Los préstamos verdes o ‘green loans’ han irrumpido con fuerza en los mercados financieros de todo el mundo. El volumen de estos productos sostenibles, hasta el momento puntuales, ha experimentado un importante incremento respecto al curso anterior. BBVA ha cerrado 2017 como la entidad más activa a nivel global con un total de 11 operaciones en Europa y América Latina para clientes de diversos sectores y siendo el líder indiscutible en España.

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Más allá de la reciente conciencia social, la mejora en las condiciones de liquidez ha repercutido de manera directa en el desarrollo del mercado de instrumentos de financiación verde que se ha saldado con un volumen de operaciones nunca vistas hasta ahora. En este contexto, hemos asistido al auge de los ‘green loans’ o préstamos verdes, una fuente de financiación bancaria que busca promover la sostenibilidad medioambiental y que se rige por los mismos principios que los bonos verdes o ‘green bonds’, los ‘Green Bond Principles’.

La formalización de préstamos verdes, en todas sus modalidades, ha ido adquiriendo mayor relevancia en los mercados financieros de todo el mundo, especialmente en España consolidándose en el sector energético. Diez empresas o instituciones españolas obtuvieron 3.000 millones de euros a través de esta forma de financiación sostenible en 2017. Lejos queda el primer préstamo verde realizado en el año 2014 por la cadena de supermercados inglesa Sainsbury’s. 200 millones de dólares fueron destinados a proyectos de reducción de carbono, energía limpia y ahorro de agua. Un fenómeno que sin lugar a dudas abrió las puertas a una nueva era de ‘green debt instruments’.