Maria Alejandra Gonzalez-Perez, columnista online

Para aumentar la eficiencia y la cobertura de los modelos de negocios basados tanto en la economía circular como en la economía compartida, es necesario que las empresas entiendan mejor el comportamiento individual de los consumidores y aumenten sus capacidades digitales.

por MARIA ALEJANDRA GONZALEZ-PEREZ

Pero, también, que se aumente la consciencia de lo que son y de lo que implican estos tipos de economías.

Cuando se habla de economía circular se hace referencia a la eliminación de residuos y a la re-conceptualización radical del ciclo de vida de los productos, desde el diseño hasta el final de su existencia. Pero también se refiere a la generación de valor a partir de los deshechos o de lo que ya no usamos.

Como su nombre lo indica, “las Circulares” son empresas que han adoptado modelos de negocio circulares. La iniciativa “The Circulars” es propuesta por el Foro Económico Mundial y el Foro de Jóvenes Lideres Globales en colaboración con Accenture. En enero de 2017, en el Foro Económico Mundial (Davos, Suiza), serán premiadas cinco empresas por sus contribuciones para cambiar el mundo mediante sus disruptivas prácticas, que están transformando positivamente:

LanzaTech. Esta empresa creó una biotecnología que convierte los gases de efecto invernadero en combustible líquido. Tienen actualmente 85 patentes, están en proceso de patentar otras 250 y son dueños de dos familias microbianas.

Patagonia Inc. Esta empresa de ropa deportiva creada en 1973 logró rediseñar sus prendas. No sólo las hizo más durables sino reparables, dando a los consumidores oportunidad de adquirir las partes para repararlas y, con esto, aumentando la interacción entre la empresa, el consumidor y el producto.

Stuffstr. Es una aplicación móvil operada por una sofisticada infraestructura digital que hace un inventario de los objetos que el usuario ha comprado. Permite que lo evalúe, que comparta la evaluación en redes sociales e identifique lo que ya no está usando. Esta aplicación permite clasificar lo que no uso entre: revender, alquilar, reparar, donar o reciclar.

Hello Tractor. Esta empresa desarrolló una tecnología digital que permite, mediante mensajes de texto, que quienes tienen tractores los pongan a disposición (a cambio de un pago razonable) a quienes no lo tienen pero que pueden necesitarlo de vez en cuando. De esta manera se generan ingresos para los dueños de los tractores, los campesinos tienen acceso a tecnología de bajo costo basada en una necesidad específica y se contribuye al desarrollo sostenible de comunidades. A cambio de estar en el sistema, Hello Tractor provee de servicios de mantenimiento y reparación para los equipos.

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Peerby. Es una plataforma con base en Ámsterdam que permite compartir localmente lo que tenemos. Es decir, permite que el usuario del sistema preste a los vecinos lo que no está usando.

El concepto de economía circular tiene sus orígenes en la ecología industrial y fue introducido como concepto en la década de los años noventa por los economistas británicos David Pearce y R. Kerry Turner, para explicar la interrelación de cuatro funciones económicas en el ambiente (como fuente de recursos, sumidero, como valor de comodidad y como sistema fundamental de apoyo a la vida).

La ecología industrial promueve la minimización de recursos y el uso de tecnologías más limpias, y resalta los beneficios de reciclar residuos para con esto facilitar procesos de simbiosis industrial.  La economía circular se basa en los principios de las 3 R: reducir, rehusar y reciclar.

El profesor Mikael Skou Andersen, de la Universidad de Aarhus en Dinamarca, sostiene que la economía circular no puede promover el reciclaje en perpetuidad. La razón de esto es que las primeras opciones de reciclaje son sencillas y tienen beneficios evidentes, pero a medida en que aumenta el reciclaje, los beneficios son más difíciles de lograr y más costosos. Es decir, existen sólo un número limitado de opciones circulares.

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Explica Andersen que a diferencia del sistema económico convencional, percibido como abierto y lineal (producir, usar y votar), la economía circular propone un sistema cerrado donde el uso del recurso y los desperdicios son reincorporados en el sistema. La economía circular adopta la primera ley de la termodinámica, en la cual la energía y la materia total son constantes en el planeta Tierra y están en un sistema cerrado.

El 20 de diciembre 2016, Ethical Corporation ofreció un webinar en torno a la economía circular. En el participaron Timothy R. Basilone, vicepresidente de Asuntos Ambientales de Horsehead;  Scott O’Connelll, director de Asuntos Ambientales de Dell; y Giulio Bonazzi, CEO de Aquafl.  Los conferencistas coinciden en que la tecnología es un facilitador clave de las dinámicas de la economía circular, y en lo crítico que es entender en detalle el ciclo de vida de cada cosa que se producen.

Dell está trabajando tres fases de la vida de su producto (electrónicos) mediante: (i) diseño de los productos para que tengan una mayor vida y para que sean reparables, re-usables y reciclables; (ii) robusteciendo los programas de reciclaje, y (iii) cerrando el círculo mediante la reutilización de materiales reciclables.

En Horsehead están trabajando en ir más allá del reciclaje, buscando rediseñar el modelo de negocio para incorporar nuevos materiales, encontrar oportunidades en las operaciones actuales, tener un modelo de precios eficiente y lograr, con esto, aumentar la fidelización de los consumidores, quienes “no necesariamente quieren pagar más, pero quienes quieren ayudar a hacer el mundo mejor”.

La economía circular no solamente tiene un sentido medioambiental, sino que ofrece oportunidades de eficiencia y productividad de diseño, de compras y de manejo de residuos. Además de esto se pueden encontrar oportunidades de negocio en reciclar, alquilar, leasing, reusar, compartir, y aumentar la vida de los productos.

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