El primer smartphone ético y modular del mundo”. De eso se jacta Fairphone, la primera empresa en desarrollar un móvil construido con minerales libres de conflicto, que mejora las condiciones de los trabajadores y recicla residuos electrónicos. Cuesta 529,38€ y ya va por su segunda versión. Conscientes de que el cambio no ocurre en una noche, buscan construir un movimiento que ponga en valor la creciente demanda por productos éticos. Y en ese campo, en el que ya hay un mercado para la ropa o la comida, la electrónica sigue siendo el gran reto a batir.

Minerales usados para construir smartphones / Fairphone

 

 

 

 

 

 

 

El lema de Fairphone es “un teléfono mejor es un teléfono hecho mejor”. Con esa frase resumen todos los progresos que han implementado en la cadena de producción. Si nuestros smartphones son el resultado del trabajo de cientos de personas, la empresa ha querido abrir esa historia para provocar “un impacto positivo en la manera en que se hacen, usan y reciclan los teléfonos”.

Aunque los móviles se diseñan para tener una vida útil de 5 años, los usamos entre 15 y 18 meses, según un estudio de Phonedoctors, una empresa estadounidense dedicada a la reparación de dispositivos. Fairphone lucha contra esta tendencia de mercado con un diseño modular para que las partes se puedan reparar fácilmente o sustituir por otras más avanzadas.

La empresa rastrea el origen de los materiales porque la cadena de suministro del sector minero no es precisamente sostenible o ética: desde la contaminación hasta las condiciones de trabajo, pasando por la esclavitud infantil. Trabajan con empresas en sintonía con su forma de pensar, que extraen los materiales en condiciones seguras, garantizando que no provienen de conflictos y asegurando un uso cada vez mayor de componentes reciclados.

En la construcción de sus smartphones, la compañía colabora con expertos en derechos laborales y ONG para mejorar “la satisfacción de los trabajadores y su representación”. Forman parte de la Red de Producción Electrónica Limpia (CEPN por sus siglas en inglés), una iniciativa internacional con el objetivo de reducir la exposición de los trabajadores a químicos tóxicos en el proceso de manufactura.

Fairphone

 

 

 

 

 

 

 

Para que el smartphone dure, también es clave la participación del usuario. Y la empresa quiere facilitarles el trabajo vendiendo los materiales por separado y ofreciendo tutoriales de reparación para que el cliente pueda usarlo todo el tiempo posible. También tienen un programa para el reciclado de teléfonos viejos, sean de la marca o no.

El Fairphone 2 cuesta más de 500€, pero divididos entre 5 años son apenas 100€cada año, lo que lo hace más barato a largo plazo que los smartphones que utilizamos durante un año y medio. Esta nueva versión tiene una cámara de 5 megapíxeles, Android 6.0, espacio para dos tarjetas SIM, posibilidad de ampliar la memoria (incluye una de 32GB) y de sustituir la batería. Con dos cámaras, un diseño modular que se puede personalizar y lo más importante: crea un impacto social positivo. Juro que no cobro comisión, pero es emocionante que se abran nuevos espacios que conectan al mundo de forma justa. Y eso también es política.