de Reciclaje Inclusivo (IRR), una iniciativa liderada por el FOMIN que reúne a gobiernos, empresas y sociedad civil para mejorar la vida de los recicladores en toda América Latina y el Caribe.

Norah Padilla, directora de la Asociación de Recicladores de Bogotá. Foto por Juan Arredonde/Getty Images Reportage

Cabe destacar que, “si no hubiera recicladores recogiendo todo ese material, el problema de la gestión de residuos sería mucho más difícil para todos,” dijo Nora Padilla, directora de la Asociación de Recicladores de Bogotá, y ganadora del prestigioso Premio Ambiental Goldman y miembro del comité nacional de la IRR en Colombia.

Nacida en el seno de una familia de recicladores, Padilla comenzó desde niña a hurgar entre botes de basura y vertederos, y a los 14 años comenzó su legado como líder comunitaria. Ha participado en docenas de cruzadas legales para obtener derechos para los recicladores a lo largo de todo Colombia.

Hoy, Colombia y Brasil son los dos únicos países de América Latina que han incluido a los recicladores como parte de sus sistemas nacionales de gestión de residuos. Sin embargo, ahora el desafío ha mutado, explica Padilla, del reconocimiento legal a su implementación.

El reciclaje juega un papel clave en el crecimiento de la economía circular en América Latina y el Caribe.

En oposición al flujo de la economía lineal donde las cosas son extraídas, hechas, producidas y en última instancia, desechadas, la economía circular aprovecha lo que ya existe, generando un enorme impacto tanto a nivel social como ambiental.

En oposición al flujo de la economía lineal donde las cosas son extraídas, hechas, producidas y en última instancia, desechadas, la economía circular aprovecha lo que ya existe, generando un enorme impacto tanto a nivel social como ambiental.

Para que todo esto suceda, los recicladores deben crear modelos de negocio que puedan competir en el mercado, necesitan entender mejor a sus clientes y organizarse para recibir los pagos. Al fortalecer sus habilidades, los recicladores pueden estar a la vanguardia de un paradigma cambiante de ciudad, de lineal a circular.

A través de la IRR, el FOMIN y sus socios (BID, Fundación Avina, Coca-Cola, PepsiCo, y la Red Latinoamericana de Recicladores), están construyendo capacidades técnicas dentro de las asociaciones de recicladores y apoyándolas a prepararse para desempeñar un papel en los sistemas locales de gestión de residuos.

Recicladores en Bogotá, Colombia. Foto por Jose David Martinez Mulford/ Asociación de Recicladores de Bogotá

En tres municipios de Colombia, Valledupar, Bucaramanga y Popayán, la IRR apoya la creación de planes de gestión de residuos de alta calidad que incluyen los recicladores y que pueden ser replicados a lo largo del país.

Actualmente el 80% de la población de la región vive en ciudades; cifra que aumentará a un 84% para el 2035. Al crecer las ciudades, crecen los residuos que producen. Por lo tanto, la IRR, con sus socios del sector privado, está innovando dentro de los límites de la ciudad, reduciendo su huella de carbono, y apoyando a los recicladores para crear un negocio rentable y sostenible.

Hasta el momento, la IRR trabaja en 16 países y beneficia a más de 17,000 recicladores. Algunos proyectos incluyen: el mejoramiento de la recolección, del transporte y de la disposición final de los residuos urbanos en Guyana; el fortalecimiento de habilidades organizacionales y comerciales de los recicladores de base en la República Dominicana; y la creación de oportunidades de intercambio entre los líderes de los recicladores en Centroamérica.

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