Maquinaria de una industria de fabricación de ladrillo de gres.
Maquinaria de una industria de fabricación de ladrillo de gres. / C. MORA
  • El proyecto Life ClayGlass reduce las emisiones de CO2, y el coste de producción y energético en el proceso de fabricación de gres

Las investigaciones, enmarcadas en el proyecto Life ClayGlass ‘Adaptación al cambio climático de la industria cerámica estructural mediante el uso de vidrio reciclado como fundente’, han consistido en incluir el vidrio reciclado en la producción de esta materia prima, cuya fabricación requiere de un alto consumo de energía y produce importantes emisiones a la atmósfera, por las altas temperaturas empleadas en los hornos.

Para ello, el proyecto ha sumado otro componente: el vidrio utilizado procede de pantallas y conos de tubo de rayos catódicos (TCR) de antiguos televisores y ordenadores, residuos altamente contaminantes y de los que existe un importante ‘stock’, además de vidrio doméstico. «El proyecto LIFE ClayGlass concluye que los ladrillos de cara vista mantienen las mismas características que los fabricados sin vidrio añadido», resumen desde el consorcio.

Con el uso de este tipo de vidrio reciclado se ha conseguido reducir la temperatura de cocción necesaria y, en consecuencia, se han disminuido alrededor del 25% las emisiones de CO2 de estas industrias cerámicas. «Para una empresa cerámica de tamaño medio con una producción de 300 toneladas de ladrillos al día, se estima una reducción de estas emisiones de entre 1.500 y 5.000 toneladas por año», cuantifican los responsables. Además, una de las cuestiones por resolver en la fase final del proyecto era la posible contaminación atmosférica con los residuos de plomo y, «en las diversas mediciones realizadas en las chimeneas del horno, se ha comprobado que las emisiones siguen siendo tan limpias como antes de utilizar el vidrio reciclado, dentro de los umbrales EPER (European Pollutant Emission Register)», certifican. Y detallan otros beneficios derivados de este proyecto para combatir el cambio climático, como el menor uso de una materia prima natural como las arcillas; y aportar una nueva solución a un residuo como el vidrio de TRC, «todo en el marco del objetivo propuesto desde la UE hacia una economía circular con base en la reutilización, reparación y reciclaje», detallan los responsables del proyecto Life ClayGlass.

Beneficios para todos

Desde el consorcio destacan que el proyecto no solo ha resultado ser beneficioso para el medio ambiente, sino que ha aportado ventajas económicas a los fabricantes, «un binomio que no siempre es fácil de compatibilizar en procesos industriales». De hecho, se ha producido un ahorro de energía en la cocción de los ladrillos. «Dependiendo del porcentaje de vidrio reciclado admitido por la masa cerámica, que puede oscilar entre un 5% y un 10%, la disminución de la temperatura de los hornos se sitúa entre 100 y 150 grados centígrados, según el tipo de arcilla utilizada y su combinación con el vidrio», explica Jorge Velasco, director técnico del proyecto. Como consecuencia, «el ahorro sobre el coste total del proceso de fabricación podría situarse en un 7,5%».

Con la comprobación de estos resultados a escala industrial, concluyen estos trabajos que, a partir de ahora, podrán aplicarse en todas las industrias del sector.