La planta ensambladora de GM OBB del Ecuador obtuvo la certificación “Landfill Free” (Cero Basura, por su traducción al español), por parte de General Motors Company.

Según la organización, cada día, alrededor del mundo se generan millones de toneladas de basura. Con el fin de aportar a la solución de esta problemática, General Motors Company, en convenio con la organización NSF International, introdujo en 2013 su iniciativa global “Landfill Free” cuya meta es lograr que 150 operaciones a nivel mundial alcancen la certificación “Cero Basura” hasta el año 2020.

El proceso de certificación desarrollado por NSF International incluye la verificación y auditoria en nueve criterios que exigen, entre otros aspectos, mantener procedimientos documentados de manejo de desechos, establecer programas de capacitación para empleados y contratistas e incorporar procesos para la gestión de residuos electrónicos, pero fundamentalmente, demostrar que menos del 1% de los residuos generados se envían a rellenos sanitarios.

Para convertirse en una operación “Cero Basura”, GM OBB desarrolló diferentes programas orientados, tanto al manejo y tratamiento de los residuos, como también, a sensibilizar y comprometer a sus empleados.

En 2016 la compañía finalizó con su proveedor la implementación de un centro de compostaje de los residuos orgánicos generados en el comedor de la empresa. De este modo, actualmente el 100% de los residuos orgánicos son enviados para compostaje y producción de abono; el 98% de los residuos considerados peligrosos son usados para generar energía en hornos cementeros del Ecuador, mientras que otros elementos como los vasos de celulosa y espuma flex son tratados por el gestor ambiental Resiplast y convertidos en pellets para su exportación hacia China y re-uso como materia prima.