Viene de tocar un mínimo en cuatro meses pero todavía está casi 20% arriba en el año. Suba de tasas de la Fed es una amenaza. Pero la caída podría ser oportunidad de compra por  JULIÁN YOSOVITCH El Cronista

El futuro del oro se debate en Wall Street entre alcistas y bajistas

El oro fue uno de los activos que mejor rendimiento ha tenido en los primeros meses del año y que más atención atrajo. Pero las fuertes bajas de las últimas semanas para el metal precioso abrió el debate sobre si este retroceso supone una oportunidad de compra de mediano plazo, incluso en un contexto en el que la Reserva Federal de Estados Unidos puede llegar a subir las tasas en sus próximas reuniones.

Ayer, el metal cerrró a 1255 dólares tras tocar la semana pasada 1241 dólares, un mínimo en cuatros meses. Así y todo, en el año la onza de oro al contado acumula una suba del 19%. Si se mantuviera en estos niveles, pondrá fin a los descensos de los últimos res años y se anotará su mayor avance desde el 30% que se revalorizó en 2010.

Pero como en todo mercado, siempre existen los alcistas y los bajistas. El banco de inversión Goldman Sachs considera que si el oro extiende el ajuste debajo de los 1250 dólares la onza , esa debilidad ya comienza a representar una oportunidad de compra para una inversión de mediano plazo. La suba de tasas de la Fed representa hoy en día la mayor amenaza para el oro ya que un incremento en el costo del dinero generalmente lleva aparejado una suba del dólar y la recuperación del billete verde genera como consecuencia una caída de las materias primas, con lo que el oro se verá amenazado. De todos modos, según Goldman Sachs el oro cuenta con ciertos argumentos a su favor que van a limitar una caída de precios. El banco ve un fuerte suba en el volumen negociado de compradores, mientras que la demanda de lingotes de oro de fondos se ha incrementado.

Para BlackRock el oro es un activo que presenta baja correlación con el mercado accionario y tiende a ser utilizado como seguro cuando se dan fuertes caídas en los mercados de valores. Si bien BlackRock no se encuentra del lado alcista estrictamente para el oro, consideran que tiene un papel importante, sobre todo cuando el mundo se encuentra de cara a eventos que pueden generar un mayor nivel de volatilidad, ya sea producto de las elecciones de Estados Unidos y, del proceso de salida del Reino Unido de la Unión Europea.

Del otro lado del mostrador se encuentran otros bancos de inversión como el caso de Deutsche Bank, que considera que el oro se encuentra entre un 20% y un 25% sobrevaluado. Para el banco, la fuerte suba desde comienzo de año fue producto de la incertidumbre política luego del Brexit y la inminente elección presidencial de EE.UU, generando una mayor demanda del oro como activo de cobertura y enviando los precios a casi $ 1.400 por onza en el verano.

En apoyo del argumento de los bajistas, las posiciones especulativas de oro han caído en tres de las últimas cuatro semanas y se encuentran en el nivel más bajo desde el 7 de junio, cuando las posiciones alcistas netas ascendieron a 228,619 contratos.

Uno de los mayores riesgos es la suba de tasas de la Fed. El oro es muy sensible a esa variable porque eleva el costo de oportunidad de mantener lingotes, que no devengan intereses. Pero haciendo un repaso de lo que suele ocurrir luego de cada proceso de suba de tasas, podemos ver que, al cabo del primer año desde que comienza el proceso de suba de tasas, el oro tiende a subir un 7% en promedio, tomando como base los últimos cinco procesos de “tightening”. Si achicamos el espacio temporal y vemos la reacción del oro en el trimestre posterior, podremos ver que en promedio el oro sube un 8%. Y si hacemos un análisis en el cual estudiamos la evolución del oro luego de finalizado el proceso de suba de tasas, podemos ver que en general el metal tiende a subir en promedio un 66%.

Entonces, la historia tiende a demostrar que más allá de la teoría el oro suele representar una oportunidad de compra luego del inicio de los procesos de suba de tasas y que incluso, los mismos tienden a seguir siendo una oportunidad de compra en los próximos 12 meses a la finalización del mismo. Esto último se debe a que generalmente los mercados financieros tienden a encontrar un techo al final del ciclo de suba de tasas y que luego se dan fuertes bajas en el precio de las acciones, entrando en un escenario de pánico, en el que el oro funciona como cobertura.

Desde el punto de vista técnico, se puede ver que el oro ha mostrado fuertes subas aunque no ha logrado consolidarse por encima de resistencias de mediano plazo que permitan especular con un piso definitivo. Para eso será clave ver un regreso de la tendencia alcista, logrando colocar al metal precioso por encima de los 1380 dólares la onza. Tal quiebre implicará una señal de fortaleza de mediano plazo abriendo paso a nuevos avances hacia los 1550-1590 dólares la onza en los próximos meses, siendo las compañías mineras las grandes beneficiadas. A su vez, en cuanto a los soportes a vigilar en las próximas semanas, se encuentran en la zona de 1210-1170 dólares, desde donde el mercado deberá reintentar generar una nueva suba nuevamente hacia los 1380 dólares la onza. Caso contrario, debajo de tal nivel, el metal extenderá las pérdidas nuevamente a la zona de mínimos de 1100-1050 dólares, soporte de largo plazo para el metal.