A nivel país se genera un aproximado de 50 millones de toneladas de RAEE anualmente.
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Ref. Fotografia: Parte de los aparatos electrónicos que logra reciclar la Fundación Viva.

Mediante un convenio con el Fondo Multilateral de Inversiones (Fomin), la Fundación Viva implementa un proyecto de reciclaje de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE), economía circular para la sostenibilidad de tres ciudades de Bolivia, esto con el objetivo de desarrollar un modelo de gestión integral.

Crece la cantidad de RAEE en el país.Claudia Cárdenas, directora ejecutiva de la Fundación Viva, manifestó que esta institución acopió 62.862 kilogramos de residuos de aparatos eléctricos y electrónicos (RAEE) desde 2014 hasta la fecha y que una de las situaciones más preocupantes es que esto va creciendo en el país, toda vez que Bolivia genera 5,44 kg de RAEE por habitante al año, lo que significa que anualmente hay un aproximado de 50 millones de toneladas, con tendencia a seguir incrementando. “La gente  tiene que entender que el guardar este tipo de deshechos no les va a generar economía, más bien las nuevas normativas van a estar enfocadas a cobrar por este servicio de dar de baja porque estos aparatos tienen componentes nocivos para la salud”, dijo Cárdenas, a tiempo de agregar que ya existe una ley de residuos sólidos aprobada en diciembre del 2015, que está dirigida a todo aquello que contamina el medio ambiente. “Esta normativa ya está empezando a cobrar importancia, falta mucha difusión porque las empresas no saben que están incumpliendo una ley, piensan que estos residuos son valorizables”, aseveró.

Cómo funciona el proyecto. El modelo de gestión integral de RAEE incluye a generadores (fabricantes e importadores/distribuidores), usuarios y gobiernos municipales que son los responsables del aseo urbano, así como a la Dirección de Residuos Sólidos, que es la entidad del gobierno central responsable de normar y dictar políticas del sector. Por otro lado, también incluye todos los procesos de la cadena, desde la generación, la separación en sitio, la sensibilización a la población, la clasificación, desmantelamiento, descontaminación, comercialización de reciclables hasta la disposición segura final de aquello que no pueda ser reciclado.