twenergy.com / Álvaro Martínezredaccion@ambientum.com

¿Y si te dijera que los residuos pueden ser también recursos? En una sociedad donde los productos van sustituyéndose cada vez más rápido, existen alternativas para alargar más su vida útil y aprovecharlos incluso una vez hayan sido llevados al vertedero. Este es el caso de la economía circular

España es el tercer país de la UE con más empresas de economía circular

¿Qué es la economía circular?

La economía circular es un concepto económico que está relacionado estrechamente con el de la sostenibilidad. El objetivo es mantener el valor económico de los productos, materiales y recursos el mayor tiempo posible y reducir al máximo la generación de residuos.

La economía circular en España

El panorama de la economía en España viene definido por una fuerte crisis económica que comenzó en el año 2008. Desde entonces, tanto la inversión en medio ambiente como el consumo de materiales y energía se ha ido reduciendo.

Así mismo, la gestión que ha habido hasta ahora de la industria, el sector agrario y el turismo han hecho necesario un giro hacia la ecoeficiencia y la sostenibilidad, que poco a poco va cogiendo fuerza en nuestro país y que va dirigiéndose hacia una economía más circular.

Según el reciente informe de la Fundación Cotec sobre la situación y evolución de la economía circular en España, se calcula que con la aplicación de toda la normativa vigente en materia de residuos se crearían aproximadamente unos 52.000 puestos de trabajo. Además, este informe sitúa a España entre el grupo de países con una mayor productividad de los recursos, junto con el Reino Unido, los Países Bajos, Luxemburgo e Italia.

En junio de 2016, la Comisión Europea publicó el eurobarómetro sobre las PYMEs europeas y la economía circular. España resultó ser el tercer país de la Unión Europea (UE) con mayor número de empresas que en los últimos 3 años han realizado actividades de economía circular (85%), sólo por debajo de Malta (95%) e Irlanda (89%). Las actividades más comunes fueron el reciclaje, la reutilización y la venta de productos a otra compañía. Otras menos representativas fueron la minimización del consumo energético, el uso de materiales reciclados o la reducción del consumo de agua.

Fuente: twenergy.com / Álvaro Martínez