Mañana martes, la Comisión de Energía y Combustibles de la Cámara de Diputados de la Nación, buscará emitir dictamen del proyecto de modificación de la Ley N° 26.473, que busca incorporar a la prohibición de la importación y comercialización de lámparas incandescentes también a las lámparas halógenas.

El proyecto incluye además la posibilidad de que el Poder Ejecutivo dicte medidas para facilitar la importación de lámparas de bajo consumo y tecnología LED, sus partes, insumos, componentes y/o equipamiento necesario para su producción, reduciendo o liberando de gravámenes y tributos de importación.

Si bien en primera instancia la prohibición estaba pensada para fines del año 2017, de acuerdo con la modificación realizada a partir del trabajo en comisión de asesores, la importación y la comercialización de luminaria halógena estarían prohibidas a partir del año de sancionada la ley.

Las lámparas halógenas, que fueron la versión más eficiente de las incandescentes, hoy no pueden competir contra la eficiencia de otro tipo de tecnologías como la LED y las lámparas fluorescentes compactas (LFC). Por otro lado, el aumento de las tarifas permite realizar un recambio hacia una tecnología más cara debido al ahorro que genera.

En comparación, una LED llega a consumir hasta un 80 por ciento menos que una lámpara halógena, reduce las emisiones de dióxido de carbono (CO2) hasta en un 80 % y su durabilidad es mucho mayor, normalmente por encima de las 20.000 horas. Las LED producen mucho menos calor, ya que solo el 20 % del consumo energético producido por las lámparas halógenas se convierte en luz, el resto del consumo se pierde por el calor emitido.

De acuerdo con la fundamentación del proyecto y según datos del Ministerio de Energía y Minería de la Nación (Minem), si se reemplazan las luminarias halógenas de uso residencial por LED, se estaría generando un ahorro de entre el 6 % y el 9 % de la energía eléctrica que se consume actualmente en el sector residencial, y un impacto en menor requerimiento de potencia instalada en todo el país de entre un 3 % y un 6 %.

Según proyecciones realizadas por la Cámara Argentina de Industrias Electrónicas, Electromecánicas y Luminotécnicas (Cadieel), si para 2019 se reemplazara el 60 % de la luminaria pública (equivalente de 4.000.000 de luminarias) por tecnología LED, el ahorro anual de potencia sería equivalente a 600.000 kWh/año. Ya que cada kWh ahorrado en electricidad evita la emisión de 0.345 kgCO2 eq/kWh, entonces con esta proyección se podrían ahorrar 231.000 kgCO2 eq/kWh.

Según las proyecciones de Cadieel, en caso de hacer el recambio de la luminaria dicroica (halógenas), los tubos fluorescentes y la iluminación de bajo consumo por tecnología LED, el ahorro energético alcanzaría al 65 %.

En 2009, la Comisión Europea sancionó la directiva 2009/125/CE a partir de la cual se prohibió la fabricación de lámparas incandescentes. Este fue el principal antecedente normativo para la elaboración de la Ley N° 26.437 en la Argentina.

La misma norma europea ha sido derogada recientemente por una herramienta actualizada, el reglamento 2015/1428, por el que se promueve el diseño ecológico de los productos relacionados con la energía, que incluyó la prohibición a la comercialización de lámparas halógenas en los países miembros en dos etapas: a partir de este año, los focos y en 2018, las lámparas.

El proyecto que cuenta con la firma de diputados de varios bloques parlamentarios –Juan Carlos Villalonga (Pro), Juan Carlos Nuñez (Pro);  Carlos Roma (Pro); Luis Bardeggia (FpV); Alejandro Echegaray (UCR); Facundo Garretón (Pro); Néstor Tomassi (PJ) y Martín Hernández (UCR)– y que fue trabajado  en conjunto con la Subsecretaría de Eficiencia Energética del Ministerio de Energía y Minería de la Nación que conduce Andrea Heins, deberá pasar por la Comisión de Comercio antes de llegar al recinto.