Compostaje comunitario en Elizondo.
Compostaje comunitario en Elizondo. / A.D.C.

  • Aprobado el miércoles por el Gobierno de Navarra, estima la creación de unos 350 empleos

El nuevo Plan de Residuos de Navarra 2017-2027 apuesta por recoger de forma selectiva el 65% de los desechos. Este documento, aprobado por el Ejecutivo foral en su sesión del miércoles, estima la creación de unos 350 empleos.

El contenido de este Plan era presentado ayer por la consejera de Desarrollo Rural, Medio Ambiente y Administración Local, Isabel Elizalde, y la directora general de Medio Ambiente y Ordenación del Territorio, Eva García.

En concreto, el PRN propone una evolución importante en el sistema que pasará a recoger selectivamente el 65% de esos residuos (biorresiduos y otros materiales como envases, vidrio, etc). También se establece una disminución de la fracción resto, que pasará a un 35%. De ella, después de seleccionar los materiales que se puedan recuperar, el rechazo con destino a vertedero pasará del 63% al 25%.

Este documento constituye el instrumento básico de la política de prevención y gestión de residuos en la Comunidad Foral en los próximos años. Incluye el Programa de Prevención y el Plan de Gestión para los residuos urbanos, industriales y agropecuarios generados y gestionados en Navarra, y se basa los principios de economía circular y adaptación al cambio climático.

El nuevo plan sustituye al anterior Plan 2010-2020 anulado por el Tribunal Supremo, y se adapta a la Directiva Marco de Residuos 2008/98/CE, a la Ley 22/2011 de Residuos y Suelos contaminados, así como al Plan Estatal Marco de Residuos 2016-2022 y al Programa Estatal de Prevención de Residuos 2014-2020. Para su redacción, se han buscado las opiniones «de todos los agentes implicados, a lo largo de un proceso de participación y un periodo de exposición pública que se han desarrollado durante 2015 y 2016». El plan incide en la prevención como seña de identidad de Navarra, el liderazgo de la gestión pública y la capacidad para la generación de empleo local de calidad en todo el territorio.

Según indicaba Elizalde, «con este plan se pretende convertir a Navarra en una sociedad de referencia en relación con el concepto de economía circular, que propone hacer un uso responsable de las materias primas, aprovechar al máximo los recursos y aplicar la regla de reducir, reutilizar, reparar y reciclar en un círculo continuo, imitando el propio funcionamiento de la naturaleza».

El acuerdo del Gobierno de Navarra, que se publicará en el Boletín Oficial de Navarra el próximo 23 de diciembre, incluye la prevención y gestión de residuos urbanos, de construcción, industriales y agropecuarios, organizado en: recogida y separación selectiva; preparación para la reutilización; reciclado y valorización; y minimización de la eliminación.

«El plan apuesta por la prevención de residuos, una de las prioridades de la Unión Europea, y uno de los objetivos que se ha marcado Navarra. Aspiramos a menos. Queremos menos residuos: un 10% menos en 2020 y 12% menos en 2027; aspiramos a menos impactos sobre el medio y la salud, y menos sustancias peligrosas y contaminantes», explicaba Elizalde.

Además de esta reducción, el documento establece como objetivo prioritario desplegar la recogida selectiva obligatoria de residuos orgánicos a toda la población y tratar el 100% de la fracción resto (fracción de los residuos de origen doméstico que se obtiene una vez efectuadas las recogidas separadas) previo a su eliminación en vertedero. Plantea también erradicar el vertido directo de residuos en toda Navarra.

Presupuesto

El presupuesto del Plan, en lo que se refiere a la gestión y tratamiento de los residuos domésticos, asciende a 698.026.510 euros para el periodo 2017-2027. El 82% se financiará a través de fondos públicos provenientes de las tasas de recogida y tratamiento, de las aportaciones del Gobierno de Navarra, del canon de vertido y del Plan de Infraestructuras Locales (PIL). El 18% restante serán aportaciones privadas procedentes de la venta de materiales.

El montante destinado a la implementación de las medidas y acciones del plan – incluyendo la inversión en infraestructuras- asciende a 149,3 millones de euros para todo el periodo de vigencia del plan. El capítulo de gestión (recogida selectiva y tratamiento) asciende a 548,7 millones de euros.