Diputados comenzará a tratar los proyectos de ley de generación distribuida
Con un DNU, Salta adhirió a la Ley Nacional Nº 27.191 y modificó la legislación provincial
La venta de lámparas LED ya superó en 166 por ciento al volumen de todo 2015

Mediante la modificación de la Ley N° 26.473, un proyecto de ley del diputado Juan Carlos Villalonga (Cambiemos) busca incorporar a la prohibición de la importación y comercialización de lámparas incandescentes también las lámparas halógenas. De acuerdo con el texto de ley, que fue trabajado con la Subsecretaría de Ahorro y Eficiencia Energética a cargo de Andrea Heins, la prohibición comenzaría a regir el 31 de diciembre de 2017.

El proyecto incluye la posibilidad de que el Poder Ejecutivo dicte medidas para facilitar la importación de lámparas de bajo consumo y tecnología LED, sus partes, insumos, componentes y/o equipamiento necesario para su producción, reduciendo o liberando de gravámenes y tributos de importación.

“En el año 2009, desde Greenpeace, propusimos la prohibición de las lámparas incandescentes; el Gobierno tomó la propuesta y envió un proyecto al Congreso, que se transformó en la Ley 26.473. En esta instancia, lo que propongo es ampliar esa prohibición. Es necesario acelerar el cambio, reducir el consumo y las emisiones”, sostuvo el diputado Villalonga.

Las lámparas halógenas, que fueron la versión más eficiente de las incandescentes, hoy no pueden competir contra la eficiencia de otro tipo de tecnologías como la LED y las lámparas fluorescentes compactas (LFC). Por otro lado, el aumento de las tarifas permite realizar un recambio hacia una tecnología más cara debido al ahorro que genera.

En comparación, una LED llega a consumir hasta un 80 por ciento menos que una lámpara halógena, reduce las emisiones de dióxido de carbono (CO2) hasta en un 80% y su durabilidad es mucho mayor, normalmente por encima de las 20.000 horas. Las LED producen mucho menos calor, ya que solo el 20% del consumo energético producido por las lámparas halógenas se convierte en luz, el resto del consumo se pierde por el calor emitido.

De acuerdo con la fundamentación del proyecto y según datos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación (Minem), si se reemplazan las luminarias halógenas de uso residencial por LED, se estaría generando un ahorro del orden de entre el 6% y el 9% de la energía eléctrica que se consume actualmente en el sector residencial, y un impacto en menor requerimiento de potencia instalada en todo el país de entre un 3% y un 6%.

Según proyecciones realizadas por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (Cadieel), si para 2019 se reemplazara el 60% de la luminaria pública (equivalente de 4.000.000 de luminarias) por tecnología LED, el ahorro anual de potencia sería equivalente a 600.000 kWh/año. Ya que cada kWh ahorrado en electricidad evita la emisión de 0.345 kgCO2 eq/kWh, entonces con esta proyección se podrían ahorrar 231.000 kgCO2 eq/kWh.

Según las proyecciones de Cadieel, en caso de hacer el recambio de la luminaria dicroica (halógenas), los tubos fluorescentes y la iluminación de bajo consumo por tecnología LED, el ahorro energético alcanzaría al 65%.

Promoción de tecnología LED

Al igual que las lámparas incandescentes, las lámparas halógenas no se producen en el país, siendo diferente el caso de la tecnología LED que sólo requiere la importación de algunos de los componentes para las luminarias más sofisticadas.

Según Cadieel, la producción de tecnología LED para uso residencial y para alumbrado público demuestra que la capacidad de producción nacional es superior a la capacidad de instalación. En lo referido a la producción para alumbrado público, la cantidad productiva actual es de 1.500.000 unidades, mientras que la capacidad máxima de instalación y recambio anual es de 825.000 unidades, por lo que el diferencial es exportado. El mercado interno tracciona el desarrollo de proveedores locales dado que consume 40.000 t de aluminio (de producción local), matricerías, transporte entre otros.

Dada la baja demanda de esta tecnología, la industria nacional tiene una capacidad ociosa del 70%. En caso de aprovechar su potencial, se podría lograr un ahorro de divisas del orden de los 2000 millones de dólares.

Lo mismo sucede con el segmento industrial fabricante de luminaria interior. La producción nacional actual comprende 200 fabricantes nacionales con 20 millones de unidades producidas al año. De verse incrementada la demanda, los fabricantes podrían aumentar su producción en un 50% en el corto plazo y duplicar la producción actual en el mediano-largo plazo.

Antecedentes:

En 2009, la Comisión Europea sancionó la directiva 2009/125/CE a partir de la cual se prohibió la fabricación de lámparas incandescentes. Este fue el principal antecedente normativo para la elaboración de la Ley N° 26.437 en la Argentina. La misma norma europea ha sido derogada recientemente por una herramienta actualizada, el reglamento 2015/1428, donde se promueve el diseño ecológico de los productos relacionados con la energía, que incluyó la prohibición a la comercialización de lámparas halógenas en los países miembros en dos etapas: a partir de este año, los focos y en 2018, las lámparas.