La empresa, el único productor primario de aluminio del país, invertirá ese monto en el desarrollo, fundamentalmente, de energías renovables. Creará una empresa particular para ganar terreno en ese negocio. Quiere incorporar una potencia de 800 Mw al parque de generación.

En el marco de los proyectos de desarrollo de energías renovables presentados al Gobierno en las últimas semanas, Aluar –el mayor complejo industrial de Chubut y el único fabricante de aluminio del país– decidió invertir cerca de u$s 600 millones para cubrir el consumo de su propia energía y para crecer en el segmento de energías renovables. En concreto, la empresa apuesta a pisar fuerte en el negocio de generación eléctrica.

En esa dirección, creó una nueva compañía que llevará el nombre de GenPat y que se dedicará a la generación, transporte, distribución, almacenamiento y venta de energía eléctrica a partir del uso de fuentes renovables. En su acta de creación, se agrega que su razón de ser incluye la intervención en energía eólica; solar térmica; fotovoltaica; geotérmica; mareomotriz; corrientes marinas; hidráulica; biomasa, biogás y biocombustibles, entre otras.

Fuentes de la compañía explicaron que la decisión se tomó a raíz del nuevo marco energético que está encarando la Argentina. “Con la licitación de energías renovables y el cambio de matriz hacia el que va el país, quisimos estar atentos y participar de este proceso”, detallaron.

Objetivos

El primer paso será cubrir la demanda propia de energía. “Tenemos un período breve para cumplir con la norma en los tiempos pedidos por el Gobierno. Las obras tardarán entre 14 y 18 meses para entrar en operaciones”, señalaron. Sin embargo, el plan es más ambicioso y se centra en crecer en el segmento de generación de energía a partir de la construcción de un parque eólico mayor al que ya opera.

El objetivo es incorporar una potencia de 800 Mw para cubrir la demanda interna de la planta (las industrias deberán solventar un 8% de su consumo con energías renovables en 2018) y ofrecer el excedente en el mercado. “Todo el plan, que ya tenemos en marcha y al que ya le adjudicamos un presupuesto, ronda los u$s 600 millones”, aseguraron desde la empresa.

Aluar, cuya propiedad corresponde a la familia Madanes Quintanilla, tiene un alto consumo de electricidad vinculado a la demanda de su principal actividad, al ser el único productor primario de aluminio de la Argentina. Para abastecer su demanda, en la actualidad se provee de dos fuentes: la que genera la represa de Futaleufú y la proveniente de la generación de una central termoeléctrica propia y de un parque eólico ubicado en Puerto Madryn (Chubut). Ocurre que el consumo que le insume su planta de aluminio primario equivale al de una ciudad de más de un 1,5 millones de habitantes.

La empresa está conectada con el Sistema Interconectado Patagónico que, a su vez, está vinculado al Sistema Interco-nectado Nacional. Aluar compró en 1995 el 59% de las acciones de la represa hidroeléctrica Futaleufú (hoy posee el 60,2%). Se trata del principal generador del sistema patagónico, con una potencia instalada de 472 megawatts (Mw).

También es dueña del 20,4% de Transpa, compañía encargada del transporte de energía eléctrica en la región. Esta empresa opera y mantiene las dos líneas de 330 Kw de 550 km de longitud que vinculan la planta con la central hidroeléctrica Futaleufú.
Aluar posee en su planta de Puerto Madryn un sistema de equipamiento de generación de energía eléctrica que utiliza gas natural como combustible. En total, la compañía dispone de 755 Mw, compuestos por dos ciclos combinados de última generación de 585 Mw, dos turbinas de gas a ciclo abierto de 40 Mw cada una y cuatro turbinas de 22,5 Mw.

Aluar decidió invertir cerca de u$s 600 millones para cubrir el consumo de su propia energía y para crecer en el segmento de energías renovables.

 

Un poco de historia

La producción de aluminio primario en la Argentina se inició a comienzos de la década del 70, dentro de un programa público-privado de desarrollo de esa industria.
La localidad seleccionada para la instalación de la planta de aluminio primario fue la ciudad de Puerto Madryn, en Chubut, en tanto que la capacidad productiva inicial se estableció en 140.000 toneladas anuales.

En forma simultánea a la construcción de la planta de aluminio primario se llevaron a cabo una serie de obras entre las que figura la construcción de un puerto de aguas profundas en Puerto Madryn, cuyo objetivo inicial fue facilitar la importación de materias primas para la producción, así como la exportación de metal producido; y en Trevelin, 500 km al oeste de Puerto Madryn, sobre la Cordillera de los Andes, la Central Hidroeléctrica Futaleufú, para abastecer de energía eléctrica la planta de aluminio.

Este conjunto de emprendimientos constituyó un importante polo de desarrollo regional en la provincia del Chubut. En efecto, la ciudad de Puerto Madryn, con sólo 6.500 habitantes a comienzos de los 70, supera en la actualidad los 80.000.
A meses de la puesta en marcha de la fábrica de aluminio primario, ocurrida en 1974, Aluar comenzó a abastecer totalmente la demanda doméstica de aluminio primario. ©