El banco BNP Paribas y la textil PUMA lanzaron una innovadora asociación para brindar financiamiento a los proveedores de la empresa de indumentaria para fortalecer la gestión ambiental, social y de salud y seguridad. Los fondos son aportados por el Banco Mundial e irán a empresas de países emergentes. Aquellas empresas que tengan mejores resultados en los monitoreos y auditorias, tendrán mejores condiciones de pago.

El innovador instrumento financiero diseñado por la entidad bancaria permitirá a un universo de 300 empresas de manufactura textil proveedores de PUMA, apalancar su acceso al crédito a partir de futuras compras del gigante de la ropa deportiva.

El sistema, creado con la asistencia del Banco Mundial y GT Nexus, permitirá a las empresas proveedoras mejorar sus plazos y condiciones de pago a partir de que PUMA verifique el cumplimiento de los parámetros sociales y ambientales requeridos según su política de sustentabilidad.

Este es el primer programa en nuestra industria que tiene en cuenta la puntuación de un proveedor en su calificación ambiental y de sustentabilidad de PUMA como una bonificación o penalización en cargos relacionados. De este modo, las inversiones de nuestros proveedores en sustentabilidad son recompensados, lo cual es un incentivo adicional para que puedan mejorar sus normas ambientales y sociales”, explicó Lars Sørensen, Chief Operating Officer de PUMA.

PUMA monitorea  a sus “socios de fabricación” en todo el mundo sobre una base regular para asegurarse que cumplan con las normas sociales, de salud, seguridad y medio ambiente de la empresa. Los proveedores con mejor perfomance  podrán acceder ahora a mejores condiciones de financiación. BNP Paribas financiará solamente a los proveedores que hayan superado con éxito la exigente auditoría “Know Your Suppliers” de PUMA.

IFC, miembro del Grupo del Banco Mundial, y PUMA firmaron un acuerdo en abril de este año para proporcionar financiación a los proveedores de PUMA en los mercados emergentes. Este programa, que es el primero en ser firmado por la CFI con una marca europea, ofrecece incentivos financieros a los proveedores para mejorar el medio ambiente, la salud y la seguridad y las normas sociales. En su primera fase, el programa se pondrá en marcha en Bangladesh, Camboya, China, Indonesia, Pakistán y Vietnam.