Benito Roggio Ambiental: Argentina puede avanzar en la gestión sustentable de residuos electrónicos

Con 30 años en el mercado argentino, la creatividad e innovación de la empresa Benito Roggio Ambiental (BR.A) sigue en constante evolución. En la actualidad, esta compañía es líder en el país en el desarrollo de gestión integral de Residuos de Aparatos Electrónicos y Electrodomésticos (RAEE), con un trabajo fuerte a través de su planta industrial en Córdoba, TAYM Servicios Ambientales Integrados.

El responsable del área de Investigación y Desarrollo del grupo empresario, Rodrigo Pontiggia, sostuvo en la entrevista con ArgentinaForestal.com que el desafío en gestión de RAEE es muy grande frente a la necesidad de desarrollar la industria de reciclado en la Argentina. “Es el momento de poner en práctica la economía circular (recuperación, reutilización y reciclaje) con un trabajo duro y constante. El país tiene un gran potencial en materia de elementos estratégicos, debemos cuidar nuestros recursos naturales y, a su vez, evitar la contaminación ambiental”, sostuvo el directivo en el marco de su participación en el 1er Seminario de Gestión, Valorización y Desafíos para los Residuos Electrónicos, que se realizó en Posadas la semana pasada.

De las jornadas participaron los profesionales e investigadores más especializados en la temática en el país, y asistieron empresarios y funcionarios provinciales y de distintos municipios y provincias del NEA. Durante la apertura, el gobernador de Misiones, Hugo Passalacqua, consideró que el seminario representa el primer paso para llegar a una solución. “Estamos haciendo lo primero que hay que hacer: reconocer que el problema existe y que no tenemos una solución que se ajuste a nuestra realidad”, remarcó.

Pero este desafío es complejo, se trata de una tarea compartida que para que resulte exitosa debe ser encarada en forma conjunta entre Estado, privados y sociedad. “Es necesario desarrollar capacidades a nivel local y regional, disponer de una capacidad analítica sobre el comercio, diseño y optimización de procesos, además del control”, precisó Pontiggia.

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INNOVACIÓN CONSTANTE

Benito Roggio Ambiental (BR .A) es la empresa de ingeniería ambiental más grande de la Argentina. En el tiempo fue generando empresas especializadas en los diferentes servicios ambientales, liderando desde hace  30 años en el mercado con operaciones sustentables en todo el país. En la actualidad cuenta con 4.000 empleados, posee más de 555 equipos pesados de recolección y disposición de residuos, tiene ventas anuales por $2.680 MM, recolecta más de 1.000.000 toneladas de residuos por año y trata y dispone más de 5.400.000 toneladas de residuos por año y genera 86.500 MWh anuales de energía eléctrica a partir de biogás.

“El perfil de la empresa es dar respuestas a grandes y pequeños contratos, como grandes ciudades o municipios pequeños”, precisó Pontiggia.

En así que sus operaciones comprenden desde la recolección de residuos hasta la generación eléctrica a partir de fuentes renovables y brinda soluciones ambientales a más de 15 millones de personas en 8 ciudades.

 

Pontiggia lidera desde hace 6 años el área de Investigación, Desarrollo e Innovación en la compañía, en la cual trabaja con tres objetivos: suministrar soporte científico tecnológico a todas las áreas de la compañía; desarrollar nuevos negocios de base tecnología y manejar los procesos de innovación a nivel corporativo.

 

El directivo es responsable del diseño y gestión de un centro de I+D+i en el que el personal de la empresa trabaja en un entorno universitario. En este centro además se desarrollan actividades académicas y de investigación vinculadas con problemas ambientales de relevancia. Esta tarea requiere del manejo de redes de trabajo compuestas por personal propio, centros de investigación, universidades y especialistas en otras compañías.

 

A su vez, a nivel corporativo administra las herramientas de gestión para la innovación, participando y asistiendo en todas las etapas de creación de nuevos negocios de base tecnológica.

Las marcas de empresas conocidas del grupo Roggio son Cliba, especializada en servicios urbanos que brinda en San Isidro, Neuquén, Santa Fe y Buenos Aires.

 

Después esta la firma TECSAN, con el servicio de transporte, tratamiento y disposición final y valorización de residuos sólidos urbanos. “Somos operadores CEAMSE CDF en Norte III (el centro de disposición final de mayor volumen operativo de Sudamérica) donde recibimos alrededor de 15 mil toneladas diarias de residuos para el relleno sanitario; además operamos en centros ambientales en Neuquén, Mar del Plata y Mendoza”, indicó el directivo.

“En tanto, en valorización de residuos (TVR) disponemos de una Planta Tratamiento Mecánico Biológico (TMB) que funciona en Buenos Aires, procesando 1.110 toneladas por día con tratamiento de saneamiento químico y natural de los líquidos lixiviados, y generando a su vez biogas”, detalló Pontiggia.

También operan en la Planta Central Buen Ayre, Planta Ecoayres, Planta Compost Norte III, lo que permite dimensionar una historia empresaria basada en experiencia, evolución y profesionalismo en el mercado.

Finalmente, en 1994 nace la empresa TAYM Servicios Ambientales Integrados en Córdoba, que es la más pequeña del grupo, con un Centro de Tratamiento de Residuos Industriales mediante celdas de seguridad para el tratamiento responsable y seguro de los residuos industriales, los RAEE y los depósitos peligrosos, alcanzado estándares internacionales de calidad como la ISO 9001, la ISO 14.001 en materia ambiental y la OHSAS 18.001 en Seguridad e Higiene en el trabajo. “Tenemos experiencias en campañas de recolección de residuos electrónicos en diversas ciudades, en la actualidad recibimos residuos de todo el interior del país. Realizamos el acopio, desarmado manual, recuperación de los componentes y metales reciclables, y buscamos su comercialización o exportación en el mercado”, precisó.

 

Pero también enfrentan dificultades. “En la planta de TAYM trabajamos mucho en innovación y desarrollo, al recibir materiales para la valorización de los componentes de RAEE, pilas, etcétera”, agregó Pontiggia. “Pero enfrentamos algunos problemas, en la logística, en la formalidad en el mercado para el tratamiento y gestión de algunos componentes o equipos que necesitamos derivar, aún no se disponemos de lugares adecuados para poder destinar algunos componentes y recuperar todo lo que se pueda”, admitió.

Con respecto a la legislación, sostuvo que “en el mundo los RAEE estan en debate, hay que generar un orden en el mercado de forma sustentable, y desde el punto de vista de la legislación todo se reduce a los costos y financiamiento para el tratamiento de los RAEE, que hoy no es rentable en comparación de lo que se recupera y lo que cuesta gestionar su tratamiento”, indicó.

 

En esta línea, sostuvo que “como empresa, consideramos que de todas formas uno tiene la obligación de traccionar hacia las nuevas tecnologías, desarrollar nuevas áreas en esta industria, intentando dar una solución a los problemas de RAEE. Si bien aún es poco lo que se produce en el país y no tenemos un mercado como el desarrollado en Europa, por ejemplo, o tampoco hay mucho en el país en el marco normativo, es importante igualmente innovar en este sentido. Con TAYM tenemos la oportunidad de desarrollar áreas que, si bien hoy no es el gran negocio, no tenemos dudas que lo será en el futuro”, remarcó el directivo de Benito Roggio Ambiental.

“El potencial que hay en la Argentina en materia de elementos estratégicos para la recuperación de valor a partir de los RAEE es muy alto, debemos cuidar nuestros recursos, avanzar hacia el concepto de la economía circular con la minería urbana y los metales estratégicos”, fue el mensaje de Pontiggia durante su conferencia.

“En Argentina aún se discute en la actualidad la necesidad de avanzar en el tratamiento de los residuos sólidos urbanos, sin embargo Misiones tiene un sistema de gestión provincial avanzado y es un desafío en adelante para la provincia poder avanzar en la gestión sustentable de residuos electrónicos, por la contaminación que estos generan en el ambiente”, remarcó el especialista.

 

Dentro de este contexto, agregó que es necesario mirar lo que pasa en el mundo. “Las estadísticas nos indican que recursos y elementos que se usan en los equipos electrónicos tienen una expectativa reducida en cuanto a producción futura, la tasa de reciclaje de estos componentes marca que hoy se recupera en menos de un 1%, y en algunos componentes ni siquiera hay información, como el oro. Por lo tanto, en esto se debe tomar conciencia que esta el desarrollo humano futuro, es decir, hay que plantearse hoy como vamos a responder a las necesidades y dar soluciones a la industria en el futuro”, concluyó Pontiggia.

 

Por Patricia Escobar