(Fuente COMUNICARSE) Entrevista exclusiva con María Eugenia Taborda, gerente de sustentabilidad del Itaú Unibanco, uno de los bancos más grandes de América Latina y que está en la vanguardia de las finanzas verdes en la región. En este diálogo con ComunicaRSE repasa la estrategia ambiental del banco.

¿Cómo definen en Itaú este tema de las finanzas verdes?

Finanzas verdes es como nosotros miramos la cuestiones sociales y ambientales en los negocios, involucra créditos, inversiones, seguros, y cuáles son los impactos de las cuestiones sociales y ambientales en los negocios. A partir de eso, aparece el riesgo, cómo voy a mitigar el riesgo, cómo voy a precificar mis modelos, pero al mismo tiempo implica oportunidades. Se pueden integrar las cuestiones sociales y ambientales y que sea bueno para el negocio, para la sociedad y el medio ambiente, eso se puede definir como finanzas sustentables.

Después de la COP21 se comenzó a hablar más de las finanzas en sustentabilidad ¿Cómo impactó esto el negocio del banco?

Los países tuvieron que someter sus metas a lo definido en la COP21, y recientemente se alcanzó la cantidad de países necesarios para que el compromiso sea válido. Pero todavía no hay implicaciones que se puedan ver, es más una implicación indirecta, vinculada por un lado a la cuestión de precificación del carbón, que ya está dada pero que no se sabe si será por tasación o con metas; y, por otro lado, está el trabajo sectorial, con bancos y con empresas para entender cuáles son los impactos de la precificación del carbono y cómo nosotros debemos posicionarnos. Todavía hay una cuestión institucional para que tengamos un ambiente competitivo, bueno para los negocios y bueno para el medio ambiente.

La cuestión de la presificación del carbono es muy importante para saber cómo van a ser los próximos pasos. Esta también la política de cambio climático de Brasil que estamos viendo y otras regulaciones ahora importante el campo regulatorio, y nosotros, por nuestro lado, estamos mirando nuestros portfolios, y midiendo cuáles son los sectores que van a ser más impactados por una precificación del carbono u otras cuestiones vinculadas a lo socioambiental. Por lo tanto, es un trabajo dentro de casa para poder analizar la situación y ver los próximos pasos, y lo hacemos sectorialmente, ya que trabajamos para créditos y para inversiones. Del lado de inversiones estamos bastante avanzado, ellos ya ponen un modelo de evaluación y ponen un precio del carbono para hacer esos cálculos.

Se ven bancos que van hacia la  descarbonización de su cartera de inversiones…

Todavía no tenemos nada formal, pero los estudios que realizamos van en ese camino, para poder entender cuál es la situación. Todavía no tenemos ningún compromiso vinculado a la descarbonización, no llegamos a eso.

¿Es necesario re-analizar el riesgo asociado a las inversiones del petróleo? ¿Cómo lo hacen en la práctica?

Cada empresa tiene su rating, que está hecho por el grupo financiero de la empresa, a través de indicadores financieros e incluyendo el riesgo del sector; en este sentido, lo que se está proponiendo es entender cómo estas cuestiones impactan en el rating de esa empresa, si sube o baja, para que estos temas sean internalizados, ya que, hoy las cuestiones ambientales no están internalizadas, y a partir de ese análisis se puede plantear si afecta la producción de deuda o no. Ese es el camino, entender si eso afecta el rating de la empresa y si eso afecta un pago en el futuro.

Al momento de decidir una inversión, ¿Cómo evalúan los proyectos que pueden tener riesgos reputaciones?

Nosotros tenemos un comité de riesgo socioambiental, para analizar si los proyectos tienen riesgo socioambientales y reputacionales. Hay toda una política dentro del banco de cómo evalúar ese riesgo, si es bajo, medio o alto. En caso que exista un alto riesgo vemos si hay alguna forma de minimizar ese riesgo, y si hablamos de grandes proyectos existen planes de acción correlaciones para que realmente sean mitigados esos riesgos, y en ese caso tenemos las cláusulas con las cuestiones ambientales y sociales, y dependiendo del riesgo se toma la decisión.

¿Cuál es el estado de los fondos de inversiones ambiental del Banco?

Los fondos tienen una rentabilidad muy buena, los fondos se rentabilizan más que el benchmarking. Los resultados son realmente buenos y además invertimos más en proyectos educacionales. La Asset Management es el área que hace esos productos y además se encarga de hacer un análisis socioambiental. Gran parte de nuestros productos Asset Management ya tiene esa evaluación de riesgo.

¿Funcionaron en América Latina los bonos verdes?

Los bonos verdes que nosotros damos otorgan un sello verde, por ejemplo, en proyectos de energía renovables, eólicas o una empresa que va a hacer una fábrica eficiente y va a necesitar capital, hay una aseguración externa que va a certificar que existe una intención ambiental para que se pueda emitir ese bono verde. Hoy el momento económico en Brasil no es el mejor, pero si tuvimos casos de emisión de empresas brasileras con el placement afuera. Nosotros hicimos una guía de bonos verdes para bancos y empresas para fomentar el mercado, para nosotros va a crecer en Brasil y en América Latina, es una cuestión de madurez del tema.

Hoy en día se trabaja mucho en inclusión financiera ¿Desde su área participan en la estrategia de inclusión financiera en el Banco?

En relación a eso, tenemos la parte de microcréditos, es como si fuera una empresa aparte y hay agentes que van a la casa de los emprendedores, para poder ofrecer esos microcréditos y es gradual, comienza con un valor más chico y a medida que va pagando se va aumentado. Además, tenemos la parte de educación financiera que se trabaja con los propios colaboradores y con los clientes. Tenemos un proyecto para capacitar gerentes que puedan ser multiplicadores de educación financiera y otras acciones más amplias como campañas en redes sociales, tv, para fomentar el tema, ya que es un problema social.