El Ecoparque Gran Canaria Norte no solo funciona desde a pleno rendimiento, sino que la inauguración de la planta de bioestabilización sitúa al complejo a la vanguardia europea en el tratamiento de residuos y en disposición de alcanzar el objetivo de darle una segunda vida a la mitad de los residuos, ya sea vía reciclaje, compost o producción de energía.

La planta fue inaugurada el pasado 22 de septiembre, por el presidente del Cabildo de Gran Canaria, Antonio Morales, y el consejero de Medio Ambiente, Juan Manuel Brito, junto a representantes de la corporación, la empresa Ferrovial, alcaldes y técnicos implicados en que la planta haya sido una realidad en un ambiente de congratulación porque unas instalaciones de estas características solo se encuentran en Madrid, Barcelona y Murcia.

Antonio Morales recordó que los residuos son uno de los principales problemas ambientales de la Isla y destacó el esfuerzo inversor que ha hecho la Institución, ya que las obras del complejo han costado más de 42 millones de euros aportados únicamente por el Cabildo de Gran Canaria. No obstante, subrayó que los residuos también constituyen un reto colectivo que se relaciona directamente con el proyecto de “ecoisla” que defiende la Corporación.

La planta de bioestabilización, la única que quedaba por terminar, es la destinada al tratamiento de materia orgánica, con la que se elabora un “compost” que puede ser utilizado en jardinería y repoblaciones, y también en agricultura si la materia orgánica es separada en origen.

El complejo se compone además de la planta “todo en uno” para la separación de los residuos procedentes del contenedor gris (fracción restos) una planta de tratamiento de envases ligeros, una planta de biometanización, para producir biogás y compost a partir de lodos y otra planta de almacenamiento de residuos peligrosos, además de los vasos de vertidos en los que acaban todos los residuos que no pueden ser reutilizados o valorizados y un aula para educación medioambiental.

Autosuficiencia energética

El Ecoparque Gran Canaria Norte, además, está en condiciones de ser autosuficiente energéticamente gracias a la energía producida por el gas contenido en los vasos de vertidos colmatados y sellados y por el biogás procedente de la descomposición de los lodos en la planta de biometanización, aunque la legislación estatal aún plantea trabas al autoconsumo.

Asimismo, el Cabildo lleva a cabo un proyecto de investigación junto con la Coordinadora de Organizaciones de Agricultores y Ganaderos (COAG) para la utilización del digestato (rechazo procedente de los lodos una vez concluido el proceso de biometanización) en la obtención de compost para uso agrícola. Ya se han realizado las primeras pruebas de cultivo con este producto.