En un artículo publicado en la revista Science y titulado “El impulso irreversible de la energía limpia”, Obama afirma que desde hace tiempo se sabe, sobre la base de “un registro científico masivo”, que “la urgencia de actuar para mitigar el cambio climático es real y no puede ser ignorada”. Envía un mensaje directo al presidente electo Donald Trump para continuar con las políticas de descarbonización.

Barack Obama escribe este artículo en la Revista Science antes de dejar su cargo como Presidente de los Estados Unidos. En él destaca el rol del sector privado para impulsar el desacoplamiento de las emisiones y el crecimiento económico.

Aunque nuestra comprensión de los impactos del cambio climático es cada vez más clara e inquietante, todavía existe un debate sobre el rumbo adecuado para la política de Estados Unidos, un debate que está muy presente durante la actual transición presidencial. Pero dejando a un lado la política a corto plazo, la creciente evidencia económica y científica me deja seguro de que la tendencia hacia una economía de energía limpia que han surgido durante mi presidencia continuará y que la oportunidad económica para que nuestro país aproveche esa tendencia sólo crecerá”, afirma el ex presidente.

En el artículo, Obama presenta cuatro razones por las que cree que la tendencia hacia la energía limpia es irreversible. A continuación reproducimos sus argumentos:

La primera razón que plantea Obama es que la mitigación de emisiones no está en contradicción con el crecimiento económico y que, es más, ayuda a mejorar eficiencia, productividad e innovación en un país. Cita como ejemplo el crecimiento que los EE.UU han tenido desde 2008 a la par de las reducciones de emisiones del sector energético. Obama habla de “desacoplamiento” de las emisiones del sector energético y el crecimiento económico.

Al mismo tiempo, Obama destaca que hay cada vez más pruebas de que cualquier estrategia económica que ignore la contaminación por carbono impondrá tremendos costos a la economía mundial y resultará en menos empleos y menor crecimiento económico a largo plazo.

La segunda razón citada por Obama involucra al sector privado. Destaca que son las empresas las que están liderando la carrera contra el cambio climático porque ven en esto un factor de rendimiento. Cita como ejemplo a la eficiencia energética y las inversiones privadas en este sentido como los casos de Alcoa, Google, Walmart y General Motors.

Además del ahorro de dinero que puede generar la mejora de eficiencia ambiental, Obama destaca que este tipo de toma de decisiones corporativas tiene el potencial de crear puestos de trabajo. Cita un informe del Departamento de Energía de Estados Unidos publicado esta semana que destaca que cerca de 2,2 millones de estadounidenses actualmente están empleados en el diseño, instalación y fabricación de productos y servicios de eficiencia energética, comparado con los 1,1 millones de estadounidenses empleados en la producción de combustibles fósiles.

La tercera razón se relaciona a las fuerzas de mercado que potencias este tipo de energía limpia.

“El sector eléctrico se está transformando, en gran parte, debido a la dinámica del mercado. En 2008, el gas natural representó aproximadamente el 21% de la generación de electricidad en los Estados Unidos. Hoy en día, representa un 33%, un aumento debido casi por completo al cambio desde el carbón al gas natural. Debido a que el costo de la nueva generación de electricidad con gas natural seguirá siendo bajo en relación con el carbón, es poco probable que las empresas de servicios públicos cambien de rumbo y opten por construir centrales eléctricas de carbón (…) Según Bloomberg, el 2015 fue un año récord para la inversión en energía limpia, con esas fuentes de energía atrayendo el doble de capital global que los combustibles fósiles”.

Finalmente, la última razón citada por Obama es el Acuerdo de París como un punto de quiebre de la política global y habla de un “impulso irreversible”.

Obama insta al presidente electo Trump a seguir apoyando el Acuerdo climático de París porque, si se aleja de él, “perdería su lugar en la mesa para mantener a otros países en sus compromisos, exigir transparencia y alentar la ambición”.

Socavaría nuestros intereses económicos alejarnos de la oportunidad de hacer responsables a los países que representan dos tercios de las emisiones globales – incluyendo China, India, México, miembros de la Unión Europea y otros”, advierte Obama en el artículo.

Finaliza diciendo que la energía limpia “es un buen negocio”, que si bien cada presidente es libre y capaz de trazar  su propio curso de la política, espera que el presidente electo Donald Trump siga el camino que hasta el momento a recorrido EE.UU. “En último caso es la ciencia y la economía proporcionarán la guía de lo que el futuro puede traer, y  en muchos casos esto es independiente de las decisiones políticas a corto plazo”.

Fuente: Revista Science