• Colombia reportó en el 2014, la generación de alrededor de 252.000 toneladas de RAEE domésticos equivalentes a 5.3 kilogramos por habitante.

Estudios del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible estiman que se generan aproximadamente 130.000 toneladas por año en residuos de computadores, impresoras, teléfonos móviles y algunos electrodomésticos (neveras, lavadoras, equipos de audio y video).La política se formuló de acuerdo con los lineamientos y objetivos establecidos por la Ley 1672 de 2013 sobre RAEE.

Bogotá D.C. 6 de junio de 2017. (MADS). Con la Política Nacional para la Gestión Integral de Residuos de Aparatos Eléctricos y Electrónicos (RAEE), Colombia se consolida como líder en la gestión de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos, en un marco global caracterizado por la problemática que representa la generación creciente de estos residuos, así como su inadecuado manejo que produce afectaciones en la salud humana y el ambiente.

“Hoy tenemos a través de la política que se ha desarrollado y que hemos lanzado, una responsabilidad de todas las partes del país”, reconoció el viceministro de Ambiente, Carlos Alberto Botero López, durante el evento que se llevó a cabo este martes en Bogotá.

La Política Nacional se formuló de acuerdo con los lineamientos y objetivos establecidos por la Ley 1672 de 2013 sobre RAEE y reunió en su diseño a los productores, fabricantes e importadores de este tipo de residuos, así como a los comercializadores, la sociedad civil en general – los consumidores, la academia – y a los municipios, autoridades ambientales y autoridades del orden nacional.

Durante el lanzamiento se presentaron los resultados del proyecto de cooperación sobre gestión de RAEE que se ejecutó en el país y fue financiado por la Secretaría de Asuntos Económicos de Suiza y en el que participaron entidades como el Instituto Federal Suizo para el ensayo de Materiales e Investigación, el Foro Mundial de los Recursos, el Centro Nacional de Producción Más Limpia.

“Durante 4 años de implementación, este programa contribuyó con transferencia de conocimiento al mejoramiento y fortalecimiento del sector involucrado con el manejo de RAEE, en los últimos años el volumen de residuos electrónicos aumentó de 3% al 5% por año, esto quiere decir que un aumento casi tres veces más que cualquier otro desecho”, dijo Kurt Kunz, embajador de este país en Colombia para resaltar la importancia de que el país esté gestionando adecuadamente los residuos de este tipo.

Los RAEE son una de las corrientes de residuos de mayor crecimiento en el mundo y también de mayor complejidad en su gestión, debido a que cubre una gran variedad de productos usados tanto en el ámbito doméstico, como por ejemplo, celulares y electrodomésticos; como en el industrial tales como equipos médicos, antenas, etc. A ello se suma la complejidad que representa la composición de estos residuos, que incluyen tanto materiales recuperables que son recursos valiosos para los ciclos económicos y productivos del país, como componentes o sustancias peligrosas que deben gestionarse adecuadamente.

Para el embajador Kunz, “estos logros permiten que Colombia se convierta hoy en uno de los primeros países de Latinoamérica en implementar programas permanentes de recolección y gestión ambiental de RAEE”, e invitó a todos los actores con incidencia en el sector a continuar uniendo esfuerzos para hacer de Colombia un país modelo en la gestión y tratamiento de los RAEE.

Según un reporte de 2014 sobre el monitoreo global de la basura electrónica realizado por el Instituto para el Estudio Avanzado de la Sostenibilidad de la Universidad de las Naciones Unidas, la generación mundial de RAEE para ese año fue de 41.8 millones de toneladas y se espera que crezca a 49.8 millones de toneladas al 2018.

En Colombia se reportó en el 2014 una generación aproximada de 252 mil toneladas de RAEE domésticos equivalente a 5.3 kilogramos por habitante. De otra parte, estudios específicos del Ministerio de Ambiente y Desarrollo Sostenible estiman que se generan aproximadamente 130.000 toneladas por año, en residuos de computadores, impresoras, teléfonos móviles y algunos electrodomésticos (neveras, lavadoras, equipos de audio y video).