Basura cero: las bases del modelo San Franciso

SAN FRANCISCO, Estados Unidos.-Esta ciudad de la costa oeste norteamericana, donde viven 800.000 personas y otras tantas llegan a trabajar todos los días, es el espejo en el que se quiere mirar Buenos Aires en materia de recolección y reciclaje de residuos, para encontrar una solución al colapso de los rellenos sanitarios.

Aquí todo el mundo, sin hacer diferencias entre adultos, jóvenes, adolescentes y niños, sabe que en el momento de tirar la basura debe hacerlo, según el tipo de residuo, en alguno de los tres contenedores de 120 litros dispuestos en casas, escuelas, oficinas, clubes, bares, restaurantes y paseos de compras.

Si el desperdicio por desechar es algún resto de comida, debe ser arrojado en el contenedor verde, que terminará en una planta donde se produce compost, producto vendido para fertilizar las tierras trabajadas por los elaboradores de vino.

Otro contenedor, el azul, es donde se debe depositar todo el material que puede ser reciclado: papel, cartón, botellas de plástico y vidrio. Por último, queda la basura que termina en los rellenos sanitarios y a la que aún no han podido encontrar una manera de recuperar. Ese material termina en un contenedor negro.

Los contenedores son luego levantados y vaciados por la empresa Recology, una vez por semana. Por este servicio, los vecinos deben pagar 30 dólares mensuales.

En promedio, por día, en esta ciudad del estado de California se generan 5479 toneladas de residuos, sólo un poco menos que en Buenos Aires: se recuperan 4384 toneladas y otras 1096 se entierran.

“San Francisco es el modelo ideal. Nosotros estamos en un estadio muy anterior. Buenos Aires necesita un proceso de discusión para que se pueda hablar de este tema. Lo importante es buscar el rumbo adecuado e ir paso a paso”, explicó a LA NACION el ministro de Ambiente y Espacio Público porteño, Edgardo Cenzón.

El funcionario visitó la ciudad californiana junto con un grupo de colaboradores y con los legisladores María Eugenia Estenssoro (UNEN), Gabriel Fuks (Frente para la Victoria), Pablo Bergel (Bloque Verde Alameda), Gabriela Seijo (Pro), Agustín Forchieri (Pro) y Cristian Ritondo (Pro).

UN HISTORIA DE 25 AÑOS

La idea fue conocer el trabajo y el proyecto que, desde hace 25 años, se desarrollan en esta ciudad, donde se recicla y se recupera el 80% de los residuos. El objetivo que tiene el gobierno de San Francisco es cumplir la meta de basura cero en 2020.

Los logros en materia de recolección de residuos de esta ciudad son un ejemplo para varias metrópolis del mundo, cuyas autoridades visitan estas tierras para conocer cómo consiguió San Francisco llegar a niveles tan altos de reciclaje.

Durante su viaje, Cenzón y los legisladores comprobaron que en San Francisco los avances se consiguieron mediante una política sostenida en el tiempo. En 1989 se aprobó una ley con “metas de reducción progresiva”.

El primer objetivo fue fijado para 1995, para conseguir reducir entonces un 25% la cantidad de residuos enviados a rellenos. El siguiente paso fue para 2000, y la meta fue lograr disminuir un 50% la basura enterrada.

Con los dos primeros pasos cumplidos exitosamente en 2002, en San Francisco determinaron nuevos objetivos a futuro. Con la iniciativa de Basura Cero consiguieron hacia 2010 recuperar y reciclar el 75% de los residuos. La meta final está puesta en el cambio de década: para 2020, esperan reducir el 100 por ciento de los residuos que en 1989 terminaban enterrados.

Buenos Aires quiere aprender de San Francisco. Cenzón sostuvo que no hay otra alternativa, porque el relleno sanitario de la Ceamse en José León Suárez, partido de San Martín, está saturado.

El primer paso, sostienen en el Ministerio de Ambiente y Espacio Público porteño, ya está dado: en un año y medio la Capital redujo un 43% la cantidad de basura que termina en el relleno sanitario. Pero saben que todavía falta mucho más.

EN OCTUBRE, EL NUEVO CONTRATO

En julio debería comenzar a regir en la Capital el nuevo contrato por la recolección de residuos, que les exige a las empresas que ganaron la licitación la renovación de la flota, con 176 nuevos camiones, y la colocación de 23.500 contenedores y 52.000 cestos, entre otras obligaciones. Pero el plan arrancaría desde octubre próximo.

EL MODELO DE CALIFORNIA

La separación de los residuos en San Francisco comienza con la educación escolar

3 contenedores

Los vecinos de San Francisco tiran los restos de comidas en un contenedor verde; el material reciclable, en uno azul, y el material irrecuperable, en uno negro

80% de reciclado

De las 5479 toneladas diarias de basura que genera San Francisco, se recuperan unas 4384 toneladas. Y 1095 toneladas se envían a los rellenos sanitarios

42% de reciclado

Es el promedio que tiene la ciudad de Buenos Aires, que genera unas 6000 toneladas diarias. Aunque unas 3500 toneladas terminan en los rellenos de la Ceamse.

LA TRANSICIÓN DE DINAMARCA: DE LA INCINERACIÓN AL RESIDUO CERO


Joan Marc Simon
 Joan Marc Simon Coordinador en Europa de la Alianza Internacional Residuo Cero. Dinamarca es percibida como uno de los países más «verdes» del mundo. ¿Pero lo es realmente? Más allá de los molinos de viento y los carriles de bicis, hay un secreto no tan bien guardado en este país, por lo demás bastante amigable con el medio ambiente: ¡su pasión por la quema de residuos!. Esta ardiente pasión ha recibido una amplia cobertura en los medios internacionales, que no se han molestado en ahondar demasiado en los detalles y en su lugar han sucumbido a los encantos de un green-washing bien diseñado.

 (Basura Profesional) Hechos objetivos indican que es uno de los países de la UE que genera más residuos per cápita y es líder mundial en incineración, quemando un 80% de la misma. Esto significa que, una vez descontado el reciclaje, en Dinamarca se queman más residuos de los que se generan en países como la República Checa, Estonia, Bulgaria y Polonia. Contrariamente a las mejores prácticas en este campo, en  Dinamarca no se recogen por separado la mayor parte de los residuos domésticos, lo que conlleva que las tasas de reciclaje sean tan bajas como el 22%.

Incineradoras de propiedad pública

Todas las ciudades de Dinamarca tienen su propia incineradora y en su mayoría son de propiedad pública. Esto significa que los ciudadanos son propietarios de las mismas y si se enviaran menos residuos a quemar las incineradoras funcionarían por debajo de su capacidad

Más residuos es bueno, menos residuos es malo: Puede parecer una contradicción, pero en Dinamarca el sistema está configurado de tal manera que lo peor que puede hacer un ciudadano es reducir el tamaño de su bolsa de basura. ¿Por qué?. Todas las ciudades de Dinamarca tienen su propia incineradora y en su mayoría son de propiedad pública. Esto significa que los ciudadanos son, en realidad, propietarios de las mismas y por tanto si se enviaran menos residuos a quemar –porque están siendo evitados, reutilizados o reciclados– las incineradoras funcionarían por debajo de su capacidad,  reduciendo su eficiencia para generar energía. En tal caso la incineradora tendría que cubrir los costes de capital y operativos con menos ingresos, lo que se traduciría en un aumento de los gastos de gestión. Es decir, cuantos más residuos se generan, mejor para el bolsillo. Por lo tanto, no es sorprendente que el país que más residuos quema sea también el que genera más desechos que cualquier otro. Dinamarca es el ejemplo perfecto de la correlación entre la quema de residuos y la generación de los mismos. La quema de residuos calienta los hogares daneses: Este ha sido el mantra que  refleja la corriente principal en Dinamarca y en algunos otros países del norte de Europa. Los inviernos escandinavos largos, oscuros y fríos pueden justificar un mayor consumo de electricidad y esta ha sido la razón principal por la cual la generación de energía a partir de residuos ha sido pionera en estos países. Sin embargo, la quema de residuos es una forma extremadamente ineficiente de generar energía, y ya hay tecnologías neutras en carbono que se encuentran en espera de que concluya el periodo de vida útil de las incineradoras.

En otras palabras, la incineración es uno de los principales obstáculos de Dinamarca para convertirse en un país carbono-neutral. Por otra parte, la legislación de la UE establece que a partir de 2020 todos los nuevos edificios tendrán que ser carbono-neutrales, reduciendo radicalmente el consumo de energía. Por último, hay un exceso de capacidad de potencia instalada entre la incineración de residuos y las grandes instalaciones de combustión que hace que en los meses más fríos del año los molinos de viento se detengan, a pesar de los fuertes vientos, para dar prioridad a las instalaciones térmicas.

Caso incineradora Amager Bakke

Incineradora Amager Bakke
Infografía de la incineradora con pista de esquí Amager Bakke. Fuente: Amager Ressourcecenter

El caso de la incineradora con pista de esquí: La última contribución de Dinamarca a la gestión de residuos se basa en la fusión de la basura y los deportes, y se concreta esquiando sobre las pilas de  basura que se queman bajo el blanco e inmaculado piso sintético. Y a fin de recordar a los esquiadores el verdadero propósito de la instalación, cada tonelada de CO2 es liberada a la atmosfera en  forma de un anillo de humo de 30 metros de ancho. Este es el proyecto de la incineradora Amager Bakke, la joya de la corona de la incineración de Dinamarca.

Como suele ocurrir con aquello que es «demasiado bueno para ser verdad», las cosas en realidad no son ni tan buenas, ni están cerca de serlo. Este incinerador es el último intento de vender tecnología al mundo. Mientras se tenga a la gente entretenida hablando de la pista de esquí, no se cuestionarán cómo evitar o reciclar estos residuos. La verdad es que la construcción de la incineradora Amager Bakke ha provocado un gran debate en el país. Los ciudadanos y los políticos daneses son cada vez más conscientes de las bajas tasas de reciclaje y de la excesiva quema de residuos, y de que el exceso de capacidad de incineración del país no es para estar orgullosos. Por esta razón, el Ministerio de Medio Ambiente dirigido por la Sra. Ida Auken se opuso a la construcción de esta incineradora y fue sólo a causa de la presión ejercida por el Ministro de Finanzas, el Sr. Bjarne Corydon, por lo que este proyecto recibió luz verde. Si usted se pregunta qué hace el ministro de Hacienda tomando  decisiones sobre residuos, le ayudará saber que fue elegido por Esbjerg, la ciudad donde se encuentra la sede de la empresa constructora de la incineradora.

Nuevo plan de gestión de residuos

El nuevo plan de gestión de residuos que la ministro Auken presentó en noviembre de 2013 se llama “Dinamarca sin residuos- Reciclar Más, Incinerar Menos”

Dinamarca está dejando atrás la era de la incineración: Dejando atrás estos intentos desesperados por hacer de la incineración una moda con el fin de vender tecnología a Asia, la verdad es que  Dinamarca tiene previsto embarcarse en un difícil viaje. El país aspira a independizarse de los combustibles fósiles para el año 2050 y esto significa cerrar todas las plantas de energía contaminantes, incluyendo las incineradoras. Esto no será una tarea fácil porque en Dinamarca el vínculo entre residuos y energía es muy fuerte. Este vínculo tiene un impacto en la gestión de residuos, creando incentivos perversos que son contrarios a la reducción, reutilización y reciclaje, y también tiene un impacto en la política energética, bloqueando la posibilidad a que tecnologías más limpias se impongan. Alejarse de la incineración permite matar dos pájaros de un tiro, y el Ministerio danés de Medio Ambiente lo sabe.

Por ello, el nuevo plan de gestión de residuos que la ministro Auken presentó en noviembre de 2013 se llama “Dinamarca sin residuos- Reciclar Más, Incinerar Menos”. En sus propias palabras: «En Dinamarca hemos estado  incinerando casi el 80 % de nuestra basura doméstica. A pesar de que esto ha supuesto una importante contribución a la producción de energía, materiales y recursos que  podrían haberse reciclado se han perdido. Ahora vamos a cambiar esto».

Algunas de las medidas previstas en el plan consisten en la sustitución de la incineración por la recogida selectiva de residuos orgánicos, con el objetivo de producir biogás y compost; por el reciclaje de plástico y papel que actualmente se están quemando; por destinar a vertederos especiales materiales tóxicos como el PVC, en lugar de liberarlos en el aire a través de la combustión. En suma, tiene como objetivo reducir los residuos destinados a incineración en 820.000 toneladas para el año 2022.

Parece que el buque insignia de la incineración en el mundo está cambiando de rumbo. Esto será bueno para la industria del reciclaje de Dinamarca, que podrá ver un renacimiento después de haberse convertido en cenizas por décadas de fiebre incineradora. También será bueno para los daneses porque la disminución de la incineración reducirá la contaminación y los impactos contra la salud asociados, y el aumento del reciclaje generará empleos y una economía más sostenible. Y, por último, será bueno para el resto del mundo, que finalmente será capaz de importar las buenas prácticas de Dinamarca.

Este cambio de paradigma no ocurrirá de un día para otro, pero teniendo en cuenta la determinación y eficacia de los daneses cuando se proponen algo, es de esperar que vayan a ser tan buenos en avanzar hacia Residuo Cero como lo han sido en liderar el modelo basado en la incineración.

Nota: Este artículo fue publicado en el Diario Gara el 25/01/2014. Reproducido con permiso del autor.

 

República Dominicana busca estratagias 3R y de basura cero

El país genera diariamente 11.000 toneladas de residuos, por lo que su aprovechamiento se puede convertir en una importante oportunidad económica y ambiental.

República Dominicana busca implantar la cultura de las 3RRepresentantes de las instituciones públicas dominicanas durante el encuentro con el Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales

El Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales del Gobierno de la República Dominicana se reunió este martes con representantes de más de 20 instituciones públicas en las que pretende implantar la aplicación del método de las 3R (Reducir, Reutilizar y Reciclar) como estrategia para lagestión integral de los residuos sólidos que se generen en sus espacios.

Mediante comunicado de prensa, la institución ambiental destacó que la finalidad de este encuentro es comprometer a las entidades participantes en la búsqueda de estrategias que permitan lograr la construcción de una ciudad con “Basura cero”.

El taller de socialización estuvo encabezado por Domingo Contreras, coordinador de Políticas de Residuos Sólidos del Ministerio de Medio Ambiente y Recursos Naturales, quien destacó que el objetivo es sensibilizar y empoderar a estas entidades sobre la importancia de hacer un manejo adecuado de la basura que se produce en sus espacios acorde a lo establecido en el método de las 3R.

Contreras destacó la necesidad de revalorizar las 11.000 toneladas de basura que se producen diariamente en el país, con el objetivo de convertir esta en una oportunidad para la educación, la economía y la protección del ambiente.

El representante del Ministerio citó el ejemplo de la exportación de chatarras, que genera 273 millones de dólares anuales en el país, fruto de la valorización de los residuos, una muestra del alto flujo financiero en que se puede convertir la dinámica del reciclaje.

El encuentro sirvió para lograr un compromiso de las instituciones para la formación de un comité de seguimiento en cada una de ellas, a fin de implementar la cultura de las 3R.

En el taller, que estuvieron representantes de Obras Publicas, el Instituto Nacional de Aguas Potables, los Ministerio de Cultura, Policía Nacional y la Dirección de Prisiones, entre otras.

 

 

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