Manuel Rodríguez

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Durante las Navidades, todos y cada uno de los ciudadanos podemos ser más solidarios y responsables con el medio ambiente, ya sea a la hora de escoger la decoración de nuestras casas o el medio de transporte que utilizamos para desplazarnos y ver cómo han puesto la iluminación en las calles de nuestras ciudades

Disfrutar de unas fiestas sostenibles está al alcance de todos

Diciembre, el periodo navideño por excelencia. Se trata de la época del año donde la decoración tiene una presencia abundante en cualquier municipio español que se precie, donde los hogares exhiben numerosos adornos y las calles están llenas de luces, mostrando el colorido característico de estas fechas.

Durante las navidades, las familias realizan diferentes actividades como las tradicionales cenas, reuniones o regalos, donde el motivo primordial de estas fiestas es pasar un rato agradable todos juntos, dado que es muy difícil juntar a todos los miembros de la familia en otras épocas del año, ya sea por motivos de trabajo o residir en diferentes ciudades o países. Todos y cada unos de los ciudadanos podemos ser más solidarios y responsables con el medio ambiente, ya sea a la hora de escoger la decoración de nuestras casas o el medio de transporte que utilizamos para desplazarnos y ver cómo han puesto la iluminación en las calles de nuestras ciudades.

En la mayoría de los hogares españoles, el elemento primordial de la decoración navideña es el árbol, donde mayores y pequeños lo adornan juntos para que luzca espectacular en el inicio de las Navidades. Pero cuando este periodo festivo toca a su fin, ¿qué pasa con los árboles exhibidos en las casas y calles de las ciudades? Pasan a un segundo plano, como si hubieran acabado sus días de gloria, dado que la gente se olvida por completo de ellos. Gran parte de la población de nuestro país opta por usar árboles artificiales frente a los naturales debido a la gran cantidad de dinero que se ahorrar y sobre todo, el poder reutilizar dicho árbol durante todos los años que sea posible.

Sin embargo, los árboles naturales son más favorables para la naturaleza, contaminan menos y son más elegantes a la hora de decorar una casa que los artificiales, ya que aportan ese punto extra llamado vida. Al concluir estas fiestas, los ayuntamientos de cada región española habilitan puntos de recogida a los ciudadanos para que depositen sus árboles y sea más fácil conseguir con la colaboración de todos un medio ambiente sostenible.

El transporte público es un factor importante que los ciudadanos no deben pasar por alto, es uno de los agentes principales para lograr el objetivo de conseguir un medio ambiente sostenible. Todas aquellas personas que desean desplazarse para ver cómo lucen las calles de si ciudad, sin duda tienen que inclinarse por utilizar este medio de transporte, más ecológico y donde la contaminación atmosférica se reduce considerablemente. Además, se evitan atascos innecesarios por culpa de las calles cortadas (como puede ser la Gran Vía de Madrid) en las cuales solo tienen acceso taxis y autobuses, aparte que encontrar aparcamiento se antoja complicado. Debido a esto, resulta más cómodo para los ciudadanos y menos perjudicial para el medio ambiente la utilización del transporte público.

La iluminación de las calles es el colorido de las ciudades durante estas fechas. No es necesario tanto gasto innecesario de energía para que una ciudad luzca más hermosa y distinguida, existen diversas formas de ahorrar una gran cantidad de energía sin que la iluminación pierda un ápice de su esencia inicial. Otro aspecto relevante a tener en cuenta es el tiempo que la iluminación de las calles está encendida, y es la mayor parte del tiempo, hay que acortar este tiempo a las horas de noche o momentos especiales. Las bombillas de bajo consumo y las bombillas LED se presentan como alternativas a las bombillas tradicionales, disminuyendo de esta manera el consumo de energía y lograr así el objetivo común que nos une a todos, conseguir un medio ambiente sostenible.