Fuente: Diario Expansión, España

Imagen: Augusto Costanzo

 

Bruselas está impulsando un nuevo modelo que prioriza el aprovechamiento de los recursos y el reciclaje. Una fuente de oportunidades para las pymes ligadas a este ámbito, que dispondrán de subvenciones y facilidades de financiación.

¿Quién no se ha preguntado alguna vez qué sucederá con las cabinas de teléfonos en la nueva era de la telefonía móvil? Los creadores de iUrban no sólo supieron dar respuesta a esta pregunta, sino que la convirtieron en una interesante oportunidad de negocio. La empresa malagueña creó un hardware que permite dar una segunda vida a esta parte del mobiliario urbano. Las cabinas actúan ahora como cargadores gratuitos para el móvil e incorporan pantallas interactivas con las que hacerse selfies o recibir información turística.

iUrban es un ejemplo de compañía ligada a la economía circular, un nuevo modelo productivo que puede suponer una fuente de oportunidades para las pymes. Este modelo parte de la base de que hay que romper con el esquema lineal de “coge, fabrica y tira” y crear un nuevo paradigma económico más respetuoso con el medio ambiente. Para ello se busca aprovechar al máximo los recursos y minimizar la generación de residuos. Por tanto, implica nuevos nichos de mercado para las empresas que ayuden a optimizar estos procesos e introduzcan soluciones creativas en ámbitos como el reciclaje y el ahorro energético.

Sectores en el foco

¿Dónde se concentran las principales oportunidades de negocio para las empresas? “Teniendo como referencia los proyectos financiados por el Banco Europeo de Inversiones (BEI) en los últimos años, podemos citar sectores como la eficiencia de recursos, la gestión de aguas y residuos sólidos, el sector agroalimentario, la industria y la energía”, señala Guadalupe García, experta en economía circular de Cotec.

Sin embargo, la circularidad tiene carácter transversal y alcanza a todos los sectores. “Existen importantes oportunidades en campos emergentes como nuevos materiales, nanotecnología, sistemas inteligentes, fabricación digital, robótica e inteligencia artificial, entre otros”, explica García.

También en proyectos con modelos de negocios innovadores, como por ejemplo el sistema de carsharing (alquiler de vehículos por horas).

La economía circular es todavía una tendencia incipiente en España, aunque con un elevado potencial de crecimiento. De hecho, se calcula que con la aplicación de toda la normativa vigente en materia de residuos se crearían aproximadamente unos 52.000 puestos de trabajo en nuestro país, según estimaciones de la Comisión Europea.

Esta nueva forma de entender la economía y el ciclo productivo supone una de las principales apuestas de la Unión Europea, que ofrece una amplia gama de instrumentos de ayuda y financiación a las empresas. Así, la Comisión Europea estableció en 2015 un paquete de medidas para impulsar la Economía Circular que incluyen no sólo reglamentos y normativas, sino instrumentos de financiación con cargo a Horizonte 2020 y a los Fondos Estructurales. “Las propuestas que se presentan en concurrencia competitiva incluyen tanto a organismos de investigación como a empresas; de hecho, en muchos casos es fundamental que el consorcio incluya entidades mercantiles para asegurar el interés de que lleguen al mercado las soluciones desarrolladas”, explica Nuria García Rueda, directora de Gestión de la División de Procesos Sostenibles del Centro Tecnológico Cartif.

Por su parte, el Banco Europeo de Inversiones ofrece asesoramiento técnico y financiero a proyectos para implementar la economía circular. “En cuanto a pymes y autónomos, el BEI recurre a intermediarios financieros. Diversas entidades de España actúan como tales, facilitando créditos a tipos favorables con financiación del BEI”, aclaran desde Cotec.

El respaldo de las autoridades europeas también tiene su eco a nivel nacional. Así, el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente prepara una Estrategia de Economía Circular Española, es decir, un nuevo marco normativo que incluirá medidas específicas y que espera implementar en 2018.

Entre tanto, ya existen iniciativas públicas que respaldan a los emprendedores que se enmarquen en este segmento. Entre ellas, la Red Emprendeverde, la primera plataforma de apoyo a emprendedores especializada en este ámbito. Su objetivo es fomentar la creación y consolidación de empresas o nuevas líneas de negocio en actividades vinculadas al medio ambiente y canalizar la inversión hacia actividades económicas sostenibles.

Por último, a nivel autonómico también se están promoviendo todo tipo de iniciativas. Por ejemplo, la Comunidad de Madrid cuenta con el programa Madrid7R Economía Circular, mientras que la Agencia de Residuos de Cataluña ofrece subvenciones para el fomento de este tipo de estrategias.

El apoyo institucional no es el único incentivo con el que cuentan las pymes que se enmarcan dentro de este sector. Otras organizaciones también están poniendo en marcha programas para promover las start up vinculadas a la economía circular. Es el caso de The Circular Lab, un proyecto desarrollado por Ecoembes, que aglutina todas las propuestas y soluciones para impulsar la innovación en el ámbito de los envases y su posterior reciclado. Este proyecto incluye una aceleradora de proyectos en La Rioja en la que se ofrece espacios de trabajo, asesoría, mentoring y acceso a posibles inversores. “El momento para posicionarse es ahora. La economía circular requiere de innovación y para innovar es imprescindible invertir”, comenta Zacarías Torbado, coordinador de The Circular Lab.

Por otro lado, el hecho de contar con un modelo de negocio que beneficia al medio ambiente es un plus para la imagen de marca y la reputación corporativa. Algo que no sólo tiene implicaciones desde el punto de vista del márketing, sino que también facilita la obtención de capital a través de vías como el crowdfunding (financiación colectiva). En este sentido, existen diversas plataformas a las que se puede recurrir para la captación de fondos, como Goteo.org, Sunfunder, Greenfunder, Ulule, Kukumiku y la portuguesa PPL.

Una segunda vida para las cabinas

Andrés Martínez, CEO de iUrban, cuenta que la idea de lanzar la empresa surgió a raiz de la ansiedad que sufrió cuando su móvil se quedó sin batería de camino a una entrevista de trabajo. “Llevaba la dirección apuntada en el móvil. Se apagó y casi no llego” comenta. Esta idea le llevó a desarrollar un ‘hardware’ que permitiera recargar el móvil en cualquier punto de la vía urbana. Y qué mejor sitio para instalarlo que las cabinas telefónicas. “La cabina ya tiene la obra civil y la toma de corriente y de teléfono. Así, a un elemento que está obsoleto le damos valor”, comenta. Además, iUrban introduce pantallas interactivas con las que es posible hacerse ‘selfies’, para luego enviarlos por email, y consultar información turística y de comercios locales.

La empresa instala este hardware en cabinas, pero también en cualquier parte del mobiliario urbano, como las farolas.

La pyme malagueña, que cuenta ya con clientes en Rumanía, México y Andorra, cerró una ronda de financiación de 150.000 euros y ha obtenido otros 100.000 vía préstamos de la Junta de Andalucía y el Ayuntamiento de Málaga.

Optimizando los restos del lúpulo

La fabricación de cerveza genera una serie de residuos a los que, hasta hace poco, no se daba un gran uso. “Antes los fabricantes se los daban a las granjas para la alimentación animal. Pero nosotros decidimos ponerlos en valor”, explica César Pérez, director general de ABN. De este modo, la empresa pasteuriza los restos de la fabricación de cerveza y tras un proceso de secado, los comercializa para diversos usos. Entre ellos, la elaboración de complementos dietéticos para el consumo humano. El 75% de la producción se exporta a otros países, tanto de la Eurozona como de Latinoamérica.

Desde la empresa madrileña detectan interés de los fondos de capital riesgo en proyectos ligados a la economía sostenible. “Buscan proyectos ecológicos, que generen un beneficio para la sociedad y no hay muchos de esas características”, comenta Pérez. También han obtenido fondos del CEDETI (Centro de Desarrollo Tecnológico e Industrial) para financiar proyectos de I+D y desarrollo industrial.

Muebles con una doble vida

El Atlético de Madrid estrenó el mes pasado su nuevo estadio. ¿Pero qué ocurrirá con los asientos del antiguo? El club permite que los asociados se los lleven a sus casas, así que desde Comcosy, una plataforma online de artesanos y fabricantes de mobiliario y decoración, ofrecen reconvertir los asientos en piezas a medida, según las necesidades y los gustos de cada cliente.

La filosofía de Comcosy es darle una segunda vida a los muebles. “Se pueden realizar encargos de diferentes maneras: a partir de un producto terminado, encargando una réplica o pidiendo propuestas para realizar un diseño propio”, explica Marta Sierra, cofundadora de Comcosy junto a su hermana Pilar. Ambas tuvieron la idea de lanzar la empresa cuando vivían de alquiler en Londres. “El problema cuando vives de alquiler son las mudanzas, el coste del transporte es grande y rara vez consigues revender un producto de buena calidad por el valor que realmente tiene”.

Para estas emprendedoras, el hecho de estar vinculadas a la economía circular es “algo que valoran los inversores”, pero creen que aún queda camino para que España se equipare a la Unión Europea en materia de subvenciones.

Complementos con piel de pescado

El aprovechamiento de los residuos también tiene cabida en el mundo de la moda. En Iddunbags realizan bolsos de alta gama (el coste puede rondar los 200 euros), elaborados con pieles de pescado y materiales reciclados como toldos y sacos de café. “La idea no era lanzar unos bolsos hippies, sino ofrecer un producto de primera calidad, hecho a mano y con un proceso de fabricación equiparable al de las marcas de lujo”, explica Vanessa Leiva, CEO de la compañía.

La idea surgió tras visitar varias ferias internacionales. Allí encontró un proveedor de pieles de pescado y se le encendió la bombilla. “Me explicaron que nunca la habían vendido para hacer bolsos. Pero yo pensé que podría ser una materia prima con la que innovar y crear una marca de moda respetuosa con el medio ambiente”, señala.

El perfil ecológico de su negocio no sólo le ha proporcionado imagen de marca, sino que le ha permitido “apuntarse a muchos proyectos”, como el de la Fundación Bioversidad.

Iddunbags, que ya está preparando el salto al mercado canadiense, distribuye sus productos a través de Internet, aunque también vende a través de puntos multimarca de moda sostenible como The Circular Project.

Haga de su pyme un ‘negocio redondo’

La economía circular no sólo genera oportunidades para las pymes cuyo negocio está directamente vinculado al aprovechamiento de los recursos o al reciclaje. Aplicar los principios de este nuevo modelo productivo está al alcance de cualquier empresa, sea cual sea el sector al que pertenezca. Un reto para el que las pymes españolas están bien posicionadas. El 85% ya está realizando actividades vinculadas a la economía circular y el reciclaje de residuos, según datos del Eurobarómetro 2016. Las ventajas de repensar el modelo productivo son muchas. Por un lado, permite reducir costes, ya que promueve la optimización de los recursos. Además impulsa la innovación, la imagen de marca y la colaboración entre empresas, ya que los residuos de una pueden suponer una oportunidad de negocio para otra. El primer paso, como explican desde el Centro Tecnológico Cartif, es realizar un autodiagnóstico, analizando factores como la eficiencia energética y el aprovechamiento de los residuos generados. En todo caso, las pymes no están solas en esta tarea. La Comisión Europea acaba de lanzar un proyecto piloto (Boosting the circular economy amongst SME in Europe) para ayudar a las pymes que quieran implementar estas prácticas.