DANIEL MARTÍN, El Mundo

El vertedero de Alcalá de Henares, el primer complejo que va a ser sustituido. JAVIER BARBANCHO

La Comunidad de Madrid invertirá 300 millones de euros hasta 2024 para ejecutar medidas como la sustitución del sobresaturado vertedero de Alcalá

Las obras durarán dos años en cada uno de los tres complejos a renovar

La Consejería de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid aprobará en los próximos días la Estrategia de Gestión Sostenible de Residuos, un plan dotado con casi 300 millones de euros que servirá, entre otras cosas, para renovar las grandes plantas de tratamiento de la región. Con este nuevo proyecto, la administración autonómica cumplirá así con las exigencias de la Unión Europea, que buscan avanzar hacia una economía circular que impulse el reciclado y que en España se desarrollan a través del Plan Estatal Marco de Residuos.

La gestión de los desechos compete a los distintos municipios, organizados para tal fin en mancomunidades, si bien el Gobierno regional tiene la responsabilidad de colaborar para que éstos dispongan de las infraestructuras necesarias, por lo que la consejería liderada por Pedro Rollán destinará hasta el año 2024 una cifra exacta de 298,4 millones de euros. Con ellos se cofinanciará junto a los ayuntamientos el 50% de la ejecución de las obras pertinentes para renovar las plantas de residuos, cuya duración se estima en dos años por complejo.

El Director de Medio Ambiente de la Comunidad de Madrid, Diego Sanjuanbenito, de esa cantidad de casi 300 millones con los que se dotará la estrategia, «aproximadamente 260 serán para inversión pura y dura, más de 30 en ayudas para el tratamiento de las localidades de menos de 5.000 habitantes y los 10 millones restantes corresponderán a la recogida de residuos en la Mancomunidad del Valle Norte del Lozoya, donde se encuentran los municipios menos poblados de la región». Para percibir la importancia de esta inversión, basta con señalar que este año la administración regional ha aportado en este campo poco más de 5,5 millones de euros.

Nueva estrategia

Era necesaria una inyección económica. Salvo en la capital, cuyos residuos se trasladan, tratan y eliminan en el Parque Tecnológico de Valdemingómez, la región carece de instalaciones de tratamiento para los desechos domésticos, lo que provoca que el 78% de éstos se depositen directamente en vertederos. En la mayoría de ellos no se realiza ningún tratamiento previo para la recuperación de materiales valorizables. Según indican fuentes de la Consejería que dirige Pedro Rollán, la vigente estrategia de gestión de residuos finalizará el próximo 31 de diciembre y los tres grandes vertederos de la Comunidad están a punto de finalizar su vida útil, por lo que la nueva estrategia era necesaria en todo caso.

La situación es especialmente crítica -«límite», en palabras de Sanjuanbenito-, en el vertedero de Alcalá de Henares, que da servicio a los casi 700.000 vecinos de la Mancomunidad del Este, y que, a pocos meses de colmatarse, va a ser el primer complejo en ser sustituido. Este depósito de residuos, levantado en los años 80, dejará paso a una planta de procesamiento que se levantará en el cercano municipio de Loeches, lo que ha provocado una gran contestación en diversos sectores de la localidad, que rechazan que se construya allí.

El propio Ayuntamiento de este pueblo de poco más de 8.000 habitantes llevó en 2016 el asunto ante los tribunales, por el momento sin éxito. El pasado mes de julio el Tribunal Superior de Justicia de Madrid desestimó un contencioso interpuesto por el Consistorio, por lo que el plan de levantar allí la planta sigue su curso.

“Cambio tecnológico revolucionario”

No obstante, fuentes de otro de los municipios que integran la Mancomunidad del Este ven la medida con buenos ojos y aseveran que el complejo de Loeches, que tendrá un presupuesto de 90 millones de euros, supondrá «un cambio tecnológico revolucionario». «Todavía se hacen las cosas como hace 30 años. Lo que hay es que llega un camión que vuelca la basura en el vaso de vertido, un agujero en el suelo que ahora ya es una montaña muy grande.

Con la planta de Loeches, llegará el camión, volcará la basura en un sitio cerrado y ahí pasará por una especie de cadena en la cual se hace un triaje. Esto es que sensores y personal separarán lo orgánico de lo no orgánico. Lo que queda de material orgánico se pasará a una zona en la que mediante temperatura y humedad se creará una especie de tierra que se llama bioestabilizado y que se podrá reutilizar», detallan estas fuentes.

Además de la creación de nuevas infraestructuras, los objetivos planificados en esta estrategia pasan por implantar un programa para prevenir la generación de residuos, maximizar la transformación de éstos en recursos, reducir el impacto ambiental asociado a la gestión de los mismos y tender hacia la ausencia de vertido. «El vertido 0 es el gran objetivo del Gobierno de la Comunidad», sentencia Sanjuanbenito.