Como es evidente no definiré en este artículo que es la Economía Circular pues no es el objetivo del mismo, ahora bien, sí que quiero manifestar mi opinión como comunicador/publicitario cuyo recorrido profesional se inició en la publicidad de gran consumo, y que en 1997 abandonó el ambiente de las Grandes Marcas y sus campañas de Consumismo para centrarse en comunicar y concienciar a la sociedad en su actividad en bien del medioambiente y otras sostenibilidades. Hoy estoy centrado en la comunicación para la Sostenibilidad de las Marcas pero centrado en el cambio de modelo de las Empresas de Gran Consumo fomentando desde su “core” un cambio en la forma de relacionarse y comunicarse basada en el Consumo Responsable de la Economía Circular pero incorporándole las emociones humanas.

Aquí y ahora me encuentro en que todos, de repente, hablamos y encima entendemos de Economía Circular. Economía Circular para arriba, Economía Circular para abajo, jornadas sobre Economía Circular, seminarios profundos sobre Economía Circular, talleres de Economía Circular, pero ¿qué nos está pasando? Como comunicador me tiene altamente preocupado ésta ambigua situación pues por un lado unos estamentos hablan y hablan de Economía Circular y a la vez cuando te encuentras con empresarios lo primero que te preguntan? ¿oye, qué es eso de la Economía Circular? Te das cuenta que la desconocen y encima no va con ellos.

Pues bien, profundizando en el tema, investigando conductas sociales, dialogando con consumidores (hay quien difunden datos, no comprobados, que hablan de conductas del consumidor) conversando con creativos y directivos de agencias de publicidad, hablando con “expertos” en E.C., entrevistándome con periodistas, me surge el gran problema a partir de mi intima pregunta y conclusión ¿si tengo que comunicar a la ciudadanía que es la Economía Circular y como debe actuar la sociedad para que ésta sea un cambio de modelo real?, la verdad,no sé por dónde empezar.

Si quiero publicitar a partir de las descripciones puramente conceptuales, dicen “La economía circular es una filosofía de organización de sistemas inspirada en los seres vivos, que persigue el cambio de una economía lineal (producir, desechable) hacia un modelo circular, como ocurre en la naturaleza. Para ello, divide los componentes de los productos en dos grupos generales: nutrientes biológicos y técnicos. Los nutrientes biológicos son biodegradables se pueden introducir en la naturaleza después de que su valor de uso no sea rentable”, no puedo empezar ni a conceptualizar. Pero cuando busco otras informaciones me encuentro con cosas como esta, “PRINCIPIOS: La economía circular se basa en los siguientes principios: Basura = Alimento. En este enfoque desaparece el concepto de basura, desechos o residuos. Los productos se pueden desmontar una vez que dejan de ser útiles, y sus componentes vuelven a formar parte de los ciclos naturales o industriales con un consumo mínimo de energía… “.Éstas son las versiones que aquí en nuestro país están predominando y los gestores y administradores de residuos han encontrado el gran espacio donde empezar un discurso vacío yfalto de rigor. Han encontrado que la Economía Circular les es muy “sexy” para sus intereses de cierto cambio superficial.Básicamente unen Economía Circular con reaprovechamiento de los residuos por tanto veo, no con cierta preocupación, que sólo los ambientalistas y políticos encabezan el discurso aportando un corto recorrido en el auténtico sentido y envergadura de la Economía Circular.

A pesar de la creciente difusión de este concepto, la realidad es que tenemos muchas barreras aún no calculadas ni por su dimensión ni por su fuerza. Leía hace unos días en The Guardian que el ex director general de Kingfisher, Ian Cheshire, escribió recientemente, “hay ejemplos de bloqueo deliberado por corporaciones de dinosaurios sobre las políticas comerciales de cambio que dicen que no pueden adaptarse a la nueva economía. Por tanto, si se enfrenta con esta actitud, tenemos una mal augurio para la economía circular con una guía práctica de su rechazo”.

La premisa de la Economía Circular se pierde en su definición de implementación por tanto se entiende mal. Hay una percepción que se trata de una batalla en curso entre los ambientalistas frente las empresas grandes y las corporaciones inter y multinacionales. No hace falta presentarla como una lucha entre buenos y malos, los malos siguen con la economía convencional y los buenos trabajan con el nuevo concepto.

No se está planteando seriamente como un cambio de modelo cultural dentro del sistema. Los buenos la parte de la sociedad que quiere ver el medio ambiente preservado y protegido, y la otra parte, los malos, sólo dan prioridad a las ganancias económicas. Pues precisamente la Economía Circular conecta tanto con, la entrega de los beneficios económicos como evidentemente con los ambientales. Aquí comienzo a ver cierto punto de partida hacia las emociones como por ejemplo; LUCHAR CONTRA EL CAMBIO CLIMÁTICO.

La Economía Circular es mucho más que el reciclaje. Una economía lineal hace, usa y dispone de los materiales. La Economía Circular examina todas las opciones a través de la cadena de utilizar la menor cantidad de recursos posibles, en primer lugar, mantener los recursos en circulación durante el mayor tiempo posible, extraer el máximo valor de ellos mientras está en uso, a continuación, recuperar y regenerar los productos en el final de su vida útil. Esto significa el diseño de productos para la longevidad o sea con capacidad para ser reparados para que los materiales se puedan desmontar y reciclar fácilmente, por no hablar de los modelos de negocio alternativos que abarcan parte del pago, modelos de reparto y movilidad de servicios. Por tanto pienso y hace días que lo estoy manifestando en charlas y reuniones que tenemos que ampliar los aspectos de participación profesional hacia este nuevo modelo de economía, si hablamos de economía, son los economistas y profesionales del management y el marketing quienes tienen que tomar partido. Hoy por hoy, la verdad, los echo de menos, cuando hablo y promuevo para empezar a trabajar desde la Simbiosis Industrial y procesos que van desde el diseño hasta la venta del producto pasando por las manos del economista, el ingeniero, el abogado y de hecho de toda la cadena.

Será entonces cuando realmente yo podré definir, construir procedimientos para que la propia sociedad tenga elementos esenciales para CREAR sus propias acciones con lacomunidad dándole la auténtica dimensión y valor a la Economía Circular. Aquí los comunicadores y los publicitarios lo tendremos claro y encontraremos la manera de comunicarlo a la ciudadanía para que ésta entienda el sentido del cambio de modelo y que todos tengamos muy claro que en el momento que compramos un producto estamos decidiendo qué modelo de mundo queremos para vivir. O sea, circular por la vida con un sentido circular de la vida.

Joaquim Braulio

Aporto una visión rompedora e innovadora en la manera de crear para comunicar. Promuevo y acompaño…