Fuente ComunicarRSE

ComunicaRSE entrevistó a Gay Gordon, Directora Ejecutiva de Repair.org, una asociación que nuclea a las diversas partes interesadas del negocio de la reparación electrónica. La Coalición busca romper el monopolio de los fabricantes de EE.UU que impiden que los reparadores independientes accedan a los softwares y piezas necesarias para devolver a la vida un aparato electrónico.

¿Cómo nació esta Asociación de reparadores y cuáles fueron sus objetivos?

“La industria de la reparación ha sido un negocio vital en los últimos 60 años desde el inicio de la industria de la computación. Nuestra asociación nació como una organización paraguas que reúne a muchas instituciones dedicadas a la industria de la reparación. Si bien existían iniciativas precursoras en este sentido, creamos la asociación porque nos dimos cuenta de la necesidad de unirnos para impulsar cambios legislativos que eviten que los productores de dispositivos monopolicen por completo la industria de la reparación”.

La asociación ha logrado impulsar reformas legislativas en varias partes de los Estados Unidos en contra de la industria electrónica, ¿en qué consistieron estas reformas?

“En los Estados Unidos hemos apuntado a impulsar reformas en las leyes relacionadas a la propiedad intelectual y de patentes. Lo hacemos a nivel de los Estados porque a nivel del Gobierno Federal es más difícil. Lo que buscamos con estos cambios legislativos es que la industria electrónica haga disponible – en condiciones justas y razonables- las herramientas y la información necesaria para reparar sus productos. Esto ya se hace pero la información sólo es entregada a sus empresas oficiales de reparación. Básicamente se trata de lograr un campo de juego equitativo. Hay precedentes en nuestro país en este sentido. La industria automotriz ha bloqueado por años a la industria mecánica independiente que repara automóviles negándole las herramientas, software de diagnóstico, o las partes computarizadas que se requieren para reparar un auto. En 2012, justo en el momento cuando Repair.org nació, el Estado de Massachusetts aprobó una ley que desbloqueó este monopolio de la industria productora de automóviles y camiones. Esa ley sacudió a toda la industria automotriz que tuvo que asumir un compromiso de colaboración con la asociación de reparadores. Esto implicó sentar las bases igualitarias para la industria independiente, que en otras palabras significa habilitarlos a comprar los softwares y manuales que antes eran vendidas exclusivamente a las empresas oficiales. Este es el modelo que queremos para nuestra industria”.

Las empresas de la industria electrónica están impulsando estrategias de sustentabilidad que abogan por una economía circular e implican la reutilización y reciclado de sus productos. ¿La industria de la reparación podría tener un lugar en esta estrategia?

“Sí, pero va más allá. Hoy estamos trabajando en un proyecto con la Agencia de Protección Ambiental de los EE.UU. para promover estándares de reciclaje para toda la industria electrónica. Pero nosotros los desafiamos diciendo que no vamos a lograr una diferencia significativa y evitar que estos equipos terminen en la basura si primero no avanzamos en su reparación. Y para repararlos, reutilizarlos y volverlos a poner en funcionamiento, necesitamos tener documentos, herramientas, piezas y software para reparar los equipos. Las estrategias de sostenibilidad se basan principalmente en extraer los materiales y minerales valiosos de los equipos y proceder a su correcta separación y disposición. Pero creemos que es el peor uso que se le puede dar a un equipo de alta tecnología tan costoso. Si más del 70% del costo ambiental y social de producir un celular está en el nivel de la producción, entonces este costo se puede evitar cambiando los sistemas de producción, no sólo creando sistemas de reciclaje. Además, la industria del reciclaje depende de los precios de estos minerales. Cuando el precio es bajo, la industria del reciclaje peligra. Por ello la estrategia no debe pasar por el reciclaje únicamente, hay que garantizar que los productos duren y puedan ser reutilizados lo más posible. Pero para ello las empresas deben tener una estrategia que permita la reparación de sus equipos. Estamos en diálogo con muchas empresas interpelando a sus gerentes de sostenibilidad en este sentido, para implementar en las estrategias una nueva letra “R” de reparar”.

¿Si el centro de la cuestión está en el lado de la producción entonces podemos decir que se trata de un asunto de obsolescencia programada?

“Así es. Muchas empresas tienen una estrategia para posicionarse como ambientalmente responsables pero lo que están haciendo es exactamente lo opuesto. Esto se produjo hace unos años, cuando la industria dio un giro en su sistema de producción. Antes la industria producía equipos que eran reparables. Hoy se reemplazó el tornillo por pegamento. Con esto lo que se hace es evitar que el equipo pueda ser reparado pero también hace que sea difícil reciclarlo. ¿Tiene sentido utilizar pegamento para ensamblar un cepillo de diente eléctrico? Quizás, pero no en un celular de 500 dólares. Otro cambio en la forma de producir se dio en las baterías de los celulares. Hoy se producen con una vida útil cada vez más corta y se ha vuelto imposible repararlas o reemplazarlas. Si la batería se rompe o se desgasta la única opción es comprar otro equipo. Y esto es insostenible como estrategia de negocio. Algunas empresas, como el caso de Dell, siempre han sido amigables con el mundo de reparación. En verdad, hubo un tiempo en que todas las empresas de esta industria lo eran. HP y IBM lo eran cuando producían computadoras. Era un momento en el cual la producción de un celular era pensada para durar y para repararse. El celular era como un juguete con partes que permitía que si se rompía una parte se pudiera reemplazar. Pero esto cambió. Dell mantuvo esta estrategia y además puso a disposición de todo el mundo su software de reparación. Las otras empresas monopolizaron la industria de la reparación”.

¿Esto se trata de un movimiento que se da sólo en los Estados Unidos o existen iniciativas similares en otras partes del mundo?

“Cuando la asociación se creó, en diversas partes del mundo comenzó a suceder lo mismo. En Europa, la organización Free ICT Europe Foundation está haciendo lo mismo pero a nivel de la Unión Europea. En Australia, Hong Kong, Singapur, Nueva Zelanda, se están formando asociaciones similares. Todos tenemos los mismos problemas y sabemos que la solución viene de la reforma de las leyes. Todos lidian con los productores occidentales, mayormente norteamericanos. Creemos que estas empresas van a comprometerse con el tema a nivel mundial en algún momento. Es decir, deben hacerlo, porque si comienzan a liberar información a los reparadores independientes en los EE.UU, lo tendrán que hacer en otras partes del mundo. Será un efecto cascada. La información viaja, no pueden detenerla en la frontera. Además los consumidores lo están exigiendo. Sin ir más lejos, tengo entendido que en la Argentina se formó un Club de Reparadores que básicamente están promoviendo esto a nivel del consumidor”.