El Instituto de Tecnología Cerámica promueve a través de KATCH-e el diseño de productos para economía circular

 Liderado por LNEG, el Laboratorio Nacional de Energía y Geología de Portugal, el proyecto europeo KATCH-e en el que va a participar el Instituto de Tecnología Cerámica (ITC) alcanzó la puntuación más elevada de los 16 proyectos aprobados tras superar una dura criba entre los 188 proyectos presentados al programa Erasmus+, Alianzas para el Conocimiento (Knowledge Alliances) en las que expertos de varios países unen sus fuerzas y su experiencia, y que son enormemente valoradas por parte la Comisión Europea.

 

El proyecto KATCH-e está financiado por la Comisión Europea en el marco del programa Erasmus+ y en él participan, bajo la coordinación del LNEG de Portugal, la Universidad de Aveiro, de este mismo país, el ITC, la UJI y Prospektiker (España), la Universidad Técnica de Viena y el Instituto Austríaco de Ecología (Austria) y la Universidad de Aalborg (Dinamarca). Además, forman parte de este consorcio empresas vinculadas a los materiales de construcción y el hábitat portuguesas, austríacas y danesas.

En este marco, y durante tres años, varias organizaciones internacionales de gran prestigio de países como Portugal, España, Dinamarca y Austria trabajarán conjuntamente con el cometido de cooperar para formar a diseñadores que desarrollen productos y servicios de “utilidad” en el hábitat y materiales de construcción, bajo una perspectiva de la economía circular, según han explicado desde el ITC, para lo que van a trabajar en conceptos como la longevidad de los productos, el reciclado, la reutilización, la reparación y valorización, entre otros, incluyendo además el estudio de las posibilidades que ofrecen los productos que hayan llegado al final de su vida útil, aplicaciones de datos, biodegradación, etc., sin olvidar estudiar las posibilidades de reemplazar productos por servicios.

“Nuestros profesionales del diseño u otros profesionales vinculados al desarrollo de productos o servicios, como por ejemplo, expertos en ingeniería, en márketing, en medio ambiente, y en negocios e innovación, a menudo no están preparados para asumir estos desafíos; es por eso que KATCH-e quiere contribuir a fortalecer este tipo de alianzas entre centros de investigación, universidades y empresas, a fin de cooperar en la definición de las necesidades de formación, desarrollo de contenidos y herramientas, o elaboración de demostradores para aplicarlos después en los entornos de la universidad y la empresa”, explican desde el ITC.

KATCH-e contribuiría así a la innovación en el sistema de educación superior, además de influenciar también en las estrategias de negocios y en el desarrollo de nuevos productos y servicios en sintonía con la economía circular y los principios de sostenibilidad.

Otro elemento a destacar en KATCH-e, explican desde el ITC, es el hecho de establecer redes de grupos de interés, nacionales e internacionales, que colaborarán para definir las necesidades multidisciplinares de formación que necesitan ser cubiertas mediante determinados enfoques en el aprendizaje y los materiales formativos más adecuados. Estos participantes, a su vez, tendrán acceso a información actualizada sobre economía circular incluyendo legislación, desarrollos, fuentes de información, estudios, informes, etc.