Los expertos apuntan en un encuentro organizado por ‘Diario de Sevilla’ al reciclaje como una salida laboral para muchas personas que se encuentran en situación de exclusión socialTomás Valiente, director general del Grupo Joly, y Julio Coca, secretario general de Empleo de la Junta, durante la bienvenida.

La economía circular como modelo de producción presente y futuro que permite una integración social y laboral a través de la sostenibilidad y el reciclaje. Ésta es la principal conclusión que se puede extraer de la jornada técnica organizada ayer por Diario de Sevilla (Grupo Joly), en la que participaron importantes empresas y organizaciones. La bienvenida a la cita, celebrada en el Hotel Colón, corrió a cargo de Tomás Valiente, director general del Grupo Joly, y Julio Coca, secretario general de empleo de la Junta de Andalucía. En su intervención, Coca incidió en el modelo de producción actual, “comprar, usar y tirar ya no es sostenible”, y apuntó directamente a a la economía circular como apuesta de futuro.

“La economía circular resulta imprescindible para el desarrollo sostenible”. Así comenzaba Antonio Álvarez, director de Sostenibilidad Ambiental en Inditex, su ponencia de apertura de la jornada técnica sobre Sostenibilidad y reciclaje como alternativas para la integración social y laboral. Álvarez recordó que hasta la llegada de Amancio Ortega al sector textil todo el ciclo de producción se desarrollaba con un modelo de producción bastante “encorsetado”. Un ciclo en el que continúan la mayoría de las empresas de este ámbito económico. Un modelo, por otra parte, que no atiende a los requerimientos medioambientales actuales.

Con el nuevo modelo de economía circular que impulsa Inditex se intenta paliar estas carencias. Por un lado, se procura que la extracción de la materias primas para fabricar los artículos textiles generen el menor impacto posible en el entorno donde se encuentran. Posteriormente, el proceso de transformación se desarrolla bajo el concepto de máxima eficiencia. El ciclo de producción no acaba con la entrega de los residuos a gestores especializados o en plantas integrales. El nuevo modelo incluye la gestión de lo que se denomina “subproducto”, pues la intención es aprovechar este material al máximo, ya sea para un fin social o para devolverlo a la línea de producción, esto es, el reciclaje. El director de Sostenibilidad Ambiental en Inditex destacó que las cajas, perchas, tubos, palets, bolsas y embalajes que el grupo emplea en su actividad diaria (tanto en la fabricación como en la distribución y venta en tiendas) se reutilizan luego con fines similares o en otros productos. Ejemplo de este interés por el reciclaje son las bolsas de plástico de la compañía. Las más de 50 fábricas que posee en el mundo han homogeneizado el plástico, lo que permite que el 30% del material de las bolsas sea reciclado.

Una reutilización que se traslada al propio género, pues la ropa que no se puede entregar a las ONG al encontrarse inutilizable, se emplea, o bien en la industria -el sector del automóvil es el principal demandante, pues dicha materia sirve, por ejemplo, para fabricar las alfombrillas de los coches-, o bien, si se trata de lana, algodón o poliéster, se vuelve a usar en los artículos del propio grupo.

El objetivo de Inditex con la economía circular, al margen de una mayor eficiencia y aprovechamiento de los recursos naturales, pasa por incentivar la inserción social. Por tal motivo, en España llega a acuerdos con Cáritas para colocar contenedores de ropa usada en las tiendas del grupo, con el fin de que luego sean trasladados a centros logísticos de distribución de ropa donde se contrate a personas en riesgo de exclusión social.

En la primera de las mesas redondas se profundizó sobre El reciclaje textil con fines solidarios. Hacer del reciclaje una vía de inserción laboral y social es un objetivo en el que llevan trabajando diversas ONG españolas desde hace años. Ejemplo de esta labor es Cáritas, que hace más de medio siglo comenzó a recoger ropa usada con el fin de entregarla a personas sin recursos. “Se empezó a hacer desde un nivel cercano e inmediato”, señaló ayer Mariano Pérez de Ayala, director de Cáritas Regional de Andalucía.

Pérez de Ayala avanzó que la ONG católica lleva tiempo trabajando en un proyecto común para consolidar esta acción como fórmula de reinserción social. Un proyecto al que ya se han sumado 28 Cáritas diocesanas de España, que se integrarán en una fundación gestora. “La idea nace con la intención de aportar una respuesta ética al fin de la vida útil de la ropa, generar empleo social, cuidar el medio ambiente, prestar una atención digna a los necesitados y sensibilizar a la sociedad sobre el cuidado de la naturaleza”. El material se recogerá en contenedores propios, o en los que se instalen en tiendas -como las del grupo Inditex- o en la calle.

“La armonía entre la naturaleza y los seres humanos” fue el origen de la Asociación Madre Coraje. Su presidente y fundador, Antonio Gómez, señaló ayer en estas jornadas que una de las vías para lograr dicha armonía es el reciclaje. Esta entidad “aconfesional e independiente” se mantiene gracias a que el 85% de sus ingresos económicos son propios. Actualmente desarrolla iniciativas solidarias en Mozambique, Perú y España. De sus 1.400 voluntarios, 710 (más de la mitad) se dedican a labores de reciclaje. En este sentido, precisó que por cada kilo de ropa que se les entrega, el 72% se destina a obras sociales y el resto, a reciclaje.

Humana Fundación Pueblo para Pueblo es una ONG nacida en 1987 por y para dar vida a la ropa usada. Su responsable de Proyectos y Comunicación, Rafael Mas, subrayó que la entidad es “pionera” en la recogida de ropa en la calle. El 60% de la ropa que obtiene Humana se prepara para ser reutilizado por otras personas. En Andalucía recogen al año 2.000 toneladas de prendas en los vertederos (cifra que llega a las 17.000 en toda España), una cantidad que permite generar 66 puestos de trabajo en la comunidad autónoma.

La integración social y laboral a través del reciclaje fue el tema de la segunda ponencia. Beatriz Aylagas, especialista en responsabilidad social corporativa de Ecoembes expuso el plan de acción social de la compañía “que busca contribuir de forma real a mejorar la sociedad a través del reciclaje”. Por ejemplo, son más de 1.500 los reclusos que se han formado en los centros penitenciarios gracias a Ecoembes. “Es una oportunidad para ellos. La mitad consigue encontrar empleo”.

La Asociación para la mediación social Equa lleva años desarrollando proyectos de desarrollo local en Cádiz. Uno de ellos es el taller de educación medioambiental, como explicó Tomás Vázquez, su gerente. “Investigamos espacios productivos en los que se pueda generar empleo para colectivos desfavorecidos”. La Fundación Diagrama Andalucía, entre otras acciones, trabaja en programas para la inserción laboral para personas con dificultades, como uno para chicos que salen del sistema de protección. Antonio Moreno, director territorial de programas de inserción, avanzó que trabajan con 1.200 andaluces.

Aisol lleva desde los años 90 trabajando el reciclaje, fomentando la empleabilidad de personas en riesgo y normalizando su situación personal y familiar. “Por ejemplo, trabajamos con el Ayuntamiento de Sevilla en El Vacie. Nosotros buscamos la reinserción laboral de las personas que realoja el Ayuntamiento”, explicó su gerente, Francisco Rincón. Aisol tiene un contrato con el Ayuntamiento sevillano para la recogida selectiva de cartón en el centro del que se benefician estas personas.

En la tercera mesa se trató sobre El compromiso social de las empresa andaluzas. Pilar Kraan, directora de la Fundación Azvi. Abundó en la importancia de la cooperación internacional y “en dar herramientas para el desarrollo social”. Azvi cuenta con programas orientados a la infancia, las mujeres o los inmigrantes. También colaboran mensualmente con 20 entidades locales.

En 2009, la Fundación Persán inició una línea para el emprendimiento empresarial, “pues el empleo lo generan las empresas”, reconoció su gerente, José Castro. El año pasado, por el 75 aniversario de la empresa, pusieron en marcha el Centro de Educación Integral Persán, al que acuden 12 adolescentes a los que se intenta sacar de un entorno degradado.

Tres son las líneas en las que trabaja la Fundación Ayesa, como contó Ricardo Galán, su director general. Mediante la innovación buscan favorecer a personas e instituciones para que transformen sus ideas en proyectos innovadores y obtengan financiación. “En 2015 se han hecho posible 217 proyectos”. También trabajan la investigación, mediante ayudas a las empresas. “En 2015 se han impartido 659 cursos a 3.500 alumnos”. Por último, fomentan la integración social de personas con discapacidad.

La clausura de la jornada corrió a cargo de Ángel Navarro, director general adjunto del Grupo Joly; y Juan Manuel Flores, delegado de Bienestar Social y Empleo del Ayuntamiento de Sevilla. Flores apuntó al problema estructural del paro y a la vía de la sostenibilidad y el reciclaje para darle una salida a muchas personas. “Éste es un camino para darle una vida digna a muchos ciudadanos”, concluyó.