16.05.2017 | Tendencias
A la vanguardia de la gestión sustentable, empresas como Ikea, Google y Apple avanzan en la adquisición de empresas de su cadena de valor que le garanticen el suministro de productos y servicios sustentables para alcanzar sus metas de reducción de impacto. ¿Inversión estratégica o lavado de cara?.

 

–    Ikea

El gigante sueco de los muebles móviles es la campeona de esta tendencia. Abrió el camino al desarrollar sus propios parques eólicos que la han llevado hasta un ciento por ciento el abastecimiento de energías renovables para sus locales de grandes superficies en algunos países de Europa.

Ikea había sido pionera en la década de los noventa al invertir en sus propios bosques de madera sustentable, cuando sus competidores más grandes le habían bloqueado el acceso a fuentes de aprovisionamiento de madera convencional.

Semanas atrás la empresa ratificó que este camino es irreversible al anunciar la compra del 15%  de la planta de reciclado de plástico de los Países Bajos Morssinkhof Rymoplast, por un monto que expresa las tres cuartas partes de lo anunciado para inversiones sustentables para este año.

–    Apple

Dos años atrás anunció una gran inversión en un proyecto en alianza con el WWF para manejo responsable de bosques en China, para proveerse de pulpa, papel y madera de manera sustentable.

La autoridad reguladora de energía de Estados Unidos (Federal Energy Regulatory Commission) dio vía libre a la compañía el años para vender el excedente de energía renovable que produce para autoabastecerse.  Apple cuenta en la actualidadad con 20 megavatios de generación solar en Nevada y 50 megavatios en Arizona.

–    Google  

Durante la cobertura exclusiva que ComunicaRSE hizo de la COP21 de Cambio Climático en diciembre de 2015 en Paris, pudo conversar con Kate Brandt, Líder de Sustentabilidad de Google, quien afirmó :”somos los más grandes usuarios de energías renovables del mundo. Invertimos en renovables porque queremos ser carbono neutrales pero también porque son un buen negocio“.

El plan de inversiones en renovables de Google es de más de USD 1.000 millones en proyectos como paneles solares para techos y parques eólicos de gran escala. Estos proyectos representan una capacidad total de más de 2 GW, que es mucha más electricidad de la que utiliza en sus operaciones.

Ya en 2013, Google compró Spinning Spur, un parque eólico ubicado en Texas de 161 megavatios.

– ¿Inversión estratégica o lavado de cara?

Jakob Rehme,  profesor de economía industria de la Universidad de Linkoping,sugiere consultado por The Guardian, que este tipo de inversiones podrían ser un paso preventivo lógico para empresas para las que la demanda de esos insumos es tan significativa.

Estamos viendo esta tendencia en varias industrias” dice Dexter Galvin, Director de supply chain en el Carbon Disclosure Project (CDP). “El Cambio Climático y la escasez de recursos presentan cadenas de valor globales con riesgos significativos. Algunas empresas responden con el tradicional modelo de suministro tercerizado, pero muchas están buscando la integración vertical (donde la empresa expande sus operaciones en la cadena de valor)”.

Al mismo tiempo, Rehme advierte que estos avances también podrían perjudicar el desarrollo a las PYME de las cadenas de valor de estas grandes empresas, sobre todo las de países en desarrollo.

A su turno, también a solicitud del diario británico,  Donna Marshall de la Univeridad de Dublin se pregunta si no podríamos estar ante una movida de “greenwashing”. “Al no poder demostrar avances reales en la reducción de su impacto ambiental, ofrecer apoyo a proveedores que innovan en sustentabilidad puede ser una acción de relaciones públicas”.