Apple de un tiempo a esta parte se ha caracterizado por una de las empresas más respetuosas con el medio ambiente prácticamente en todo el mundo. No hablamos solo de las plantas solares que suministran electricidad a muchas de las tiendas propias de la compañía, sino que además también abastecen algunas de las fábricas donde se fabrican sus dispositivos en China. También se caracteriza por realizar un proceso de reciclaje de sus dispositivos de una forma sostenible y tratando de perjudicar lo menos posible al medio ambiente, pero los inicios siempre son duros y el que algo quiere algo le cuesta.

La compañía con sede en Cupertino ha llegado a un acuerdo para resolver una demanda en la que la compañía se había visto envuelta por el proceso incorrecto de deshechos electrónicos tanto en las instalaciones de Cupertino como las de Sunnyvale, según ha informado la Agencia de Protección Ambiental de California. Al parecer durante los años 2011 y 2012 Apple estaba gestionando los residuos electrónicos a través de una compañía que no había informado previamente a las autoridades reguladoras sobre su actividad. El complejo procesó 1,1 millones de libras de polvo metálico antes de ser cerrado en enero de 2013.

El complejo de Sunnyvale procesó 800.000 libras antes de informar a las autoridades de su actividad, el polvo metálico que se generó durante el proceso de reciclaje se tiró a la basura en lugar de haberlo proceso como dicta la Agencia de Protección ambiental. Pero parece que desde entonces Apple ha prendido la lección y actualmente ha delegado en terceros el proceso de reciclaje de los dispositivos que recibe la compañía para reciclar. Eso si, Apple comprueba en todo momento que las empresas encargadas del proceso están cumpliendo la normativa establecida en el país donde se realiza el procesado.